En la sociedad actual, las mujeres enfrentan una creciente problemática de infertilidad y los desafíos de iniciar una familia en un entorno a menudo hostil. La periodista y socióloga Esther Vivas Esteve, autora de "Mamá desobediente: Una mirada feminista a la maternidad", ofrece una profunda reflexión sobre estas experiencias desde una perspectiva feminista y ecologista. A lo largo de la historia, a las mujeres se les ha enseñado que su principal destino es el de ser madres, pero ¿qué sucede cuando esto no es posible o cuando las condiciones sociales lo dificultan?

"Mamá Desobediente": Un Análisis Crítico de la Maternidad
"Mamá desobediente" es un ensayo que invita a replantear puntos de vista sobre ser madres y padres, la conciliación, la salud femenina y la alimentación infantil. El libro, que se ha vuelto un fenómeno editorial, se apoya en una extensa bibliografía y datos que respaldan las tesis de Vivas, haciendo que el texto sea riguroso sin resultar pesado.
Así comienza el texto de contraportada de la obra: "Ser madre no es una tarea fácil. Vivimos en una sociedad hostil a la maternidad. No es fácil quedarse embarazada, tener un parto respetado, dar de mamar donde y cuando quieres, compaginar la crianza y el empleo. Todo el mundo se cree que puede juzgarte. Parece que tenemos que escoger entre una maternidad supeditada al mercado o una maternidad patriarcal sacrificada. Pero, ¿dónde queda nuestro derecho a vivir sin imposiciones la experiencia materna?"
Los Silencios de la Maternidad y el Abordaje de Temas Tabú
Vivas explica los motivos que la animaron a escribir el libro: "Quería visibilizar una serie de temas vinculados con la maternidad que son silenciados: problemas de infertilidad, imposible conciliación, pérdida gestacional, dificultades para dar la teta a demanda.... Y quería reflexionar sobre la relación compleja entre maternidad y feminismo, y la necesidad de replantearla". El libro aborda temas como la culpabilización de la mujer por compaginar el trabajo doméstico y profesional, la violencia obstétrica, la depresión posparto, la figura de la madre soltera, y la dificultad para un parto respetado.
La obra se divide en tres partes: 'Maternidades en disputa', 'Mi parto es mío' y 'La teta es la leche', analizando cómo la sociedad y las corporaciones impiden a la mujer ser libre al elegir su tipo de lactancia. La formación en medicina y obstetricia, según Vivas, sigue sin una perspectiva de género, llevando a ginecólogos y ginecólogas a aplicar procedimientos invasivos, a veces desactualizados, en el seguimiento del embarazo. Asimismo, la falta de información sobre la lactancia perpetúa mitos por intereses de mercado o desconocimiento, dificultando una decisión consciente sobre la lactancia materna.
Vespertinas - Esther Vivas: "Aún ser madre en esta sociedad no es fácil"
La Sociedad Hostil a la Maternidad: Un Contexto Desfavorable
Una conclusión clave del libro es que la sociedad y el 'establishment' no permiten a las mujeres ser las madres que desean ser. Vivas argumenta que, aunque aparentemente tengamos la libertad de elegir la maternidad, esta elección está muy condicionada por un contexto socioeconómico hostil. "Solo es necesario mirar al exiguo permiso por maternidad que tenemos, ¿cómo voy a poder dar la teta en exclusiva durante seis meses, como recomiendan todas las instancias de salud, si a las dieciséis semanas debo reincorporarme al empleo?", señala.
Para Vivas, la maternidad se ha convertido en un "lastre" o "freno para la igualdad" debido a un mercado de trabajo adverso a la crianza. La precariedad laboral, los altos precios de la vivienda y los problemas de fertilidad hacen que tener hijos sea cada vez más difícil. Se necesitan más políticas públicas de apoyo a la maternidad y a la crianza.
La Infertilidad: Una Realidad Social y Personal
La infertilidad es uno de los grandes tabúes de la maternidad, una vivencia que rompe con las expectativas biológicas y sociales. Vivas comparte su propia travesía de cinco años y una fecundación in vitro para ser madre, un proceso emocionalmente difícil. "Cuando empiezas un tratamiento de reproducción asistida no sabes hasta dónde llegarás ni cómo acabará. No saber es tal vez una de las cosas más difíciles de sobrellevar", escribe en "Mamá desobediente". Afirma que no poder tener criaturas, a pesar de desearlo intensamente, implica asumir un duelo.
