Generalmente, el ajo (Allium sativum) se ha conocido en la sociedad como un elemento gastronómico esencial para la preparación de las comidas. Este producto es un ingrediente que se puede usar en platos marinados, adobos, sudados o fritos. Sin embargo, el bulbo de esta hierba puede tener muchas más utilidades, tales como beneficios en la salud y para el cuidado de los cultivos. Pocos conocen del uso del ajo en el campo de la jardinería, pero gracias a algunos componentes específicos, puede contribuir a evitar que las plantas se enfermen o se deterioren por la falta de vitaminas y minerales.

Propiedades del Ajo Beneficiosas para las Plantas
En cuanto a la preservación de las plantas, las propiedades del ajo son bastante útiles para que su sustancia pueda usarse en productos como fertilizantes, pesticidas o fungicidas. La planta contiene elementos que le otorgan diversos usos, como vitamina B6, vitamina C, antioxidantes, potasio, calcio, magnesio y otras sustancias.
El ajo está compuesto por azufre y alicina, que se forma por intermedio de la catálisis de la enzima alinasa. La alicina tiene un rol fundamental, ya que protege a la propia planta de insectos, hongos y bacterias existentes en la fauna del suelo, según especifica el sitio The Garlic Farm. Es por ello que su aroma y sabor son intensos, porque también intenta evitar que los seres humanos la consuman.
Con el paso de los años, se descubrió que estos compuestos químicos incidían en la tierra y el resto de la vegetación circundante a esta especie herbácea. Su potente olor evitaba que cualquier bicho destruyera el entorno, lo que llevó a implementarlo en la jardinería. De acuerdo con la Universidad Complutense de Madrid, el ajo posee micronutrientes, aminoácidos y vitaminas que son sumamente beneficiosos también para las plantas.
Ajo en el Huerto y Jardín: Múltiples Beneficios
Nutrición y Fortalecimiento del Cultivo
En el caso del uso del ajo para los fertilizantes, su contenido de fósforo, potasio y yodo puede generar un alto nivel de nutrición para los cultivos. El ajo, rico en nitrógeno y potasio, proporciona nutrientes esenciales que favorecen el crecimiento y fortalecimiento de las plantas. Un abonado correcto asegura que el ajo reciba todos los nutrientes esenciales, como el nitrógeno para el crecimiento de las hojas, el fósforo para el desarrollo de las raíces y el potasio para la formación de los bulbos.
Considerando las necesidades de las plantas, el uso del ajo garantiza la obtención de potasio, calcio, magnesio, nitrógeno y fósforo, nutrientes indispensables para lograr que nuevos retoños nazcan, pues benefician la absorción de los mismos y la fotosíntesis. También son perfectos para hacer que las raíces de las plantas estén sanas. Por todas estas propiedades, hacer fertilizante de ajo es una excelente opción, ya que pocos abonos naturales tienen beneficios tan radicales en tan poco tiempo.
Repelente de Plagas Natural
La implementación del ajo en las plantas puede ser muy útil para evitar la aparición de plagas y que la producción se vea afectada por fenómenos de tal magnitud. El ajo repele insectos, hongos y bacterias, gracias a sus propiedades de la alicina y disulfuro de dialilo, que actúan como un repelente natural garantizado. Debido a la intensidad de sus compuestos químicos, el ajo repele hormigas, pulgones, caracoles, orugas y babosas.

Dentro de las principales ventajas del ajo en cualquiera de sus modalidades, está su cualidad antiséptica y antifúngica, así que actuará positivamente como sea que lo apliques: en seco, en polvo, con el ajo entero o en soluciones líquidas. Las fresas, por ejemplo, tendrán muchos menos parásitos. De entre los insectos que aleja, están las moscas, cochinillas y pulgones. Este insecticida es excelente para prevenir la aparición de plagas, pero no elimina una infestación avanzada.
Fungicida y Nematicida
Su uso como fungicida también se ha hecho popular en el mantenimiento de las plantaciones. Hay diversas preparaciones que se pueden hacer para que el ajo se comporte como un aislante o destructor de los hongos que puedan aparecer en los cultivos. El ajo tiene propiedades insecticidas, nematicidas y fungicidas, siendo de gran importancia para el huerto.
Sembrado bajo frutales como el manzano, el peral, ciruelos o melocotoneros, el ajo ayuda a repeler plagas como el pulgón o los ácaros y previene los ataques de hongos como la lepra o el oídio. Entre las zanahorias, ayuda a repeler la mosca de la zanahoria; entre los tomates repele el ataque de los nematodos; y entre las fresas previene enfermedades fúngicas como la podredumbre gris.
