La gestación en conejas es un proceso fundamental para la producción en granjas, ya sean familiares o industriales. Comprender y manejar adecuadamente este periodo es crucial para el éxito reproductivo y la salud de las crías. Aunque la reproducción de conejos puede parecer sencilla, requiere una comprensión profunda de sus ciclos y necesidades específicas.

Madurez Sexual y Ciclo Reproductivo
Los conejos alcanzan la madurez sexual a temprana edad, variando según la raza:
- Razas pequeñas (ej. Enano Polaco y Holandés): 3,5 a 4 meses.
- Razas medianas: 4 a 4,5 meses.
- Razas grandes: 4 a 6 meses.
- Razas gigantes: 6 a 9 meses.
Aunque las hembras pueden quedar embarazadas a partir de las 12 semanas, es preferible evitarlo, ya que aún no se encuentran suficientemente maduras. No se recomienda aparear conejos que ya hayan cumplido 4 o 5 años, pues son demasiado mayores para ello.
A diferencia de otros mamíferos, el conejo no tiene períodos específicos de celo, sino que puede reproducirse en cualquier momento del año, aunque prefieren los climas más templados. La hembra es fértil durante todo el año, y le basta con acercarse al macho para que este intente montarla y se inicie el proceso de ovulación.
La liberación de ovocitos en las conejas es provocada por las relaciones sexuales, no por un ciclo de hormonas como en los humanos. La coneja tiene un ciclo de receptividad al apareamiento; son receptivas aproximadamente 14 de cada 16 días. Una hembra está más receptiva cuando la vagina presenta un color rojo y está húmeda. Las hembras no receptivas presentan un color vaginal rosado blancuzco con poca o ninguna humedad.
El ciclo reproductivo de las conejas se caracteriza por la presencia constante de celo, con una duración de aproximadamente 12 días seguidos de 4 días de pausa, antes de reiniciar el ciclo. El acto de apareamiento en sí mismo es breve, típicamente durando entre 15 y 20 segundos.
El Proceso de Fecundación y Gestación
Para el cruzamiento, siempre se debe llevar la hembra a la jaula del macho. Si la hembra está en condiciones de cruzar y el macho es activo, el apareamiento se realiza casi inmediatamente. Es mejor retornar la hembra a su jaula inmediatamente después de la monta.
Duración de la Gestación
Una vez que la hembra ha sido fecundada, comienza la cuenta atrás en el proceso de gestación. El período de embarazo de una coneja dura entre 28 y 31 días, con un máximo de 33 días. El parto podrá adelantarse o retrasarse por dos días. Las conejas con una camada reducida (por lo general cuatro gazapos o menos) parecen tener gestaciones más prolongadas que las que producen camadas más numerosas.
Si pasa este tiempo y la coneja aún no ha parido, se debe llevar al veterinario urgentemente; después del día 34, es muy posible que los fetos mueran dentro de ella si todavía no han nacido. En ocasiones, las hembras gestantes abortan o reabsorben los fetos debido a deficiencias nutricionales o a una enfermedad.
La gestación falsa, durante la cual la coneja muestra signos de gestación pero no está realmente gestante, es común en las conejas.
Etapas del Embarazo en Conejas
Primera Etapa (Días 1 a 13)
Los síntomas del embarazo en conejas se notarán a partir del día 10, manifestados en humor irascible y aumento del abdomen. Además, la coneja preferirá acostarse de lado y entre el día 11 y 13 los fetos podrán sentirse con los dedos a través de la panza. Un veterinario puede palpar los fetos en el abdomen de una coneja gestante 12 días después de la cubrición.
Segunda Etapa (Días 14 en adelante)
Del día 14 en adelante, es crucial evitar manipular a la futura madre o cargarla, pues estará muy delicada y fácilmente se podría provocarle un aborto de manera accidental. De igual forma, no permitir que el macho se acerque a ella por la misma razón.
Tercera Etapa (Últimos días antes del parto)
En esta última etapa del embarazo, tres días antes de parir, la coneja comenzará a formar el nido. La construcción de un nido con paja y heno, junto con el arrancamiento de pelo de la barriga, son signos reveladores de que se acerca el parto. Es común que la hembra presente apatía y falta de apetito durante los días previos.
