Técnica de Alimentación con Biberón para Bebés

La alimentación del bebé es uno de los desafíos más comunes y significativos que enfrentan los padres, especialmente si son primerizos. Ya sea por lactancia materna exclusiva, lactancia mixta o alimentación con fórmula, es crucial entender las diferentes técnicas y recomendaciones para asegurar el bienestar y la correcta nutrición del pequeño.

La Lactancia Materna y la Introducción del Biberón

Esquema comparativo entre succión de pecho y succión de biberón

Cuando los bebés toman el pecho, autorregulan fácilmente cuánto comen. Algunos bebés que se han acostumbrado a tomar el biberón se frustran al tomar el pecho, ya que el flujo de leche es más lento. Cuando comienza la toma con el pecho, hay poca leche disponible para el bebé. La mayor parte de la leche sale cuando el reflejo de bajada ocurre después de 30 a 60 segundos de succión. Solo entonces, el bebé obtendrá una gran cantidad de leche. En contraste con el biberón, donde la leche fluirá de manera constante inmediatamente. Los bebés no se confunden con los diferentes métodos de alimentación, pero pueden llegar a preferir el biberón. Esto se debe a que emplean técnicas diferentes para extraer la leche del pecho que cuando se bebe de un biberón.

Cuándo introducir el biberón

Las mamás deciden alimentar a sus bebés con biberón por muchas razones. Las primeras semanas son las más decisivas para establecer la producción de leche. Si es posible, enfócate en amamantar a tu bebé exclusivamente durante las primeras 3 a 4 semanas de su vida para promover una buena producción de leche antes de empezar a alimentarlo con el biberón.

  • Puedes presentarle el biberón a tu bebé cuando cumpla 4 semanas de edad o 2 semanas antes de que vuelvas al trabajo o escuela, lo que suceda primero.
  • Trata de empezar a alimentarlo con biberón antes de que cumpla 6 semanas para que el periodo de ajuste entre el biberón y el pecho le sea más fácil.

Es importante recalcar que al empezar a alimentar al bebé con fórmula o aumentar las tomas con fórmula tu producción de leche se podría reducir si no te extraes leche con regularidad. Se recomienda extraerse leche cada vez que se alimente al bebé con biberón.

Regulando la producción de leche al usar biberón

Es importante recordar que tu producción de leche funciona en un sistema de oferta y demanda. Entre más leche tome tu bebé o te extraigas, más leche producirás. Cada vez que tu bebé toma leche en biberón, necesitas reemplazar esa toma del pecho con una sesión de extracción de leche en algún momento del mismo día. Por ejemplo, puedes extraerte leche después de amamantar a tu bebé en la mañana, o a cualquier hora que te funcione, y ofrecerle a tu bebé leche materna en el biberón más tarde ese día.

  • Algunas sesiones de extracción de leche podrían producir más leche de la que tu bebé necesita para una toma en biberón. En esos casos, puedes almacenar leche en el refrigerador o congelador para usarla después.
  • Ya sea que amamantes a tu bebé o te extraigas leche, asegúrate de estar haciéndolo con la frecuencia suficiente para seguir enviando a tu cuerpo las señales para producir leche. Esto quiere decir que debes amamantar al bebé o extraerte leche de 8 a 12 veces al día.
  • En un periodo de 24 horas, no dejes pasar un rato de 6 horas sin extraerte leche más de una vez. La forma más fácil de mantener una buena producción de leche por medio de la extracción es hacerlo en un horario establecido.
  • Incluso si estás fuera de tu casa, tener un sacaleches manual o eléctrico a la mano durante el día te puede ayudar a llevar una rutina de extracción estable.

El Método Kassing: Simular la Lactancia Materna con Biberón

Ilustración de un bebé siendo alimentado con biberón usando el método Kassing

El método Kassing, también conocido como alimentación pausada con biberón o alimentación con ritmo, es una técnica que tiene como objetivo ralentizar las tomas para simular más la lactancia materna. Este método fue desarrollado por la pediatra estadounidense Susan Kassing, con el objetivo de aliviar los cólicos, gases y malestares digestivos en los pequeños, y se utiliza cuando se opta por una lactancia mixta o cuando por cualquier motivo es necesario utilizar el biberón temporalmente.

