La audición juega un papel crucial en el desarrollo de los niños, especialmente en aquellos que aún no han adquirido el lenguaje. La falta de audición o déficit auditivo puede llevar a dificultades en el desarrollo cognitivo, así como a problemas en las relaciones interpersonales y en el ámbito emocional, pudiéndose reflejar en el rendimiento escolar y en la capacidad de interactuar socialmente. Por ello, la detección precoz de la hipoacusia (pérdida auditiva) es fundamental para evitar estas consecuencias y permitir la instauración de medidas terapéuticas y de estimulación tempranas.

Importancia del Cribado Neonatal Auditivo
Al nacer, los bebés son sometidos a una serie de pruebas para verificar que no presenten problemas auditivos. Este procedimiento médico crucial se conoce como cribado neonatal. La identificación de problemas auditivos en recién nacidos puede tener un impacto importante en su desarrollo lingüístico, cognitivo y emocional. Por este motivo, el objetivo del cribado neonatal es identificar la sordera lo más rápido posible para que puedan recibir intervención y tratamiento adecuados cuanto antes, lo que puede mejorar enormemente e incluso solucionar el retraso de su desarrollo. La hipoacusia es la discapacidad neurosensorial más común en el recién nacido, y se reconoce como un estándar de salud realizar una intervención temprana (antes de los 6 meses de edad) si se detecta.

Pruebas Fundamentales en el Cribado Neonatal
Las pruebas más comunes que se realizan en el cribado neonatal son los potenciales evocados auditivos (PEA) y las otoemisiones acústicas (OAE), que son pruebas objetivas, sencillas, indoloras y con un margen de error mínimo, realizadas habitualmente en el primer mes de vida del recién nacido.
Otoemisiones Acústicas (OAE)
Esta es una prueba no invasiva que se realiza en apenas 5 minutos. Se coloca un pequeño micrófono altamente sensible en el conducto auditivo del bebé. Este dispositivo emite sonidos estimulantes y al mismo tiempo recoge las respuestas del oído interno, originadas por parte de las células ciliadas del órgano de Corti, que es el órgano encargado de la audición. Si no hay respuesta o la respuesta es limitada, significa que puede haber un problema de audición, en cuyo caso se realizarían más pruebas para evaluarlo con mayor precisión.
Potenciales Evocados Auditivos (PEA)
Los potenciales evocados miden la actividad eléctrica del cerebro del bebé en respuesta a estímulos sonoros. Una prueba de potenciales evocados es un procedimiento médico en el que se registran las respuestas eléctricas generadas en el sistema nervioso central y periférico en respuesta a estímulos sensoriales específicos, como los auditivos. Con esta prueba, se mide la actividad eléctrica del cerebro en respuesta a diferentes estímulos sonoros, y su función es proporcionar información sobre la conducción nerviosa y detectar lesiones en las vías sensitivas.
Método de Obtención de los Potenciales Evocados en Neonatos
Para obtener los potenciales evocados en el barrido neonatal, se emplean los potenciales evocados auditivos de tronco cerebral (PEATC o BERA). Estos estudios son un conjunto de técnicas diagnósticas neurofisiológicas cuyo objetivo es examinar la función e integridad de las vías nerviosas. Estos potenciales evocados de corta latencia proporcionan información específica sobre la integridad de las vías auditivas desde el oído hasta el tronco cerebral. Un estudio de potenciales evocados auditivos del tallo cerebral evalúa las vías nerviosas que van del oído al tallo cerebral, que es la parte del cerebro que conecta la médula espinal con el resto del cerebro.
Preparación y Procedimiento
Para la realización de estos estudios, se siguen las recomendaciones de la Federación Internacional de Neurofisiología Clínica, adaptadas al paciente pediátrico:
- El bebé se recostará cómodamente sobre su espalda en una camilla. Es conveniente que el paciente trate de estar relajado y tranquilo. En niños, se recomienda mantenerlos en privación de sueño previamente a la prueba para asegurar su inmovilidad.
- Para registrar las respuestas cerebrales, se colocarán pequeños círculos metálicos (electrodos) rellenos con una crema y cubiertos por una gasa sobre la cabeza y las orejas del bebé. Estos se sitúan sobre las zonas que corresponden con las áreas cerebrales que serán estimuladas o cerca de las orejas.
- El bebé usará auriculares en ambos oídos. A través de ellos, escuchará un rápido cliqueteo, primero en un oído y después en el otro, con diferentes intensidades. Los electrodos registrarán las respuestas eléctricas generadas en el cerebro en respuesta a estos estímulos.
- Los estudios de potenciales evocados son pruebas largas, ya que es necesario aplicar cientos de estímulos para obtener resultados precisos. La duración de los potenciales auditivos es de unos 30 o 40 minutos.
Potenciales Evocados
Consideraciones Adicionales y Sedación
Si el bebé no puede permanecer quieto por el lapso de 30 minutos, es posible que necesite un sedante suave, como el hidrato de cloral, para asegurar su inmovilidad durante el estudio. En estos casos, se deben seguir instrucciones específicas:
- El niño no podrá ingerir alimentos sólidos durante 8 horas antes del estudio.
- Podrá tomar leche o preparado para lactantes hasta 6 horas antes del estudio.
- La leche materna podrá administrarse hasta 4 horas antes del estudio.
- Durante las 6 horas posteriores al estudio, el niño debe ser vigilado cuidadosamente. Se le deben ofrecer pequeños sorbos de líquidos claros, como agua y jugo de manzana, y podrá ingerir una comida normal si tiene ganas de hacerlo.
Interpretación y Seguimiento Tras el Cribado
En esta prueba, al registrar las respuestas cerebrales ocasionadas por los sonidos, se consigue información detallada del procesamiento del niño frente a estímulos auditivos. Es importante destacar que el cribado neonatal no es un diagnóstico definitivo para la pérdida de audición; es el primer paso en la identificación de posibles problemas auditivos. Si después de realizar estas pruebas se precisa, los bebés pueden ser remitidos al otorrinolaringólogo para determinar el grado y la causa de la pérdida auditiva, permitiendo así una intervención temprana.
La hipoacusia tiene una mayor incidencia en pacientes prematuros, y los niños prematuros con menos de 32 semanas de edad gestacional tienen un mayor riesgo neurológico. La identificación precoz es esencial para evitar trastornos de la comunicación.
Seguridad y Posibles Incomodidades
La prueba de potenciales evocados se considera un procedimiento seguro, rara vez doloroso o molesto, e inocuo para el paciente. Los estudios de potenciales evocados no producen efectos secundarios graves. Sin embargo, los estímulos utilizados pueden resultar molestos, aunque generalmente son bien tolerados. Existe la posibilidad de desarrollar una leve irritación en la piel debido a los electrodos, o una reacción alérgica al gel conductor, las cuales habitualmente desaparecen en pocos días.