La gestación subrogada, una práctica compleja y con profundas implicaciones éticas, sociales y legales, ha resurgido con fuerza en el debate político español. El caso mediático de la actriz Ana Obregón en 2023, al ser madre de un recién nacido a través de este método en Estados Unidos, ha obligado a los partidos políticos a posicionarse y a revisar sus posturas.

Reapertura del Debate y Conceptualización
La gestación subrogada consiste en que una mujer accede a gestar un bebé para que otra persona o pareja pueda ser padre o madre. Esta práctica puede ser de forma altruista, si no hay pago de por medio, o lucrativa, si la mujer recibe algún dinero. Es importante destacar que, incluso si la legislación solo contemplara la opción altruista, podría darse la situación de pagos "en B", dando paso a una economía sumergida alrededor de los vientres de alquiler.
El debate sobre la gestación subrogada reabre la discusión con posturas contrapuestas. Por un lado, su prohibición impide que puedan acceder a ella personas que realmente lo deseen por voluntad propia. Por otro lado, una regulación podría poner en peligro a mujeres gestantes que la asumen por necesidad económica, generando preocupaciones sobre la mercantilización del cuerpo femenino. En la actualidad, si se votara la regulación de la gestación subrogada en España, no saldría adelante por falta de apoyos suficientes.
La ética y la regulación de la gestación subrogada - Mariano Beltrán
Evolución Histórica de las Posturas Políticas (2015-Actualidad)
El proceso de creación y consolidación de los partidos políticos en España, en las décadas de 1970 y 1980, coincidió con el desarrollo de las tecnologías de reproducción humana asistida. Esto generó la necesidad de dar una respuesta política y posicionarse con una base bioética. Inicialmente, las preguntas giraban en torno a la inseminación artificial, la fecundación in vitro y la maternidad subrogada. La reacción de los políticos y la sociedad fue de sorpresa, admiración y un dilema bioético relacionado con el origen de la vida.
En 2015, el programa laSexta Columna preguntó a los seis grandes partidos nacionales sobre la regulación de la gestación subrogada. Las respuestas de entonces sorprenden: PSOE, PP, Unidas Podemos, Ciudadanos y UPyD defendían abrir el debate sobre el tema. Tan solo Alberto Garzón, entonces representante de Unidad Popular, se oponía a su regularización. Sin embargo, la situación actual es diferente. La denominación utilizada - "vientres de alquiler" (entornos progresistas), "gestación subrogada" (a favor) o "maternidad subrogada" (resto) - a menudo refleja el posicionamiento respecto a esta práctica.
Este debate es, en esencia, moral más que ideológico, lo que se ha reflejado históricamente tanto en España como a nivel internacional. Esta característica provoca controversias internas y falta de unidad de criterio en los partidos, haciendo que las posturas recaigan en gran medida en las personas individuales que participan en el debate.
Posturas de los Principales Partidos Políticos
Ciudadanos: Abanderados de la Gestación Subrogada Altruista
Ciudadanos es el principal partido político que, desde su fundación, se ha mostrado a favor de la legalización de la gestación subrogada, siempre y cuando se realice de forma altruista. Esto significa que son contrarios a lo que se conoce comúnmente como "vientres de alquiler". Edmundo Bal, diputado de Ciudadanos, se pronunció sobre este tema tras el caso de Ana Obregón, pidiendo "una regulación jurídica que dé seguridad para el mantenimiento de los derechos de los menores".
Desde su perspectiva liberal, defienden la libertad individual. Patricia Guasp, portavoz nacional del partido, expresó: "somos los únicos que defendemos la libertad absoluta de la mujer para que haga con su cuerpo lo que considere". La postura del partido naranja ha sido consistente durante años, y el primer punto de su programa electoral de 2019 estaba dedicado a las familias, buscando "hacer un mejor país" para ellas. En sucesivos documentos programáticos, Ciudadanos ha defendido el acceso a esta práctica para personas entre 25 y 45 años y siempre de forma "altruista", con el objetivo de posibilitar que quienes no pueden engendrar hijos de manera natural puedan formar la familia que desean.
