Es común que, al esperar un nuevo miembro en la familia, los padres consideren reutilizar productos del hijo mayor o aceptar artículos prestados de familiares y conocidos para reducir gastos. Sin embargo, por seguridad e higiene, hay ciertos objetos que no deben reutilizarse de un niño a otro. Algunos productos pierden su funcionalidad con el uso, comprometiendo la salud del bebé, y otros pueden acumular bacterias y patógenos, incluso con una limpieza y esterilización rigurosas.
Productos que NO se Recomienda Reutilizar
Existen artículos específicos que, por su naturaleza, desgaste o riesgo potencial, es preferible adquirir nuevos para cada bebé.
Chupetes y Tetinas de Biberones
- Acumulan una gran cantidad de bacterias, a pesar de la esterilización.
- Pierden su forma original al haber sido chupados por otros bebés, lo que puede afectar el desarrollo oral.
- En el caso de las tetinas, se estiran y el flujo puede volverse demasiado rápido para un recién nacido.
Mordedores
- No son higiénicos para reutilizar, incluso después de un programa de esterilización.
- Pierden su flexibilidad y pueden dañar las encías sensibles del bebé.
Biberones
No se recomienda usar un biberón más de 3 o 4 meses. Hay bacterias que pueden permanecer y pierden su forma original. No obstante, muchos fabricantes de biberones comenzaron a eliminar los plásticos fabricados con BPA alrededor de 2008. Por lo tanto, los biberones fabricados después de esa fecha, o los biberones sin BPA de antes de esa fecha, generalmente son seguros para reutilización, aunque siempre debes reemplazar las tetinas.
Aspiradores Nasales
La mayoría de los aspiradores nasales cuentan con boquillas de un solo uso. Aun así, se recomienda tener uno específico para cada bebé, ya que la bomba de succión también puede almacenar gérmenes, aunque se lave bien.
Sillas de Auto

La seguridad en el automóvil es fundamental. Cualquier golpe puede modificar la estructura original de una silla de automóvil y hacer que ya no sea tan segura. Los plásticos se degradan con el tiempo, el arnés puede haberse gastado o puede faltar alguna pieza. Además, los asientos de seguridad a menudo caducan (si no están marcados con una fecha de caducidad, se asume que caducan 6 años después de su fabricación). Las fechas de caducidad son importantes porque el plástico usado en ellos puede degradarse con el tiempo y ser menos efectivo en un accidente. Es mejor comprarlas nuevas.
Colchón para la Cuna o Minicuna
Además de las bacterias que puede haber acumulado, un colchón reutilizado pierde firmeza y se deforma por el peso del bebé anterior, por lo que ya no es tan cómodo ni seguro. Los últimos estudios científicos, como uno publicado en la revista British Medical Journal en 2002, establecen un vínculo entre el aumento del riesgo de SMSL (Síndrome de Muerte Súbita del Lactante) y la reutilización de colchones de cuna viejos. Los colchones de cuna reutilizados deben estar limpios, todavía firmes y no deben mostrar signos de desgaste.
Sacaleches
A veces, los sacaleches pueden perder funcionalidad al estar mucho tiempo guardados, así como deformarse. Es crucial examinarlos bien antes de usarlos.
Juguetes
Es importante excluir aquellos juguetes que se mojan y acumulan moho (como los patitos de hule, los barquitos y los inflables). De la misma manera, los juguetes muy antiguos pueden no cumplir con las normativas de seguridad actuales y ser peligrosos para un bebé. Es mejor guardarlos para cuando el niño tenga la edad adecuada para manipularlos sin riesgo.
Productos que Generalmente SON Seguros para Reutilizar
Hay otros artículos para bebés que tal vez no deberían usarse tampoco, pero depende de cuándo fueron comprados, la cantidad de desgaste que han sufrido y las preferencias personales.
Cunas
Las cunas que no han sido retiradas del mercado y que fueron fabricadas después de 2012 son probablemente seguras para reutilizarse, aunque como se mencionó anteriormente, existen algunas dudas sobre los colchones.
Sillas Altas
Mientras el modelo no haya sido retirado del mercado, las sillas altas que están en buenas condiciones por lo general son totalmente seguras para ser heredadas. El plástico debe ser desinfectado y las partes de tela lavadas, pero mientras todas las juntas, cierres y hebillas funcionen, y las correas no estén estiradas o dañadas, la silla alta de tu primer hijo puede usarse sin problemas.
Ropa y Ropa de Cama
No hay ninguna razón por la que no se pueda compartir ropa limpia y ropa de cama entre los niños. Aunque algunos padres prefieren no heredar ropa o sábanas de cierto género entre niños de diferentes sexos, otros piensan que el nuevo bebé no notará la diferencia, así que, ¿por qué no darles una segunda vida?
