Un aborto espontáneo es la pérdida repentina de un embarazo antes de la semana 20 de gestación. Aproximadamente entre el 10% y el 20% de los embarazos terminan en aborto espontáneo, aunque la cifra real es probable que sea mayor, ya que muchos ocurren antes de que la mujer sepa que está embarazada. Es una experiencia bastante común y, aunque no suele ser culpa de la madre, puede ser un momento duro y emocionalmente desafiante.
Tras un aborto espontáneo, es fundamental estar atenta a las señales de advertencia de infección, una de las posibles complicaciones. Este artículo destacará las señales de alerta de una infección postaborto espontáneo, con especial énfasis en la fiebre, y proporcionará información sobre el reconocimiento y manejo de estas complicaciones.

¿Qué es un Aborto Espontáneo?
Un aborto espontáneo se define como la pérdida de un embarazo antes de las 20 semanas de gestación. La mayoría de los abortos espontáneos se producen durante las primeras 12 semanas de embarazo (aborto espontáneo temprano), mientras que el restante 15% ocurre entre las semanas 13 y 20 (aborto espontáneo tardío).
Causas Comunes del Aborto Espontáneo
Muy a menudo, la causa del aborto espontáneo es desconocida. Sin embargo, existen factores que pueden contribuir:
- Genes o Cromosomas Irregulares: La mayoría de los abortos espontáneos se producen porque el feto no se desarrolla adecuadamente, a menudo debido a una carencia o exceso de cromosomas. Esto puede manifestarse como un embarazo anembrionado (sin embrión), muerte fetal intrauterina (el embrión deja de desarrollarse) o embarazos molares/molares parciales (desarrollo fetal anormal debido a cromosomas).
- Afecciones de Salud Materna: Ciertas enfermedades maternas, como la diabetes o trastornos autoinmunitarios no controlados, infecciones víricas (citomegalovirus, rubéola) o trastornos que provocan coagulación sanguínea excesiva (síndrome antifosfolipídico), pueden derivar en un aborto espontáneo. Las anomalías anatómicas en el aparato reproductor, como miomas o cicatrices uterinas, también pueden ser una causa.
- Factores de Riesgo Adicionales:
- Edad Materna: El riesgo aumenta significativamente en mujeres mayores de 35 años (aproximadamente 20% a los 35, 33-40% a los 40 años) o muy jóvenes (menores de 20 años).
- Abortos Espontáneos Anteriores: Un historial de abortos espontáneos repetidos (al menos 3) aumenta el riesgo.
- Hábitos de Vida: Fumar, consumo excesivo de alcohol, cafeína y drogas ilícitas.
- Peso: El sobrepeso u obesidad.
- Problemas en el Útero o el Cuello del Útero.
- Afecciones Genéticas: Uno de los miembros de la pareja podría ser portador de un problema genético (como una traslocación) que aumenta el riesgo.
Es importante destacar que el ejercicio moderado, trabajar (sin exposición a químicos/radiación dañina), o eventos como caídas o sustos menores, rara vez son la causa de un aborto espontáneo.

Terminología Relacionada con el Aborto Espontáneo
Los médicos pueden usar el término aborto para referirse a un aborto natural (espontáneo). Los términos relacionados incluyen:
- Aborto espontáneo (aborto natural): Pérdida de embarazo antes de las 20 semanas de embarazo.
- Amenaza de aborto: Hemorragia o dolor cólico durante las primeras 20 semanas de embarazo sin apertura (dilatación) del cérvix.
- Aborto no detectado: Muerte fetal detectada mediante ecografía antes de las 20 semanas de embarazo, sin síntomas evidentes.
- Aborto espontáneo recurrente: Una historia de al menos 3 abortos espontáneos.
- Muerte fetal: Muerte fetal y parto a las 20 o más semanas de embarazo.