A pesar de que a menudo se culpa a la mujer, la infertilidad no es exclusiva de ellas. La infertilidad masculina existe y ha aumentado significativamente: la densidad y el volumen total de espermatozoides de los hombres occidentales se han reducido a más de la mitad en los últimos 40 años. Sin embargo, en una sociedad patriarcal, reconocer la infertilidad masculina es más difícil, y las consecuencias físicas y emocionales de los tratamientos suelen recaer en las mujeres.
Causas Sociales de la Infertilidad
Vivas sostiene que la infertilidad no es una enfermedad individual, sino social. "Vivimos en un entorno que nos dificulta tener criaturas, que nos obliga a posponerlo, con un mercado de trabajo precario, sin casi ayudas a la crianza, con precios abusivos en la vivienda, expuestos a contaminantes ambientales, con una alimentación insana. Todo esto contribuye a la infertilidad". Para ella, los problemas económicos y la precariedad han convertido la maternidad en un privilegio que a menudo se retrasa involuntariamente, lo que conlleva nuevas dificultades para la concepción.
La autora también destaca la falta de debate sobre la infertilidad en generaciones anteriores: "Las mujeres de mi generación no vivimos este debate, vivimos engañadas pensando que siempre íbamos a poder tener hijos". Subraya la importancia de que los hombres también participen en esta conversación, dado que sus problemas de infertilidad también existen.

Maternidad y Feminismo: Desafiando Imposiciones
Esther Vivas critica la mirada individualista hacia la madre y propone "desindividualizar esta mirada a la maternidad". El feminismo, según Vivas, no es enemigo de la experiencia materna, sino que es necesario para "liberarla". La maternidad ha sido secuestrada y patrimonializada por sectores conservadores. Reivindicar la maternidad desde una óptica feminista significa liberar esta experiencia de las imposiciones del sistema.
Vivas observa una paradoja: las mujeres han terminado con la maternidad como destino, pero en el momento en que es una elección, enfrentan dificultades para ser madres. La sociedad es "adultocéntrica", donde todo está pensado en beneficio de los adultos y del mercado, dejando de lado a los más pequeños. Esto genera una doble carga de trabajo para las mujeres: el productivo y el reproductivo, que no se valora o está malpagado.
Cinco Consejos para una Maternidad Feminista, según Esther Vivas:
- Abajo la máscara de la maternidad. Aceptar las contradicciones de la maternidad es el primer paso. Hay que rebelarse contra la maternidad "color de rosa" y los ideales inasumibles.
- Tú decides. Informarse sobre los derechos en el parto, dónde y cómo parir. El embarazo y el parto no son una enfermedad; el cuerpo es de la mujer y tiene derecho a un parto respetado.
- Dar la teta no es fácil. Pedir ayuda si hay dificultades. Las asesoras en lactancia materna realizan un trabajo excepcional. Se tiene derecho a amamantar donde y cuando el bebé lo necesite.
- Necesitamos más ayudas a la maternidad y a la crianza. Es fundamental una baja por maternidad más larga que permita la lactancia exclusiva y que el mercado de trabajo se adapte a la maternidad, reconociendo su valor social, político y económico.
- Si sola no puedes, con amigas sí. La importancia de grupos posparto, colectivos de apoyo a la lactancia y redes de crianza compartida para romper la soledad que rodea el cuidado de los hijos.
Reflexiones Finales sobre Natalidad y Política
El problema que enfrenta la sociedad en relación con la natalidad no es técnico, sino político. Se observan caídas en la tasa de natalidad en España, pero no se hace lo suficiente para solucionarlo. No es que las mujeres no quieran tener hijos (el 50% desea dos y el 25% tres, frente a una tasa real del 1,3), sino que no pueden tenerlos debido al contexto socioeconómico y al aplazamiento de la edad para ser madres y padres, lo que incrementa los problemas de fertilidad.
Vivas enfatiza que la maternidad es un asunto público y político. La visión paternalista del parto y la incomprensión hacia la maternidad y la crianza por parte de la sociedad y las instituciones políticas, como el escándalo ante la presencia de un bebé en el hemiciclo, demuestran la necesidad de visibilizar y apoyar la maternidad. El reto desde el feminismo consiste en reivindicar una maternidad emancipadora, donde las mujeres puedan decidir si quieren tener criaturas y cómo vivirlas, al margen de las imposiciones del sistema.
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