Ser padre o madre implica conocer la importancia del sueño del bebé. Un buen descanso es fundamental para su desarrollo. Aunque nos lo advierten, hasta que el bebé no llega al mundo, no somos realmente conscientes de la cantidad de veces que se despiertan por la noche. Los padres saben muy bien lo agotador que puede ser cuando su bebé no duerme bien por la noche. Sin embargo, hay muchas estrategias que se pueden probar para ayudar al bebé a tener una noche de sueño más tranquila y reparadora, y, con suerte, también las de los padres.
La Importancia del Sueño del Bebé y las Horas Recomendadas
El buen sueño y descanso del bebé es fundamental para un desarrollo óptimo de cualquier niño. Los bebés y niños pequeños normalmente realizan pequeñas siestas durante el día, las cuales son buenas para su metabolismo y crecimiento. Si no las realizan, puede ser síntoma de alguna alteración del sueño.
Horas de sueño necesarias según la edad
Lo primero que se debe saber es cuántas horas son suficientes para el bebé según su edad, ya que varía mucho:
- Para los bebés entre 0-2 meses: serán necesarias unas 16-20 horas diarias, siendo entre 6-8 horas por la noche, y el resto siestas.
- Para los bebés de entre 6-24 meses: unas 13-15 horas serán las indicadas, con unas 12 horas por la noche y el resto de siesta.
Como se puede observar, conforme crecen, las horas de sueño disminuyen.
Causas Comunes de las Malas Noches en Bebés
Existen diversas razones por las que se presentan dificultades para dormir en los bebés, que van desde cambios en la rutina hasta factores de desarrollo y fisiológicos.
Factores Relacionados con la Rutina y el Entorno
- Cambios bruscos en la rutina o lugar de descanso pueden ocasionar que el bebé duerma menos de lo normal.
- Un ambiente ruidoso y estimulante es una causa habitual.
- Comidas muy contundentes antes de dormir también son una razón común.
- Hábito de dormirse con ayuda: Si se acostumbra al bebé a dormirse siempre hasta que se duerma en brazos o con la teta en la boca, puede que relacione esto con el sueño y le cueste quedarse dormido sin ello. Se puede acunar al bebé como parte de la rutina, pero solo hasta que esté relajado.

Necesidades Fisiológicas y Emocionales
- Hambre: Es posible que el bebé esté teniendo dificultades para dormir porque tiene hambre. Los bebés tienen estómagos pequeños y pueden necesitar alimentarse con más frecuencia, especialmente durante los primeros meses. Sin embargo, no siempre que un bebé llora, quiere comer; muchas madres dan el pecho en cuanto el bebé llora un poco, lo que puede malacostumbrarlo.
- Ansiedad por separación: Hay muchos niños que, a partir de los 6 meses, necesitan estar constantemente con su padre o madre, y les cuesta mucho separarse de ellos.
- Dentición: La dentición puede ser una causa común de las malas noches de sueño, ya que los bebés pueden sentir dolor y molestias debido a la aparición de los dientes.
- Pesadillas: Los bebés pueden despertarse llorando debido a pesadillas.
- Regresiones del sueño: Son períodos en los que el bebé puede tener dificultades para dormir, incluso si solía dormir bien. Estas regresiones son comunes y pueden estar relacionadas con el desarrollo. Una regresión común ocurre alrededor de los 4 meses, y otra alrededor de los 8 meses, ligada al desarrollo de nuevas habilidades o la ansiedad por separación.
El Debate del Colecho y el Sueño Seguro
El tema de dormir junto a los bebés en la misma cama, el colecho, es controvertido y hay posturas encontradas al respecto, sobre todo al poner la práctica del colecho en relación al riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).
Postura de la Academia Americana de Pediatría (AAP)
La AAP, basándose en recomendaciones de 2005 y nuevos estudios epidemiológicos, ha señalado que el colecho puede ser peligroso. Algunos de estos estudios han encontrado que la correlación entre la muerte súbita y el colecho alcanza significación estadística solo entre las madres fumadoras. También se tuvo en cuenta el estudio de la Acción Coordinada Europea contra el SMSL, que encontró que el colecho era un factor de riesgo significativo en hijos de madres no fumadoras de hasta 8 semanas de edad.
