En la maternidad cambian muchas cosas. Muchísimas. Empezando por el cuerpo de la mamá y acabando por los complementos que utiliza en su día a día. Los collares de lactancia son una de esas cosas de las que, seguramente, no habías oído hablar antes del embarazo, pero que, ahora, van a convertirse en un complemento imprescindible en tu vida.
Estos collares son un complemento que emplean las mamás durante los primeros compases de vida de sus bebés. En parte, porque además de ser un complemento muy bonito, tiene una finalidad pedagógica que ayudará a tu pequeño durante sus primeros meses.

¿Qué son los Collares de Lactancia y Para Qué Sirven?
Los collares de lactancia son un complemento que va atado al cuello y que suelen llevar las madres cuando dan el pecho. Están hechos de piezas de formas romas y coloridas, y de materiales seguros para el bebé. El objetivo principal es que los recién nacidos puedan entretenerse mientras amamantan.
A menudo, algunos collares y complementos que llevan las madres durante su día a día están hechos de piezas pequeñas y brillantes que pueden llamar la atención de los bebés. En el momento de dar el pecho, los niños están constantemente experimentando y respondiendo a todos los estímulos que ven y tienen al alcance de la mano. Si se tienen pendientes brillantes o collares llamativos, es relativamente fácil que acaben tratando de coger y tirar de esos complementos. Para las madres, supone un fastidio tener que ir esquivando las manitas de sus bebés mientras dan el pecho. Además, puede ser incluso peligroso para ellas, ya que un tirón en un pendiente o collar puede acabar en tragedia. Para los bebés, los pendientes y collares pueden ser piezas peligrosas, ya que tienen esquinas y están formados por piezas pequeñas que pueden acabar siendo ingeridas por error.
Los collares de lactancia se convierten en una alternativa ideal. Los bebés pueden seguir experimentando y descubriendo formas y texturas con las manos cuando están con sus mamás. Para las madres, estos collares son un alivio y una estrategia muy útil para tranquilizar a los niños más revoltosos cuando están amamantando.
El collar de lactancia es un collar que las madres se colocan en el cuello mientras dan el pecho al bebé, o el padre o la madre cuando se trata del biberón. Se compone, en general, de varias bolas de diferentes colores y tamaños y se coloca a la altura del bebé para que juegue con ellas mientras se alimenta. Su objetivo es entretener al bebé mientras toma el pecho, es porteado o llevado en brazos, de manera que podamos ofrecer una estimulación segura e interesante a los lactantes y evitar tirones de pelo, pellizcos o arañazos debidos a la necesidad que tiene nuestro bebé de contacto y de estar agarrado a algo para sentirse seguro.
Los menores de 6 meses tienen un reflejo primitivo llamado de prensión palmar, que consiste en cerrar la mano instintivamente cuando se le toca la palma con un dedo u objeto; por este motivo, los bebés tienden a agarrarse con fuerza al cabello de la mamá, la ropa o, en este caso, a un collar de lactancia. Es una manera sencilla de exponer al niño a texturas, colores y formas que pueden ser tocadas, mordidas o chupadas sin poner en peligro su bienestar.
Breve Historia del Uso de Complementos Durante la Lactancia
No existen evidencias de que generaciones ancestrales utilizaran sus collares con el objetivo de distraer a sus bebés durante el momento de amamantar. Sin embargo, la historia del arte es prolija en imágenes de bebés amamantando de sus madres. En muchas de ellas, los pequeños ya aparecen jugueteando con el vestido, la mano o con el pelo de su madre. Se puede llegar a la conclusión de que se han utilizado complementos durante el momento de amamantar desde tiempos inmemoriales.
Beneficios de los Collares de Lactancia para la Díada Madre-Bebé
Los collares de lactancia tienen múltiples beneficios tanto para la madre como para los bebés. Se convierten en un regalo ideal para las mamás primerizas (y las que ya no lo son tanto), en parte, por sus múltiples ventajas. A continuación, te contamos por qué los collares de lactancia son más que un accesorio y cuáles son sus beneficios reales.