Potenciador de Aroma en Flores
Poco se conoce una propiedad que la planta tiene para las flores: el ajo puede ayudar a potenciar el olor de las mismas mediante su regular aplicación. Los rosales o cualquier otra planta aromática se verán beneficiados del ajo, pues este ingrediente, que por sí mismo tiene un fuerte olor, ayuda a potenciar los aromas de toda planta que se alimente de él. No te tienes que preocupar porque tu jardín o tu casa se apesten de olor a ajo, pues este suele desaparecer luego de unas horas, así lo único que olerás será la suave fragancia de tus flores.
Protección contra Aves
Hablando de olores, es justamente esta cualidad la que te ayudará a alejar a los pájaros en caso de que tu jardín tenga un huerto incluido. Un exceso de visitas de aves significa que se comerán tus frutos y afectarán el crecimiento de las plantas. Sin embargo, este no será un problema si utilizas el ajo.
Cómo Preparar y Aplicar Fertilizantes y Repelentes de Ajo
Eliminar las plagas no tiene que ser tóxico para tus plantitas; con el ajo, lo puedes lograr sin problemas. Entre más versátil sea un método para cuidar a las plantas, ¡mejor! Por fortuna, el ajo puede tener múltiples formas de preparación. Ya sea para fertilizar o para eliminar plagas, hemos reunido las mejores preparaciones.
Métodos de Aplicación Directa
- Enterrar dientes de ajo: El más sencillo y rápido consiste en enterrar un diente de ajo en la base de una planta, en lo posible que alcance a las raíces. Si la planta es demasiado grande, deberás poner más dientes de ajo. A medida que se degrade, no solo desprenderá la alicina y el azufre, sino que además aportará a la tierra todos sus nutrientes. Así, la hierba crecerá sin ser atacada por insectos, hongos o bacterias, por lo que tendrá la oportunidad de crecer y desarrollarse sin problema. Incluso, al absorber los beneficios del ajo, también se volverá fuerte.
- Ajo picado esparcido: Otro método es el de cortar el ajo en pequeñas cantidades y esparcirlo por la base de la planta. Así no se acercarán hormigas y otros bichos depredadores.
- Plantar bulbos de ajo: Además de enterrar un diente de ajo cerca de la base de tus hierbas, también se recomienda plantar un bulbo para que crezca a la par. Algunas de las especies que se llevan bien con este método son los frutales (manzano, peral, ciruelo, melocotonero), zanahorias, tomates y fresas, ya que ayuda a combatir plagas específicas de estos cultivos.

Recetas de Preparados Líquidos con Ajo
Hay quienes prefieren dejar durante 10 días los dientes del bulbo en agua. Una vez que el líquido absorba toda la alicina, se recomienda colarlo y pasarlo a un difusor. Por ende, solo quedará rociar las plantas, desde las raíces hasta las hojas.
Agua con Ajo para el Crecimiento
- Una de las preparaciones más comunes es con las cáscaras del ajo, aunque este es aconsejable para casos donde solo se quiere mejorar el crecimiento: se deben triturar hasta conseguir un polvo muy fino y dejarlo reposar en agua por una semana; una vez listo el tiempo de reposo, se debe colocar sobre la tierra.
- Otro método mucho más fuerte, que incluso funciona con plantas que están a punto de marchitarse, es triturando 5 ajos completos hasta lograr una pasta y luego dejarla en un litro de agua para que repose por un día entero; posteriormente, se debe hervir por 20 minutos, dejar reposar y colocar en el jardín o las macetas del hogar. Utiliza este fertilizante una vez al mes para grandes resultados.
Fertilizante de Ajo y Vinagre
Para crear este fertilizante natural, comienza picando ajo y mezclándolo con medio litro de agua. A esta mezcla, añade dos tapas de vinagre, que actúa como agente equilibrante del pH del suelo. Una vez que la mezcla ha reposado, está lista para usar. Riega tus plantas directamente con esta solución. La combinación de ajo y vinagre aporta un potente refuerzo de nutrientes, ayudando a las plantas a crecer más fuertes y saludables. El ajo no solo proporciona nitrógeno y potasio, sino que también tiene propiedades antifúngicas y antibacterianas que protegen las plantas de enfermedades.
Fungicida a Base de Ajo
Podemos preparar un fungicida a base de ajo de forma muy sencilla: mezclaremos ½ kilo de ajo machacado por cada 10 litros de agua. Dejaremos que macere durante 24 horas y después lo colaremos para posteriormente diluirlo en una proporción de un litro de preparado por 7 de agua.
