El legado de «El puma de Baracoa»
Adolfo Legrá Ultria, conocido mundialmente como José Legrá, emergió desde Baracoa (Cuba) para convertirse en un icono deportivo de la España de los años sesenta. Refugiado en el boxeo para escapar de la pobreza, Legrá desarrolló un estilo único, descrito por el cronista Manuel Alcántara como una combinación de ritmo antillano y una agilidad propia de un bailarín, lo que le valió comparaciones con el legendario Cassius Clay.

Trayectoria y éxitos deportivos
Tras nacionalizarse español en 1966, Legrá se proclamó campeón de Europa del peso pluma al vencer por KO al francés Yves Desmarets. Este triunfo fue el preludio de su mayor logro: el campeonato mundial obtenido el 24 de julio de 1968 en Gales. Su victoria fue celebrada en España como un hito nacional, quedando en la memoria colectiva la imagen del púgil celebrando con el «la, la, la» de Massiel.
| Título | Año | Resultado |
|---|---|---|
| Campeón de Europa | 1967 | Victoria por KO ante Yves Desmarets |
| Campeón Mundial | 1968 | Victoria ante Winstone en el quinto asalto |
| Recuperación del Título | 1971 | Victoria ante Clemente Sánchez |
Percepción del color de piel y racismo
A pesar de su prominencia pública y su origen, el boxeador nunca denunció haber sufrido casos de racismo durante su carrera en España. De hecho, Legrá utilizaba el humor para abordar su identidad. En una entrevista concedida a la revista Blanco y Negro el 25 de enero de 1975, bromeaba sobre el tema: «Estoy negro, mi hija, estoy negro», decía al enfadarse. Asimismo, sobre sus relaciones personales, comentaba con naturalidad: «Siempre he tenido éxito con las mujeres. No les importa que sea negro. Al revés...».
Pepe Legrá. Historia de un olvido.
La figura de Legrá sirve como punto de referencia histórico para analizar la evolución de la sociedad española frente a la diversidad. Mientras que en la época del boxeador la presencia de otras razas era anecdótica y el debate sobre el racismo prácticamente inexistente, el contexto actual ha cambiado significativamente, dando lugar a nuevas discusiones sociales que contrastan con la vivencia personal del deportista cubano.