Actualmente, la Guía de sueño seguro para padres de la AAP recomienda que el bebé duerma junto a la cama de los padres, en la misma habitación. El lugar más seguro para que duerma el bebé es la habitación donde duermen los padres, colocando la cuna o el moisés cerca de su cama (al alcance de la mano). Sin embargo, dentro del seno de la propia Academia Americana de Pediatría hay secciones, como la de lactancia materna, que no están de acuerdo con la recomendación global contra el colecho.
Postura de la Asociación Española de Pediatría (AEP)
La Asociación Española de Pediatría (AEP) también hace seguimiento de los últimos estudios sobre la cuestión. Afirman que existe un riesgo aumentado si el niño comparte la cama para dormir con una madre fumadora o si el colchón es excesivamente blando. En el Libro Blanco de la Muerte Súbita del Lactante (2003) se menciona la relación entre el síndrome y el colecho.
Existen numerosos datos bibliográficos en los que parece indiscutible una asociación estadísticamente significativa entre la postura en decúbito prono al dormir de los lactantes y el SMSL. Lo mismo ha ocurrido con el excesivo arropamiento y calor ambiental (sobrecalentamiento o estrés térmico), el hábito tabáquico de la madre antes y después del parto, y que el niño comparta la cama con un adulto. El cambio de que los lactantes duerman en decúbito supino y el evitar los anteriores factores relacionados con el entorno se ha acompañado indefectiblemente de disminución de las tasas de mortalidad por el SMSL.
Sin embargo, en algunos países con baja incidencia del SMSL, se comparte la cama con alta frecuencia. Si la madre no fuma, no parece aumentar el riesgo; incluso puede tener un efecto protector al favorecer la lactancia al pecho y, para algunos autores, el despertar del niño. Es decir, los defensores del colecho creen que, si bien no existen datos que apoyen importantes efectos secundarios directamente relacionados con dormir junto a un adulto, sí existen datos sustanciales de que el colecho confiere beneficios a los lactantes, como la mejoría de la lactancia materna, la disminución del llanto, la mejoría del sueño del bebé y de los padres, y la ayuda para establecer el vínculo padres-hijo.
En el seno de la misma AEP, su Comité de lactancia materna no se decanta por el colecho. Además, se enfatiza que el colecho no es una obligación, ni es imprescindible, ni para la lactancia ni para la formación de la personalidad.
Colecho: ¿ es seguro compartir cama con tu hijo?
Estrategias para Mejorar el Sueño del Bebé
Para lidiar con las malas noches de sueño, es crucial establecer una rutina consistente y crear un ambiente propicio.
Establecer una Rutina de Sueño Consistente
Una rutina de sueño consistente es fundamental para ayudar al bebé a tener una noche de sueño más tranquila y reparadora. Dormir a la misma hora, en el mismo sitio y con una rutina repetitiva, hará que el bebé concilie el sueño mucho más rápido. La rutina antes de dormir puede incluir actividades como bañar al bebé, leer un cuento, cantar una canción suave o masajearlo suavemente. Será importante ir bajando el volumen a la hora de hablarle y acunarlo un poco con los brazos. Intenta mantener la rutina de sueño incluso cuando estés fuera de casa. Recuerda que cada bebé es único, por lo que es posible que debas ajustar la rutina según sus necesidades.
Crear un Ambiente Propicio para el Sueño
El ambiente en el que duerme el bebé puede tener un impacto significativo en su capacidad para dormir bien por la noche. Una habitación oscura y tranquila es ideal. Se pueden utilizar cortinas opacas o persianas para bloquear la luz exterior y reducir el ruido. Además, asegúrate de que la temperatura de la habitación sea adecuada para que el bebé no esté ni demasiado caliente ni demasiado frío.
El lugar de descanso de tu bebé debe ser una superficie firme y un colchón y cuna de calidad. La elección de una cuna adecuada es importante; asegúrate de que sea segura y cómoda. Utiliza un colchón firme y evita colocar almohadas, mantas u otros objetos sueltos en la cuna que puedan representar un riesgo de asfixia. Considera la posibilidad de utilizar sonidos suaves y relajantes para ayudar al bebé a dormirse.