Síntomas Iniciales del Aborto Espontáneo
Un aborto espontáneo suele ir precedido de sangrado vaginal, que puede consistir en manchas de sangre de color rojo brillante u oscuro o en un sangrado más abundante. El útero es un músculo y se contrae durante el aborto espontáneo, causando calambres. Esto puede hacer que el cuello uterino se abra (se dilate). Sin embargo, es importante recordar que el sangrado vaginal es frecuente al principio del embarazo y, a menudo, no indica un problema; aproximadamente el 25% de las mujeres embarazadas tienen algún tipo de hemorragia durante las primeras 12 semanas, pero solo alrededor del 12% de ellas sufren un aborto espontáneo.
En las primeras fases, la única señal puede ser una pequeña cantidad de hemorragia vaginal. Más adelante, el aborto espontáneo puede causar hemorragia profusa con mucosidad o coágulos. Los calambres empeoran hasta que el útero expulsa el feto y la placenta.
A veces, el feto deja de desarrollarse, pero no aparecen síntomas de aborto espontáneo; esto se denomina aborto retenido.
Fiebre y Otros Signos de Infección Post-Aborto Espontáneo
Una de las complicaciones más serias tras un aborto espontáneo es la infección. Si quedan fragmentos del feto o de la placenta en el útero después de un aborto espontáneo, puede desarrollarse una infección, conocida como aborto espontáneo séptico o aborto séptico. Esta infección puede ser muy grave e incluso potencialmente mortal.
Es fundamental buscar atención médica de inmediato si se nota alguno de estos síntomas, que pueden indicar el desarrollo de una infección:
1. Fiebre
Uno de los signos más comunes de infección es la fiebre. Si su temperatura supera los 100.4 °F (38 °C) y persiste, podría indicar una infección. Es crucial controlar la temperatura regularmente, especialmente durante los primeros días después del aborto espontáneo o de cualquier procedimiento médico para la extracción de tejido retenido.
2. Dolor Intenso o Calambres que Empeoran
Aunque los cólicos leves o moderados son normales después de un aborto espontáneo, el dolor intenso o que empeora no lo es. Si se experimenta un dolor intenso que no mejora, o si el dolor aumenta repentinamente y no se alivia con analgésicos de venta libre, podría ser un signo de infección u otras complicaciones como una hematometra (acumulación de coágulos dentro del útero).
3. Secreción Vaginal Maloliente o con Apariencia de Pus
El flujo vaginal no debe tener un olor fuerte ni desagradable. Un flujo con mal olor o con apariencia de pus puede ser señal de una infección. Es importante observar el color y la consistencia del flujo e informar al médico sobre cualquier cambio inusual.
4. Sangrado Abundante y Prolongado
Es normal tener algo de sangrado después de un aborto espontáneo, pero debería disminuir gradualmente. Si se experimenta un sangrado abundante que empapa más de una toalla sanitaria por hora durante dos horas consecutivas, o si se expulsa coágulos de sangre grandes, busque atención médica de inmediato. Este sangrado excesivo, conocido como hemorragia, también es una complicación seria.
¿Cómo recuperarte físicamente después de un aborto espontáneo? | Maternar.co
Sepsis Después de un Aborto Espontáneo
La sepsis es una afección grave que ocurre cuando la respuesta del cuerpo a una infección daña sus propios tejidos y órganos, pudiendo llevar a shock, fallo orgánico y muerte. Si bien la sepsis se asocia más comúnmente con abortos inducidos, también puede ocurrir después de un aborto espontáneo, especialmente si hay productos de la concepción retenidos o si hubo una infección durante el proceso de aborto espontáneo. La sepsis no tratada puede provocar complicaciones graves y poner en riesgo la vida.
Reconocimiento y Tratamiento de la Sepsis
Reconocer los primeros signos de infección es fundamental para prevenir la progresión a sepsis. Los síntomas de sepsis incluyen:
- Fiebre alta.
- Respiración rápida.
- Debilidad extrema.
- Escalofríos.
- Mareos o aturdimiento.
