Extracción de leche materna: Guía completa para madres

La extracción de leche materna es una práctica fundamental que ofrece numerosos beneficios tanto para el bebé como para la madre. Permite mantener la producción de leche incluso cuando hay separación, asegura que el bebé reciba nutrientes esenciales y brinda flexibilidad a las madres en diversas situaciones.

Madre extrayéndose leche con un sacaleches eléctrico

¿Por qué extraer leche materna?

Extraerse la leche a mano o con un sacaleches te ayuda a establecer y mantener la producción de leche si estás separada de tu bebé o si este no se está amamantando bien. La leche materna es especialmente importante para los bebés que no se encuentran bien. Si tu bebé tiene dificultades para mamar por ser prematuro, se beneficiará de cada gota de leche materna que puedas darle. Algunos bebés tienen problemas que les impiden alimentarse al pecho, pero pueden seguir tomando tu leche.

Muchas mujeres deciden extraerse leche cuando vuelven a su puesto de trabajo remunerado. Esa leche se vive en muchas ocasiones como un hijo de unión entre madre y bebé, como una forma de cuidar a tu bebé en la distancia. La extracción de leche materna es una solución práctica para muchas madres que necesitan almacenar su leche para alimentar a su bebé en distintos momentos del día.

Usar un sacaleches es una buena manera de brindar los beneficios del amamantamiento cuando tienes que estar separada de tu bebé. Sacarse leche ayudará a mantener la provisión de leche y a evitar la incomodidad y la congestión mamaria. La mayoría de las madres, en algún momento de su lactancia, van a necesitar extraerse leche por una u otra razón.

La leche materna se puede extraer y almacenar en cualquier momento del día, especialmente en las primeras horas tras el parto para estimular el pecho o cuando hay una separación madre-hijo durante el periodo de lactancia.

Fundamentos de la producción de leche: Oferta y demanda

Tus pechos producen más leche si se extrae leche de ellos (idealmente con el bebé, pero también con extracción manual o mecánica). Los pechos llenos son una señal para que el cuerpo reduzca la producción de leche, así que no es en absoluto necesario esperar a que los pechos se «llenen» antes de extraerse la leche, ya que esto supondrá una menor producción de leche a largo plazo.

Cuanto más a menudo te extraigas la leche, especialmente en los primeros días y semanas, más leche producirás y mayor será el beneficio para tu producción a largo plazo. Si te extraes leche para establecer la producción, producir más leche en los primeros días puede fomentar la producción a largo plazo para satisfacer las necesidades de tu bebé. Como la leche se produce en un ciclo de oferta y demanda, la mejor forma de producir más leche es extrayendo más leche.

Es importante saber que el volumen que extraes no es equiparable al que extrae tu bebé; por lo tanto, la extracción no es la forma de conocer la cantidad exacta que produces. Si no hay problemas específicos, se produce la cantidad de leche que se demanda. Si, tras dar el pecho, estimulamos con el sacaleches o de forma manual, aumentaremos la producción, ya que nuestro organismo interpretará que precisa producir más cantidad.

Infografía: ciclo de oferta y demanda de la leche materna

Métodos de extracción de leche materna

Puedes tener muchas razones para querer extraer leche y lo puedes hacer de varias maneras dependiendo de tus necesidades o deseos. La leche se puede extraer de forma manual o utilizando sacaleches. Para la extracción con sacaleches puedes usar un sacaleches manual o eléctrico.

Extracción manual

La extracción manual es una técnica utilizada en todo el mundo que permite a la mujer familiarizarse con su pecho y perder el miedo a realizar la extracción. La liberación de oxitocina y la eyección de la leche mejoran con estímulos externos, como el llanto del bebé, una foto del niño o el suave masaje del pecho.

Una vez que la madre ha encontrado una posición cómoda para sentarse tranquilamente, se descubre el pecho y lo aprieta suavemente con las puntas de los dedos desde la periferia hacia la areola. La zona sobre la que hay que apretar está a unos 3 cm desde la base del pezón, lo que no siempre coincide con el borde de la areola. Hay que presionar hacia la pared torácica y después comprimir el pecho entre el pulgar y los otros dedos. No hay que estirar, aplastar ni frotar el pecho. Repetir este movimiento de forma rítmica a una velocidad que resulte cómoda y no abrasiva. Cada madre desarrolla su propio estilo natural, por lo que seguir rígidamente un método puede ser contraproducente. Una sesión de extracción manual puede durar de 20 a 30 minutos, alternando los pechos cada 5 o 10 minutos.