Alcohol de Ajo (Insecticida)
Al momento de preparar el alcohol de ajo, debes tener en cuenta las medidas para que funcione de la mejor manera. Por cada 100 ml de alcohol, debes aplicar 100 gr de ajos. Los pasos son sencillos: primero, debes picar el ajo tan finamente como desees y colocarlo en el alcohol por una semana. Pero, ¡ojo!, NO debes colocar la preparación directamente sobre las plantas, sino que debes disolver 10 ml en agua y dos gotitas de jabón potásico (para que la mezcla no resbale de las hojas y se quede fija en ellas) para eliminar cualquier tipo de plaga que, por desgracia, haya infectado a tu plantita. Bajo ninguna circunstancia coloques el alcohol de ajo más de dos veces por semana; lo aconsejable es que sea cada 15 días o más.
Bicarbonato de Sodio y Ajo para Plantas Enfermas
Si alguna enfermedad afecta a tus plantas, utiliza bicarbonato y ajo para eliminarla de tallos y hojas. La preparación no requiere más ingredientes de los que puedes tener en tu cocina: coloca una cucharada de bicarbonato de sodio con dos dientes de ajo picados a trozos en un litro de agua tibia, para dejar reposar por 24 horas enteras; antes de colocarlo en tus plantas, asegúrate de haber disuelto toda la preparación en 9 litros de agua y, ahora sí, ¡a regar se ha dicho! Te recomendamos que hagas este proceso cada 15 días y que no abuses de este riego, porque se trata de un método muy fuerte.
Uso de Cáscaras de Ajo como Fertilizante
Con un desecho muy habitual, que seguro que generas y que sueles tirar a la basura, puedes preparar un abono casero para tus plantas que las nutre y las protege de plagas y enfermedades. Uno de los desechos más comunes en la cocina son las cáscaras de ajo y cebolla. Son un buen fertilizante porque contienen minerales esenciales para el crecimiento y la floración de las plantas, como potasio, calcio y fósforo.
Las cifras hablan por sí mismas: 3 dientes de ajo (unos 9 gramos) contienen 36,09 mg de potasio, 16,29 mg de calcio, 2,25 mg de magnesio y 13,77 mg de fósforo. El potasio (K) y el fósforo (P) son 2 de los 3 macronutrientes básicos que necesitan las plantas para prosperar (el otro es el nitrógeno, necesario para que las plantas puedan producir clorofila). Las plantas necesitan potasio para producir más flores y frutos.

Como toda materia orgánica, las cáscaras de ajo se pueden enterrar y convertir en abono. Este proceso implica que los microorganismos buenos del suelo descomponen la materia orgánica y permiten que los minerales sean absorbidos por la planta. Sin embargo, una desventaja de esto es el tiempo que tardan las cáscaras de ajo en descomponerse (pueden pasar algunas semanas o meses antes de que comiencen a liberar sus valiosos nutrientes). Escarbar en la tierra también plantea un problema: podrías dañar las raíces. La forma más segura de usar cáscaras de ajo como fertilizante es hacer una infusión que se convierte en un gran fertilizante líquido casero. Para aprovecharlas al máximo, tienes que dejarlas reposar un tiempo prolongado.
Preparación de Infusión de Cáscaras de Ajo
- Recoge las cáscaras de 3 o 4 cabezas de ajo o de 2 o 3 cebollas.
- Lleva a ebullición un litro de agua.
- Echa las cáscaras en el agua y cocínales a fuego suave durante 10 minutos. Mezcla bien con una cuchara o agita vigorosamente.
- Deja reposar durante 24 horas. Guarda en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar.
- Después de 24 horas, el agua se vuelve de color marrón. Pueden aparecer algunas burbujas. Para usar este fertilizante casero, filtra todas las partículas sólidas.
Aplicación de la Infusión de Cáscaras de Ajo
Luego puedes aplicarlo directamente para regar las plantas. Ayudará a que se desarrollen, a que florezcan o a que den frutos, según la fase en la que se encuentren. Puedes usarlo una vez a la semana. Además de utilizarlo para regar la tierra, también puedes usarlo para pulverizarlo sobre las hojas a primera hora de la mañana.
- Con las plantas de interior: aplica el riego diluido en sustratos secos. Ideal para potos, helechos u orquídeas, que sufren por falta de nutrientes en macetas.
- En el huerto urbano: usa la infusión en tomates, pimientos o lechugas. Mejora el sabor de los frutos y reduce grietas por deficiencia de calcio.
- Con las plantas enfermas: si las hojas se vuelven amarillas o los tallos están débiles, aplica la infusión sin diluir (solo en tierra) una vez por semana hasta que se produzcan mejoras.