Técnicas para Calmar al Bebé y Facilitar el Sueño
Cuando el bebé está llorando y tiene dificultades para dormir, puede ser un desafío calmarlo y ayudarlo a conciliar el sueño:
- Mecer suavemente: El movimiento suave y rítmico puede ayudar a que el bebé se sienta tranquilo y relajado.
- Técnicas de envoltura: Envolver al bebé en una manta ajustada puede proporcionarle una sensación de seguridad y comodidad.
- Baño tibio: Un baño tibio antes de dormir puede ayudar a que el bebé se relaje y se sienta somnoliento.
- Masaje suave: Un masaje suave antes de dormir puede ayudar a que el bebé se relaje y se sienta más tranquilo.
- Ofrecer un chupete: Algunos bebés encuentran consuelo en el chupete, ya que les proporciona una succión reconfortante.
Es importante aprender a reconocer cuándo el bebé necesita de verdad a sus padres, observándole, y darle la posibilidad de practicar con sus propias habilidades. Los bebés hacen muchos ruidos, gorgojeos y sonidos extraños mientras duermen, y no por ello significa que estén despiertos ni que necesiten algo.
Abordar Causas Específicas de Despertares
Nutrición y alimentación
La nutrición desempeña un papel crucial en el sueño del bebé. Un bebé bien alimentado y satisfecho es más propenso a tener una mejor calidad de sueño. Asegúrate de que el bebé esté recibiendo suficiente leche materna o fórmula durante el día para evitar que tenga hambre por la noche. Para las familias que dan pecho, se recomienda ofrecer mucha teta mientras el bebé está despierto, activo y tranquilo.
A medida que el bebé crece y comienza a introducir alimentos sólidos, es importante ofrecer una dieta equilibrada y nutritiva. Algunos alimentos, como los que contienen triptófano (aminoácido precursor de la melatonina), pueden ayudar a promover el sueño; ejemplos incluyen el plátano, los lácteos, el pollo y el pavo. Evita darle al bebé alimentos que contengan cafeína o azúcar antes de acostarse.
Manejo de la Dentición
La dentición es un proceso natural y temporal que puede aliviarse con varias técnicas:
- Masajear las encías: Utiliza los dedos limpios o un cepillo de dientes suave para masajear suavemente las encías del bebé.
- Objetos para morder: Ofrecer anillos de dentición o juguetes de goma puede proporcionar alivio.
- Geles o cremas: Existen geles y cremas diseñados para aliviar las molestias de la dentición, siempre bajo recomendación médica.

El Destete Nocturno y Reducción de Tomas (si se colecha)
El destete nocturno es una decisión muy personal de la madre que debe hacerse con mucho cuidado y progresivamente, siempre a partir de que el bebé cumpla un año (salvo excepciones). Si el niño tiene edad suficiente, lo más sencillo es hablar con él o ella y explicarle la situación en un lenguaje que pueda comprender: "La noche es para dormir y mamá y las tetitas tienen que dormir por la noche."
Se le puede ofrecer agua, bebidas vegetales o leche durante la noche, quizás sea una buena idea hacerlo en biberón o en vaso de aprendizaje para que puedan seguir haciéndolo tumbados. Existe un documento respecto al destete nocturno del pediatra americano Jay Gordon, que propone un sistema de hacerlo solo determinadas horas en la noche.
El "plan padre" es simplemente colechar situando al padre (o segundo cuidador principal) entre la madre y el niño. Esta nueva situación implica que el niño se despertará menos por el olor de la madre y que el padre será quien se encargue de atender al niño ofreciéndole líquido, cariño y consuelo en sus múltiples despertares. Cuando las madres colechamos y lactamos, solemos “enchufarles” la teta al mínimo gruñidito, que en ocasiones no es un despertar, sino un sueño o pesadilla. Dependiendo de la situación, puede ser una primera “criba”: si el niño se vuelve a dormir sin problema, no es necesario que la madre intervenga.
Si la privación de sueño es muy intensa, quizás sea necesario que la madre se vaya a dormir a otro cuarto para poder recuperar el sueño.