Para la extracción manual, coloca el pulgar y los dedos índice y medio formando una «C» a unos tres o cuatro centímetros por detrás del pezón, evitando que el pecho descanse sobre la mano. Se empujan los dedos hacia atrás (hacia las costillas), sin separarlos y, a continuación, se ruedan los dedos y el pulgar hacia el pezón. Este proceso (colocar los dedos, empujar hacia dentro, rodar) se repite en ambos pechos y dura aproximadamente 20 o 30 minutos. Masajea todo el pecho, usando un movimiento circular con los dedos en un mismo punto, sin deslizarlos sobre la piel, tratando de dirigir la leche hacia la areola y el pezón a medida que se masajea.

Diagrama de la técnica de extracción manual de leche con la posición de los dedos en forma de C

Extracción con sacaleches

Los sacaleches son herramientas esenciales en este proceso, pero con tantas opciones disponibles, puede resultar difícil elegir el más adecuado. El mejor sacaleches depende de las necesidades de cada madre. Hay diferentes tipos de sacaleches para elegir, que pueden parecer confusos al principio, pero son fáciles de usar. Si tienes algún problema para sacarte leche, pide ayuda y lee todas las instrucciones que vinieron con tu sacaleches.

Tipos de sacaleches

El tipo de sacaleches también influye en la cantidad de leche extraída y en la comodidad de la madre. Existen diversas opciones:

  • Sacaleches manual: Son económicos y fáciles de transportar, ideales para extracciones ocasionales. Son sencillos, fáciles de limpiar y su resultado es bueno en manos de una madre hábil y experimentada. Tener un sacaleches manual de respaldo es útil para cuando se va la luz, te quedas sin tu sacaleches eléctrico o si tu sacaleches se descompone.
  • Sacaleches eléctrico: Recomendado para extracciones frecuentes, ya que reduce el esfuerzo y el tiempo necesario. Un sacaleches eléctrico doble de uso personal es una gran opción para las madres que planean extraerse leche para dársela en biberón a su bebé de vez en cuando o que optarán por hacerlo cuando vuelvan al trabajo. Su principal característica es la capacidad de extracción de ambos pechos a la vez, lo que ahorra tiempo. Tienen la ventaja, sobre los manuales, de que no requieren ningún tipo de esfuerzo físico, y a la madre le queda una mano libre para hacer masaje en el pecho y estimular el reflejo de eyección. También puede usarse en un pecho mientras el bebé mama del otro. Al igual que los sacaleches hospitalarios, suelen tener un dispositivo para graduar la potencia.
  • Sacaleches manos libres o portátil: Diseñado para ofrecer mayor comodidad, permite realizar otras tareas mientras se extrae la leche. Suelen ser más pequeños que un sacaleches tradicional, y algunas madres que no tienen tiempo para sentarse a extraerse leche pueden interesarse en ellos.
  • Sacaleches de uso hospitalario: Un buen sacaleches debe ser capaz de drenar el pecho y de estimular la producción. Son usados en las unidades hospitalarias, pero también se pueden alquilar para su uso domiciliario. Estos sacaleches son una adaptación de los sacaleches hospitalarios para un uso doméstico, siendo potentes y eficientes.

Es importante evitar sacaleches tipo pera o de perilla de goma. Los peligros de este tipo de sacaleches son muchos, ya que son difíciles de limpiar, la leche se contamina fácilmente y un chorro de leche puede entrar directamente en la perilla de goma donde se acumulan las bacterias. Además, hay que interrumpir la extracción para vaciarlo continuamente y resulta muy traumático para el pezón, la areola y el pecho. Por si fuera poco, no es en absoluto eficaz. Una modificación de este sacaleches consiste en colocar un recipiente colector separable en lugar de la concavidad, así la leche no refluye y no hay que interrumpir la extracción para vaciar la bomba, pero el tubo y la perilla pueden albergar bacterias porque son difíciles de limpiar.

Tabla comparativa de diferentes tipos de sacaleches

Guía de uso del sacaleches

Preparación para la extracción

  • Higiene y ambiente: Lávate las manos antes de tocar el embudo o el seno. Usa jabón y frótate las manos durante 10 a 15 segundos, luego enjuágatelas bien en agua tibia. Elige un lugar que sea limpio, cómodo y privado, de modo que puedas relajarte.
  • Estimulación: Prepárate mentalmente. Abrazar a tu bebé o ver una foto o un video de él puede mejorar la salida de la leche. También puedes escuchar sonidos o música relajantes e inhalar tu aceite esencial favorito.
  • Masaje previo: Masajea ambos pechos. Inclínate ligeramente hacia delante, toca suavemente todo el contorno de los senos con las yemas de los dedos y después masajéalos ligeramente haciendo círculos. Masajea todo el pecho, usando un movimiento circular con los dedos en un mismo punto, sin deslizarlos sobre la piel, tratando de dirigir la leche hacia la areola y el pezón a medida que se masajea.
  • Montaje del sacaleches: Arma el sacaleches siguiendo las instrucciones del fabricante y adapta el kit al extractor.