Portabebés y Cochecitos
Tips para limpiar cochecitos de bebés
Los portabebés y los cochecitos son generalmente seguros de reutilizar, pero es una buena idea limpiar las partes de tela lavables antes de poner al nuevo bebé en ellos.
Zapatitos
Los pequeños zapatitos que usa el bebé tienen un uso más que nada decorativo y no hay inconveniente en que se reutilicen con un hermanito pequeño.
Alimentación con Biberón y Leche Artificial
En muchas ocasiones, por motivos de salud o decisiones personales, el bebé necesita alimentarse con biberones de leche artificial infantil. Es importante señalar que los últimos estudios científicos indican que si la alimentación se realiza con biberón, también es recomendable que sea a demanda.
Tipos de Leche Artificial
Existen dos formatos de leche artificial infantil: formato líquido y formato en polvo. La diferencia es evidente: la primera está lista para consumir y la segunda debe mezclarse con agua.
Preparación del Biberón con Leche en Polvo
Es muy importante respetar la siguiente regla en el caso del formato en polvo: "POR CADA 30 ML DE AGUA, SE DEBE AÑADIR UN CACITO RASO Y NO COMPACTADO DE LECHE ARTIFICIAL EN POLVO". No se debe añadir un poquito más de agua, o un cacito más generoso de leche artificial, ya que las características nutricionales de esas leches artificiales están calculadas para mantener esa relación. Si se altera, su concentración puede resultar perjudicial para el niño.
Agua para la Preparación
Para preparar un biberón de leche artificial infantil en formato en polvo, se puede usar agua del grifo siempre que la calidad y el control higiénico-sanitario sean buenos. Otra opción es usar agua embotellada de mineralización débil adecuada para la alimentación infantil. Esta no necesita hervirse, se usa directamente.
Pasos para Preparar el Biberón
- Vierte la cantidad de agua necesaria en el biberón, en función de la edad del bebé y las instrucciones del bote.
- Calienta el biberón con un calienta biberones o al baño maría, templando el agua a un máximo de 40°C, para una mejor disolución. No se recomienda utilizar un horno microondas, ya que no permite un calentamiento uniforme y puede provocar quemaduras.
- Introduce la dosis correspondiente de polvo utilizando el cacito medidor incluido en el bote. Los cacitos deben ser rasos, utilizando el borde del bote o un cuchillo limpio.
- Enrosca la tetina, vuelve a colocar el tapón y mezcla inmediatamente el biberón rodándolo entre las manos hasta que el polvo se disuelva por completo.
- Antes de dárselo al bebé, comprueba la temperatura vertiendo unas gotas en la cara interna de la muñeca. Siempre es mejor ofrecer un biberón tibio que caliente.
Conservación de la Leche Artificial y Biberones
Leche en Polvo sin Abrir
La fecha de caducidad de la leche en polvo sin abrir dependerá del fabricante. En general, un bote sin abrir puede conservarse entre 12 y 18 meses.
Leche en Polvo una vez Abierta
La leche en polvo infantil no es estéril. Una vez abierto, el bote puede contaminarse con bacterias si no se siguen métodos de almacenamiento estrictos. El producto se puede conservar durante aproximadamente un mes. Para una conservación óptima, mantén el envase bien cerrado y guárdalo en un lugar seco, alejado del calor y la luz solar, a temperatura ambiente.
Biberón Preparado
Desde la consulta de enfermería del Hospital Quironsalud San José, se recomienda que, en la medida de lo posible, el biberón se prepare inmediatamente antes de su toma. La leche artificial, ya mezclada y caliente, conservada a temperatura ambiente, se convierte en el medio perfecto para la proliferación de bacterias como Cronobacter o Salmonella. Si necesitas preparar el biberón por adelantado, es muy importante que, una vez preparado, lo enfríes rápido bajo el grifo de agua fría y lo metas en el frigorífico. La temperatura del frigorífico debe ser inferior a 5ºC y puedes almacenarlo un máximo de 24 horas. A las 24 horas de haberlo preparado, aunque no se haya usado, hay que desecharlo.
Biberón Caliente sin Terminar
Si el bebé no se termina el biberón, este se podrá conservar durante 1 hora a condición de que haya estado a temperatura ambiente (si no se ha calentado ni la leche ni el biberón). Si se ha calentado el biberón de tu bebé al baño maría o en un calienta biberones, la leche infantil debe consumirse en menos de media hora. Transcurridos 30 minutos, la leche deberá desecharse, ya que los microorganismos crecen más rápidamente en un biberón de leche caliente.
Biberones Esterilizados para Guardar

Almacenar adecuadamente los biberones esterilizados garantiza una barrera contra las bacterias, lo que reduce el riesgo de infecciones como la gastroenteritis o la candidiasis oral. Por lo general, los biberones esterilizados se mantienen estériles durante 24 horas. Si cuentas con un esterilizador que también funcione como almacenamiento, podrías extender ese tiempo.
