Mareos y Vértigos en Niños de 10 a 12 Años: Tratamiento y Prevención

Los mareos y vértigos en niños son síntomas comunes que pueden generar preocupación en los padres. Es fundamental diferenciar entre mareo y vértigo, ya que cada uno tiene causas y tratamientos distintos. El mareo es una sensación general de malestar en la cabeza, que puede incluir aturdimiento, desorientación, inestabilidad o debilidad. El vértigo, por otro lado, es una sensación específica de movimiento o giro, ya sea del niño o de su entorno, y se debe a una alteración del sistema vestibular en el oído interno.

Aunque la mayoría de las veces los mareos y vértigos son benignos y transitorios, es importante estar atento a los síntomas y buscar atención médica cuando sea necesario.

Factores que Influyen en el Equilibrio Infantil

Nuestro sentido del equilibrio es un proceso complejo que se basa en la coordinación de múltiples sistemas:

  • Oído interno: Contiene el sistema vestibular, responsable de detectar el movimiento de la cabeza y la gravedad.
  • Vista: Proporciona información sobre la posición del cuerpo en relación con el entorno.
  • Sistema musculoesquelético: A través de los sensores en las articulaciones y músculos, el cerebro recibe información sobre la posición del cuerpo y la tensión muscular.

Cuando la información que recibe el cerebro de estos sistemas es contradictoria o confusa, se produce la sensación de mareo o vértigo.

Esquema de los sistemas que intervienen en el equilibrio (oído interno, vista, sistema musculoesquelético)

Tipos y Causas Comunes de Mareos en Niños de 10 a 12 Años

Mareo Cinético (Mareo por Movimiento)

Este es una de las causas más frecuentes de mareos en niños, especialmente entre los dos y los 12 años. Se produce en vehículos como coches, barcos o aviones, o en atracciones de feria. En el mareo por movimiento, los niños pueden sentirse mal, palidecer, tener el estómago revuelto, náuseas y, en ocasiones, vómitos. A veces, también afecta el equilibrio, impidiendo que se mantengan en pie. El mareo cinético se debe a un conflicto entre la información visual y vestibular.

Problemas Relacionados con el Oído

Entre los 6 y los 12 años, las causas vinculadas al oído son frecuentes. Los niños pueden padecer vértigo o inestabilidad dentro de un episodio mantenido de otitis media serosa (líquido en el oído medio sin infección activa). En este rango de edad, las infecciones del oído medio, como la otitis media, son comunes y pueden provocar inflamación y acumulación de líquido, afectando el sistema vestibular y generando mareo o vértigo, a menudo con dolor de oído y fiebre. También puede aparecer la laberintitis, una inflamación del oído interno, que provoca vértigos intensos y pérdida del equilibrio temporal. La disfunción de la trompa de Eustaquio, que altera la presión en el oído medio, puede causar mareos y sensación de bloqueo o taponamiento.

Vértigo Paroxístico Benigno de la Infancia (VPBI)

Esta es una forma de vértigo propia de la infancia, que se manifiesta como un síntoma del aura migrañosa sin el posterior dolor de cabeza. El vértigo suele comenzar entre los 3 y 5 años, aunque también puede debutar a los 8 años. Son crisis súbitas y muy breves (segundos) en las que el niño debe detener cualquier actividad. Se acompañan de náuseas, vómitos y palidez, pero no suele haber dolor de cabeza ni pérdida de audición. Estas crisis se repiten durante 4 o 5 años y suelen remitir, aunque un 30% de los niños puede desarrollar migrañas posteriormente. Es importante destacar que, aunque los niños nunca hayan padecido migrañas, a menudo uno o ambos padres son migrañosos. Los padres a veces describen una cinetosis extrema en estos niños y episodios inexplicables de tortícolis en los primeros meses o años de vida.

Vértigo Postraumático Posicional

Debido a sus características naturales de movimiento y actividad, los niños pueden sufrir vértigo postraumático del tipo posicional, aunque tienen más resistencia que los adultos. El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), aunque más común en adultos, puede aparecer en niños y generar episodios breves pero intensos de vértigo al mover la cabeza.

