El guepardo (Acinonyx jubatus) es un félido de buen tamaño que habita en África y el Oriente Medio, conocido como el animal terrestre más veloz. Aunque a simple vista se parece mucho al leopardo por el color y las pintas en la piel, es una especie propia. Este majestuoso animal, que comparte región con otros grandes felinos, se distingue por su increíble velocidad y habilidades de caza, y a menudo es llamado chita. Su silueta esbelta y aerodinámica es ideal para alcanzar velocidades punta, y presenta una cabeza pequeña y redonda, además de dos marcas negras inconfundibles que bajan desde sus ojos. A lo largo de su evolución, el guepardo perfeccionó su cuerpo para la caza de presas ágiles.

Reproducción y Desarrollo de las Crías
Las hembras de guepardo se distinguen por la dedicación mostrada en la crianza de sus cachorros. El período reproductivo puede presentarse en cualquier estación, y la ovulación de la hembra se activa mediante el apareamiento. Una vez que una hembra entra en celo, busca un macho, tal vez más de uno. Como en la mayoría de los otros félidos, el papel del macho en la reproducción de la especie termina una vez fecundada la hembra. El guepardo adopta un patrón reproductivo polígamo, lo que significa que tanto machos como hembras pueden relacionarse con varias parejas a lo largo de su vida. Las hembras se encargan en solitario de criar a las crías, y tras completar el periodo de crianza, buscan nuevos machos para reproducirse. Por su parte, los machos no participan en la protección de los cachorros y se centran en optimizar las oportunidades de apareamiento. La poligamia es, además, una estrategia eficaz para compensar la elevada mortalidad de las crías en la sabana africana, donde leones, hienas y otros depredadores disputan los mismos territorios.
Gestación y Nacimiento
El período de gestación es de noventa a noventa y cinco días. La gestación dura alrededor de tres meses, tras los cuales nacen camadas de entre tres y cinco crías; sin embargo, las madres tienen de uno a seis cachorros en cada parto, y se documentan hasta ocho, siendo un parto de tres o cuatro lo usual. En su estado natural los recién nacidos pesan de 150 a 300 gramos, mientras que en cautividad son un poco más grandes. Al nacer, las crías de guepardo pesan tan solo entre 8.5 y 15 gramos y son ciegas e indefensas. Nacen con los ojos cerrados, abriéndolos del cuarto al décimo día de nacidos.

Primeras Semanas y Cuidado Materno
Durante las semanas iniciales de vida, la madre evita las zonas con abundantes depredadores y se encarga de cazar mientras vigila a sus crías. La madre por sí sola se encarga de buscar un lugar donde tener los cachorros, de cuidarlos mientras son pequeños y más tarde de enseñarlos a cazar y sobrevivir. Durante las primeras seis a ocho semanas, los cachorros permanecen en un nido aislado. Durante la segunda semana de nacidos la madre traslada los cachorros a una nueva guarida, llevándolos uno a la vez. Usualmente, la madre con la boca coge al cachorro por la cabeza y así lo lleva al nuevo escondite, regresando a buscar el próximo hasta que todos son trasladados. La madre continúa cambiando de guarida cada varios días. Cuando son pequeños, los sigue llevando en la boca; después, ellos caminan tras ella.
Las madres "súper mamás" son capaces de cuidar con éxito a la mayoría de sus camadas, destacando su eficacia como progenitoras. La madre los acicala pacientemente, ronroneando suavemente mientras los mantiene calientes y seguros.
Cámara escondida capta como una mamá leopardo cuida a sus cachorros
Apariencia de los Cachorros
Los cachorros de guepardo nacen con un aspecto muy diferente al de los adultos. Sus cuerpos están cubiertos por una fina capa de pelaje grisáceo, conocida como “manto”, que oculta parcialmente las manchas tan características. Este recurso les ayuda a camuflarse y a protegerse de posibles depredadores durante las primeras semanas de vida. Los cachorros jóvenes están cubiertos por un grueso manto gris plateado a lo largo del lomo, que les proporciona camuflaje imitando la apariencia de un tejón de miel, un animal notoriamente agresivo. Las manchas, además de su función estética, cumplen un papel importante en la identificación y el camuflaje. Cada individuo posee un patrón distinto, análogo a las huellas digitales en humanos, lo que permite a los especialistas monitorear los movimientos y la historia de vida de cada guepardo. Las distintivas marcas que luce el guepardo son un rasgo icónico de su apariencia y han inspirado leyendas y reflexiones sobre su significado. Según un mito africano, las rayas negras bajo los ojos del guepardo surgieron de las lágrimas de una madre que lloró la pérdida de sus crías.
Crecimiento y Aprendizaje
A eso de los dos meses de nacidos, cuando los cachorros ya pueden seguir a la madre sin ninguna dificultad, la familia deja la guarida. Al año han alcanzado la mitad del tamaño de los adultos. A medida que los cachorros crecen, empiezan a seguir a su madre en sus cacerías diarias. Durante estos meses, ella no puede desplazarse lejos ni rápido, y la mortalidad de los cachorros es máxima: menos de uno de cada diez sobrevive. Los cachorros de guepardo son muy activos y juguetones. Trepan a los árboles para practicar el equilibrio, agudizar la coordinación y usar sus afiladas garras semirretráctiles para agarrarse a la corteza de los altos árboles de juego. Aprender a cazar es la habilidad más importante para la supervivencia. Entre los 18 y los 24 meses, las crías de guepardo aprenden a cazar y comienzan a vivir de forma más independiente.
Independencia y Vida Social
Los jóvenes permanecen con la madre hasta que tienen de catorce a dieciocho meses de edad. Después que la madre se va, los cachorros se mantienen juntos por unos meses. Las hembras eventualmente se independizan, pero es muy probable que se queden en el área de la madre. Los machos es posible que continúen juntos por más tiempo, sin embargo, se van del área de la madre. Al separarse de sus hermanas, los machos jóvenes pueden vagar durante años antes de establecer un territorio. Sin embargo, los machos permanecen juntos de por vida en grupos conocidos como coaliciones.