Principios del Método Kassing

La idea principal del método Kassing es evitar que el bebé trague aire y hacer que se esfuerce para obtener la leche, regulando así la cantidad que ingiere y respetando su ritmo natural. Esto no solo previene la sobrealimentación, sino que también ayuda a que el pequeño reconozca sus señales de hambre y saciedad, tal como lo haría al mamar.

Cómo realizar el Método Kassing correctamente

El método Kassing implica una serie de pasos sencillos pero eficaces para simular la forma en que el bebé se alimenta del pecho materno, evitando la confusión tetina-pezón y permitiendo que el bebé mantenga una succión similar a la del pecho:

  1. Posición vertical del bebé: Sostén a tu bebé en una posición semivertical apoyando la cabeza. Esto facilita la digestión y previene la ingesta de aire, ya que evita que la leche fluya por gravedad y obliga al bebé a succionar activamente. La cabeza del bebé debe estar ligeramente elevada y alineada con su cuerpo.
  2. Biberón en horizontal: Sujeta el biberón en posición horizontal, de forma que la tetina se llene de leche pero el flujo se controle. Al colocar el biberón de esta manera, se reduce la velocidad con la que la leche llega al bebé.
  3. Activar el reflejo de búsqueda: Toca suavemente los labios del bebé (o la nariz y el mentón) con la tetina del biberón para abrirle la boca y que la "busque", igual que haría con el pecho.
  4. Esperar a que abra bien la boca: Introduce la tetina solo cuando la boca esté bien abierta, simulando el agarre profundo al pecho.
  5. Realizar pausas: Después de unos 5 o 10 segundos (o cada 15 o 20 succiones), baja el biberón o saca la tetina de su boca y recárgala en su mejilla para darle un descanso. Esto da tiempo al bebé para eructar y liberar el aire que haya podido tragar, y para registrar si ya está satisfecho. Si tu bebé sigue buscando la tetina, quiere decir que sigue teniendo hambre y hay que volver a realizar los pasos anteriores.
  6. Observar señales de saciedad: Si el bebé sigue buscando la tetina, continúa. Si no, y se muestra relajado o desinteresado, la toma puede darse por terminada. Si tu bebé no se termina la leche del biberón, está bien. Cuando se controla el ritmo de la succión, los bebés suelen mostrar señales de saciedad a los 15 minutos de haber empezado la toma.
  7. Alternar de lado: Es importante ir cambiando de lado para simular la toma de los dos pechos y favorecer el desarrollo visual del bebé.
  8. Eructar después de cada toma: Al finalizar la toma, es fundamental ayudar al bebé a eructar. Esto libera el aire atrapado en su estómago y previene el malestar. Puedes hacerlo apoyándole sobre su hombro o acostándole en su regazo y acariciándole o dándole unas palmaditas en la espalda durante unos minutos. Puedes parar las palmaditas si se le ve tranquilo, aunque no haya eructado.
  9. Masajes en la barriguita: Los masajes suaves en el abdomen del bebé pueden ayudar a liberar los gases atrapados.

Biberones y tetinas recomendados para el Método Kassing

Para que el método Kassing funcione correctamente, el biberón y la tetina son factores clave. Se recomienda un biberón recto, que permita controlar mejor el flujo de leche, y tetinas largas, redondeadas, blandas y de flujo lento. Una tetina blanda cuyo tamaño disminuye gradualmente hacia el extremo es una buena opción porque le ayuda al bebé a agarrarse de ella como lo haría de su pecho. Ejemplos de biberones adecuados son el biberón anticólico Zero Zero de Suavinex o el biberón anticólico de Dr. Brown de tetina ancha, que simulan el pecho materno en forma, textura y longitud, ayudando a evitar la confusión tetina-pezón.