Cuando se produce sepsis después de un aborto, es esencial un tratamiento inmediato para prevenir complicaciones graves. Los antibióticos desempeñan un papel fundamental en el tratamiento de la infección subyacente. La elección de los antibióticos dependerá de los patógenos específicos identificados mediante cultivos y pruebas de sensibilidad. El tratamiento también incluye líquidos intravenosos y una estrecha vigilancia en un entorno hospitalario.
La prevención es clave para evitar la sepsis post-aborto. Esto implica seguir estrictamente las instrucciones de atención posaborto y buscar atención médica oportuna ante cualquier señal de alarma.
Cuidados y Recuperación Después de un Aborto Espontáneo
Un aborto espontáneo es un proceso doloroso, tanto físico como personal. Es de vital importancia tomarse un tiempo de descanso para recuperarse física y anímicamente. Lo más importante es estar atentos a la respuesta del cuerpo a este proceso.
Recuperación Física
- Descanso: Descanse cuando sea necesario y evite cualquier actividad extenuante durante los primeros días. Esto incluye no levantar nada que pese más de 4.5 kilogramos (aproximadamente el peso de una jarra de leche de 4 litros) ni realizar actividad aeróbica extenuante (correr, hacer ejercicio) hasta que lo aconseje su proveedor de salud. Los quehaceres livianos de la casa están bien.
- Molestias y Dolor: Puede tener cólicos parecidos a los menstruales durante unos días a 2 semanas. Para aliviar la molestia o el dolor en el abdomen, aplique una almohadilla térmica o una bolsa de agua caliente en la parte baja del abdomen y tome analgésicos de venta libre según las instrucciones.
- Sangrado Vaginal: Puede tener un ligero sangrado vaginal o manchado hasta por 4 semanas. Utilice toallas sanitarias y cámbielas cada 2 a 4 horas para evitar la infección. No use tampones ni se coloque nada en la vagina (ni duchas vaginales) durante 1 semana.
- Higiene: No se bañe ni nade por 1 semana, a menos que el proveedor le diga que está bien.
- Actividad Sexual: No tenga relaciones sexuales vaginales durante 2 a 3 semanas o hasta que lo aconseje su proveedor.
- Anticoncepción: Comience a usar un método anticonceptivo inmediatamente después del procedimiento. Es posible quedar embarazada de nuevo incluso antes de que se reanude el período normal, que suele regresar entre 4 y 6 semanas.
- Medicamentos: Tome cualquier otro medicamento, como antibióticos, según las indicaciones.

Recuperación Emocional
Después de un aborto espontáneo, la mujer y su pareja pueden sentir dolor, tristeza, ira, culpa o ansiedad por embarazos posteriores. Estas emociones son normales y es importante abordarlas.
- Duelo: El duelo por una pérdida es una respuesta natural. Hablar de sus sentimientos con otra persona, ya sea un familiar, amigo, o un consejero, puede ayudar a sobrellevarlos.
- Culpabilidad: Muchas mujeres pueden pensar que han hecho algo para causar el aborto espontáneo. En la vasta mayoría de los casos, esto no es cierto. No deben sentirse culpables por haber realizado actividades cotidianas o haber tomado medicamentos comunes antes de saber del embarazo.
- Ansiedad: La ansiedad sobre futuros embarazos es común. Es recomendable hablar con el médico sobre la probabilidad de repetición y, si ha habido 2 o más abortos espontáneos, considerar pruebas adicionales. A pesar de que tener un aborto espontáneo aumenta ligeramente el riesgo de tener otro, la mayoría de las mujeres pueden quedar embarazadas de nuevo y tener un bebé sano a término.
Diagnóstico y Tratamiento de Complicaciones Post-Aborto Espontáneo
Si durante las primeras 20 semanas del embarazo la mujer embarazada tiene hemorragia y dolores abdominales, como calambres o cólicos, el médico la examina para determinar la probabilidad de un aborto espontáneo y sus posibles complicaciones.
