La figura del rector en las iglesias parroquiales de la región, particularmente en la zona de Santesteban (Doneztebe) y sus alrededores, ha sido un elemento central tanto en la vida religiosa como en la administración civil y jurídica de la Edad Moderna. Los registros históricos de los Tribunales Reales revelan que la posición del rector a menudo se veía envuelta en litigios complejos, que abarcaban desde la gestión de pensiones y diezmos hasta conflictos de competencia jurisdiccional.

Conflictos y litigios históricos relacionados con el rectorado
A través de los procesos judiciales conservados, es posible identificar diversas tipologías de pleitos en los que la figura del rector o el Cabildo de la iglesia parroquial eran parte activa. Estas disputas no solo reflejan tensiones internas, sino también la estrecha relación entre la economía local y los recursos de la Iglesia.
Gestión de pensiones y diezmos
Uno de los casos más ilustrativos data del siglo XVI, donde se registra el litigio de Juan de Balanza, residente en Roma, contra Martin de Oroz, rector de la iglesia parroquial de Santesteban. El conflicto giraba en torno al pago de 24 ducados de pensión, lo cual subraya cómo los beneficios eclesiásticos eran sujetos de transferencias y reclamaciones legales internacionales.
Del mismo modo, los ingresos derivados de los frutos decimales fueron motivo de frecuentes disputas. Un ejemplo notable es el caso de Miguel de Lasaga, clérigo, quien entabló un proceso contra Martin de Aguirre, rector de la parroquia de Santesteban, reclamando el derecho a recibir un ducado anual de pensión y la octava parte de los frutos decimales correspondientes a la rectoría de la iglesia de Zubieta.
Administración y ejecución de bienes
El rectorado también actuaba a menudo como acreedor o cesionario de censos. Los registros mencionan el proceso de Fermin de Zabaleta, abad de la iglesia parroquial de Leiza y cesionario del cabildo de Santesteban, contra Jacinto de Zabaleta. Este litigio sobre el despacho de ejecución de bienes por réditos vencidos de un censo de 150 ducados demuestra la capacidad de las instituciones eclesiásticas para ejercer presión económica a través del sistema judicial del Consejo Real de Navarra.
La estructura parroquial y el Cabildo
El rector no actuaba de forma aislada; gran parte de su autoridad y su capacidad de acción estaban vinculadas al Cabildo de la iglesia parroquial. Los registros judiciales muestran una actividad constante del Cabildo en defensa de sus derechos, incluyendo pleitos contra vecinos, cofradías y otras entidades locales:
- Conflictos con cofradías locales (como la de Santa Lucía).
- Litigios contra vecinos por el cumplimiento de deberes religiosos o financieros.
- Disputas jurisdiccionales con otros valles o parroquias vecinas, como Sumbilla, Elgorriaga o Ituren.
Estos documentos judiciales, que abarcan desde el siglo XVI hasta periodos posteriores, constituyen un valioso archivo para entender cómo la figura del rector era un eslabón fundamental en la vida social y económica de la época, operando siempre en la intersección entre la fe y el derecho civil.