Estos accesorios logran que nuestro bebé experimente sensorialmente, ya sea en el momento de la lactancia, cuando los porteamos o mientras toman el biberón. Las mamás se colocan este complemento en el cuello y, como queda a la altura del pequeño, este juega con él. En la mayoría de los casos, los collares de lactancia, además de ser bonitos, se componen de bolas de diversos colores, texturas y tamaños para llamar la atención. La principal función es entretener mientras nuestro hijo mama, de este modo evitaremos esos pellizcos impredecibles en el pecho o los tan comunes tirones en el pelo, que suceden por el instinto o reflejo de prensión con el que nacen.

Los principales beneficios a la hora de amamantar:
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1. Ayuda a una buena lactancia
El accesorio brinda tranquilidad cuando el bebé interactúa con él, lo que provoca que se centre más en la alimentación y, al estar pendiente del juego, no hay mayores distracciones. Mientras tanto, se vuelve realmente práctico para la madre, ya que evitará tirones en su camiseta, pelo o pecho, pues el pequeño tendrá las manos ocupadas. El collar de lactancia está diseñado para captar la atención del bebé mientras se alimenta. Gracias a sus varias bolas de distintos tamaños y texturas, el bebé puede explorar mientras se alimenta, ayudándolo a sintonizar mejor con el momento de la lactancia. Esto es crucial, ya que algunos bebés les cuesta enfocarse en el amamantamiento y cualquier ruido o estímulo puede interrumpir la lactancia.
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2. Alivio en la etapa de dentición
Los collares de lactancia son aliados en la etapa de dentición. Cuando los niños inician este proceso, es sabido que les genera mucha necesidad de llevarse objetos a la boca y morder cada cosa que está a su alcance. Estos collares tienen el beneficio de aliviar esas molestias en las encías y funcionan como mordedores perfectos mientras los primeros dientes comienzan a asomarse. Morder el collar de lactancia ayuda a tu bebé a romper la membrana gingival que causa la inflamación de la encía, estimulando así la salida de los dientes. Pueden ser de gran ayuda para el alivio de la inflamación de las encías o las pequeñas molestias de la erupción dental; ponerlo frío en la nevera puede aliviar todavía más.
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3. Estimulación sensorial y desarrollo cognitivo
El collar se encuentra a la distancia idónea para atrapar la atención del bebé y está diseñado en atractivos colores y tamaño idóneo para que sea fácil de agarrar. Así, se favorece la prensión palmar, el contacto visual y la coordinación óculo-manual y la mano-boca. Estimula el desarrollo de los bebés, convirtiéndose en un estímulo sensorial ideal para que sigan descubriendo y aprendiendo durante la lactancia. También están diseñados en formas, colores y materiales diferentes que los convierte en un gran estímulo para los sentidos del tacto y la vista. A su vez, despierta la curiosidad del pequeño, que descubrirá el collar en poco tiempo y comenzará a mirarlo, jugar, morder y manipular desde los brazos de mamá. Sin duda, fortalece el vínculo entre ambos al ser un objeto familiar y cercano.
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4. Fomenta la psicomotricidad fina
Mientras el bebé juega y maniobra con el collar, va mejorando sus habilidades y destrezas con las manos, como la pinza, la coordinación, el agarre y la coordinación óculo-manual. Esto significa que estimulan el desarrollo de la motricidad fina del bebé en su entorno, una habilidad crucial para su crecimiento.
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5. Seguridad y prevención de accidentes
Estos collares evitan accidentes tanto para la madre como para el bebé. Sustituir los collares convencionales por collares de lactancia evita arañazos, estiradas y otros incidentes desagradables. Un factor primordial es que son seguros, siempre que estén homologados y elaborados con materiales libres de sustancias tóxicas que no supongan ningún riesgo cuando el bebé se los lleve a la boca. Además, el artículo es resistente, soporta tirones y garantiza que el pequeño realice maniobras sin generar roturas de piezas que comprometan su bienestar. El collar de lactancia acaba siendo un objeto muy familiar para el bebé que le proporcionará consuelo y alivio, al tiempo que le mantiene ocupado y entretenido.
