Existe un aumento generalizado de las cirugías estéticas mamarias, principalmente las debidas a los implantes mamarios de silicona, geles o suero salino, durante el período reproductivo de la mujer. Ante esta realidad, muchas mujeres que se han sometido a una mamoplastia de aumento se preguntan si es posible amamantar a sus bebés. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, la lactancia materna con implantes mamarios es completamente posible.
Este artículo busca responder a las preguntas más frecuentes y desmentir mitos comunes sobre la lactancia y los implantes mamarios, basándose en la evidencia científica y el consenso de especialistas.
Compatibilidad de los Implantes Mamarios con la Lactancia Materna

Una pregunta frecuente entre las futuras madres que se han sometido a una cirugía mamaria con implantes es si la lactancia es compatible con dichos implantes, si puede afectar a la calidad de la leche materna o si supone algún riesgo en caso de ruptura de la prótesis. La respuesta es un rotundo sí: la lactancia materna es posible para la mayoría de las mujeres que tienen implantes.
Tanto la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora (SECPRE) como la Asociación Española de Pediatría (AEP) concuerdan en que, en principio, un aumento de pecho no interfiere en la lactancia o en la cantidad y calidad de leche producida. Es cierto que algunas prótesis se insertan por la areola, justo detrás de la glándula mamaria, sin embargo, con las técnicas que en la actualidad se utilizan, no afectan al tejido glandular, lo que permite generar leche para el bebé. La capacidad de amamantar dependerá más de cómo se realizó la cirugía que de la presencia del implante en sí.
Múltiples estudios científicos han abordado la relación entre los implantes mamarios y la capacidad de amamantar, aportando evidencia sólida que respalda la seguridad de amamantar con implantes. Un metaanálisis realizado en 2018 analizó múltiples estudios comparando mujeres con y sin implantes, reafirmando que no hay evidencia científica que indique que los implantes (ya sean de silicona o de solución salina) alteren la calidad de la leche materna ni que representen un riesgo para el bebé.
Seguridad del Material del Implante y la Leche Materna
Una preocupación común entre las madres, aparte de saber si se puede dar el pecho con implantes, es si las sustancias de la prótesis pueden pasar a la leche materna y afectar al bebé. Los implantes de silicona en sí mismos no son peligrosos para los bebés durante la lactancia, puesto que están diseñados para ser biocompatibles. Múltiples estudios han analizado la presencia de silicio (componente de la silicona) en la leche materna de mujeres con implantes.
Según estudios, los niveles de silicio en la leche materna de mujeres con implantes son insignificantes y no representan ningún riesgo para el bebé. De hecho, un estudio relevante demostró que los niveles de silicio eran considerablemente más altos en las leches de vaca o en las fórmulas infantiles que en la leche de las mujeres que habían pasado por un aumento de pecho. La lactancia materna con prótesis no pone en riesgo la salud de los bebés, ya que la leche materna de la mujer con implantes mamarios no tiene silicona en niveles perjudiciales. En la leche materna hay silicio de forma natural, y la propia silicona es un derivado del silicio.
Es importante aclarar que la silicona utilizada en los implantes mamarios es un material altamente seguro y está sometido a estrictos controles de calidad. Las prótesis mamarias actuales están hechas de un gel cohesivo de silicona, lo que significa que si alguna de ellas se llegara a romper, el contenido no se dispersaría en el organismo. La silicona no puede salir a través del pezón, y las investigaciones científicas han demostrado que no hay evidencia de que la leche materna contenga silicona o silicio en niveles superiores a los que se encuentran de forma natural en otros productos.
Además, las prótesis mamarias están sometidas a una vigilancia constante por parte de las autoridades sanitarias, como la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) y las agencias reguladoras de Europa. Estas instituciones realizan un seguimiento riguroso para asegurar que las prótesis mamarias sean seguras y que no haya efectos adversos relacionados con su uso.
Influencia de las Técnicas Quirúrgicas en la Lactancia

Más que el implante en sí, es el procedimiento quirúrgico el que podría tener alguna incidencia en la lactancia. La capacidad de amamantar depende principalmente de la integridad de los conductos lácteos, los nervios y el tejido glandular. Dos factores son determinantes: el lugar donde se coloca la prótesis y el tipo de incisión que se realiza para introducirla.
Tipo de Incisión
En cuanto a la vía de abordaje, la vía
Debido a esto, se recomienda en mujeres que quieren ser madres la utilización de otras incisiones (en el surco submamario o axilar). Las cicatrices peri-areolares son las que mayor riesgo implican.