Otras Causas de Mareos y Vértigos

  • Bajones de tensión (presíncope): Sucede cuando la frecuencia cardíaca y la tensión arterial bajan, disminuyendo el flujo sanguíneo al cerebro. Puede ser por levantarse bruscamente o permanecer de pie mucho tiempo.
  • Hipoglucemia: Niveles bajos de azúcar en sangre, causados por saltarse comidas o ayunos prolongados. Genera mareo, hambre, sudores fríos, temblores y palidez.
  • Deshidratación: Falta de líquidos por sudoración excesiva sin reposición adecuada.
  • Sobreesfuerzos físicos: La pérdida de líquidos o una respiración inadecuada durante el ejercicio intenso pueden causar mareos.
  • Anemia: La fatiga y la intolerancia al ejercicio pueden manifestarse con mareos.
  • Golpe de calor: Exposición prolongada al sol o a ambientes cálidos. Se acompaña de piel caliente y enrojecida, fiebre, dolor de cabeza intenso y náuseas.
  • Estrés, ansiedad o depresión: El miedo, el pánico o situaciones estresantes pueden desencadenar mareos, incluso por hiperventilación.
  • Tapón de cera en el oído: Puede afectar la audición y el equilibrio.
  • Infecciones víricas: Resfriados o gripe pueden causar mareos debido a la fiebre alta o debilidad.
  • Intoxicación: Causada por alcohol, benzodiacepinas, monóxido de carbono o ciertos medicamentos.
  • Efectos secundarios de fármacos: Algunos medicamentos pueden tener mareos como efecto secundario.
  • Migraña vestibular infantil (VMC): Causa frecuente de vértigo recurrente en niños, que puede acompañarse de dolor de cabeza, fotofobia, fonofobia o aura visual.
  • Trastornos neurológicos: Anomalías cerebelosas, tumores o malformaciones de Chiari pueden causar mareos y desequilibrio.

Cuándo Preocuparse y Buscar Atención Médica

La mayoría de los mareos en niños son transitorios. Sin embargo, es importante consultar con el pediatra si los mareos son frecuentes, interfieren en la vida diaria del niño o se acompañan de otros síntomas. Es un motivo de urgencia si el niño:

  • No puede mantenerse en pie o andar.
  • Está muy débil.
  • Hay sospecha de hipoglucemia, intoxicación, problema cardiaco, deshidratación o golpe de calor.
  • Se muestra confuso o habla de forma extraña.
  • Tiene un dolor de cabeza muy fuerte.
  • Se ha producido tras una hemorragia.
  • Toma algún fármaco que puede provocarlo.
  • Tiene dolor de oídos o fiebre de varios días.
  • Experimenta episodios recurrentes o prolongados, cefalea intensa, visión borrosa o pérdida auditiva.

Vértigos y mareos. Causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento. Clínica Universidad de Navarra

Diagnóstico de Mareos y Vértigos en Niños

Identificar la causa del vértigo en niños puede ser un reto debido a la dificultad para expresar lo que sienten y la similitud de los síntomas con otras enfermedades. El médico realizará un historial médico completo, que incluye síntomas asociados, antecedentes familiares y uso de medicamentos. Es crucial que el niño describa los síntomas con sus propias palabras. Posteriormente, se realizará un examen físico con énfasis en los nervios craneales, evaluando los movimientos oculares y la presencia de nistagmo (movimiento rítmico e involuntario de los ojos).

En algunos casos, si el diagnóstico no está claro, pueden ser necesarias pruebas adicionales, como:

  • Pruebas vestibulares y audiológicas: Para evaluar el funcionamiento del oído interno y la audición.
  • Videonistagmografía (VNG): Técnica para registrar los movimientos oculares y diferenciar entre causas periféricas (oído interno) y centrales (sistema nervioso).

Tratamiento y Manejo de Mareos en Niños de 10 a 12 Años

El tratamiento de los mareos y vértigos en niños es muy variado y depende directamente de la causa subyacente que los provoca. Un enfoque integral y adecuado es clave para la recuperación del niño.

