Son muchísimas las mujeres que optan por la lactancia mixta, una modalidad de alimentación infantil que combina la leche materna con la leche de fórmula. Esta opción permite que el bebé continúe recibiendo los beneficios de la leche materna mientras se introduce la fórmula o se facilita la alimentación por otros cuidadores.
La lactancia mixta consiste en alternar entre la lactancia materna y la alimentación con biberón, que puede contener leche materna extraída o fórmula infantil. En este tipo de lactancia mixta es fundamental que el biberón no anule el pecho.

Tipos y Enfoques de la Lactancia Mixta
Existen diferentes razones y métodos para practicar la lactancia mixta:
- La lactancia mixta coincidente es el tipo de lactancia que la madre asume cuando esta no tiene suficiente cantidad de leche materna.
- La lactancia mixta alternante se presenta cuando alguna toma no puede ser de leche materna, por ejemplo, debido a la ausencia de la madre.
Una vez tomada la decisión de adoptar la lactancia mixta, es esencial saber cómo combinar el pecho y el biberón. Hay dos enfoques más populares:
- Lactancia mixta alternada: Consiste en alternar el pecho y el biberón. Sin embargo, este método puede comprometer la producción de leche materna debido a una menor estimulación de las glándulas mamarias. El uso de un sacaleches puede ayudar a mantener estable la producción de leche.
- Alimentación combinada: Consiste en ofrecer leche materna y leche artificial en cada toma.
Beneficios y Razones para Considerar la Lactancia Mixta
La leche materna, además de aportar los nutrientes necesarios, también proporciona inmunoglobulinas, que son defensas con propiedades antibióticas que ayudan a proteger contra algunas enfermedades. La producción de leche materna va a estar estimulada siempre por la succión del bebé, por lo que cuanta menos leche mama, menos produce la madre.
La lactancia mixta puede ser una alternativa viable en diversas circunstancias. Las ventajas de esta opción incluyen:
- Flexibilidad: Ofrece la posibilidad de compartir la responsabilidad de alimentar al bebé, lo que puede ser particularmente útil si la madre planea regresar al trabajo o necesita descansar. Los padres se pueden turnar para alimentar al recién nacido y a muchas mujeres les resulta incómodo amamantar en público, por lo que el biberón puede ser una opción en estos casos.
- Adaptación: Puede ser un puente para las madres que desean destetar gradualmente o para aquellas que encuentran dificultades en la lactancia exclusiva.
- Apoyo en situaciones especiales: En casos de bajo suministro de leche o si el bebé tiene dificultades para ganar peso, la lactancia mixta puede ser una solución efectiva.
Circunstancias que pueden llevar a la lactancia mixta
La lactancia mixta no suele ser la opción inicial elegida por la madre, ya que habitualmente se prefiere la lactancia materna exclusiva al nacer el bebé. Sin embargo, puede ser considerada por diversos motivos, no solo problemas con la lactancia materna, sino también por una mayor flexibilidad para la madre. La suplementación con leche de fórmula puede ser necesaria en las siguientes situaciones:
- Cuando el bebé necesita más alimento del producido por su madre.
- Problemas maternos, incluido el retraso en el inicio de la producción de leche materna.
- Necesidad de más flexibilidad, debido a la vuelta al trabajo de la madre o a otros compromisos. Lo más frecuente es que se inicie cuando la madre comienza a trabajar, tras la baja maternal.
- Parejas que optan por la lactancia mixta desde un inicio para implicarse ambos en la alimentación del bebé. En este caso, en los primeros días de vida del recién nacido es necesario el establecimiento de la lactancia materna con tomas frecuentes para estimular la secreción de leche.
En otras situaciones, la lactancia complementaria se hace necesaria por indicaciones médicas específicas:
- Hipoglucemia neonatal.
- Deshidratación, identificable por la presencia de astenia, boca seca, piel seca o somnolencia excesiva.
- Reducción de la diuresis del recién nacido durante un periodo de más de 24 horas, o reducción de la frecuencia de las deposiciones.
- Pérdida de peso postnatal superior al 10% o no recuperación de la pérdida fisiológica de peso en 2 semanas.
- Curva de crecimiento lenta.
- En presencia de gemelos, en algunos casos.
Cada uno de estos casos debe evaluarse con la colaboración del pediatra, ya que solo un profesional puede determinar si es necesario complementar la leche materna con leche de fórmula y de qué manera, para garantizar que se cubren las necesidades nutricionales del niño.

Tipos de Fórmulas Infantiles
La leche materna es el mejor alimento para el bebé. Sin embargo, en algunas ocasiones no se inicia o si se hace, se suspende. Es un error frecuente pensar que, siempre que un recién nacido llora, es porque tiene hambre, y eso lleva a ofrecerle un biberón ante la duda de que sea insuficiente la alimentación solo al pecho. No hay leche materna mala y, por lo tanto, no tiene ningún sentido analizarla. Dicho esto, si una madre decide dar el biberón a su hijo no debe estar presionada.
