Cómo lograr un embrión más sano para un embarazo exitoso

La calidad de los embriones es un factor crítico en la fertilidad y el éxito de los tratamientos de reproducción asistida. El principal factor intrínseco es el embrión mismo, y la calidad de los embriones depende en última instancia de la calidad del óvulo y del esperma.

Factores que influyen en la calidad embrionaria

Factores intrínsecos

En la mujer, patologías como la endometriosis o el síndrome del ovario poliquístico (SOP) pueden influir negativamente en la calidad de los óvulos. Sin embargo, la edad es el factor determinante más importante en la calidad de los embriones. A medida que las mujeres envejecen, la cantidad y calidad de los óvulos tienden a disminuir, lo que conlleva una disminución en la probabilidad de conseguir una gestación. Conforme la mujer envejece, la calidad ovocitaria comienza a disminuir progresivamente, llegando a la edad de los 40 años a superar en número los óvulos de baja calidad a los “óvulos sanos, de buena calidad”.

Además, los protocolos de estimulación y los tratamientos previos pueden influir en la calidad de los ovocitos. Es importante destacar que no existe un complemento o vitamina que pueda mejorar la calidad ovocitaria de forma directa y demostrada científicamente. La calidad de los óvulos está directamente relacionada con la capacidad de ser fecundados y dar lugar a un embrión evolutivo, ya que presentan una mayor probabilidad de éxito en la fecundación y de generar embriones buenos, lo cual es esencial tanto para embarazos naturales como en los que resultan de un tratamiento de fecundación in vitro (FIV).

Factores extrínsecos y hábitos de vida

Es importante tener en cuenta que la calidad de los embriones es un factor clave en el éxito de los tratamientos de reproducción asistida y que es fundamental trabajar en la prevención y mejora de los factores intrínsecos y extrínsecos que afectan a la calidad de los mismos. La relación entre alimentación y fertilidad está avalada por estudios que demuestran cómo determinados nutrientes tienen un impacto positivo directo en la salud ovocitaria y en el entorno reproductivo en general.

infografía sobre factores que influyen en la calidad embrionaria

Evaluación y clasificación de embriones

Para que la información sobre la calidad embrionaria sea objetiva, independientemente del centro al que acudan, se hace necesario que todos los profesionales tengamos un mismo idioma y los mismos criterios a la hora de valorar los embriones. Esta clasificación está basada en los resultados de múltiples estudios multicéntricos, llevados a cabo en diferentes centros de reproducción asistida y también según información recogida de la literatura científica publicada.

Se basa en la observación de una serie de características morfológicas de los embriones (nº de células, tamaño y ritmo de división de las mismas, grado de multinucleación, porcentaje de fragmentación, presencia de vacuolas…) en intervalos de tiempo concretos (16-18h, 44-45h, 68-69h…).

Clasificación por días de desarrollo

  • Día 1 (16-18h postfecundación): El embrión debe presentar dos pronúcleos (uno del óvulo y uno del espermatozoide) y dos corpúsculos polares (que indica que se ha completado la meiosis en el óvulo).
  • Día 2 (44-45h postfecundación): El embrión debe estar en estadio de 4 células de tamaños similares y con un solo núcleo cada una. Si presenta más o menos células bajaría de categoría A, pero se seguiría la evolución porque sigue siendo un embrión viable y válido para transferir.
  • Día 3 (68-69h postfecundación): Se siguen analizando los mismos parámetros que en día 2, así como el ritmo de división. Los embriones de mejor calidad son aquellos que presenten 7-8 células. Si la transferencia no se realiza en el día 3, se dejarían en evolución hasta el día 5-6.

Este concepto es importante aclararlo, puesto que aunque la transferencia de embriones A o B tiene más probabilidades de gestación que la transferencia de embriones C o D, no quiere decir que estos no se puedan transferir o no acaben en gestaciones, de la misma manera que tampoco la transferencia de embriones A o B garantiza al 100% la gestación.

La transferencia embrionaria y la implantación

El tratamiento de la fecundación in vitro (FIV) no sería posible sin la transferencia embrionaria, una de las etapas finales y también de las más importantes. El objetivo es que los embriones se implanten en el endometrio y conseguir así el tan deseado embarazo. La transferencia embrionaria consiste en transferir el embrión o blastocisto desde el laboratorio al lugar definitivo para su desarrollo, en el útero de la futura madre.

El endometrio y la ventana de implantación

La implantación embrionaria es un proceso clave en el camino hacia el embarazo. Se produce cuando el embrión, que se ha desarrollado durante unos días, llega al útero y se adhiere a la pared interna del mismo, conocida como endometrio. Una implantación exitosa es esencial para dar inicio al embarazo y que este avance de manera saludable. Para que esta implantación se realice correctamente, se deben cumplir tres condiciones fundamentales: el endometrio debe estar receptivo, el embrión debe ser sano y haber alcanzado el estadio de blastocisto.