Medidas Generales y Preventivas

Ante un episodio de mareo, es fundamental evitar que termine en síncope o caída. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) aconseja que el niño se siente o se tumbe, respire lenta y profundamente. Además, se debe aflojar la ropa, ventilar la habitación o buscar un lugar fresco y ofrecer agua. Si en dos horas no se recupera, hay que acudir a un centro médico.

Para prevenir los mareos en la infancia y adolescencia, se recomienda:

  • Hábitos de vida saludables: Beber abundante agua, llevar una alimentación equilibrada, dormir lo suficiente y practicar ejercicio físico.
  • Evitar el estrés: Identificar y manejar las situaciones estresantes.
  • Alimentación: No pasar mucho tiempo sin comer y, si se es propenso a los mareos, incluir alimentos con sal en el desayuno (si no hay hipertensión).
  • Evitar cambios bruscos de postura: Al levantarse, hacerlo despacio.
  • Actividad física: Si el mareo se debe a estar mucho tiempo de pie, realizar ejercicios para favorecer el retorno de la sangre a las piernas.
  • Hidratación y ambiente fresco: Si los mareos son por calor o deshidratación, asegurar que el niño descanse en un lugar fresco y beba líquidos.
  • Manejo del miedo a las agujas: Si se marea al sacar sangre, avisar antes para que se tomen medidas (sacar sangre tumbado, evitar mirar).

Tratamiento de Mareos Cinéticos (Mareo por Movimiento)

  • Posición y enfoque visual: Viajar dormido si es posible. Si está despierto, no leer ni mirar pantallas. Recostarse, mantener la cabeza fija y la mirada en un punto lejano.
  • Alimentación: No iniciar el viaje con el estómago lleno. Ofrecer bebida o comida en pequeñas cantidades.
  • Fármacos antihistamínicos: Especialmente diseñados para prevenir el mareo cinético. Se toman antes de viajar (30 minutos a 1 hora antes, con alimentos). Su acción dura entre 3 y 6 horas.
  • Soluciones glucosadas: Disponibles en farmacias, preparadas para prevenir el mareo cinético y las náuseas. Se pueden tomar antes del viaje y no tienen los efectos secundarios de los antihistamínicos.
  • Acupresión: Colocar un grano de arroz o usar pulseras anti-mareo con un imán en el punto Maestro Corazón 6 (Nei Guan) de ambos antebrazos. Masajear 10 minutos antes del viaje y cada 30 minutos durante el mismo.
  • Homeopatía: Algunos remedios homeopáticos pueden prevenir el mareo si se toman unas horas o días antes de viajar.
Imagen de un niño en el coche mirando por la ventana para prevenir el mareo cinético

Tratamientos Específicos para el Vértigo

  • Vértigo migrañoso infantil: El tratamiento inicial se centra en el asesoramiento, consejos sobre estilo de vida y restricciones dietéticas para evitar alimentos que desencadenan migrañas.
  • Vértigo tras traumatismo craneal o neuritis vestibular: El manejo suele ser de apoyo y sintomático, con recuperación gradual.
  • Enfermedad de Ménière: Esta condición es rara en niños. Su manejo incluye la explicación y tranquilidad para los padres.
  • Mareos relacionados con ansiedad o factores emocionales: El mareo psicosomático es común en niños en edad escolar. Puede asociarse con depresión, reacciones de adaptación o problemas de comportamiento.
  • Rehabilitación Vestibular (VRT): La terapia de rehabilitación vestibular puede ser muy útil para compensar un déficit del oído interno, mejorando el equilibrio y reduciendo los síntomas.
  • Abordaje de la infección o inflamación auditiva: Si la causa son infecciones o inflamaciones del oído, se tratará la afección subyacente.

Vértigos y mareos. Causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento. Clínica Universidad de Navarra

En la mayoría de los casos, los niños con vértigo mejoran con el tratamiento adecuado y evolucionan favorablemente. Las causas graves, como los tumores cerebrales, son extremadamente raras (menos del 1% de los casos). Con el acompañamiento médico adecuado, los niños recuperan su bienestar y continúan con su vida normal.

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