La tauromaquia es un arte que se nutre de la tradición y el valor, y pocos nombres resuenan con tanta fuerza en la actualidad como el de Roberto Martín "Jarocho" (hijo). Proveniente de una ilustre dinastía de toreros, este joven burgalés se ha consolidado como una de las promesas más firmes del panorama taurino español, siguiendo los pasos de sus ancestros y forjando su propio camino con entrega y pasión.
Una Dinastía Taurina: Los Orígenes de los "Jarocho"
La historia de los "Jarocho" en el toreo es rica y profunda. El apodo, que ha trascendido generaciones, fue otorgado al abuelo de Roberto Martín (hijo), Eduardo Martín Sánchez, por Domingo Dominguín, debido a su gran parecido con un torero mexicano que visitó España en los años sesenta. Con él se inició una saga que incluye a su padre, Roberto Martín, y a su tío Eduardo Martín Cámara. Así, Roberto Martín (hijo) es el cuarto de la familia en llevar este nombre en los carteles, un honor que asume con gran ilusión y el deseo de "llevarlo a lo más alto".
Nacido en Huerta de Rey (Burgos) el 14 de noviembre de 2004, Roberto Martín (hijo) siempre ha estado inmerso en el ambiente taurino. Sus primeros recuerdos están ligados a los vestidos de torear y los trastos de su padre, matador de toros que luego se pasó al escalafón de plata como banderillero. La finca familiar era un constante ir y venir de toreros, lo que inculcó en el joven una afición natural. La relación con su padre va más allá del lazo familiar; comparten profesión, nombre y apodo, y su conexión es tan profunda que pasan las 24 horas del día juntos, una relación que Roberto describe como "especial".

Formación y los Primeros Pasos en la Arena
Aunque de niño el fútbol ocupaba gran parte de su tiempo libre, Roberto Martín (hijo) sintió la verdadera vocación por el toreo. A los 15 años, se apuntó a la Escuela Taurina de Salamanca, una decisión meditada por su cercanía, el buen momento de la institución y sus raíces salmantinas. Allí, bajo la tutela de maestros como José Ignacio Sánchez, pulió su concepto del toreo.
Su formación ha sido intensa y fructífera. Desde su debut sin picadores en 2021, su trayectoria ha sido una suma de desafíos y aprendizajes. "Cuando maté mi primer becerro en Villoria jamás pensé que al año siguiente iba a poder torear casi cincuenta novilladas sin caballos o que debutaría con picadores en el Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo la temporada siguiente. Todo transcurrió muy rápido pero con total normalidad y naturalidad", explica. Su debut con picadores tuvo lugar en Ciudad Rodrigo (Salamanca) el 20 de febrero de 2023, donde alternó con Víctor Hernández, Jorge Molina y Valentín Hoyos, lidiando reses de la ganadería de Montalvo y obteniendo "dos orejas".
La dureza del toreo se manifestó en agosto del pasado año, cuando sufrió una grave cornada de tres trayectorias en la plaza de Pedrajas de San Esteban. Sin embargo, este incidente no mermó su determinación. "Yo creo que la cornada es una parte más del toreo. Lo asumí con naturalidad y pienso que no me afectó; sino al revés, que me hizo más torero", comenta el joven, demostrando una madurez notable ante la adversidad. Este incidente lo impulsó a convertirse en uno de los semifinalistas del Circuito de Novilladas de Madrid 2024.
El Ascenso como Novillero: Triunfos Clave
La temporada de 2024 fue decisiva para Roberto Martín "Jarocho" (hijo), marcando su eclosión definitiva. Su esfuerzo le llevó a proclamarse triunfador del Circuito de Novilladas de Madrid. El 21 de mayo de 2024, en la plaza más exigente del mundo, la de Las Ventas del Espíritu Santo de Madrid, "todo cambió para él". Tras obtener las "dos orejas" del novillo "Iluminado" de la ganadería de Fuente Ymbro, salió a hombros por la Puerta Grande, un hito que para cualquier torero es un triunfo que confirma que su camino va en la dirección correcta. "Aquella tarde en Las Ventas, ante un novillo de Fuente Ymbro, su toreo tuvo el sello de los elegidos: naturales profundos, emoción y verdad. La plaza se entregó, y él salió en volandas por la Puerta Grande", relatan los aficionados.
