Ingresar al apasionante mundo de la pediatría no solo es un camino educativo, sino una vocación dedicada al cuidado de los más jóvenes. Para comprender a fondo qué hay que estudiar para ser pediatra, desglosaremos cada aspecto crucial que define este viaje educativo y profesional.
¿Qué es un Pediatra y Cuáles son sus Funciones?
Un pediatra es un médico especializado en el cuidado integral de la salud de los niños y adolescentes. Su labor va más allá de tratar enfermedades; abarca el seguimiento del desarrollo físico, emocional y social de sus pequeños pacientes. Desde la atención a recién nacidos hasta la adolescencia, los pediatras se convierten en pilares fundamentales para garantizar un crecimiento saludable. Además, se erigen como aliados de las familias, proporcionando orientación y apoyo en el viaje de crianza.
Establecer relaciones de confianza con los niños y sus familias es esencial para un pediatra. Esto implica habilidades de comunicación efectiva, empatía y una comprensión profunda de las dinámicas familiares, elementos fundamentales para brindar un cuidado integral. Los bebés y los niños no son adultos pequeños, sus necesidades de atención médica son diferentes, de modo que es importante encontrar a un proveedor de atención médica que ofrezca atención especializada.

Rango de Edad que Comprende la Pediatría
La pediatría es la especialidad que trata a los niños desde su nacimiento hasta la adolescencia. Existe un interesante debate al respecto sobre la edad límite. Desde que nacen ya pueden acudir al pediatra, es a la hora de dejar de ir donde está la duda. Como hemos visto, el pediatra, además de tratar y curar a sus pacientes, mantiene y controla el crecimiento y desarrollo de los niños.
Tipos de Pediatría y Especialidades
Dentro del amplio campo de la pediatría, existen diversas especialidades, cada una centrada en áreas específicas de la salud infantil. Esta diversidad permite a los futuros pediatras encontrar su nicho y alinear su práctica con sus intereses particulares. Los pediatras son profesionales médicos altamente capacitados que poseen conocimientos específicos sobre el crecimiento y desarrollo normal de los niños, así como sobre las afecciones pediátricas más comunes y complejas. La pediatría estudia el desarrollo natural de los niños y se encarga de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades infantiles.
Dentro de la pediatría, existen diversas subespecialidades que permiten a los médicos profundizar en áreas médicas específicas relacionadas con la población pediátrica:
- Pediatría general: Se centra en las revisiones del niño sano, en la educación sanitaria y en el seguimiento del calendario de vacunación.
- Neonatología: Se enfoca en el cuidado médico de los recién nacidos prematuros o con problemas médicos graves en las primeras 4 semanas de vida.
- Pediatría del Desarrollo y del Comportamiento: Se centra en el diagnóstico y manejo de trastornos del desarrollo y del comportamiento, como el autismo y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
- Oncopediatría: Es responsable por el diagnóstico, acompañamiento y tratamiento de tumores y cánceres en niños y adolescentes de hasta 18 años de edad.
Cabe destacar que, en el ámbito médico dedicado a la atención de personas adultas, cada especialidad tiene su contraparte en el cuidado de niños. Por ejemplo, existen ramas como la neuropediatría, que se ocupa de los trastornos neurológicos en niños; la dermatología pediátrica, que se enfoca en las afecciones de la piel en la infancia; la nefrología pediátrica, que trata los problemas renales en niños; así como la psicología pediátrica, que aborda la salud mental infantil. Además, otras especialidades como la reumatología, cardiología, oftalmología y endocrinología también tienen sus equivalentes específicos para la atención médica pediátrica.
¿Qué Estudiar para Ser Pediatra?
La formación académica requerida para convertirse en pediatra implica un compromiso significativo y varias etapas educativas. Para ser pediatra, necesitarás completar un programa de medicina en una universidad pública o privada.
Carrera Universitaria Previa a Medicina
La elección de la carrera universitaria marca el inicio de la travesía hacia la pediatría. Disciplinas como biología, química o bioquímica proporcionan una base científica sólida. Se necesita sacar una nota alta en el Bachillerato de Ciencias para poder entrar en la universidad.
Grado en Medicina
El grado en medicina se convierte en el siguiente paso esencial, introduciéndote en los conocimientos médicos generales que serán la base de tu práctica pediátrica. Esta etapa no solo abarca la teoría, sino también prácticas clínicas para desarrollar habilidades prácticas desde el principio. Para acceder al grado en medicina, algunas universidades, como la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX), ofrecen programas de acceso para adquirir los conocimientos y habilidades necesarias para asegurar una plaza en el grado.