Los nidales se deben instalar en las jaulas de 28 a 29 días después de la cópula. Si los nidales se instalan demasiado pronto, se contaminan con orina y heces. Alrededor de un día antes del parto, la hembra se arranca pelos y construye un nido en el nidal.
Cuidados Especiales Durante la Gestación
Durante todo el periodo de gestación, debemos ofrecer a la hembra unos cuidados especiales:
- Limpieza y desinfección: Mantener una correcta limpieza y desinfección de la jaula es esencial para evitar posibles enfermedades. Lo mejor es rociar sobre el nidal una fina y delicada capa de insecticidas y acaricidas.
- Preparación del nido: Cuando falten unos cuatro días para el parto, será momento para ofrecerle un lugar limpio, desinfectado y seco y con material suficiente para que la hembra pueda construir su nido. Para ayudarla con el acondicionamiento del espacio, se puede poner a su alcance paja y papel.
- Alimentación: La producción de leche y la saludable formación de los gazapos dependen de que la madre se alimente bien y de forma variada. Cambiar su dieta de heno de hierba por una de heno de alfalfa, y complementar con trozos de zanahoria, tomate, perejil y lechuga.
- Agua: Durante la gestación, el consumo de agua de la coneja aumentará, por lo que debe tener siempre a su alcance un recipiente con agua limpia y fresca.
- Protección y tranquilidad: Es esencial proporcionar a la coneja un entorno tranquilo y libre de disturbios antes del parto. Mantener a la coneja embarazada alejada del macho para evitar que esta lo ataque o que él trate de montarla nuevamente.
Qué tener en cuenta para la cría de conejos - TvAgro por Juan Gonzalo Angel Restrepo
El Parto y el Cuidado de los Gazapos
El Momento del Parto
El parto suele tener lugar durante la noche o en horas tempranas de la mañana, y tiene una duración aproximada de una hora, aunque puede extenderse entre 4 y 5 horas si la coneja no está relajada. La coneja estará pasiva, el tronco arqueado y las extremidades posteriores separadas y flexionadas.
Las camadas de conejos pueden variar en tamaño, generalmente oscilando entre 4 y 10 gazapos, aunque se han registrado partos de hasta 22 crías. El primer parto del año suele ser el menos numeroso.
Cuando la coneja dé a luz, es imperativo mantener al macho lejos, tanto para proteger a los gazapos como para evitar que la fecunde nuevamente, pues la concepción es posible las primeras 72 horas inmediatas al parto. Esto no solo sería muy estresante para la coneja, sino que además impediría que atienda a los recién nacidos durante el período de lactancia.
Cuidado de los Recién Nacidos
Los gazapos nacen sin pelo, ciegos y sordos (altriciales). Son incapaces de regular su temperatura corporal hasta alrededor del séptimo día. La coneja se encargará de ellos de inmediato; a menos que se vea algo anormal, no necesitará mucha ayuda. Apenas nazcan, hay que asegurarse de que todos respiren y se alimenten de la leche de su madre, pero esto debe hacerse sin tocarlos, pues el olor humano hará que la coneja los rechace o los devore.
La madre los amamantará dos veces al día, en la mañana y en las horas cercanas a la noche, durante menos de 3 minutos cada vez. Durante el período de lactancia, la coneja seguirá necesitando grandes cantidades de agua para beber.
Si se detecta alguna cría muerta, lo cual puede ocurrir si la camada es muy grande, se debe retirar inmediatamente y siempre en presencia de la coneja. Del resto, nunca alzar ni tomar a las crías a menos que corran peligro de caer del nido, ya que son sumamente frágiles y a la madre no le gustará el olor. Si es necesario tocarlas, hacerlo con guantes y luego frotarlos con un poco de pelo de la madre.
No es sino hasta el décimo día que los gazapos podrán abrir sus ojos. Antes de esto están completamente ciegos y requieren el calor del nido. A partir del día 17 comienzan a tener pelo, y del 20 en adelante están más activos, caminan y se animan a investigar lo que los rodea.
