¿Por Qué los Niños se Golpean la Cabeza Frecuentemente?
Es común oír a padres preocupados por los golpes en la cabeza de sus hijos. Los más pequeños, a veces, parece que tuvieran un imán con el suelo que les hace caer una y otra vez y darse con fuerza en la zona más sensible del cuerpo. Los traumatismos craneoencefálicos (TCE) son, de hecho, una de las consultas frecuentes en pediatría.
Se trata de lesiones que afectan a las estructuras craneales o intracraneales. En los niños en edad preescolar, como un niño de 2 años, los golpes suelen ocurrir por caídas desde los brazos de un adulto, la cama, la silla o las escaleras. Cuando son un poco más mayores, la bicicleta y la práctica de deportes suelen ser los culpables.

Tipos de Golpes en la Cabeza y su Evaluación Inicial
Lo primero, cuando se produce un golpe en la cabeza, es acudir al pediatra. El médico diferenciará los traumatismos leves, moderados y graves en base a una escala denominada Glasglow, que evalúa el nivel de consciencia de los seres humanos en base a tres parámetros: apertura ocular, respuesta verbal y respuesta motora. Este dato es un importante indicador del grado de traumatismo que presenta la persona.
El médico es frecuente que realice preguntas como la edad del niño, si ha existido pérdida de consciencia (y, en caso afirmativo, durante cuánto tiempo) y si presenta algún síntoma como vómitos, cefaleas o convulsiones. En atención primaria solo se suelen atender los TCE leves. En el caso de los moderados y graves lo normal es que se trasladen a un hospital para una mejor atención.
¿Cuándo es Necesario Acudir a Urgencias Médicas?
Aunque la mayoría de los golpes en la cabeza son leves y no producen daños graves, es crucial saber cuándo buscar atención médica urgente. Deberemos consultar en un servicio de urgencias en caso de:
- Alta intensidad del golpe: como un golpe a velocidad (en un accidente de tráfico) o un golpe con un objeto de gran peso.
- Golpe desde altura: más de 1 metro en bebés y más de 1.5 metros en niños mayores de 2 años.
- Si el niño es muy pequeño, menos de 3-6 meses, ya que tienen un mayor riesgo.
- Si existe una herida abierta que precisa puntos de sutura.
- Signos de alarma: “Niño raro” o cualquier comportamiento que le preocupe, como:
- Ha perdido el conocimiento tras el golpe.
- Ha convulsionado tras el golpe.
- Vómitos repetidos tras el golpe (más de 2 o 3 veces).
- Comportamiento extraño o está confundido.
- Tendencia a la somnolencia o le cuesta mucho despertarle.
- Hace movimientos raros/anormales con los ojos, cara o extremidades.
- Dolor de cabeza que va a más a pesar de darle analgesia (paracetamol o ibuprofeno).
- Le cuesta caminar, hablar o ver.
- Sangra por la nariz o los oídos.
- No puede dejar de llorar sin consuelo.
- Se ve más enfermo de lo habitual.
En definitiva, por cualquier síntoma que le llame la atención, consulte al médico. Si no logra despertar a su hijo o si tiene una crisis convulsiva, debe llevarlo a un servicio de urgencias médicas de inmediato o llamar al 911.
Golpe en la cabeza en un niño, ¿cómo saber si es grave?
Actuación en Casa Tras un Golpe Leve
Si el golpe ha sido leve y el pediatra ha indicado observación domiciliaria, es fundamental seguir algunas pautas:
- Observación: Vigile al niño de cerca durante las 24 horas siguientes por si aparece algún problema. Posiblemente sea necesario observarlo de cerca por unos días, ya que podría haber un retraso en las señales de una lesión más grave.
- Ambiente tranquilo: Favorezca un ambiente tranquilo bajo la supervisión de un adulto.
- Alivio del dolor: Si presenta dolor de cabeza, puede tomar analgesia como paracetamol (Tylenol) o ibuprofeno (Advil, Motrin) a dosis habituales, siguiendo las indicaciones del prospecto.
- Aplicación de frío: Puede ponerle hielo (envuelto en una bolsa o un paño) a ratitos cortos de 5 minutos (lo coloca 5 minutos, descansa 5 minutos y así). El frío tiene evidencia de ayudar a reducir la hinchazón.
- Sueño: No hay problema con que su hijo se duerma. Sin embargo, se recomienda revisarlo cada 2 o 3 horas (en bebés) o cada 4 horas (en niños más mayores, como de 2 años) para asegurarse de que se mueve normalmente, está lo suficientemente alerta como para reconocerle y le responde. Mueva un poco al peque y fíjese si le mira, si se mueve o incluso si intenta responderle.