Todas las leches artificiales del mercado están aprobadas por normas internacionales y son equivalentes desde el punto de vista nutricional y sanitario. Los productos disponibles son similares desde el punto de vista nutricional, pero varían en la forma (líquida o en polvo) y el tipo de leche.
Existen principalmente dos tipos de fórmulas:
- Leches de inicio: Se utilizan desde el nacimiento hasta los 5-6 meses de edad. Son leches con una menor cantidad de proteínas y también menos cantidad de hierro que las llamadas de continuación.
- Leches de continuación: Se utilizan desde los 5-6 meses hasta los 12-15 meses.
Ambos tipos se encuentran en el mercado tanto en forma líquida como en forma de polvo. La primera es más sencilla de manejar, mientras que la presentación en polvo es más barata. También existen leches especiales que deben elegirse con cuidado en caso de alergias, problemas (como estreñimiento o problemas digestivos) o leches específicas para satisfacer necesidades especiales, como las leches antirreflujo o acidificadas.
Consejos Clave para Iniciar y Mantener la Lactancia Mixta
Muchas lactancias mixtas fracasan. Esto puede ocurrir debido a su complicado mantenimiento si la madre va a estar siempre con el bebé, o si el bebé prefiere un alimento u otro. Por eso, es importante seguir ciertos consejos para un inicio y mantenimiento exitoso:
1. Establece la lactancia materna antes de introducir el biberón
Es recomendable esperar a que la lactancia materna esté bien instaurada, normalmente después de las primeras 4 a 6 semanas, antes de introducir el biberón. Esto ayuda a evitar la confusión del pezón, una situación en la que el bebé se acostumbra a la facilidad de la tetina y luego tiene dificultades para volver al pecho. Ofrece el pecho lo primero.
2. Introduce el biberón gradualmente
Empieza ofreciendo una toma de biberón al día, preferiblemente cuando el bebé esté tranquilo y no demasiado hambriento. Puedes elegir un momento del día en el que tú también estés relajada, ya que esto facilitará la adaptación de ambos.
3. Mantén una rutina, pero sigue las señales de tu bebé
Aunque es útil establecer una rutina para las tomas, es importante que esta no sea rígida. Intenta ofrecer el pecho o el biberón a la misma hora cada día, pero siempre atendiendo a las señales de hambre de tu bebé. Esto ayudará a que el bebé se sienta seguro y apoyado durante el proceso de cambio. Mantén siempre cerca al bebé.
4. Prepara la fórmula de manera segura y con higiene
Si optas por la fórmula infantil, sigue al pie de la letra las instrucciones de preparación y conservación del fabricante. Prepara cada toma justo antes de que el bebé la necesite y desecha cualquier resto para evitar posibles contaminaciones. Es fundamental mantener una buena higiene en la preparación de los biberones. Asegúrate de lavar y esterilizar bien todos los utensilios antes de cada uso y tira cualquier leche no consumida para prevenir la proliferación de bacterias.
Cómo preparar un biberón de forma segura
5. Considera la vuelta al trabajo
Si tienes previsto regresar al trabajo, introduce la lactancia mixta varias semanas antes. Esto dará tiempo a que tanto tú como el bebé se acostumbren a la nueva dinámica, reduciendo el estrés que podría generar el cambio repentino.
6. Prevención de la preferencia del bebé por el biberón
Lo más probable es que un bebé alimentado con lactancia materna rechace el biberón, ya que la toma al pecho no solo le aporta alimento, sino que también establece un vínculo afectivo con la madre, lleno de calor, miradas y caricias. El biberón es un proceso con menos contacto físico y, por lo tanto, trato afectivo, y en el que se succiona de una tetina de plástico o silicona y no directamente de la piel.
Pero también puede ocurrir lo contrario: que un bebé que pruebe el biberón rechace el pecho. Suele suceder porque para el bebé succionar del biberón requiere menos esfuerzo y, por lo tanto, cuando se le ofrece el pecho lo rechaza, ya que conoce una forma más sencilla de alimentarse. Para evitarlo, existen tetinas especialmente diseñadas para que le cueste lo mismo succionar del biberón o del pecho materno.
7. Ajuste a la cantidad de leche para el crecimiento del bebé
A medida que el bebé coge peso, necesita más alimento. Con la lactancia materna, de manera fisiológica, el bebé mama más cantidad y el organismo materno genera mayor cantidad de leche. En el caso de los niños alimentados con lactancia mixta, cuando las necesidades del niño aumentan con el tiempo, es más habitual o más sencillo aumentar la cantidad de leche artificial que se le ofrece que esperar a que aumente la producción de leche materna.
Manejo Práctico de las Tomas
La lactancia mixta es segura para la salud del bebé y la madre. Esto es especialmente cierto en los casos en los que se aplica para hacer frente a dificultades en el crecimiento del bebé o a falta de leche materna suficiente. En general, la leche materna es siempre la preferida, pero alternarla con leche de fórmula no compromete el crecimiento del bebé si se hace con cuidado y bajo supervisión médica.