Selección del tamaño de la copa o embudo

Una causa común de dolor al extraer leche es que la copa de succión, la parte que va sobre la areola, sea demasiado grande o pequeña. Es importante que la extracción te resulte cómoda porque esto puede afectar la cantidad de leche que vas a obtener. El tamaño de la copa de succión no tiene que ver con el tamaño de tu seno o areola, sino con el diámetro del pezón.

En un costado de la copa de succión podrás ver un número, como 24 mm. Esto significa que la abertura del túnel de la copa de succión es de 24 milímetros. El tamaño del túnel de la copa de succión debe ser un poco más grande que el diámetro del pezón. Para conocer la talla de copa óptima es necesario medir la cara del pezón de extremo a extremo y sumar 2 mm al resultado obtenido.

En un ajuste cómodo, verás que el pezón se puede mover libremente y hay espacio alrededor de él. El pezón debe quedar libre, sin tocar los bordes del embudo y permitir la entrada de una pequeña porción de areola dentro del mismo. Hay herramientas de medición disponibles en línea a través de los sitios web de las empresas de sacaleches que te ayudan a determinar qué tamaño necesitas. También puedes usar una cinta métrica que mida en milímetros, si tienes.

Ilustración mostrando cómo medir el pezón para elegir la copa de sacaleches adecuada

Técnica de extracción con sacaleches

  1. Colocación: Colócate el embudo sobre el seno, asegurándote de que el pezón esté justo en el medio.
  2. Inicio: Comienza a extraer leche con un nivel bajo de succión y una velocidad rápida. Sacarse leche con un sacaleches eléctrico probablemente lleve de 10 a 20 minutos para cada seno, pero podría llevar más tiempo. Sentirás un tirón cuando el sacaleches esté encendido, pero la extracción no debería doler. Si duele, apaga el sacaleches. Otra razón frecuente de dolor al extraer leche es usar un nivel de succión demasiado alto. Muchas mamás creen que subir la intensidad de la succión hará que la leche salga más rápido, pero es todo lo contrario.
  3. Ajuste: Cuando la leche empiece a salir, aumenta la succión a un nivel más alto pero que te resulte cómodo y cambia manualmente la velocidad del sacaleches a una más lenta. Produces la mayor cantidad de leche posible cuando la extraes usando el nivel de succión más alto con el que te sientas cómoda.
  4. Estimulación: Cuando notes que la cantidad de leche va disminuyendo, cambia manualmente la velocidad del sacaleches al modo de extracción más rápido. Esta velocidad rápida le dice a tu cuerpo que produzca más leche, y así podrías estimular un flujo de leche más rápido.
  5. Extracción doble y masaje: Vacíate ambos senos durante cada sesión. La extracción se realiza alternando ambos pechos, a menos que utilices un sacaleches eléctrico doble. Cuando notes que el goteo de un pecho disminuye, estimula el otro pecho e inicia una nueva extracción en él. Repite el mismo proceso, unas dos o tres veces en cada pecho. En todos los casos, es recomendable que comprimas el pecho durante la extracción para aumentar la eficacia, y si usas un sacaleches es conveniente completar la extracción con un vaciado manual.
  6. Maximizar la extracción: Puedes obtener más leche de una sesión de extracción si utilizas las manos además de un sacaleches eléctrico. Durante los últimos minutos de la sesión, aprieta y masajea suavemente el contorno de los senos para ayudar a que se vacíen por completo. Si utilizas esta técnica, un sostén para la extracción de leche te puede ser útil. Si no tienes uno, puedes extraer la leche de un seno a la vez durante uno o dos minutos y usar la otra mano para apretar y masajear. Si estás intentando obtener un poco más de leche, haz una pausa a la mitad cuando el flujo de leche se haya detenido, y masajea tus pechos durante treinta segundos. Inclínate hacia delante, toca suavemente alrededor de los senos y vuelve a extraer leche.