La entrevista clínica
En este contexto, destaca el Grado en Medicina de la Universidad Alfonso X el Sabio, siendo una de las primeras universidades que incluye formación de alto nivel en Salud Digital. En UAX se aprende en el Hospital Virtual de Simulación más grande de Europa a través de casos reales, y se pueden realizar rotaciones por más de 38 servicios en hospitales de prestigio, además de acceder a un Plan de entrenamiento específico para el MIR en los últimos años de carrera. La Universidad Alfonso X el Sabio tiene adquirido un firme compromiso con el estudiante para impartir una formación de excelencia en medicina. Para ello, se cuenta con una formación práctica desde el primer día, las mejores instalaciones y unos profesores que son profesionales en activo e investigadores.
MIR de Especialista en Pediatría
Una vez obtenido el Grado de Medicina, lo que ya supone un esfuerzo de mínimo 6 años de estudios, se deberá cursar el MIR (Médico Interno Residente) de Especialista en Pediatría. Para ello se requiere de otros 4 años de formación como residente en una institución sanitaria. Esta etapa, que se extiende entre tres y cuatro años, es intensiva y práctica. Durante este periodo, los futuros pediatras trabajan en entornos clínicos, aplicando sus conocimientos en situaciones reales y perfeccionando sus habilidades bajo la supervisión de profesionales experimentados.
Requisitos para ser Admitido en las Pruebas MIR
Para la admisión en las pruebas MIR se debe abonar los derechos de participación (cerca de 30 €). Están exentos del abono de la tasa por derechos de examen los aspirantes que figuren como demandantes de empleo en los términos previstos en el Art. 17 de la Ley 50/1998 de 30 de diciembre. En todos los casos, los ciudadanos extranjeros de terceros países que acrediten la condición de cónyuges o descendientes de ciudadanos españoles o de los demás estados miembros de la Unión Europea, serán considerados de igual forma, en los términos previstos en el Art. 37 de la Ley 55/1999, de 29 de diciembre.
Otras Opciones en el Campo de la Pediatría: Auxiliar de Pediatría
Si estás interesado en trabajar en el campo de la pediatría, pero no deseas convertirte en médico, hay opciones formativas para convertirse en Auxiliar de Pediatría.
- Cursos especializados en pediatría: Existen programas de formación específicos diseñados para preparar a los auxiliares de pediatría.
- Prácticas en clínicas: Muchos programas de formación para auxiliares de pediatría incluyen prácticas clínicas en hospitales, consultorios médicos u otros entornos de atención médica infantil. Estas prácticas brindan experiencia práctica y la oportunidad de aplicar los conocimientos adquiridos en el aula en un entorno laboral.
- Certificaciones con reconocimiento en el sector: Al completar con éxito un programa de formación para auxiliares de pediatría, es posible obtener certificaciones reconocidas en el campo. Estas certificaciones pueden aumentar tus oportunidades de empleo y demostrar tu competencia en el cuidado de niños.
El curso de Auxiliar de Pediatría que puedes estudiar en CEAC, por ejemplo, tiene una duración de 300 horas: es el camino más rápido para ejercer como sanitario/a. Este perfil encaja con personas a las que les gusta el contacto con los niños y están apasionados por la sanidad. Además, disponen de una bolsa de empleo con ofertas diarias en el sector.
Metodología Diagnóstica y Procedimientos en Pediatría
En pediatría, se emplean métodos diagnósticos para evaluar la salud y el bienestar de los niños y adolescentes. Estas herramientas son fundamentales para identificar condiciones médicas, monitorizar el desarrollo y asegurar un enfoque preciso en la atención médica pediátrica.
- Historia clínica y examen físico: La obtención de una historia médica detallada y la realización de un examen físico minucioso son el punto de partida en el diagnóstico pediátrico. Los pediatras indagan sobre los síntomas, antecedentes familiares y personales, así como hábitos de vida para formar un cuadro completo de la situación del paciente.
- Pruebas de laboratorio: Análisis de sangre, orina y otros fluidos biológicos proporcionan información valiosa sobre la función de órganos, niveles de nutrientes, marcadores inflamatorios y más. Estas pruebas pueden incluir hemogramas completos, perfiles bioquímicos y pruebas de función renal y hepática.
- Pruebas de Imagen: Técnicas como la radiografía, ultrasonido, tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética (RM) permiten visualizar estructuras internas del cuerpo para detectar anormalidades, lesiones o problemas de desarrollo.
- Ecocardiografía: Un tipo de ultrasonido que se enfoca en el corazón, permitiendo evaluar la función cardíaca y la anatomía en busca de defectos congénitos u otras afecciones.
En el ámbito de la pediatría también se realizan procedimientos que van desde la vacunación hasta procedimientos habituales en Urgencias como los puntos de sutura, la oxigenoterapia o el sondaje vesical. En cuanto a las enfermedades a las que tienen que hacer frente los pediatras, hay de todo tipo: autismo, trastornos de alimentación, cánceres, celiaquía, cardiopatías, etc.