Partido Popular: Entre la División y la Apertura al Debate
El Partido Popular se ha mostrado a favor de abrir el debate, pero con notables discrepancias internas. Dentro del partido existen diferentes opiniones, lo que ha generado una falta de claridad en su postura oficial. Cuca Gamarra, portavoz del PP en el Congreso, enfatizó la necesidad de "un debate profundo" que considere "muchas cuestiones morales, éticas, religiosas, con muchas opiniones por parte de la sociedad española".
A raíz del caso de Ana Obregón, el PP se ha mostrado más receptivo a discutir la gestación subrogada. Esta posición contrasta con la de 2017, cuando Rafael Hernández afirmó, ante una proposición no de ley de Ciudadanos, que el PP era "absolutamente contrario a que se pueda usar de forma mercantil el vientre de una mujer". Hoy, el alcalde del PP en Madrid, Almeida, aboga por "abrir un debate sereno y razonable" desde "el ámbito científico y ético", pidiendo distinguir entre "vientres de alquiler" y gestación subrogada altruista. El Partido Popular, históricamente, ha tenido dificultades en temas morales, debatiéndose entre una corriente conservadora y una liberal, lo que ha generado divisiones internas, como se vio en los años 80 con Alianza Popular o en los 2000 con los debates bioéticos.
Aunque el programa electoral del partido, liderado en 2019 por Pablo Casado, no recogía medidas específicas sobre la gestación subrogada, la influencia de figuras como el senador Javier Maroto ha impulsado un cambio ideológico, a pesar de las bases católicas del partido y el llamado del Papa Francisco a abolir el alquiler de vientres en todo el mundo.
Vox: Firme Oposición y Propuestas de Prohibición
Vox ha mantenido una postura claramente en contra de la gestación subrogada. Al reabrirse el debate, el partido reafirmó su posición contraria y recordó que en 2020 presentaron una proposición no de ley en la Cámara baja para promover normativas que prohibieran y sancionaran expresamente a todo aquel que realizara actos o contratos de intermediación en España de gestación subrogada. Esta proposición buscaba "prohibir y sancionar de forma expresa a todo aquel que realice actos o contratos de intermediación en España de gestación subrogada".
Aunque el portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, llegó a asegurar a los medios que su partido no tenía "una posición tomada" sobre el tema, la acción de la proposición no de ley de 2020 demuestra una postura activa y de prohibición.
Posturas de los Partidos de Izquierda
PSOE: Oposición Férrea y Defensa de los Derechos de la Mujer
El PSOE se ha mostrado totalmente contrario a la gestación subrogada y los "vientres de alquiler" de forma constante. Patxi López, diputado del PSOE, explicó que "los socialistas tenemos claro que el cuerpo de las mujeres ni se alquila ni se puede comprar y los casos que estamos viendo se han hecho con dinero". Argumenta que "cuando uno compra es porque hay una mujer que está en absoluta necesidad", concluyendo que "por tanto, esa mujer no es libre".
La posición en contra de la gestación subrogada fue recogida en su programa electoral de noviembre de 2019 (página 23) bajo el apartado "No a los vientres de alquiler", donde se afirmaba que "los vientres de alquiler socavan los derechos de las mujeres, especialmente de las más vulnerables, mercantilizando sus cuerpos y sus funciones reproductivas". Históricamente, el PSOE se identificó durante los años 80 con las tesis feministas, asumiendo la capacidad plena de las mujeres para decidir sobre su sexualidad y maternidad. Esta postura se mantuvo firme incluso ante propuestas como la de Ciudadanos en 2017, con la entonces ministra Carmen Calvo asimilando la maternidad subrogada a la comercialización de las mujeres.
Unidas Podemos: Contra la Explotación y Discriminación por Pobreza
Unidas Podemos ha mantenido la misma posición que el PSOE, mostrándose en contra de la gestación subrogada y los "vientres de alquiler". La ministra de Igualdad y representante de Unidas Podemos, Irene Montero, ha señalado que "nunca se olviden de las mujeres que están detrás, hay un sesgo de discriminación por pobreza claro". Aboga por intensificar la restricción de este tipo de prácticas, especialmente porque en otros países sí es legal y muchos españoles recurren a ellas fuera para registrar a los niños posteriormente en España. La ley de salud sexual y reproductiva, y de la interrupción voluntaria del embarazo, de hecho, refleja esta visión al considerar la gestación subrogada como una práctica que "explota" a las mujeres y una forma más de "violencia" contra ellas.