- Pupilas: Verifique que las pupilas de los ojos de su hijo sean del mismo tamaño y que se vuelvan más pequeñas cuando usted proyecta una luz sobre ellas.
- Reinicio de actividades: A las 24 horas del traumatismo, si su hijo se encuentra bien y no presenta ningún síntoma de alarma, puede reiniciar su ritmo normal de vida.
Pruebas Diagnósticas: ¿Radiografía o TAC?
Es común que los padres piensen en solicitar una radiografía de cráneo tras un golpe en la cabeza, pero ¿es esta la prueba adecuada? La respuesta corta es: no, nunca.
Radiografías de Cráneo: ¿Por qué ya no se hacen?
Ya no se hacen radiografías de cabeza porque se ha visto que no ayudan a manejar mejor los traumatismos y suponen mucha radiación inútil. Con la radiografía de cráneo solo podemos ver fracturas (roturas de huesos) del cráneo, pero no muestran si hay una lesión cerebral. El problema es que podemos tener lesiones dentro del cráneo sin fractura, o tener una fractura y una lesión intracraneal, pero no ver esta lesión en la radiografía. Por eso, si una prueba no nos ayuda y provoca radiación, se prefiere dejar de usarla.
Tomografía Computarizada (TC o TAC)
La tomografía computarizada (TC o TAC) es un tipo especial de rayos X que brinda una vista del cerebro y el cráneo. Es indoloro y está disponible en casi todos los hospitales. Las TAC pueden mostrar una lesión cerebral y son útiles para decidir la gravedad de la lesión. Incluso pueden mostrar lesiones muy leves que pueden no necesitar tratamiento. Las pruebas de imagen se reservan a los casos de golpes con signos o síntomas de complicación, y la prueba de elección es una TAC o escáner.
Casi siempre, los golpes en la cabeza son leves. En estos casos, el pediatra no hará ningún tipo de prueba. En los golpes más fuertes (llamados de riesgo intermedio) el pediatra puede decidir tener al paciente en observación unas horas o hacerle un TAC.

¿Qué es una Conmoción Cerebral? Síntomas y Tratamiento
Una conmoción cerebral es una lesión que afecta el funcionamiento del cerebro y puede causar síntomas, como dolor de cabeza, mareos y confusión. Los síntomas suelen desaparecer luego de unos pocos días o de hasta un mes, con reposo y una vuelta gradual a la escuela y a las actividades regulares.
Síntomas de una Conmoción Cerebral
Los síntomas de una conmoción cerebral pueden ocurrir justo después de una lesión en la cabeza o desarrollarse durante las horas o días posteriores. Una persona con una conmoción cerebral también puede tener problemas para concentrarse o problemas de aprendizaje, de sueño, ansiedad o tristeza. Las conmociones cerebrales pueden ocurrir después de un golpe en la cabeza con pérdida de la conciencia, pero también pueden ocurrir sin que haya pérdida de la conciencia.
Una conmoción cerebral ocurre cuando hay una lesión en el cerebro. Esto puede ocurrir cuando se recibe un golpe en la cabeza, por ejemplo, debido a una caída. Pero también puede haber conmociones cerebrales sin que se reciba ningún golpe en la cabeza, por ejemplo, en un accidente de tráfico, cuando la cabeza se mueve súbita y enérgicamente hacia delante y hacia atrás. El movimiento brusco hace que ocurran cambios en el flujo de sangre y en las sustancias químicas dentro del cerebro. Estos cambios son los que generan los síntomas de las conmociones cerebrales.
Causas Comunes en Niños
En los niños, la mayoría de las conmociones cerebrales ocurren mientras están haciendo deporte. Los niños también pueden sufrir una conmoción cerebral en los accidentes de automóvil o bicicleta, las caídas, las peleas o cualquier otra actividad donde se puedan lesionar la cabeza.
Diagnóstico de la Conmoción Cerebral
Un niño que se lesione la cabeza debe ser evaluado por un profesional de la salud (como un médico, un enfermero especializado o un asociado médico). Es importante saber que las conmociones cerebrales no se ven en las tomografías axiales computadas (o TAC) ni en las resonancias magnéticas (RM).
Tratamiento y Recuperación de una Conmoción Cerebral
Para recuperarse de una conmoción cerebral, es necesario ir retomando de forma gradual las actividades, buscando el equilibrio entre no hacer demasiado ni muy poco. Sanar o recuperarse de una conmoción cerebral toma de días a semanas o incluso meses. El estado de su hijo mejorará lentamente.