Se seguirán amamantando de la madre hasta la quinta semana, a partir de la cual la coneja los alimentará menos, por lo que se debe iniciar el proceso para alimentarlos con pellets para conejos. En la octava semana, la madre comenzará a rechazar y a agredir a las crías, de manera que es necesario separarlos y permitir a los pequeños explorar otros espacios.
Adopción de Gazapos
Si una hembra es incapaz de amamantar a todos los gazapos de forma eficaz, estos pueden ser adoptados sacándolos de la caja nido durante los primeros 3 días y dándoselos a una hembra de aproximadamente la misma edad con una camada más pequeña. Si las crías nuevas se mezclan con las propias de la nodriza y se cubren con pelos de esta, suelen aceptarlas. El traslado de los gazapos más grandes en lugar de los más pequeños a la nueva camada aumenta las posibilidades de éxito.
En el supuesto de que una hembra no tuviera leche o presentara algún problema, su cría también podría ser repartida entre las otras. De esta manera, todas las hembras podrán amamantar un número más o menos igual de gazapos. Un buen nidal con pelo y cama (material), sin humedades y limpio, asegurará la cría.
Mortalidad y Destete
Se considera una mortalidad del 15% en la etapa que va desde el nacimiento hasta el destete. Al destetar los gazapos a los 38 días después del parto, se asegura muchísimo su vida, reduciendo las mortalidades post-destete debidas a simples desequilibrios digestivos.
Al procurar un destete tardío, se separan los gazapos de las madres a un peso superior a 1.75 libras (800 gramos) y además llevan consumiendo alimento sólido (alto en materia seca) desde unos 20 días. Se deben prever unas bajas durante el período de engorde; se acepta un máximo del 8% de mortalidad en esta etapa del destete al sacrificio, que será de 6 a 7 semanas como máximo, en función al tipo de alimentación, la genética, la sanidad y el peso vivo requerido.
Seis o siete semanas después del nacimiento hay que separar las crías de la madre. A los 45 días, se deben separar los machos de las hembras y colocarlos en jaulas individuales.
Factores que Afectan la Productividad
Manejo de los Reproductores
- Número de machos: Solo se requiere un macho por cada 10 hembras, aunque es aconsejable contar con otro macho de reserva.
- Experiencia en el apareamiento: La primera monta de un macho requiere una hembra experimentada que ya tuvo crías; mientras que una hembra que se cruza por primera vez, necesita un macho que se haya cruzado algunas veces.
- Duración de la vida reproductiva: Normalmente, las conejas pueden tener crías durante tres años.
- Selección de reproductores: Es aconsejable guardar hijas de madres de la propia granja que sean tranquilas, realicen un buen nido al parto y desteten a sus gazapos a buen peso. Los hijos machos no se guardarán en granjas pequeñas para evitar la consanguinidad. Se procurará adquirir machos a terceros una vez al año en cantidad suficiente como para asegurar su disponibilidad.
- Identificación y control: Cada uno de los machos se identificará con una letra la cual determinará la línea sanguínea de su prole. Siempre se evitará que una hija convertida en madre se cruce con su misma línea. No se quieren machos con dientes largos ni mal de patas en la granja.
- Eliminación de hembras improductivas: Es importante ser estrictos con la productividad de las hembras. Se eliminarán las hembras que mueran (máximo 2% mensual), las hembras enfermas (6% mensual) y sobre todo las hembras improductivas (8-10% mensual). La improductividad se determinará en función de cada granja y época del año.
Nutrición
Para obtener una producción rentable y segura, se deberán establecer unas pautas básicas en el manejo de la alimentación. El alimento que deberían tomar los conejos es agua (limpia y fresca) y balanceado (pienso completo, compuesto y equilibrado). Se procurará suministrar un buen heno (p.e. de alfalfa) a las hembras desde que ponen nido hasta el parto, y desde el parto hasta 18 días después, se les suministrará pienso concentrado rico en proteína y energía.
La dureza es importante por cuanto habrá menos cantidad de finos y, por lo tanto, pérdidas de alimento. No obstante, un “pellet” muy duro se roerá con dificultad y caerá al suelo. Entre un 2% y un 3% de polvo es normal en un balanceado bien fabricado. El diámetro del granulado debería estar entre los 2,5 y 4 milímetros de grosor. La longitud del granulado debería ser el doble más 2 a su diámetro.