Es importante usar siempre tetinas de flujo lento. Si el bebé toma la leche de una tetina de flujo lento, es mejor mantenerlo siempre que sea posible. La mayoría de tetinas tienen flujos diferentes según la edad del bebé, pero de nuevo, esto no es más que un producto no necesario. Poner una tetina en la boca de un bebé es como comprar un número de lotería. Es muy probable que no te toque, pero te puede tocar. Lo mismo pasa con las tetinas, hay bebés que saben succionar del pecho y de la tetina sin problemas y nunca se van a confundir. Pero otros no saben gestionar la succión del pecho y la de la tetina, esto les crea confusión y pueden llegar a no saber mamar, a rechazar el pecho. Por lo tanto, en cierta medida todas las tetinas pueden producir confusión al bebé e interferir en la lactancia.

Alimentación con Leche de Iniciación (Fórmula)

Aunque nada se puede comparar con la leche materna, la mayoría de los bebés se alimentan con leche artificial algunas veces. Para algunas mujeres, amamantar a su bebé es simplemente imposible. Por ejemplo, si eres madre adoptiva o no puedes amamantar a tu hijo por razones médicas o de algún otro tipo, necesitarás conocer algunos datos sobre la alimentación con leche de iniciación.

Cuándo y cuánto alimentar con fórmula

Para algunas mamás, después de un período de amamantamiento inicial comienza la alimentación con leche de iniciación. Si estás amamantando, espera que tu bebé tenga tres o cuatro semanas de edad antes de utilizar la leche de iniciación como complemento para que continúes produciendo leche.

🍼 Cómo preparar un BIBERÓN para tu BEBÉ o Recién Nacido PASO A PASO (la forma MÁS CORRECTA)

Los momentos en que das biberón a tu bebé son una maravillosa oportunidad para sentirse cerca de él y conocerse el uno al otro. También el padre del bebé y otros miembros de la familia pueden participar en la alimentación del niño desde el principio o cuando decidas cambiar de método. Asegúrate de que cada vez que alimentes a tu bebé, él sienta la misma cercanía, abrazos y palabras cariñosas tal como si lo estuvieras amamantando.

Sostén la cabeza del bebé en un ángulo ligeramente elevado y mantén el biberón levantado para que no aspire mucho aire. Es mejor alimentar al bebé antes de que empiece a llorar. Ofrézcale el biberón al bebé siempre que dé muestras de tener hambre, en vez de establecer un horario fijo de alimentación. Los bebés tienen diferentes hábitos de alimentación, así que es mejor seguir las señales que dé su bebé.

Cantidad de leche de iniciación y frecuencia

Al nacer, los recién nacidos tienen un estómago que solo puede contener una o dos cucharaditas de café de alimento (cinco a diez ml); después de la primera semana puede contener cada vez más. Generalmente, 60-70 ml por alimentación será suficiente en este momento. Y, cuando tenga dos meses, necesitará entre 150-180 ml por toma y que lo alimenten aproximadamente cinco o seis veces en un período de 24 horas. La leche de iniciación avanza más lentamente por el tracto digestivo que la leche materna, de modo que puedes esperar que el tiempo entre cada comida sea un poco más largo (tres a cuatro horas) y que las heces sean un poco más grandes y secas que cuando lo amamantabas.

La mayoría de los bebés de 1 a 6 meses de edad toman entre 3 y 5 onzas de leche en cada toma en biberón que reemplaza a una toma del pecho. Si tu bebé solo está tomando biberón, planea darle cerca de 8 tomas en biberón al día, entre 24 y 36 onzas de leche en total cada 24 horas. El médico de tu bebé y WIC pueden ayudar a comprobar que el bebé esté tomando la cantidad de leche adecuada al monitorear el aumento de peso.

A continuación encontrarás una tabla general sobre la cantidad de leche de iniciación que necesita tu bebé y la frecuencia con que debes alimentarlo:

Edad del Bebé Cantidad por Comida Frecuencia de Alimentación
Recién nacido 60-70 ml Cada 3 ó 4 horas
Un mes 120-150 ml Cada 4 horas
Dos meses 150-180 ml 5 a 6 veces en 24 horas
Cuatro meses 210-240 ml 5 veces en 24 horas
Seis meses 240 ml 4-5 veces en 24 horas
Un año 240 ml 2 veces en 24 horas

Recuerda, cada bebé es único, por lo que su consumo variará día a día, entre una comida y otra. No lo fuerces a tomar más de lo que quiere ni lo dejes con ganas de seguir tomando. A los bebés que suelen regurgitar, será mejor darle menores cantidades en forma más frecuente. Deja que tu bebé te guíe.

