El cordón umbilical es una estructura vital que conecta al feto con la placenta durante el embarazo, desempeñando un papel crucial en el desarrollo y supervivencia del bebé. A través de este conducto, el feto recibe los nutrientes esenciales y el oxígeno necesarios para su crecimiento, al mismo tiempo que elimina los productos de desecho.
Estructura y Composición del Cordón Umbilical
El cordón umbilical es un tubo gelatinoso, compuesto principalmente por gelatina de Wharton, que alberga los vasos sanguíneos esenciales para el intercambio entre la madre y el feto. Típicamente, mide entre 56 y 60 centímetros de longitud y tiene un diámetro de 1 a 2 centímetros. Su estructura vascular consta de dos arterias umbilicales y una vena umbilical. Estas arterias transportan sangre desoxigenada y productos de desecho del feto hacia la placenta, mientras que la vena umbilical lleva sangre oxigenada y rica en nutrientes desde la placenta al feto.
En algunos casos, el cordón umbilical puede presentar una única arteria, lo cual podría estar asociado con un menor peso al nacer o ciertas complicaciones cardiovasculares, renales o del sistema nervioso en el bebé.

Funciones Clave del Cordón Umbilical
Las funciones del cordón umbilical son diversas y fundamentales:
- Nutrición y Oxigenación Fetal: Es el principal canal de suministro de nutrientes y sangre oxigenada desde la madre al feto a través de la placenta, asegurando su desarrollo hasta el nacimiento.
- Transmisión de Anticuerpos: Durante el último trimestre del embarazo, el cordón umbilical facilita la transferencia de anticuerpos de la madre al feto, proporcionando una protección inmunológica inicial.
- Reserva de Hierro: La sangre que circula por el cordón umbilical es rica en hierro, lo que constituye una reserva importante para el recién nacido y ayuda a prevenir la anemia en los primeros meses de vida.
- Transporte de Células Madre: El cordón umbilical es una fuente significativa de células madre hematopoyéticas, que tienen la capacidad de diferenciarse en diversos tipos de células sanguíneas. Estas células son valiosas para el tratamiento de ciertas enfermedades, como la leucemia infantil o lesiones de la médula espinal, y su recolección se realiza durante el parto.
Complicaciones y Problemas Asociados al Cordón Umbilical
Aunque el cordón umbilical es generalmente seguro, pueden presentarse algunas complicaciones durante el embarazo y el parto:
- Obstrucción del Cordón Umbilical: Puede provocar distrés fetal, manifestado por una reducción en los movimientos fetales o alteraciones en la frecuencia cardíaca.
- Prolapso del Cordón Umbilical: Ocurre cuando el cordón sale del útero antes que el bebé, representando una emergencia médica.
- Enroscamiento del Cordón (Circular de Cordón): El cordón puede enrollarse alrededor del feto, ya sea en el cuello (cordón nucal), tronco o extremidades. Si bien un enrollamiento laxo a menudo no causa problemas, un enrollamiento estrecho puede dificultar la transmisión de oxígeno y nutrientes, requiriendo intervención médica, en ocasiones una cesárea de emergencia, especialmente si compromete el cuello del bebé.
- Nudos del Cordón Umbilical: Similar al enroscamiento, los nudos pueden presentarse y, dependiendo de su severidad, afectar el flujo sanguíneo.
- Hernia Umbilical: Es un defecto en la pared abdominal donde parte del intestino protruye. Es común en recién nacidos debido al paso del cordón umbilical a través de esta pared, y suele cerrarse adecuadamente.

El Cordón Umbilical Durante el Parto y el Pinzamiento
Tras el nacimiento, el cordón umbilical se corta, un procedimiento conocido como pinzamiento del cordón umbilical. Tradicionalmente, se realizaba inmediatamente después del nacimiento, pero las recomendaciones actuales, como las de la Organización Mundial de la Salud (OMS), abogan por el pinzamiento tardío, idealmente después de 60 segundos o hasta que el cordón deje de latir. Este retraso ofrece beneficios como la mejora de los niveles de hierro del recién nacido y una mejor adaptación cardiovascular, además de permitir que los pulmones del bebé tengan tiempo para comenzar a funcionar sin la presión de una respiración inmediata.
El corte del cordón es indoloro para el bebé, ya que este no posee fibras nerviosas. Tras el corte, se coloca una pinza (como la pinza de Barr) en el extremo que queda unido al bebé para asegurar la esterilidad y prevenir infecciones. Este pequeño trozo de cordón, de unos pocos centímetros, se secará y caerá por sí solo en aproximadamente 48 a 72 horas, dando lugar a la formación del ombligo.
Cuando CORTAR el CORDÓN UMBILICAL - Beneficios del PINZAMIENTO TARDÍO
Cuidado del Cordón Umbilical Post-Nacimiento
El cuidado del cordón umbilical en los primeros días de vida del bebé es fundamental para prevenir infecciones. Se recomienda:
- Limpiar la zona con un antiséptico y una gasa limpia.
- Mantener el cordón umbilical totalmente seco, incluso después de bañar al bebé.
- Vigilar la aparición de signos de infección como enrojecimiento, inflamación, secreción amarilla o maloliente, o si el cordón tarda más de 3 semanas en caerse, en cuyo caso se debe consultar al pediatra.
Donación y Conservación de Células Madre del Cordón Umbilical
La sangre contenida en el cordón umbilical es rica en células madre con un gran potencial terapéutico. La donación de sangre de cordón umbilical, realizada durante el parto, permite que estas células se utilicen para tratar diversas patologías. Existen bancos públicos y privados para la conservación de estas muestras.
Si bien el uso propio de las células madre del cordón umbilical está actualmente restringido y su utilidad en terapias regenerativas aún se encuentra en fases de investigación, múltiples sociedades científicas desaconsejan el almacenamiento para uso propio eventual debido a la baja probabilidad de utilización y a la disponibilidad de otras fuentes de células madre. La información proporcionada por los bancos de células debe ser veraz y basada en evidencia científica.
