Durante los primeros meses de vida, la alimentación del lactante genera muchas dudas en los padres, especialmente en lo referente a la hidratación. Es fundamental comprender que, para los bebés, el agua debe ir acompañada de nutrientes esenciales.
¿Deben beber agua los bebés menores de seis meses?
No se recomienda dar agua a los bebés menores de seis meses. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aboga por la lactancia materna exclusiva hasta dicha edad por dos motivos principales: los bebés no la necesitan y, al beber agua, pueden reducir la ingesta de leche, disminuyendo así los nutrientes que reciben. Dado que el estómago de un lactante es muy pequeño, llenarlo con agua podría suponer un riesgo de desnutrición, ya que no dejaríamos espacio para el alimento necesario.
Es importante recordar que el 70% del cuerpo de un bebé de 0-24 meses se compone de agua, y tanto la leche materna como la artificial contienen entre un 70% y 80% de este líquido, lo que garantiza una hidratación adecuada sin necesidad de suplementos.

Introducción de agua en la alimentación complementaria
Una vez que el bebé comienza con la alimentación complementaria, sus necesidades hídricas pueden cambiar en función de los alimentos ingeridos. En este punto, se puede comenzar a ofrecer pequeñas cantidades de agua (4-8 oz/día) en vaso o taza. Esto ayuda al niño a familiarizarse con el agua y a aprender a beber de forma independiente.
- No obligar: La naturaleza ha dotado al ser humano de un sistema eficaz: la sed. No es necesario insistir en cantidades exactas.
- Evitar bebidas alternativas: Los jugos, leches de sabores o bebidas azucaradas deben evitarse, ya que pueden crear una preferencia por lo dulce y desplazar el consumo de agua y leche pura.
Cómo elegir el agua adecuada para biberones
Preparar el biberón correctamente es tan importante como elegir la fórmula adecuada. El sistema inmunológico y los riñones del bebé son inmaduros, por lo que el agua debe ser segura y libre de contaminantes.
Tipos de agua y consideraciones
| Tipo de agua | Recomendación |
|---|---|
| Agua mineral natural | Ideal si es de mineralización débil y baja en sodio. |
| Agua del grifo | Apta si la red local cumple estándares, pero se recomienda hervirla al menos un minuto. |
| Agua destilada | No recomendada, ya que carece de minerales esenciales. |
Para verificar si un agua embotellada es segura, busque siempre la etiqueta: "adecuada para la preparación de alimentos infantiles". Se deben controlar niveles de sodio (menos de 200 mg/l) y sulfatos (no más de 250 mg/l).

Recomendaciones para una preparación segura
- Lávese las manos con agua y jabón antes de manipular el biberón.
- Asegúrese de que todos los utensilios estén esterilizados.
- Si utiliza agua del grifo, hiérvala durante un minuto (si está por encima de los 1.000 metros sobre el nivel del mar, añada un minuto extra).
- No utilice el microondas para calentar el agua, ya que el calentamiento no es uniforme.
- Deseche siempre el agua o la mezcla sobrante tras la toma; no reutilice el contenido.
Situaciones especiales y prevención
En casos de fiebre, diarrea, vómitos o calor ambiental elevado, las necesidades de hidratación pueden aumentar. Si se encuentra de viaje o en situaciones de emergencia donde la calidad del agua es dudosa, no improvise: hierva el agua disponible y evite el uso de filtros caseros o pastillas potabilizadoras no diseñadas para lactantes.