En su programa electoral de noviembre de 2019 (página 28), aunque no hay una referencia directa a la gestación subrogada, sí se especificaba el deseo de "erradicar la trata y la explotación sexual o reproductiva", englobando implícitamente este tipo de prácticas.
La Opinión Pública y su Distancia con los Partidos
A pesar de las posturas de los partidos, varias encuestas reflejan una opinión pública española dividida e incluso favorable a la gestación subrogada, mostrando una distancia notable entre el sentir ciudadano y los planteamientos de los principales partidos.
- Una encuesta de SigmaDos de enero de 2023, asociada a El Mundo, reveló que el 58,9% de los votantes socialistas y el 41,4% de los de Unidas Podemos ven propicio permitir esta práctica en España. En la derecha, el 55,6% de los votantes de Vox son partidarios de legalizarla, mientras que PP y Ciudadanos comparten porcentajes muy parejos de apoyo.
- El Estudio Internacional de Valores de la Fundación BBVA de 2019 indicaba que el 30% de los españoles está totalmente a favor de la gestación subrogada, con un 28% adicional que la aprueba en distintos niveles. El apoyo a esta práctica ha crecido significativamente en toda Europa en la última década.
- El Centro de Estudios de Opinión (CEO) de Cataluña, en un estudio de marzo de 2023, mostró que el 63% de los catalanes aceptarían algunas de sus modalidades (15% en todos los casos, 48% en algunos). Los votantes de Ciudadanos (66%), ERC (72%), Junts (71%) y PSC (70%) muestran altos niveles de aceptación. Sorprendentemente, un 64% de los votantes de Vox y un 62% de los del PP en Cataluña también la apoyan en algún grado.
En cuanto a diferencias de género, aunque no sustanciales, el CEO de Cataluña mostró que el 16% de los hombres y el 15% de las mujeres se posicionan a favor en todos los casos, y la mayoría (50% hombres, 47% mujeres) cree que debería permitirse en algunos. La oposición frontal es ligeramente mayor entre mujeres (20%) que entre hombres (15%). Entre quienes aceptarían la gestación subrogada en algunas circunstancias, un 51% opina que debería ser una actividad no remunerada y un 41% que sí debería pagarse.

Perspectiva Internacional: El Caso de Chile
El debate sobre la gestación subrogada no es exclusivo de España. La asociación Declaración de Casablanca ha aplaudido una iniciativa legal presentada por un grupo transversal de diputados chilenos de distintos partidos para prohibir toda forma de gestación subrogada en el país. Esta moción busca modificar el Código Civil para declarar nulo de pleno derecho cualquier contrato de gestación subrogada y tipificar diversas prácticas relacionadas en el Código Penal, incluyendo la intermediación, la comercialización de gametos o embriones, y la captación de mujeres como "vientres de alquiler".
Bernard García Larraín, uno de los responsables de la Declaración de Casablanca, celebró esta iniciativa por su aspecto transversal, "sin identificarse con un solo grupo político", y por su objetivo de "impedir la mercantilización de la persona en pro de su dignidad". Los promotores de la iniciativa subrayan que "pretendemos prohibir todo tipo de maternidad subrogada ya que la experiencia internacional dice que las llamadas subrogaciones no comerciales se prestan para camuflar esta práctica comercial de manera ilegal dejando aún en peor indefensión en particular a las mujeres más vulnerables".
Reflexiones sobre el Debate Interno y la Evolución
La polémica sobre la maternidad subrogada pone de manifiesto las controversias internas dentro de los partidos, revelando una falta de unidad de criterio. El partido que históricamente lo ha tenido más complicado en este contexto ha sido el Partido Popular, dividido entre sus bases conservadoras y la necesidad de abrirse a posturas más liberales en temas morales. Los socialistas, por su parte, se identificaron desde los 80 con tesis feministas, lo que les llevó a posiciones firmes contra la mercantilización del cuerpo femenino.
Figuras públicas y asociaciones como "Son Nuestros Hijos" han jugado un papel importante en la visibilización de esta práctica y en la presión por su regulación. Estas asociaciones reúnen a quienes han recurrido a la gestación subrogada para tener hijos, aunque sus códigos éticos a menudo chocan con la realidad de que muchos asociados han optado por vías comerciales. El debate sigue abierto, con una sociedad que muestra una mayor apertura que la clase política y con la complejidad añadida de sus implicaciones éticas y morales.