Así como cuando lo amamantas, busca las señales que te da tu bebé cuando tiene hambre o está satisfecho y actúa en base a ellas. Cuando tu bebé deje de abrir la boca o de buscar el biberón, se voltee para el otro lado, arquee el cuerpo o se quede dormido, significa que ya terminó de comer.

Elegir la leche de iniciación adecuada

Puedes estar segura de que las leches de iniciación para bebés están especialmente preparadas para satisfacer las necesidades nutricionales de tu hijo, casi como la leche materna, en la cual se basa su elaboración. Las principales marcas de leche de iniciación son similares. A menos que tu pediatra te indique lo contrario, elige una leche de iniciación enriquecida con hierro.

Las leches de iniciación vienen en dos variedades básicas:

  • Listas para servir: (las más costosas).
  • En polvo: (la más económica).

Como es de suponer, las que permiten ahorrar más tiempo y esfuerzo son las más costosas. No obstante, todas son iguales si se preparan adecuadamente. Lee cuidadosamente las instrucciones cada vez que prepares la leche de iniciación.

Agua para la preparación

No es necesario que prepares el biberón con agua embotellada, a menos que existan problemas con el agua potable en tu localidad. Después de los seis meses de edad, los bebés también necesitan flúor. Es posible que el agua embotellada no lo contenga y que el agua potable no tenga las proporciones adecuadas. Tu pediatra te indicará si tu bebé necesita una cantidad adicional de flúor, además de la que se usa en la preparación de la leche de iniciación.

Preparación y Manejo de Biberones y Leche

Imagen de un calientabiberones y biberones esterilizados

Higiene y limpieza

Siempre lávate bien las manos antes de preparar el biberón para no ensuciar el biberón ni la tetina. Asegúrate de que todos los recipientes y utensilios estén bien limpios. Limpia el envase que contiene la leche de iniciación antes de abrirlo, para evitar que esta se contamine. Si lavas cuidadosamente los biberones y las tetinas con agua limpia y caliente, no es necesario hervirlos ni esterilizarlos. Asegúrate de eliminar los restos de leche de iniciación, que pueden descomponerse fácilmente y afectar el estómago del bebé.

  • Algunos lavavajillas tienen un ciclo sanitario que puede dar a los biberones una limpieza adicional y más completa.
  • También puedes esterilizar los biberones, cuando estén vacíos, en el microondas durante cuatro minutos a temperatura media.
  • Los CDC recomiendan que se desinfecten a diario las partes de los biberones y el sacaleches que usen los bebés prematuros, enfermos o menores de 2 meses.
  • En el caso del sacaleches, estas partes son la copa de succión, las válvulas, las membranas, los conectores y el recipiente de leche. Si tienes un sacaleches de sistema abierto, limpia los tubos de acuerdo con las instrucciones de fábrica. Asegúrate de que tus manos estén limpias antes de sacar las partes del lavaplatos.

Calentamiento de la leche

Para calentar la leche materna en el biberón, mete el biberón bajo un chorro de agua caliente o en un tazón con agua caliente. Si vas a calentar el biberón antes de alimentar al bebé, utilice un calientabiberones o colóquelo en una taza con agua tibia hasta que esté templado al tocarlo con la muñeca.

No es necesario que calientes la leche de iniciación. Aunque a muy pocos bebés les agrada la leche de iniciación bien fría, algunos niños tienen gustos más especiales que otros.

¡Advertencia! Nunca calientes la fórmula láctea ni la leche materna en el microondas. Estos aparatos lo hacen de forma desigual: la dejan demasiado fría en algunas partes y tan caliente en otras que tu bebé podría quemarse. Pon el biberón bajo agua caliente o al "Baño María" durante unos minutos para que alcance la temperatura ambiente.