Sobre la preparación y la improvisación en el ruedo, Jarocho reflexiona: "Pienso que para que pueda surgir la improvisación delante de un toro, tiene que haber mucha preparación detrás. El conocer la técnica y tenerla depurada, permite olvidarte de todo y expresar lo que sale de dentro". Este enfoque en la preparación y la expresión personal se ha traducido en un estilo valorado por aficionados y profesionales. "Mi mayor preocupación era qué iba a pensar la afición de Madrid sobre mí, sobre mi toreo, sobre mi concepto y si de verdad el toreo que yo sentía iba a gustar. Creo que el triunfo fue una consecuencia de expresar lo que uno lleva dentro y creo que fue una de las claves para triunfar, el no pensar en un triunfo y en salir a disfrutar", compartió sobre su tarde en Madrid.
Su filosofía personal sobre el toreo es clara: "Yo toreo para mí, para emocionarme, para sentir y para expresar. Cuando un torero torea para él esa es la única manera de emocionarse". Ha demostrado un concepto clásico, con un énfasis particular en el toreo al natural, que le ha valido el reconocimiento y el cariño del público.
La Alternativa: Un Nuevo Comienzo
Apenas unos meses después de su triunfo en Madrid, llegó su alternativa. "Pocos meses después, llegó su alternativa en Palencia, con tres orejas que rubricaron un año clave en su carrera". Consiguió hacerse con un botín de tres orejas, un debut soñado. "Fue un día muy bonito, sentí cosas muy bonitas y por momentos pude torear como siento", reconoció el joven torero. La fecha exacta fue "el jueves pasado", cuando hizo su primer paseíllo como matador de toros en Palencia.
Un detalle emotivo de su alternativa fue la ausencia de su padrino original, Cayetano Rivera. "Me dio mucha pena que no pudiese darme la alternativa, pero estoy muy agradecido al maestro Luque por la categoría que tuvo conmigo y el detalle tan bonito de sacar a mi padre como testigo", explica. Para Jarocho (hijo), la alternativa siempre fue un día especial. "Las circunstancias hicieron que la tomara en la temporada pasada. Yo creo que acertadamente. Éramos conscientes de que este parón iba a llegar y que iba a llegar dando igual si la alternativa fuera antes o más tarde. Ese parón iba a llegar".
Sin embargo, la transición de novillero a matador de toros no está exenta de desafíos. "Principalmente que es un volver a empezar. Todo lo que ha ocurrido de novillero pasa a un segundo plano", asegura. "Pasas de ser de los punteros de un escalafón a prácticamente de los desconocidos de otro y, bueno, creo que es un paso muy importante, pero muy difícil. He pasado de torear en casi todas las plazas importantes de España a prácticamente no estar anunciado en ningún sitio. Es duro, pero es parte del camino y todo es un proceso".
Relación con su Padre y el Apoderamiento Familiar
La relación entre Roberto Martín "Jarocho" (padre) y Roberto Martín "Jarocho" (hijo) es una de las particularidades más destacadas en la carrera del joven torero. Su padre, que fue matador de toros y luego se pasó al escalafón de plata, ejerce ahora como su apoderado y banderillero en su cuadrilla. Esta dinámica crea un vínculo único, que trasciende la profesión. "Hay momentos en los que esa relación queda a un lado. Estoy muy agradecido a mi padre porque está luchando mucho por mí, está trabajando por mí y está ejerciendo de la figura del apoderado independiente, que hoy en día ha desaparecido un poco", explica Jarocho (hijo).