Posición del Implante
La posición donde está colocado el implante (retropectoral o subglandular) también puede influir en parte en la lactancia. Para mejorar y posibilitar la lactancia materna, el implante mamario se suele colocar
Por otro lado, el implante debajo de la glándula mamaria directamente (subglandular) puede presionar el tejido glandular e impedir el flujo de leche y disminuir su producción. Aunque la prótesis retroglandular dificultaría la lactancia, no sería una contraindicación para realizarla.
En general, ningún tipo de mamoplastia de aumento elimina la capacidad de lactar, aunque sí es cierto que algunas técnicas influyen negativamente más que otras. Sin embargo, a pesar que recientes metaanálisis han objetivado una menor tasa de lactancia materna en mujeres portadoras de prótesis, parece que el principal problema a la hora del amamantamiento está más relacionado con la
Tiempo de Espera para el Embarazo Post-Aumento de Pecho
Debido a los cambios hormonales y la distensión que se producen en el pecho durante el embarazo, se recomienda, en general, esperar un mínimo de 6 meses una vez realizado el aumento de pecho para que el cuerpo se adapte a las prótesis y se asegure una correcta cicatrización. Cuando una mujer decide/acepta un embarazo, debe saber que en su cuerpo se producirán una serie de cambios que la afectarán. Estos cambios hormonales podrán afectar al pecho en mayor o menor medida. Dicho proceso se prolongará durante y tras el embarazo, incluso aunque no se dé lactancia natural.
Cambios Mamarios Después de la Lactancia con Implantes
Cuidados Postoperatorios Cirugia de mamas.
La forma y la piel del pecho, que también se ven alteradas con los cambios de peso y el paso de los años, durante el embarazo y la lactancia sufren una distensión y aumento en su tamaño. Aunque suelen retornar a su forma habitual, pueden provocar flacidez, estrías y cambios que los dejen más blandos y caídos. Por tanto, estos cambios aparecerán con o sin implantes.
La lactancia por sí sola provoca cambios en la forma del pecho (flacidez o ligero descenso post-lactancia), y esto ocurre tanto si tienes implantes como si no. En algunos casos, tras finalizar la lactancia, las madres deciden una mastopexia o reajuste de los implantes para recuperar la forma.
Impacto de la Reducción de Pecho en la Lactancia
Lo primero que hay que decir es que no deben colocarse implantes mamarios o realizar cirugía de reducción mamaria mientras la madre se encuentre en período de lactancia, puesto que existe un período de espera de algunos meses para poder proceder a dichas intervenciones.
Cuando una mujer se somete a una reducción mamaria debe tener en cuenta que hay cierto riesgo de que la lactancia materna pueda quedar afectada. En la reducción de pecho, dependiendo de la técnica, se puede afectar más o menos la lactancia. La cantidad de tejido glandular, de nervios y conductos comprometidos en la intervención determinarán una mayor o menor dificultad para la lactancia.
En este tipo de operación las circunstancias cambian, ya que se elimina tejido mamario y los conductos por los que tiene que pasar la leche quedan interrumpidos.
Posibles Dificultades y Búsqueda de Apoyo Profesional
Aunque la lactancia sea posible, algunas mujeres con implantes pueden experimentar ciertas dificultades. Como se ha visto, en algunas mujeres con prótesis de mama la producción de leche es menor. Esto no significa que no puedas dar nada de leche, sino que quizás no sea suficiente para un bebé muy demandante. El aumento de tamaño y la tensión en los pechos durante la lactancia son normales. En mujeres con implantes, esta sensación a veces se intensifica.
Si tienes dudas sobre tu capacidad para amamantar o has notado dificultades al iniciar la lactancia, no dudes en buscar ayuda profesional. Antes del parto, contacta con un asesor o consultor de lactancia certificado (IBCLC) que tenga experiencia con madres que tienen implantes. El agarre adecuado del bebé al pecho es esencial para estimular la producción láctea. La paciencia y la práctica son vitales en este proceso.
Si experimentas dificultades para amamantar, existen varias estrategias que puedes seguir. Es importante asegurarte de que tu bebé esté bien sujeto al pecho y de que no haya problemas con la succión. Si tienes dudas, puedes consultar a un especialista en lactancia que te ayude a establecer una rutina de amamantamiento adecuada. Es importante mantener una comunicación abierta con tu cirujano plástico y tu pediatra. El cirujano puede explicarte cómo se realizó la cirugía y si existe alguna preocupación particular sobre la lactancia en tu caso.