Métodos de Almacenamiento
- Esterilizadores con Función de Almacenamiento: Algunos esterilizadores para bebés cuentan con una función de esterilizar y almacenar que mantiene los biberones estériles durante horas. Por ejemplo, el Momcozy BS03, equipado con un filtro HEPA H13 de calidad médica, lava, esteriliza, seca y almacena los biberones, manteniéndolos libres de gérmenes durante 72 horas. Sin embargo, no todos los lavadores de biberones son iguales; algunos modelos pueden aplicar vapor pero carecen de funciones para secarlos y almacenarlos en un ambiente estéril, lo que puede dejar los biberones húmedos y vulnerables al crecimiento de bacterias. Revisa el tiempo máximo recomendado de almacenamiento.
- Armario de Cocina Limpio: Si eres más tradicional, guardar los biberones esterilizados en un armario de cocina limpio es una forma clásica de hacerlo.
- Contenedores Limpios: Ya sea que vayas a guardar los biberones en un esterilizador, un armario o un contenedor en el refrigerador, asegúrate de que todo esté muy limpio.
Consideraciones Adicionales al Guardar Biberones Esterilizados
- Higiene: El área donde se guardan los biberones esterilizados debe estar impecablemente limpia. Lávate bien las manos justo antes de tocar los biberones esterilizados.
- Secado Completo: Después de esterilizar, asegúrate de que los biberones estén completamente secos, ya que la humedad puede propiciar el crecimiento bacteriano.
- Montaje Cuidadoso: Arma los biberones con cuidado, asegurando que todas las piezas estén limpias.
Viajar con Biberones
Viajar con un bebé requiere planificación, especialmente cuando se trata de mantener sus biberones estériles. Cuando tengas dudas, ¡hiérvelos! Si vas a salir de paseo, lo mejor es que lleves la leche en polvo y el agua en dos recipientes distintos, y los mezcles en el biberón cuando el bebé tenga hambre.
Transición del Biberón a la Taza
Muchos niños pequeños se encariñan mucho con sus biberones. Es importante que los padres comiencen a despegar a sus hijos de los biberones hacia el final del primer año de vida y los acostumbren a las tazas y los vasos. Cuanto más tarden los padres en comenzar esta transición, más apegados estarán los niños a sus biberones y más difícil resultará quitar el hábito.
Recomendaciones de los Expertos
- Muchos médicos recomiendan introducir una taza aproximadamente a los 6 meses de vida del bebé. Al principio, gran parte de lo que se sirva en la taza terminará en el piso o sobre el bebé.
- Los médicos también recomiendan pasar de la fórmula a la leche de vaca cuando el bebé tiene un año.
Estrategia para la Transición
Para facilitar la transición del biberón a la taza, se puede seguir una estrategia gradual:
- Eliminar un Biberón a la Vez: Si el hijo suele tomar tres biberones por día, comience eliminando el biberón de la mañana. En lugar de darle el biberón directamente, lleve al bebé a la mesa y, una vez que haya comenzado a comer, ofrézcale leche en una taza. Tal vez necesite alentarlo y darle explicaciones.
- Mantenimiento Gradual: Mientras se intenta eliminar el biberón de la mañana, continúe ofreciéndole los de la tarde y la noche durante aproximadamente una semana.
- Eliminación Sucesiva: A la semana siguiente, elimine otro biberón del cronograma de alimentación y reemplácelo por una taza de leche.
- El Último Biberón: En general, el último biberón que se debe eliminar es el de la noche. Este biberón suele formar parte de la rutina para dormir y es el que más comodidad les brinda a los bebés.
Consejos Adicionales para la Transición
- Tazas Adecuadas: Las tazas con picos a prueba de derrames, diseñadas especialmente para los bebés, pueden ayudar con la transición del biberón. Los dentistas recomiendan las tazas con picos duros o pajillas en lugar de las que tienen picos blandos.
- Refuerzo Positivo: Cuando el hijo use la taza, felicítelo y haga comentarios positivos. Por ejemplo, si hay una abuela presente, podría decirle: "¡Mira, Ema ya está tan grande que toma la leche en una taza!".
- Atender Necesidades Reales: Si el hijo continúa pidiéndole un biberón, vea qué es lo que realmente necesita o quiere y ofrézcaselo. Si tiene sed o hambre, dele alimentos en una taza o un plato. Si necesita cariño, abrácelo. Y si está aburrido, ¡siéntese a jugar!
- Diluir la Leche: Mientras separa a su hijo del biberón, intente diluir la leche con agua. Durante los primeros días, llene la mitad con agua y la otra mitad con leche. Después, agregue gradualmente más agua hasta que el biberón solo tenga agua. Para ese momento, es probable que el hijo pierda el interés y le pida la deliciosa leche que viene en una taza.
- Guardar los Biberones: Deshágase de los biberones o guárdelos en un lugar que no sea visible para el niño.