La Consulta de Pediatría
Se puede diferenciar entre dos tipos diferentes de consulta de pediatría. Por un lado, se desarrollan las citas rutinarias para las revisiones adecuadas a cada edad y la vacunación de los niños. Por otro, se realizan las visitas derivadas de alguna enfermedad y que, dependiendo de su naturaleza, se tratarán por el pediatra general o se derivarán a un especialista, al igual que sucede con los adultos.
Preparación para la Consulta
Antes de acudir a la consulta de pediatría es conveniente preparar al niño para que sepa qué es lo que va a suceder. De este modo, acudirá más tranquilo y con confianza en el médico. Preparar a un niño para el pediatra implica usar un lenguaje simple, en tono positivo y responder a sus preguntas. Leer libros sobre médicos y jugar al doctor en casa puede familiarizarlo. Se recomienda vestir al niño con ropa cómoda y fácil de quitar para agilizar la consulta, así como llevar pañales de repuesto, comida y juguetes con los que pueda entretenerse.
En el caso de las revisiones de rutina, se debe acudir con la cartilla para que el pediatra lleve un seguimiento del crecimiento del niño y anote las vacunas administradas. Estas consultas son el momento adecuado para preguntar todas las dudas que se tengan con respecto a la crianza y a los cuidados del bebé, especialmente en los primeros meses de vida. Para no olvidar nada, es aconsejable llevar escritos todos los puntos que se quieran tratar. En las consultas por enfermedad, conviene tener los síntomas anotados y presentar las pruebas que se hayan realizado con anterioridad.
Atención Primaria Pediátrica
Un proveedor de atención primaria (PCP, por sus siglas en inglés) es fundamental para la atención de rutina y de las enfermedades o las lesiones de un bebé o niño. Un pediatra, un proveedor de atención médica especializado en medicina de familia, un asistente médico, un enfermero especializado en la atención primaria o un enfermero pediátrico pueden ser el proveedor de atención primaria de un bebé. Estos proveedores pueden brindar atención a los niños desde que nacen hasta los 21 años, ofreciendo los siguientes servicios:
- Controles pediátricos de rutina, incluidos los servicios de atención preventiva, como vacunas y pruebas de detección.
- Apoyo, educación y orientación para los cuidadores.
- Atención en caso de enfermedades y lesiones.
- Derivaciones a especialistas, en caso de ser necesario.
Cómo Elegir un Proveedor de Atención Médica Pediátrica
La elección de un proveedor para un hijo es una parte importante de la preparación para recibir a un nuevo bebé. Hay muchas cosas que se deben tener en cuenta, por ejemplo, su capacitación, su experiencia y la ubicación y los horarios de atención de su consultorio. La búsqueda de un proveedor no es difícil, pero se debe comenzar lo antes posible. Se puede pedir nombres al proveedor de atención médica que asistió al parto del bebé, y se puede hablar con otros padres acerca de quién es su proveedor. Muchos proveedores ofrecen un horario especial para que los padres concurran a visitar el consultorio, los conozcan a ellos y a su personal, y hagan preguntas. Suele ser recomendable reunirse con 2 o 3 proveedores antes del nacimiento del bebé.
Algunas cosas que debe considerar en el momento de elegir a un proveedor de atención médica son:
- La ubicación: ¿Está el consultorio cerca de casa o del lugar de trabajo? ¿Hay lugar para estacionar?
- El consultorio: ¿Cuáles son los horarios de atención? ¿Atienden durante el fin de semana o por la noche? ¿Cómo se hace una cita? ¿Hay un área de espera separada para niños enfermos?
- El personal del consultorio: ¿Parece ser amigable y se interesa por los niños?
- El proveedor de atención médica: Pregunte sobre su capacitación y experiencia. ¿Está matriculado por la junta? ¿Cuál es su opinión respecto de las vacunas y el uso de medicamentos? ¿A su hijo lo atenderá el mismo proveedor en todas las visitas?
Cuando hable con el proveedor y el personal del consultorio, podrá hacerse una idea de si ellos tienen la misma filosofía que usted en cuanto a la crianza de un niño. También puede hablar con otros padres para conocer sus experiencias y recomendaciones. La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) ofrece un servicio de derivaciones para ayudar a encontrar un proveedor de atención primaria o un especialista calificado.
Compromiso y Remuneración
Una vez transcurridos los 4 años de residencia, los pediatras suelen quedarse a trabajar en el puesto que habían desempeñado en ese tiempo. El asunto del salario es una de las bazas a favor de formarse en este sector. Otras especializaciones médicas como la Neurocirugía u Oftalmología rondan un salario medio de 56.495 euros anuales. En el caso de la Pediatría el sueldo es algo inferior que la media, estando entre los 39.000 y 46.000 euros anuales brutos.
Este emocionante viaje hacia la pediatría no solo ofrece una carrera gratificante, sino la oportunidad de marcar una diferencia duradera en la vida de los niños y sus familias. La vocación y el esfuerzo serán sus dos armas en la batalla por dedicarse a la profesión que tanto ha deseado.