Las glándulas salivales se encuentran alrededor de la boca y producen la saliva que humedece los alimentos para ayudar en el proceso de masticación y deglución. Son glándulas exocrinas que liberan saliva a la cavidad oral, independientemente de su tipo, cuando son estimuladas por el sistema nervioso autónomo.
Organización General de las Glándulas Salivales
En el ser humano, existen tres pares de glándulas salivales mayores: las parótidas, las sublinguales y las submandibulares (o submaxilares), y otras más pequeñas y dispersas denominadas accesorias o menores (entre 600 y 1000). Las glándulas salivales mayores están encapsuladas y divididas en lóbulos, los cuales a su vez se dividen en lobulillos, separados por tejido conectivo. A nivel de los tabiques interlobulares, se pueden observar el componente excretor de mayor calibre, constituido por células no secretoras, junto con los grandes vasos.

Las Unidades Secretoras: Acinos y Tipos Celulares
La unidad secretora básica de las glándulas salivales es el acino, una estructura a modo de saco ciego con una abertura. La clasificación de las glándulas exocrinas también se puede hacer dependiendo del producto de secreción. En estas glándulas, se distinguen dos tipos de células secretoras principales: las mucosas y las serosas.
Células Mucosas
Las células mucosas presentan un citoplasma de aspecto claro puesto que su contenido no se tiñe con los colorantes comunes. Sus núcleos se disponen en la parte basal de la célula y tienen forma aplanada. Estas células secretan glicosaminoglicanos, proteoglicanos y glicoproteínas, formando una secreción viscosa que incluye mucina.
Células Serosas
Las células serosas poseen un citoplasma más coloreado gracias al alto contenido en enzimas (como amilasas y peroxidasas) y péptidos (como defensinas y aglutininas, etcétera). Sus núcleos se disponen en una posición más central que en las células mucosas y son más redondeados. Tienen un aspecto piramidal, con una superficie basal amplia, y en su citoplasma se pueden observar gránulos que son vesículas de secreción denominados gránulos de cimógeno. Por eso, en tinciones generales de hematoxilina y eosina, la parte basal de la célula se tiñe con hematoxilina debido al gran cúmulo de retículo endoplasmático rugoso, y la apical de eosina por la gran cantidad de proteínas.
Estas células serosas secretan sales, glicoconjugados, enzimas y proteínas, y su secreción puede incluir ptialina.

Tipos de Acinos
Las células mucosas y serosas se agrupan en acinos mucosos y acinos serosos, respectivamente. A veces se mezclan, formando los acinos mixtos.
Las glándulas mixtas contienen células mucosas y serosas, y su secreción es viscosa. En algunas ocasiones, en los acinos mixtos, se evidencian unidades combinadas: un centro tubular mucoso y, a modo de casquete periférico, una medialuna serosa, también conocida como media luna de Ganuzzi (Gianuzzi). La secreción serosa de esta medialuna aboca a la misma luz utilizando canalículos intercelulares, de modo que el contenido seroso rodea al mucoso.

Células Mioepiteliales
Las células mioepiteliales se encuentran en todas las glándulas salivales de la boca y se localizan entre las células glandulares y la lámina basal. En torno a los conductos excretores y a algunos acinos, aparecen estas células, con núcleos y citoplasmas muy aplanados. Estas células ayudan a la expulsión del contenido glandular gracias a su capacidad contráctil.
Sistema de Conductos Excretores
Los acinos vierten al exterior su producto a través de un sistema de conductos excretores. Desde los acinos hasta su abertura en la cavidad bucal, los conductos excretores de las glándulas grandes se dividen en tres regiones principales. Entre las unidades secretoras se observan pequeños tubos excretores y capilares.
Conductos Intercalares
El conducto intercalar está formado por una capa de células cúbicas o aplanadas al que vierten directamente los acinos. Esta zona está recubierta parcialmente por células mioepiteliales. Se cree que esta zona es un reservorio de células madre para mantener la población de células acinares y las de otras partes del conducto.
Conductos Estriados
La porción intercalar se comunica con el conducto estriado, formado por una capa de células más cilíndricas. La parte estriada está especializada en la secreción y reabsorción de electrolitos. Sus células poseen pliegues basales con muchas mitocondrias, de ahí el aspecto estriado.
Conductos Excretores Terminales
En la zona terminal se encuentran los conductos excretores, cuyas paredes están formadas por varias capas de células de tipo columnar, algunas con microvellosidades. El epitelio de estos conductos puede ser estratificado en sus partes próximas al punto de liberación.

Histología de Glándulas Salivales Mayores Específicas
Aunque las tres glándulas salivales grandes contienen acinos tanto mucosos como serosos, su composición y predominio varía:
Glándula Parótida
La parótida es una glándula par tubuloacinosa que es solo serosa en el ser humano. Es la de mayor tamaño y está rodeada por una gruesa cápsula de tejido conectivo denso e irregular. En ella predominan los acinos serosos.
Glándula Submandibular (Submaxilar)
La glándula submandibular (también conocida como glándula submaxilar) es una glándula mixta tubuloacinosa que permite analizar la combinación de secreción serosa y mucosa. Contiene tanto acinos mucosos como serosos, con un predominio de los serosos. En preparados, se observan numerosas formaciones acinares de tipo seroso, junto con tubos de secreción mucosa. A veces se evidencian unidades combinadas, donde los tubos de secreción mucosa aparecen cortados transversal y longitudinalmente, y pueden ser coloreados específicamente con azul alcián.

Glándula Sublingual
La glándula sublingual es tubuloacinar mixta con un claro predominio mucoso. Las escasas células serosas se organizan en forma semilunar alrededor de las células mucosas, formando las ya mencionadas medias lunas de Ganuzzi (Gianuzzi). La cápsula de tejido conectivo en esta glándula está poco desarrollada.
🥇 ANATOMÍA DE LA GLÁNDULA PARÓTIDA, SUBMAXILAR Y SUBLINGUAL. Fácil, Rápido y Sencillo
Consideraciones Clínicas
La hipertrofia de las glándulas salivales mayores se observa en diversas condiciones clínicas, tales como el síndrome de Sjögren, alcoholismo, amiloidosis, sarcoidosis, mixedema, linfomas, obesidad y, ocasionalmente, en la uremia.