Almacenamiento de la leche

  • Si tu bebé no se toma toda la leche del biberón, la puedes volver a usar dentro de las dos horas siguientes a la toma. Después de ese plazo, debes tirar la leche que haya quedado. Una vez que la boca de tu bebé toca la tetina, las bacterias de la boca entran a la leche.
  • Para limitar el desperdicio de leche en la etapa de introducción del biberón, empieza por poner en el biberón de 1 a 2 onzas de leche extraída y guarda el resto en el refrigerador. Puedes ir agregando más leche al biberón conforme el bebé vaya dando señales de que todavía tiene hambre.
  • Las leches de iniciación líquidas ya preparadas pueden guardarse en el refrigerador durante 48 horas, si el bebé no ha tocado la tetina. Si lo ha hecho, limpia bien y elimina los restos que quedan después de alimentarlo.
  • Desecha los restos de biberón que no se acabe. La leche ya preparada se descompone fácilmente y puede afectar el delicado estómago de tu bebé. En caso de que tu bebé tenga más hambre, prepara solo un poco más de lo que él toma normalmente en cada comida.

Consideraciones y Precauciones Adicionales

Señales de hambre y saciedad

Mantén siempre un buen contacto visual con tu bebé y háblale suavemente durante la toma con biberón. Observe las señales que demuestran que el bebé tiene hambre, como llevarse las manos a la boca, chuparse los puños, hacer ruiditos con los labios o mostrar lo que se conoce como reflejo de búsqueda, una respuesta o reflejo instintivo de girar la cabeza hacia el alimento.

Cuando el bebé deje de abrir la boca o de buscar el biberón, se voltee para el otro lado, arquee el cuerpo o se quede dormido, significa que ya terminó de comer.

Rechazo del biberón

Cuando un bebé rechaza el biberón, la mamá podría preocuparse mucho, especialmente si tiene que volver al trabajo. Si tu bebé definitivamente no acepta el biberón, comunícate con una consejera de lactancia o una mamá asesora de WIC. Ellas te pueden ayudar a elaborar un plan. Algunas de las estrategias más comunes para ayudar a que el bebé acepte el biberón son probar con diferentes biberones, tetinas, velocidades de flujo, temperaturas, horarios, lugares y cuidadores. Asegúrate de darle el biberón a tu bebé antes de que tenga mucha hambre. Haz que el momento sea divertido y relajado, sin forzarlo porque esto suele empeorar el rechazo al biberón.

Elección de tetinas

Hay tetinas de diversas formas y tamaños. No existe una que sea la mejor para todos los bebés. Prueba un par y así verás cuál le conviene más al tuyo. Asegúrate de que el orificio de la tetina sea del tamaño adecuado. Si es demasiado grande, tu bebé se atragantará y se asustará con el flujo rápido de leche. Si parece que le cuesta mucho succionar, puede que el orificio sea demasiado pequeño o que la tetina sea muy dura para él.

Lo que no debes usar

  • Posiblemente la leche evaporada fue tu primer alimento, pero no es la mejor opción en este momento. Tiene un contenido inadecuado de proteínas, minerales y grasa para los seres humanos. Contiene leche de vaca sin modificar y dilata los intestinos y los riñones del bebé.
  • No se recomienda la leche de vaca, en ninguna de sus formas, para niños menores de un año. Continúa alimentando a tu hijo con leche materna o con la leche de iniciación que se encuentra en el comercio, hasta después de que cumpla un año.
  • No agregues miel a ningún alimento que des a tu bebé. Puede contener esporas que producen graves enfermedades en niños menores de un año.
  • No diluyas la leche de iniciación (si viene preparada) ni la licúes más de lo indicado (si viene en polvo).

Otros puntos importantes

  • No te preocupes si su bebé pierde peso durante los primeros días después del nacimiento. Tu hijo tenía una "carga" adicional de agua y grasa para que pudiera resistir la "maratón" del nacimiento. Probablemente recobrará el peso con el que nació después de la primera semana. Por supuesto, si tienes alguna duda, debes consultar a tu pediatra.
  • Tu bebé necesita que estén con él tanto como que lo alimenten, así que no lo dejes solo tomando el biberón, pues podría atragantarse.
  • Si tu bebé moja menos de seis pañales al día, consulta a tu pediatra. Podría estar comiendo demasiado poco y estar algo deshidratado.

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