Inventario etnográfico de las parteras de Sierra Mágina: Aproximación a su relación con las matronas tituladas

Los cuidados a las mujeres durante el parto han sido tradicionalmente prestados por mujeres en un ambiente femenino. La partera tradicional ha jugado un papel decisivo en la asistencia al nacimiento en las comunidades donde vivieron, especialmente antes de la institucionalización de las profesiones sanitarias. El marcado carácter androcéntrico de la sociedad ha contribuido a invisibilizar a estas mujeres, restándoles el valor y reconocimiento que merecen y prestando poca atención al estudio de los conocimientos adquiridos por transmisión oral.

La asistencia al parto fue, durante mucho tiempo, un terreno vedado a la autoridad masculina. Los hombres decidieron su asalto argumentando una actuación dañina por parte de las parteras tradicionales, que supuestamente aumentaba las cifras de mortalidad materna e infantil. Este argumento fue suficiente para que los cirujanos, apoyados desde el Estado, se adueñaran de esta práctica, estableciendo una formación que les favorecía y que resultaba desigual y discriminatoria para las parteras-matronas en un momento clave de inicio de la profesionalización sanitaria.

Investigadores españoles han aportado luz sobre el trabajo de parteras y matronas a lo largo de la historia, así como sobre las relaciones que mantuvieron con otros profesionales para delimitar un espacio de intervención propio. Entre ellos, destacan Teresa Ortiz Gómez por sus investigaciones bajo la categoría de análisis de género, Arcas Ruiz por su análisis de la distribución geográfica de matronas en Granada, los hermanos García Martínez y Valle Racero por la descripción de la historia e instrucción de parteras y matronas, y Siles González por la inserción del devenir de la partería y la matronería en sus obras sobre historia de la Enfermería.

Este trabajo se propone visibilizar la identidad de las mujeres que ejercieron como parteras en la comarca de Sierra Mágina (Jaén) y la relación que mantuvieron con las matronas tituladas y la comunidad, contribuyendo así a la historia de las gestoras del nacimiento desde la categoría de análisis de género. Investigadores como Amezcua, López Pegalajar, y Granero Alted y Cabrera Espinosa ya han documentado temas referidos a la maternidad en la zona.

Fotografía de mujeres mayores de Sierra Mágina, representando a las parteras tradicionales.

Participantes y método

Se trata de una etnografía local de carácter retrospectivo, descriptivo y de análisis de contenidos, cuyos datos fueron recogidos entre enero y agosto de 2004. El ámbito de estudio es la comarca de Sierra Mágina, situada en el sur de la provincia de Jaén (Andalucía, España). El objeto de estudio fueron las parteras tradicionales y el periodo estudiado, el siglo XX.

Los instrumentos utilizados para la recogida de información fueron propios de la investigación etnográfica: entrevista grupal, entrevista semiestructurada y observación participante. Para la entrevista grupal, se contactó con las presidentas de las Asociaciones de Mujeres de los pueblos de Mágina, explicándoles los objetivos del estudio y solicitando la selección de cuatro a seis informantes que cumplieran criterios como memoria histórica, ser nacidas y residentes en los municipios estudiados, tener más de 60 años y ser madres o tener experiencia directa con la asistencia a la maternidad.

Se recogió información a través de 13 entrevistas grupales en diversos pueblos de Mágina (Albanchez de Mágina, Bélmez de la Moraleda, Cambil-Arbuniel, Mancha Real, La Guardia de Jaén, Jimena, Noalejo-Hoya del Salobral, Pegalajar, Huelma-Solera, Larva, Torres, Los Cárcheles y Bedmar-Garcíez). Además, se realizaron 10 entrevistas semiestructuradas individuales a informantes, parteras, familiares y matronas. Como instrumentos auxiliares se emplearon una cámara digital para obtener documentos fotográficos y una grabadora para facilitar la transcripción nítida y sin interferencias de las entrevistas.

Resultados y discusión

Los resultados de este trabajo forman parte de una investigación más amplia destinada a aproximarse a la identidad y perfil social, familiar, académico, laboral y humano de las mujeres que ejercieron como parteras y matronas en Sierra Mágina durante el siglo XX, así como a describir las costumbres, creencias y valores en torno al nacimiento.

Se presentan los nombres o apodos de las parteras por ámbito de actuación, destacando el periodo en el que prestaron sus servicios a la comunidad:

Albanchez de Mágina

  • Mariana la “Alpatrón” (actividad entre 1920 y 1940).
  • María Paula Martínez (hija de la anterior, actividad en las décadas de los 40 y 50, coincidiendo con Francisca Fernández Fernández, matrona).

Bedmar-Garcíez

  • Antonieta o “Mariquita Antonia” (1910-1920).
  • Josefa Ortega Ortega, conocida como Josefa la “Damiana” (con autorización médica para asistir partos, actividad entre 1920 y 1943).

Bélmez de la Moraleda

  • Agustina (asistió partos en la década de los 30).
  • Antoñica la “Pachirra” (coetánea de la anterior, algo más joven).
  • Ana la de Serafín (dejó de asistir partos a principios de los 40).
  • Paco “Chamiza”, Francisco Bruque (hombre que ayudaba en partos complicados, hasta la Guerra Civil).
  • Purificación de la Torre Villarrasa, Pura (ejerció entre 1947 y 1952, en época sin matrona).