Amenazas y Conservación
En la sabana africana, la competencia y las amenazas de otros felinos, como leones o leopardos, hacen muy difícil que los cachorros de guepardo lleguen a adultos. La mayoría de las pérdidas se deben a la depredación por parte de leones, hienas o águilas, aunque las lesiones también son graves. La mortalidad es alta, especialmente en zonas protegidas donde son comunes los leones, las hienas y otros depredadores.
Las poblaciones de guepardos han decrecido de forma alarmante en las últimas décadas, y hoy la especie se considera vulnerable según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Se calcula que solo subsisten alrededor de 6,700 guepardos adultos en estado silvestre, repartidos en 29 subpoblaciones aisladas. Para contrarrestar esta tendencia, se lleva a cabo la creación de reservas protegidas y la implementación de programas de cría en cautiverio y suelta controlada. Estas iniciativas ayudan a restaurar las poblaciones en áreas donde el guepardo se ha perdido, reforzando la diversidad genética. La conservación del guepardo es un trabajo colectivo que requiere la colaboración de instituciones, gobiernos y ciudadanos. A través de la educación y la regulación del comercio ilegal, se busca garantizar que estos veloces felinos continúen habitando las llanuras africanas.
Programas de Cría en Cautiverio
Los zoológicos acreditados de todo el mundo participan en programas de cría en cautiverio que evalúan la idoneidad genética de las parejas reproductoras. Por ejemplo, los gemelos nacidos el 3 de octubre de padres primerizos Amani y Asante, conformaron la camada 17 de cachorros de guepardo nacidos en el Instituto de Biología de la Conservación del Smithsonian y la primera desde octubre de 2021. El Zoológico Nacional Smithsonian es uno de los 50 zoológicos que forman parte del Plan de Supervivencia de Especies de la Asociación de Zoológicos y Acuarios, 10 de los cuales también pertenecen a la Coalición del Centro de Cría de Guepardos con la misión de lograr y mantener una población sostenible de guepardos en Norteamérica. Los cuidadores del zoológico realizaron sus primeros dos controles de salud a los cachorros esta semana y los bebés parecen ser niños sanos y robustos que se están amamantando bien, mientras que Amani, de 4 años, superó las expectativas de los expertos con sus habilidades como madre. En los casos en que los guepardos jóvenes quedan huérfanos y se crían en rehabilitación, se pueden aparear individuos no emparentados.