Evaluación Médica
- Exploración Pélvica: El médico examina el cuello uterino para determinar si se está dilatando. Si no se dilata, el embarazo puede continuar. Si se dilata antes de las 20 semanas, el aborto espontáneo es altamente probable.
- Ecografía: Se realiza una ecografía (a menudo transvaginal) para determinar si ya se ha producido un aborto espontáneo, si el feto sigue vivo o si el feto y la placenta han sido expulsados completamente. También puede detectar un aborto retenido.
- Análisis de Sangre: Se miden los niveles de gonadotropina coriónica humana (hCG) para confirmar el embarazo y, a menudo, se repiten para asegurar que el proceso de aborto espontáneo se ha completado y no hay tejido retenido. También pueden realizarse pruebas para detectar trastornos genéticos, estructurales o autoinmunitarios si hay historial de abortos espontáneos recurrentes.

Opciones de Tratamiento
Si se confirma un aborto espontáneo y la totalidad o parte del tejido del feto o de la placenta permanece en el útero, generalmente existen varias opciones para expulsar o eliminar el tejido:
- Observación y Espera: Si es un aborto espontáneo temprano (antes de las 12 semanas) y no hay sangrado abundante o signos de infección, se puede esperar a que el útero expulse el tejido por sí solo. La mujer debe recibir instrucciones sobre cómo controlar el dolor y cuándo llamar al médico si hay complicaciones. Si el tejido no se expulsa, se necesitará medicación o un procedimiento.
- Medicamentos: Se pueden tomar medicamentos (generalmente misoprostol, a veces con mifepristona) para ayudar al útero a expulsar el embarazo.
- Procedimientos Quirúrgicos: Para extirpar el tejido del embarazo del útero, se puede realizar una dilatación y legrado (D & L) o dilatación y evacuación (D y E) con aspiración u otros instrumentos quirúrgicos. Esto se recomienda a menudo en abortos espontáneos tardíos (entre 12 y 20 semanas) para evitar dolor severo, sangrado y riesgo de infección.
Se administran analgésicos según sea necesario para el dolor. Además, a todas las mujeres con un tipo de sangre Rh-negativo que han sufrido un aborto espontáneo se les administra inmunoglobulina Rho (D) para prevenir la enfermedad hemolítica del feto en futuros embarazos.
Prevención del Aborto Espontáneo
A menudo, no hay nada que se pueda hacer para prevenir un aborto espontáneo. Sin embargo, algunas medidas pueden ayudar a reducir el riesgo:
- Límite la Cafeína: Se recomienda no tomar más de 200 miligramos al día (aproximadamente una taza de 355 ml de café preparado) mientras se está embarazada, ya que cantidades elevadas pueden aumentar el riesgo.
- Evitar Sustancias Nocivas: Limitar o eliminar el consumo de cigarrillos, alcohol y drogas ilícitas.
- Control de Afecciones Crónicas: Gestionar adecuadamente afecciones médicas como la diabetes, la hipertensión arterial o los trastornos tiroideos graves.
Cuándo Buscar Atención Médica de Emergencia
Si se ha tenido un aborto espontáneo y se experimenta alguno de los signos o síntomas mencionados anteriormente, o si se está preocupada por cualquier otro aspecto de su salud, es fundamental buscar tratamiento médico de emergencia lo antes posible. En particular, acuda al médico si:
- Tiene sangrado vaginal que aumenta o necesita cambiar las toallas con una frecuencia mayor a 1 hora.
- Se siente mareada o aturdida.
- Siente dolor en el tórax o dificultad para respirar.
- Tiene hinchazón o dolor en una pierna.
- Presenta dolor continuo o síntomas de embarazo por más de 2 semanas.
- Tiene signos de infección, como fiebre que no desaparece (temperatura superior a 100.4 °F o 38 °C), flujo vaginal con olor fétido o apariencia de pus, o dolor/sensibilidad en el abdomen.