Instrucciones del sacaleches Medela Harmony | Medela | How-to use

Rutina y frecuencia de la extracción

Establecer y mantener la producción

Si te extraes leche para establecer la producción de leche, producir más leche en los primeros días puede fomentar la producción a largo plazo para satisfacer las necesidades de tu bebé. En caso de extracción por separación madre-hijo (por ingreso del niño al nacer, es decir, antes de instaurarse la lactancia), debes hacerlo cada 3 horas durante el día y por la noche cada 4h, durante el primer mes. Posteriormente, puedes ir espaciando las extracciones nocturnas. Los primeros 2-3 días (inicio de lactancia), solo obtendrás unas gotas de leche llamada calostro, que es rico en elementos de inmunidad y muy beneficioso.

Si vas a estar lejos de tu bebé el suficiente tiempo como para no darle una o más tomas, extráete la leche necesaria para sustituir las tomas que no puedas darle. Para mantener elevada la provisión de leche, trata de sacarte leche al menos cada 3 o 4 horas y amamanta tan a menudo como puedas. Si deseas mantener la producción de leche que ya tienes, necesitarás extraerte leche cada vez que te saltes una toma. Para la mayoría de las madres que se separan de sus bebés entre 8 y 10 horas, esto significa que tendrán que extraerse leche tres veces al día.

En caso de extracción puntual por no poder dar alguna toma, respeta los horarios de las tomas del bebé.

Frecuencia y duración de las sesiones

Muchas mamás se preguntan por cuánto tiempo hay que usar el sacaleches. En general, una sesión de extracción consiste en 15 minutos de extracción doble. No es necesario tener estas sesiones de extracción cuando el bebé esté comiendo, pero deben espaciarse a lo largo del día tan uniformemente como sea posible.

Intenta no saltarte las sesiones de extracción, ya que esto podría hacer que sientas los senos muy llenos, o que goteen, y en ocasiones, que se obstruyan los conductos de leche.

Preparación para el regreso al trabajo

Si estás planeando regresar al trabajo, es una buena idea empezar a extraerte la leche cuando todavía estás de licencia por maternidad. La mayoría de los bebés tomarán el biberón y seguirán tomando bien el pecho si se les empieza a dar el biberón alrededor de las 4 semanas después del parto. Si deseas ofrecerle a tu bebé leche materna en biberón, deberás empezar a extraértela alrededor de la cuarta semana. Un plan general es realizar una doble extracción, o extraer leche de ambos senos, durante 15 minutos una vez al día después de dar el pecho. Muchas mamás notan que pueden extraer más leche por la mañana.

Habla con tu jefe sobre el momento adecuado para tomar las pausas para la extracción y sigue el plan al pie de la letra. Si no puedes o prefieres no extraer leche por cada toma que no hagas, debes planificar la disminución de la producción de leche o el destete parcial antes de volver al trabajo. Muchas mamás optan por que se alimente a su bebé tanto con leche extraída como con fórmula para bebés durante el día mientras están trabajando, y continúan amamantando al bebé cuando ya están en casa.

Si la extracción se realiza fuera del domicilio (por ejemplo, en el lugar de trabajo), puede ser útil disponer de una pequeña nevera portátil. La madre puede introducir cada mañana una bolsa o bloque de hielo en la nevera y llevársela al trabajo. Después de extraerse la leche y depositarla en los recipientes para transportarla (el mismo colector del sacaleches, bolsas de plástico, recipientes específicos, etc.), estos se guardan dentro de la nevera en la que viajan de regreso al domicilio. Si el bebé va a ser alimentado en una guardería, la madre puede disponer de una segunda nevera. Cada mañana puede sacar los recipientes con leche extraída del frigorífico y, tras depositarlos en esta nevera, transportarlos hasta la guardería.

Madre extrayéndose leche en su lugar de trabajo con una nevera portátil

Alimentación del bebé con leche extraída

Cantidad de leche para el bebé

Es difícil determinar la cantidad de leche que debe tomar un bebé amamantado cuando se le separa de su madre. Dependerá en gran medida de su edad, de lo bien alimentado que esté de antemano y del tiempo que se le deje. Es muy probable que pasados unos días tengas una idea de la cantidad que suele tomar. La mayoría de los bebés amamantados toman entre 60 y 120 ml unas 8 a 10 veces al día. Es poco probable que un bebé amamantado tome 240 ml de leche materna en una sola toma. Estos números son muy variables; muchos bebés apenas comen en ausencia de mamá y otros pueden tomar un poco más.