Cabra del Santo Cristo

  • Elena (funciones de partera eventual a finales de los 60 y principios de los 70).

Cambil-Arbuniel

  • “Pilarica”, “Chacha Reina”, Isabel la de “Santos” y Ascensión Gámiz Ozáez (años 20 y décadas de los 30-50).
  • Eduarda la “Sacristana” (asistió partos en Arbuniel entre 1940 y 1950).

Campillo de Arenas

  • Carmen Olmo, la “Boticaria”.
  • Soledad la “Vitoño”.
  • María Jesús (hasta la llegada de la matrona titulada en 1948).

Cárcheles

  • “Mariquita” Ortega (primera década del siglo XX).
  • María la “Puerto Rico” (años 40).
  • “Anica la Cuadrica” y María Antonia la “Otiñera” (década de los 50).

Huelma-Solera

  • Carmen la “Chaparra” (entre 1950 y 1960).
  • “Angelica” (partera aficionada en Cabritas, pedanía de Huelma, en los años 40).
  • Catalina Hervás (trabajó como partera en Cabritas en los años 50).
  • Ramona García Vilchez (en los Patricios, cortijada de Huelma).

Jimena

  • Juanita la “Partera” (años 20 y 30).
  • Isabel la “Merina” (años 40).

Jódar

  • Catalina Hervás García (matrona titulada, ejerció desde la segunda mitad de los años 20).

La Guardia de Jaén

  • Sebastiana (mujer mayor en la década de los 50, se trasladó luego a Madrid).

Larva

  • María Antonia la “del Reino” (hasta 1940 aproximadamente).
  • Antonia, la “tía Gila” (mediados de los 40 hasta que las embarazadas empezaron a trasladarse a hospitales, hace unos 35 años).
  • Visitación López Pérez, Visi la “Tuerta” (asistió a vecinas en la década de los 60).

Mancha Real

  • La “Farota” (entre 1910 y 1920).
  • Dolores la “Bombi” (entre 1920 y 1950, coetánea de la primera matrona de Mancha Real).
  • Fuensanta Molina o Molinos, Ruiz (partiera circunstancial).

Noalejo-Hoya del Salobral

  • La “Isabelana” (alrededor de los años 20).
  • Virtudes (asistió partos entre 1930 y 1954).
  • Francisca Santos Olmo, Paca la “Cachorra” (desde los años 50 hasta finales de los 70). Colaboró informalmente con Manuel Amezcua Martínez en los años 80.

Pegalajar-La Cerradura

  • Ana Pepa (años 20 y 30).
  • María Antonia y Josefa Chica, Pepa la “Matarina” (en La Cerradura y cortijadas cercanas, entre 1930 y 1950).

Torres

  • Juana la “Candileja” (desde principios del siglo XX hasta mediados de los años 40).
Mapa de la comarca de Sierra Mágina en la provincia de Jaén, España.

Relaciones de las parteras con las matronas y la comunidad

Las relaciones entre las parteras tradicionales y las matronas tituladas fueron variables y menos homogéneas que con otros profesionales de la salud. Se observó que muchas parteras se dedicaron de forma altruista a la asistencia de las mujeres de su comunidad, incluso mientras las matronas tituladas iban ocupando sus plazas.

Estas mujeres no solicitaban pagos por su trabajo. Recibían agradecimientos en forma de regalos que cubrían sus necesidades básicas, como un mandil, alpargatas, garbanzos, jabón o aceite. Estos obsequios se realizaban voluntariamente y no eran pedidos por ellas. Esta práctica se alinea con los resultados de estudios similares realizados en otras comarcas, como el de Oliver Reche en Chirivel (Almería), donde los pagos a las parteras tradicionales también solían ser regalos voluntarios.

La economía de subsistencia de muchas familias, donde los ingresos de los hombres no eran suficientes, hacía que estos regalos fueran una forma de apoyo fundamental. Hubo un tiempo en el que el trabajo de mujeres aficionadas y matronas coexistió, aunque las relaciones entre ellas dependían de diversos factores.

Cuando no las dejaron entrar, fundaron la suya: la primera hermandad de mujeres de España

Manuel Linares-Abad, autor del libro "De un hombre llamado matrona", es enfermero especialista en obstetricia y ginecología, y licenciado en Antropología Social y Cultural. Ha sido profesor en la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud de la Universidad de Jaén desde 1991, y previamente ejerció como enfermero y matrón asistencial desde 1982. Ha ocupado cargos de gestión, como decano de la Facultad de Ciencias de la Salud. Sus líneas de investigación se centran en enfermería de la salud sexual y reproductiva, y en género y salud.

El libro "De un hombre llamado matrona" explora la profesión de matrona, abordando temas como la asistencia en el parto en un ambiente femenino, la transición hacia la actual democracia, y las experiencias personales del autor, incluyendo anécdotas de su práctica profesional y reflexiones sobre la percepción de la profesión.

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