Desde la perspectiva del padre, la exigencia es una parte fundamental de su rol: "Hay muchos momentos muy duros para mí como padre porque le exijo y le aprieto porque creo que los toreros tienen que tener esa exigencia de cruzar la raya, apostar con los toros y, muchas veces, tirar la moneda. Eso no es fácil cuando es tu hijo quien está delante del toro, pero tengo que hacerlo, no le puedo engañar". El padre ve en su hijo "un torero con mucha personalidad, con un gran concepto y con mucha naturalidad", y confía en su potencial para llegar lejos.

Visión y Futuro en el Toreo
A pesar de las dificultades que implica consolidarse en el escalafón superior, Roberto Martín "Jarocho" (hijo) mantiene una visión clara y un compromiso inquebrantable con su arte. Su objetivo es "intentar llegar algún día a ser figura del toreo", siendo consciente de que "es un camino más lento, pero creo que es un camino también más largo", especialmente con su concepto clásico del toreo.
La preparación constante es su mantra. "De momento no tengo nada, pero me preparo como si lo tuviera porque siempre mi filosofía de vida y de entrenamiento ha sido la de que para recoger primero hay que sembrar. Me preparo día a día como si tuviera cincuenta corridas de toros con la misma ilusión y estoy seguro de que todo el trabajo que estoy realizando en estos meses va a tener esa recompensa". En los momentos de incertidumbre, el toreo de salón se convierte en su refugio: "Es mi vía de escape. Es lo que me da la felicidad y luego también la confianza en mí".
En cuanto al valor, lo define como "un conjunto de muchas cosas. Uno puede ir adquiriendo más valor o menos dependiendo de su preparación". Sobre el impacto de las cornadas, asegura que "con mentalización no llegan a afectar las cornadas. El valor para mí es la base del toreo porque para interpretar todos los conceptos de la tauromaquia hace falta mucho valor".
El joven torero también se ha pronunciado sobre la situación actual de la tauromaquia, especialmente ante la ausencia de retransmisiones televisivas y las iniciativas legislativas contrarias. "Es una pena. Creo que con la televisión, aparte de poder llegar a más aficionados y más casas, todo tiene más repercusión. Sobre todo los triunfos", afirma. Subraya la importancia de la televisión para que los nuevos valores sean conocidos y para que la afición joven siga acercándose a las plazas, a menudo impulsada por "esa rebeldía de los jóvenes de ir a cosas que están intentando prohibir".
Su sueño es confirmar la alternativa en Madrid, idealmente en la Feria de Otoño o, si no, en el próximo San Isidro. Además, fantasea con un cartel de ensueño junto a maestros como Morante de la Puebla, Diego Urdiales o Pablo Aguado, toreros de "un corte que le gustan" y a quienes siempre ha admirado.
Compromisos Recientes y Próximos
La trayectoria de Roberto Martín "Jarocho" (hijo), aunque incipiente como matador de toros, ya incluye compromisos de relieve. Recientemente, se presentó con éxito en Burgos como matador de toros en un cartel junto a figuras como Joselito Adame y Roca Rey. En sus próximos pasos, se incluye una lidia en Santander con la corrida de Victorino Martín, acompañado por El Cid y nuevamente Roca Rey. Tiene la esperanza de que estas oportunidades le "vayan abriendo muchas más puertas".
En su horizonte, Salamanca ocupa un lugar especial. "Me haría mucha ilusión poder torear en La Glorieta, donde ya lo hice como novillero sin picadores y corté dos orejas. La gente de Salamanca me quiere y espero que pronto pueda estar anunciado", sentencia. Otros compromisos incluyen su presencia en Pamplona, en un "gran cartel junto a Alejandro (Chicharro) y Samuel (Navalón)".
La temporada de 2024, que lo vio triunfar en el Circuito de Novilladas de Madrid y salir por la Puerta Grande de Las Ventas, sumó seis novilladas picadas y nueve orejas. Su éxito más resonante fue el 21 de mayo, cortando dos orejas a un utrero de Fuente Ymbro en San Isidro, seguido de una oreja y vuelta al ruedo en Valencia con la misma ganadería.