Dosis y Horario
No hay un momento concreto para iniciar la lactancia mixta, y su duración también es variable precisamente porque depende de las necesidades específicas de la madre y el bebé. Una vez iniciada, se puede optar por continuar hasta el destete, o solo hasta que se resuelva el problema subyacente (por ejemplo, recuperar peso o estabilizar la producción de leche materna).
Las dosis y el horario de la lactancia mixta deben establecerse con el pediatra, para evitar la sobrealimentación o la infraalimentación. Hablar de tablas y dosis de lactancia mixta es complejo, porque la dosificación varía mucho de un caso a otro. La cantidad total de leche, tanto materna como de fórmula, que consume el bebé depende aproximadamente de su peso. En general, se puede hacer referencia a estos valores indicativos, repartidos en 6 comidas al día:
- 3500g de peso corporal: aprox. 600-650g de leche.
- 4000g de peso corporal: aprox. 650-700g de leche.
- 4500g de peso corporal: aprox. 700-750g de leche.
- 5000g de peso corporal: aprox. 750-800g de leche.
Para calcular la cantidad de leche de cada toma, hay que dividir el total por el número de tomas diarias. Estas cifras son indicativas y el número de tomas durante el día puede variar de un bebé a otro. Normalmente, los bebés alimentados con leche de fórmula se alimentan cada 2-4 horas; esto se hace manteniendo una flexibilidad adecuada en los horarios, dejando que el bebé duerma si está descansando o anticipando un poco el biberón si tiene hambre.
Sin embargo, es esencial ser sensible a las señales de cada recién nacido y darle de comer cuando manifieste hambre, en lugar de seguir tablas rígidas de cantidades estándar para la edad y el peso del bebé. Por el contrario, también es importante no sobrealimentar al bebé: por lo general, se recomienda darle la oportunidad de avanzar una pequeña cantidad de leche al final de la toma, sin insistir en la lactancia cuando el bebé da muestras de querer apartar el biberón con la lengua. De hecho, incluso los bebés alimentados con leche de fórmula son capaces de autorregularse, al igual que ocurre con la lactancia materna.
Desmitificando el sueño y el biberón
A menudo se piensa que limitar la alimentación mixta a la noche simplifica la rutina del sueño, dando por sentado que un bebé alimentado con leche artificial dormirá más que uno amamantado. Esto no es cierto.
La Elección del Biberón y Tetina
En la lactancia mixta, es muy importante utilizar correctamente el biberón, manteniendo el contacto visual y respetando las señales de hambre y saciedad del bebé. Para que la lactancia con biberón sea tranquila y agradable para todos, hay algunas precauciones útiles: mantener el torso del bebé elevado, estimular los labios con el dedo o la tetina, mantener el contacto visual con el bebé y mantenerlo cerca del cuerpo del adulto. Para ello, puedes ayudarte con un soporte de lactancia.
En la lactancia mixta, la elección de un biberón de alta calidad es esencial para el bienestar del bebé. En concreto, un buen biberón para lactancia mixta tiene estas características:
- Tetina similar a la del pecho: Suave y ancha durante los primeros meses para simular mejor la lactancia materna.
- Función anticólicos: El biberón debe minimizar la ingestión de aire durante la succión para prevenir los cólicos al proporcionar un flujo uniforme de leche.
- Flujo adecuado: El biberón debe estar equipado con una tetina adecuada a la edad y las necesidades de cada bebé. Un flujo lento es adecuado para los bebés pequeños o los lactantes menos hambrientos, mientras que los flujos más rápidos son adecuados para los bebés mayores o los más voraces.
Como ejemplo, el set NaturalFeeling de Chicco ofrece productos diseñados para simular el enganche natural al pecho, con tetinas anchas y suaves y diferentes flujos para adaptarse a la edad del bebé.

Relactación: Volver a la Lactancia Materna Exclusiva
Por último, debemos hablar de la denominada relactación, que es el proceso mediante el cual un bebé que se alimentaba con lactancia mixta pasa a alimentarse con lactancia materna exclusiva. Este proceso se consigue mediante la eliminación progresiva de las tomas o suplementos de leche artificial, favoreciendo que el bebé se enganche de forma más frecuente al pecho. Durante este periodo se debe tener especial cuidado en que las necesidades alimentarias del niño estén cubiertas y que no estemos creando una desnutrición.
La relactación, o lactancia inducida, es el proceso mediante el que se recupera la producción de leche materna después de que haya disminuido o incluso desaparecido.
La lactancia mixta puede ser una solución práctica y efectiva para muchas madres. Cada situación es única, y lo más importante es que tanto tú como tu bebé se sientan cómodos y apoyados durante este proceso. No dudes en buscar asesoramiento profesional si lo necesitas, y recuerda que lo más importante es la salud y el bienestar de ambos.