Consideraciones y Precauciones al Usar Ajo en Plantas
El ajo, aunque beneficioso, puede tener contraindicaciones si se usa de forma errónea. Cuando se trata del ajo, además del olor, debes preocuparte por las quemaduras en las hojas. Ten especial cuidado en tu insecticida a base de alcohol con ajo, pues, si lo utilizas directamente sobre las plantas sin haberlo disuelto con agua, es muy probable que los resultados no sean los que esperabas, pues se trata de una preparación muy fuerte. Recuerda que las plantas son delicadas como nuestra piel, así que no las rocíes con dicha preparación de forma directa bajo ninguna circunstancia.

Además, procura seguir los tiempos que te recomendamos con cada preparación. El ajo tiene propiedades muy potentes, por lo que el abuso del mismo es algo que te aconsejamos evitar a toda costa. Los resultados con este ingrediente son muy notorios a corto tiempo, entonces no será necesario que las frecuencias en su uso sean desmedidas. Es importante que tenga en cuenta que el efecto del ajo puede durar más en condiciones en las que no reciba mucho sol, pues así podrá aprovechar todos sus beneficios.
Plantas que Más se Benefician del Ajo
La orquídea es una planta tan hermosa como delicada. Esta plantita es muy susceptible a plagas y enfermedades, por lo que su vida se puede ver reducida si el cuidado no es el adecuado. Para estos casos, lo que se necesita es fortalecer la raíz para que, con el tiempo y mimo debidos, las flores y los tallos crezcan sanamente otra vez. Lo único que tienes que hacer es colocar un diente de ajo en dos tazas de agua y dejar reposar por media hora. Luego, puedes regar la tierra de la orquídea o, en casos muy extremos, sumergir la raíz en la solución. Verás como lograrás prolongar la vida de tus orquídeas fácilmente.

Por otro lado, no olvides que el ajo, en general, es beneficioso para las plantas que se suelen infestar de plagas, por ejemplo, en los huertos, si tienes jitomate, árboles frutales o zanahorias, entonces querrás utilizar los remedios para evitar enfermedades por hongos o insectos. De igual forma, el uso del ajo también puede ser útil para potenciar cultivos específicos. Por ejemplo, en el caso del tomate, el ajo puede llegar a tener un efecto aún mayor con respecto a su efectividad para ahuyentar las plagas. Incluso, en cosechas de fresa y zanahoria, el uso de la planta se ha vuelto popular para repeler insectos y proteger el producto.
Contexto del Cultivo de Ajo
El ajo (Allium sativum), comúnmente conocido, pertenece a la familia de las Lilaceae. Se trata de una planta de tallos fuertes, que puede alcanzar los tres metros de altura. Sus hojas son largas y sus flores son blancas. Lo más valioso de esta planta es su raíz bulbosa comestible, compuesta por bulbillos que comúnmente se conocen como “dientes de ajo”. El clima idóneo para plantar ajo es el templado, ya que si es demasiado húmedo las raíces se pudren. Para cultivar ajo, el terreno puede no ser muy fértil y sin necesidad de nitrógeno, pero sí que debe tener un buen drenaje y la tierra estar un poco húmeda para el desarrollo del cultivo.
Para una buena fertilización del cultivo de ajo, es necesario el nitrógeno, sobre todo en la etapa inicial y final de la plantación. Es importante tener en cuenta que el ajo requiere un cuidado especial para su cultivo. Los nutrientes son la clave del éxito, y el ajo no es una excepción. El ajo es muy sensible a las carencias de boro y molibdeno, por lo que debemos elegir un producto rico en este tipo de nutrientes. Uno de los mayores problemas que nos encontramos en el cultivo de ajos son los nematodos.
Plan de Abonado para el Cultivo de Ajo
Con una estrategia de abonado adecuada, puedes mejorar enormemente la calidad y rendimiento de tu cultivo de ajo:
- Enriquecimiento del Suelo antes de la Siembra: Antes de plantar los dientes de ajo, añade un abono rico en fósforo y potasio al suelo.
- Apoyo durante la Fase de Crecimiento: Una vez que el ajo comienza a crecer, necesita un aporte extra de nutrientes, principalmente nitrógeno.
- Nutrición Continuada: Cuando los ajos han alcanzado un tamaño considerable, es hora de aplicar un abono de mantenimiento que aporte un equilibrio de nutrientes.
- Ajustes Pre-Cosecha: A medida que se acerca la época de la cosecha, es importante ajustar la fertilización.
Ten en cuenta que no todos los suelos y cultivos de ajo son iguales. Además, recuerda seguir las instrucciones del fabricante del abono si usas productos comerciales.
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