- Primeros días: Durante el primer día o el primer par de días, su hijo deberá evitar todas las actividades físicas y las actividades que impliquen concentrarse mucho (como la tarea escolar). Haga que se relaje estando en casa. Puede dormir si se encuentra cansado. Puede realizar actividades tranquilas, como hablar con amigos y familiares, leer, dibujar, pintar o jugar a juegos tranquilos. Debe evitar todo tipo de pantallas (incluidas las de televisores, computadoras y teléfonos) durante los dos días posteriores a la conmoción cerebral.
- Actividad gradual: Después de aproximadamente un día, los niños pueden hacer más actividades, como salir a dar un paseo. Deben continuar evitando los deportes y las actividades que puedan causar otra conmoción cerebral. No es necesario que los síntomas hayan desaparecido por completo para que su hijo vaya añadiendo actividades. Pero si sus síntomas empeoran con una actividad, deberá dejar de practicarla. Podrá probar de volverla a practicar más tarde o al día siguiente, o bien probar modalidades menos intensas de esa actividad.
- Retorno al deporte: Mantenga a su hijo alejado de todos los deportes y de cualquier actividad que pueda favorecer las lesiones en la cabeza (como jugar de forma activa o brusca, montar en bicicleta o en monopatín) hasta que le hayan desaparecido los síntomas por completo y cuente con el visto bueno del profesional de la salud.
- Vuelta a la escuela: Después de unos pocos días, su hijo debería encontrarse lo bastante bien como para volver a ir a la escuela. Trabaje con el profesional de la salud y el equipo de la escuela de su hijo a fin de crear un plan para retomar las clases. Es posible que su hijo necesite empezar con una jornada escolar más corta o con una carga de trabajo menor, o que necesite permisos para descansar.
- Pantallas y sueño: Cuando su hijo vuelva a usar pantallas, ayúdelo a limitar el tiempo que pasa frente a ellas, ya que los videojuegos, los mensajes de texto, ver la televisión y usar las redes sociales pueden causar síntomas o empeorar su cuadro. Asegúrese de que su hijo duerma lo necesario; mantenga un horario regular para acostarse y levantarse. Evite estar delante de pantallas o escuchar música a gran volumen antes de acostarse por la noche y evite la cafeína.
- Dolor de cabeza: Para el dolor de cabeza, si su hijo recibió tratamiento por una conmoción cerebral, el médico podría recomendar solo paracetamol (Tylenol). Si no es una conmoción tratada y es un golpe leve, se puede usar paracetamol o ibuprofeno. Siga siempre las indicaciones de su profesional de la salud sobre la dosis y frecuencia.
Su hijo necesita su apoyo mientras se recupera de una conmoción cerebral. Ayúdelo a ir añadiendo actividades razonables, pero también sepa reconocer cuándo el cuerpo y el cerebro necesitan más tiempo para recuperarse. No le diga nunca a su hijo: “sopórtalo, porque eso te hará más fuerte” si tiene problemas con una actividad, ya que esto puede hacer más lento su proceso de recuperación y empeorar los síntomas de su conmoción cerebral.
Golpe en la cabeza en un niño, ¿cómo saber si es grave?
Complicaciones y Prevención de Lesiones en la Cabeza
Riesgos de Conmociones Reiteradas
Es importante prevenir una nueva conmoción cerebral, porque las conmociones cerebrales reiteradas pueden tener efectos graves y duraderos en el cerebro. Los síntomas pueden variar con cada conmoción cerebral, y las conmociones cerebrales reiteradas pueden producir cambios cerebrales permanentes. Los niños pueden desarrollar complicaciones o puede retrasarse su recuperación si se vuelven a lesionar antes de que la conmoción cerebral haya sanado. No permita que su hijo retome el deporte o actividades de riesgo hasta que cuente con el visto bueno del profesional de la salud que lo atiende.
En casos aislados, lo que al principio parece ser una conmoción cerebral resulta ser una lesión cerebral más grave con sangrado en el cerebro o a su alrededor. Ese sangrado puede aumentar la presión en el cerebro y puede ser mortal.
Consejos para la Prevención
No todas las conmociones cerebrales se pueden prevenir, pero usted puede tomar medidas para hacer que las lesiones en la cabeza sean menos probables:
- Los menores de 1 año tienen más riesgo de lesión cerebral. Por eso es importante nunca dejar al bebé solo en altura (cambiador, sillita, nuestra cama) sin supervisión. Déjalo todo a mano antes de colocar al peque.
- Insista en que su hijo utilice el equipo de protección correcto y un ajuste apropiado. Por ejemplo, siempre use un casco durante los deportes y otras actividades como montar en bicicleta o patines. El casco reduce el riesgo de TCE entre un 63-88%.
- Fije los televisores y muebles pesados a la pared para evitar accidentes por caídas de objetos.