Es normal extraer alrededor de 4 onzas (aproximadamente 120 ml) entre ambos pechos durante una sesión de extracción que se realiza en lugar de una toma. No te preocupes si notas que de un seno sale el doble o incluso el triple que del otro. Esto es bastante normal y, de hecho, es raro que ambos senos produzcan la misma cantidad de leche. Cuatro onzas en total es una buena cantidad, ya que es más o menos lo que tu bebé necesita tomar en biberón para sustituir una toma de pecho. Algunos bebés tomarán un poco menos y otros un poco más.

Uso del biberón

Aunque las tetinas de los biberones pueden crear confusión en los bebés, dado que se bebe diferente de un biberón de cómo se mama de un pecho, no parece ser el caso en lactancias más establecidas. Sí que es frecuente, no obstante, que bebés de más de 4 meses rechacen el biberón cuando se les ofrece leche. Si usamos un biberón, es importante elegir una tetina de recién nacido con el agujerito pequeño y ofrecer el biberón al ritmo del bebé. En general, suelen aceptar la leche mejor si se la ofrece alguien que no sea mamá.

Una vez utilizada la leche, retira el émbolo del biberón y lava el material con agua y jabón, secándolo de forma correcta.

Almacenamiento y conservación de la leche materna

Una vez extraída la leche, ponla en un refrigerador o hielera inmediatamente. Lo mejor es usar la leche lo más pronto posible después de sacársela. Si no vas a utilizar la leche inmediatamente, métela en un frigorífico o nevera portátil tras la extracción. Aunque puede conservarse en frigorífico durante días, si no la vas a ofrecer al bebé en las siguientes 24 horas es preferible congelarla.

Si no vas a utilizarla de forma inmediata, identifica el recipiente con la fecha y la cantidad extraída. Puedes mezclar leche de distintas extracciones. Para almacenar tu leche puedes utilizar cualquier recipiente apto para uso alimenticio (envases de plástico duro, vidrio o bolsas específicas para leche materna). En caso de elegir estas bolsas, es recomendable protegerlas de la rotura, colocándolas en el congelador dentro de un recipiente.

Si tras una toma tu bebé no se termina toda la leche, lo ideal es desecharla. Si has calculado mal y sobra mucha leche, pese a no ser lo mejor, puedes guardarla en el frigorífico y volver a ofrecérsela en una o dos horas.

Imagen de envases de leche materna almacenados en refrigerador y congelador

Descongelación y calentamiento

Para descongelarla, es preferible hacerlo en el menor tiempo posible y lo más cerca de la toma. Puedes hacerlo por ejemplo al baño maría, sin fuego, es decir, sumergiendo el recipiente en agua calentada de forma previa. Si no es posible, puedes descongelar en nevera, es decir, sacándola del congelador con antelación. Para descongelar o atemperar la leche puedes sumergirla en un recipiente con agua tibia. No es recomendable calentar la leche directamente o al baño maría en el fuego o en el microondas porque pierde propiedades nutricionales.

Instrucciones del sacaleches Medela Harmony | Medela | How-to use

Problemas comunes y cuándo buscar ayuda profesional

Dolor durante la extracción

El dolor durante la extracción puede ser causado por una copa de sacaleches inadecuada (demasiado grande o pequeña) o por usar un nivel de succión demasiado alto. Ajustar el tamaño de la copa y la intensidad de la succión a un nivel cómodo es crucial para una extracción eficaz y sin dolor.

Bultos o hinchazón en el pecho

Un bulto doloroso o una zona hinchada en el seno puede ser una señal de obstrucción de un conducto galactóforo o una infección mamaria. Si observas este problema y/o enrojecimiento alrededor de la areola acompañado de fiebre, llama a tu médico.

Aumentar la producción de leche

El método más eficaz para aumentar la producción de leche es aumentar la estimulación (aumentar la frecuencia y duración de las extracciones). Aunque se cree que algunos alimentos aumentan la producción de leche, está demostrado que su efecto es limitado. Hay muchos suplementos que podrían influir ligeramente en tu producción de leche. Sin embargo, dependiendo de tus antecedentes de salud, algunas de las hierbas contenidas en los suplementos podrían reducir tu producción en vez de aumentarla, por lo que siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud antes de tomar cualquier suplemento.

Medicamentos y lactancia

Pocos medicamentos afectan la lactancia, pero siempre es importante consultar con un médico o farmacéutico si tienes dudas sobre la compatibilidad de algún medicamento con la lactancia materna.

Dónde buscar apoyo

Si tienes problemas para sacarte leche o cualquier otra preocupación relacionada con la lactancia, puedes consultar con grupos de apoyo a la lactancia. Acudir a reuniones y hablar con otras madres sobre este tema puede ayudarte mucho.

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