Promoción del Sueño Autónomo
Un bebé que se duerme de un modo concreto que requiera de tu presencia o ayuda, será un bebé que al tener un microdespertar necesitará de ese mismo elemento concreto para redormirse y lo reclamará por la noche. Un niño que se redurme de forma autónoma es un niño que al pasar por un microdespertar no reclamará ayuda externa, sino que simplemente se dará media vuelta y se redormirá de nuevo.
Para fomentar un sueño más autónomo, se pueden probar las siguientes estrategias:
- Complicar la postura: Si la rutina incluye la succión para redormir, prueba a complicarle la postura mientras mama.
- Alejar su debilidad: Si su debilidad es la madre y su pecho, prueba a alejarte un poco de él. La idea principal es ayudarle a relajarse para dormir, pero retirar el pecho justo poco antes de quedar dormido por completo.
- Coger-dejar: Si el bebé solo se duerme en brazos, cógelo y relájalo para dormir. Al verlo tranquilito, déjalo suavemente en la cuna, manteniendo el contacto con él desde la misma cuna y ayudándole a dormir directamente desde allí.
Es recomendable probar cualquiera de estas opciones como mínimo 5 días. Al principio, es posible que compliquen un poco las noches antes de ver mejorías, pero solo los padres deben decidir si el esfuerzo vale la pena.
Cuándo Buscar Ayuda Profesional
Cuando realmente hay un trastorno de sueño, es decir, el bebé se despierta muy a menudo y no puede hacer ciclos completos de sueño, y esto afecta a su día a día, es el momento de acudir al pediatra para que nos derive al especialista.
Posibles Problemas Médicos Subyacentes
- Niveles bajos de ferritina.
- Apneas: No siempre son muy evidentes (dejar de respirar y ponerse morado), sino que a veces se manifiestan como ronquidos o atragantamientos que provocan despertares. La manera de verlo es con un estudio del sueño.
- Problemas de tiroides.
- Insomnio por hábitos incorrectos: Para casos como este puede funcionar bien la melatonina, que no es un somnífero sino un inductor de sueño, que sirve para fijar una serie de conductas y hábitos.
Colecho: ¿ es seguro compartir cama con tu hijo?
Consideraciones sobre Métodos de Sueño Extremos
Si alguien recomienda el método Estivill, Ferber o cualquier método de “dejar llorar”, es fundamental informarse en la web sobre el debate científico del sueño infantil y las consecuencias que puede tener para el bebé. No es lo mismo llorar solo que llorar acompañado, ni llorar por miedo que llorar por frustración. Si el niño está siempre acompañado y se le acuna y abraza, estará confuso y frustrado, pero no llorará por miedo. Solo los padres pueden valorar si la situación de privación de sueño es lo suficientemente grave para que el pequeño sufra en el proceso.
Apoyo para los Padres
Si la crianza nocturna resiente el día a día, es importante actuar pronto. Somos mejores madres y padres cuando dormimos bien. Los hijos están programados para dormir acompañados por pura supervivencia mamífera, y, a ser posible, en el pecho, hasta los 3, 4 o 5 años. Sin embargo, el colecho no es la panacea y no es la opción para muchas familias.
Si el bebé se despierta mucho pero no afecta negativamente, disfruta de esos momentos; dejará la lactancia nocturna y la cama familiar cuando esté preparado. Pero si la privación de sueño es grave, pide ayuda, delega y descansa. Nuestros hijos necesitan una madre descansada. Todo esto pasará. Eres la mejor madre para tus hijos; no lo olvides nunca en las noches de desesperación.
Recursos y Libros Recomendados
- "Felices sueños" de E. Pantley: Proporciona ideas respetuosas para que los bebés se acostumbren a dormir sin la teta en la boca y tengan menos despertares.
- "El sueño del bebé, sin lágrimas" de E. Pantley: Una recopilación de ideas que resultaron útiles a numerosas familias.
- "Ready, Set, Sleep" de Malia Jacobson: Destaca por su carácter práctico y su enfoque de "trabajar CON los niños, no CONTRA ellos", con estupendos consejos sobre alimentación.