Es importante evitar que los costales de alimento se humedezcan, para ello no deberían tocar el suelo ni las paredes. Un pienso se puede conservar en lugar seco durante tres meses sin problema.
Salud y Prevención
Una higiene de los animales garantizará evitar problemas sanitarios, para ello se revisarán las orejas, patas, nariz, mamas y ano-vulva a las hembras en cada ciclo reproductivo. Se revisará a los machos, por lo menos, una vez al mes. Se establecerán unos tratamientos preventivos a los reproductores para evitar el parasitismo interno (gusanos y coccidios) y externo (sarnas y tiñas).
Problemas como diarreas, conejos que tiran el pienso o se comen el pelo pueden indicar problemas con el balanceado. Si se observa en todas las jaulas, se debe retirar el alimento de las tolvas y avisar al suministrador. Si solo se observa en algunas jaulas, es vicio de animales concretos.
Factores Ambientales y Estrés
El calor perjudica mucho la reproducción. Los conejos son animales muy asustadizos y nerviosos. Cualquier ruido o alboroto pueden dar lugar al estrés que repercutirá muy directamente en los resultados productivos y en la sanidad. Por ello hay que procurar un ambiente tranquilo, con las mínimas alteraciones posibles.
Será necesario, por tanto, controlar y prevenir cualquier trabajo periódico que pueda tener influencia sobre los animales (p.e. las vacunaciones), sobre el equilibrio ambiental (p.e. limpiezas), sobre el hábitat (p.e. las visitas) y también los cambios climáticos repentinos, los cambios en la alimentación, las reparaciones ruidosas, etc.
Cuando los animales reciben un cambio de partida de alimento, también pueden estar sujetos a estrés con las mismas alteraciones citadas anteriormente.
Instalaciones y Diseño de la Granja
Jaulas y Nidales
La jaula de la hembra se puede construir con residuos de láminas de madera (cajones) de 1 m de largo por 60 cm de ancho y 50 cm de alto. Dentro de la jaula se debe construir un nido de 30 cm de ancho x 60 cm de largo y 50 cm de alto. Además, el nido debe tener una puerta aparte. El macho requiere una jaula de 80 cm de largo x 60 cm de ancho y 50 cm de alto.
Se necesitan 100 hembras reproductoras y 10 machos que se alojarán en 110 jaulas de unos 16” x 36” (3,87 p²) o 0’40m x 0’90m. El engorde precisará de un máximo de 90 jaulas polivalentes que pueden ser idénticas a las de los reproductores.
Diseño del Galpón
Al crear una granja de conejos, se debería observar, considerar y atender la teoría de las 4E (eficiencia, economía, ecología, ética). Su implantación no debería presentar una desmesurada inversión respecto al margen neto previsto. El cunicultor debería procurar una máxima aireación del conjunto para evitar las concentraciones de gases tóxicos, lo que repercutirá en la buena sanidad de los animales alojados.
Para ello, el techado deberá ser alto (cuanto más calor, más altura) lo que asegurará la aireación (volumen de aire) y evitará la influencia del calor que transmite la cubierta. Una buena regla práctica es situar el techado a doble altura del cuidante. Si a pesar de la altura, el calor que transmite la cubierta es excesivo, esta se puede aislar.
La orientación del galpón no debería estar sujeta a los puntos cardinales, sino a la influencia de los vientos dominantes de la zona. De esta manera, se orientará procurando que los laterales largos estén frente a los vientos más severos. Todos los laterales estarán protegidos con malla metálica antipájaros y, si es necesario, se levantará un pequeño muro en los laterales para evitar el acceso de animales del exterior.
Las deyecciones caerán directamente al suelo y se procurará mantenerlas lo más secas posible y si se retiran, se procurará que el piso no acumule líquidos. Para ello se deberán controlar los vertidos de agua de los bebederos, se esparcirá viruta o aserrín en el foso una vez limpio y se evitará cerrar totalmente el conejar. Si hace frío, no cerrar y sí proteger los laterales.