Materiales y Diseño de los Collares de Lactancia
Los collares para la lactancia suelen estar hechos de materiales inocuos como silicona o madera que pueden ser mordidas sin problema. Podemos encontrar dos estilos principales en el mercado: de silicona y de madera natural y ganchillo. Lo cierto es que también existen diseños que combinan todos los materiales.

Collares de Silicona
Actualmente existen en el mercado los collares de lactancia de silicona alimentaria, que se están poniendo muy de moda ya que es un material 100% antibacteriano que puede introducirse en la boca sin ningún peligro. Además, se puede lavar y secar fácilmente. Estos collares de silicona se pueden encontrar en tiendas de puericultura o tiendas online especializadas, todas han de tener la certificación de cumplir con las normas de salud para bebés y utilizan materiales adecuados y totalmente libres de sustancias tóxicas.
Collares de Madera y Ganchillo
Los collares de madera natural y ganchillo ofrecen un material noble con tejido suave de algodón, respetuoso con la piel del bebé. Si eres muy manitas existe una alternativa: puedes hacer el collar de lactancia tú misma con madera y algodón. Siempre se deben usar materiales naturales y la madera no debe estar barnizada. Un consejo esencial es que lo tejas muy apretado para que quede tupido y compacto y así tu bebé no pueda meter los deditos entre punto y punto.
Collar lactancia con cierre y silicona
Cómo Escoger el Collar de Lactancia Ideal y su Cuidado
Al tratarse de un producto que estará en contacto tan directo con tu bebé, es importante que el collar sea homologado y haya pasado todas las medidas de seguridad. Otro punto a valorar es que el collar incluya piezas que puedan ser mordidas y manipuladas por tu bebé. Las piezas están unidas a través de un hilo elástico resistente a tirones y a prueba de bebés más movidos. Es fundamental verificar que las piezas sean lo suficientemente grandes para evitar riesgos de asfixia y asegurarse de que el collar esté fabricado con materiales no tóxicos.
Ten en cuenta que este complemento os va a acompañar durante varios meses, por lo que todo lo que puedas hacer para que se convierta en una herramienta útil para su desarrollo, será productivo. Una vez supervisados los mínimos de seguridad, escoger el collar de lactancia más adecuado para ti y para tu bebé dependerá de aspectos más subjetivos, como el color, la forma o el tamaño. Hemos de tener en cuenta que, además de ser un elemento pedagógico para los bebés, es también un complemento precioso para las mamás.
Mantenimiento y Uso Seguro
El uso del collar es exclusivamente manual. Para su limpieza, se recomienda limpiar con una toallita o trapito húmedo y dejar secar al aire. No es recomendable lavar con agua, ya que la madera puede verse afectada al no estar tratada. El uso de artículos infantiles ha de estar siempre supervisado por un adulto. Cuando vayamos a usar un collar de lactancia debemos tener siempre en cuenta que no es un juguete, y aunque tu bebé puede tocarlo y morderlo, en ningún caso debe ser usado sin la supervisión de una persona adulta.
Cabe destacar que el producto es para uso exclusivo del adulto y se recomienda higienizarlo y evitar el uso de perfumes, ya que el bebé lo usará de mordedor a diario. Los collares de lactancia son muy seguros y no deberían ser un foco de infección, ya que siempre están en el cuello de la mamá, no se caen al suelo y no se ensucian. Muchos están hechos con material antibacteriano, lo que es una garantía de higiene.
Los collares de lactancia son algo cada vez más cotidiano y muy fácil de encontrar en tiendas especializadas en puericultura con una infinidad de modelos que pueden encajar con tu estilo o color de vestimenta, haciendo del collar de lactancia un complemento más. Es un complemento pensado para que la mamá lo use durante la lactancia, permitiendo que el bebé explore y juegue con él de forma segura. Su diseño proporciona una alternativa segura a los objetos cotidianos que el bebé podría tirar o morder. Al ser resistente, puede soportar los tirones sin romperse, asegurando la comodidad de la madre y la tranquilidad del pequeño.