En las técnicas de reproducción asistida, el endometrio se controla y prepara mediante medicamentos hormonales que le permiten estar en condiciones óptimas para recibir al embrión. Ecográficamente, un endometrio está preparado para la transferencia embrionaria cuando tiene un aspecto trilaminar y un grosor de unos 7-10 mm. La implantación no puede realizarse cualquier día del mes, sino que tenemos que elegir los días en que el endometrio está más receptivo, lo que se conoce como la ventana de implantación. No obstante, la ventana de implantación puede desplazarse por múltiples factores, es decir, que los días propicios para la implantación pueden no coincidir con los que serían normalmente.

¿Qué es la receptividad endometrial y la ventana de implantación?

Factores que dificultan la implantación

Otros factores uterinos que pueden dificultar la implantación son la presencia de enfermedades como la endometriosis, pólipos, miomas o estructuras anormales. La preparación del endometrio depende del correcto funcionamiento hormonal de la mujer, sobre todo de hormonas como el estrógeno y la progesterona; si existen desequilibrios hormonales, el endometrio no responderá como se espera y la implantación embrionaria será mucho más difícil. Cuando en el embrión se presentan anomalías genéticas o cromosómicas se reducen las probabilidades de implantar correctamente. Otros factores que pueden dificultar la implantación son las anomalías genéticas o cromosómicas del embrión, o el desplazamiento de la ventana de implantación.

Recomendaciones para favorecer la implantación

Aunque desde la clínica se hace todo lo posible por favorecer la implantación natural, es esencial que la paciente siga un estado de vida saludable para que su cuerpo mantenga un correcto funcionamiento hormonal. La transferencia embrionaria es la parte final de un ciclo de reproducción asistida y la más deseada. Consiste en colocar el embrión dentro del útero tras una preparación endometrial. La implantación embrionaria es una fase delicada y misteriosa. Aunque el endometrio es fundamental, también lo es un estilo de vida saludable.

Alimentación y nutrición

Una alimentación sana y equilibrada es fundamental para favorecer la implantación. Se recomienda priorizar frutas, verduras, carne blanca y pescado. Se debe mantener a mínimos alimentos altamente calóricos y de poco valor nutricional, como la bollería industrial. Especial atención merecen:

  • Ácido fólico: Presente en vegetales de hoja verde, frutos secos y legumbres. Es esencial para la maduración celular y el correcto desarrollo del ADN en los óvulos, y previene malformaciones en el embrión.
  • Antioxidantes: Presentes en frutas y verduras. Neutralizan los radicales libres que causan daño oxidativo.
  • Ácidos grasos Omega-3: Se encuentran en pescados azules, nueces y semillas de lino. Ayudan a reducir la inflamación y favorecen la producción de hormonas sexuales.
  • Vitamina D: Esencial para la fertilidad, mejora la tasa de implantación y reduce el riesgo de aborto espontáneo.
  • Hierro: Presente en legumbres, carne roja y espinacas. Es necesario para la maduración de los óvulos y la oxigenación de la sangre.
  • Selenio: Favorece la calidad y movilidad de los espermatozoides.
  • Frutas del bosque (arándanos): Ayudan a la implantación y aportan vitamina C y ácido fólico.
  • Alimentos ricos en fibra: Ayudan a mantener los niveles hormonales equilibrados.
  • Agua: Fundamental para el funcionamiento óptimo de las células.

Se recomienda evitar alimentos procesados, azúcares refinados, alcohol y tabaco.

tabla nutricional de alimentos recomendados para la fertilidad

Estilo de vida y bienestar

Manejo del estrés: Intentar estar positivos/as. Técnicas como la meditación, salir a pasear por un entorno natural y evitar en la medida de lo posible ambientes tóxicos te ayudarán a sentirte mejor por dentro y por fuera. El estrés produce cortisol, que puede alterar la ovulación y dificultar la implantación.

Actividad física: Se recomienda realizar actividad física suave y agradable, como senderismo, caminar, natación o pilates. Mantenerse activo es beneficioso para la salud general, pero es importante encontrar el equilibrio adecuado. 30 minutos al día de ejercicio físico suave son excelentes opciones.

Descanso adecuado: Asegurarse de dormir lo suficiente. La falta de sueño puede afectar negativamente al sistema inmunológico y al equilibrio hormonal.

Evitar sustancias nocivas: Es importante evitar el contacto con insecticidas, entornos con alta contaminación y polución, así como el uso de esmalte de uñas y perfumes que contienen tolueno, formaldehído y ftalatos. Se recomienda evitar estos productos al menos 24-48 horas antes del procedimiento.

Dieta específica: Se debe tener en cuenta el riesgo de acumulación de mercurio en pescados azules (atún, pez espada, tiburón, caballa) y la presencia de bisfenol A (BPA) en alimentos enlatados o envasados en plástico. Algunos cereales pueden contener cadmio.

Cuidados tras la transferencia embrionaria

Esa mañana, levántate y dúchate como habitualmente, tómate un desayuno equilibrado, acude a la clínica con antelación suficiente y recuerda beber suficiente agua. Una vez finalizada la transferencia, solo queda esperar. Aconsejamos estar unos minutos acostada y relajada; son suficientes unos 10 minutos. Después de este tiempo, puedes volver a casa y realizar vida normal, evitando grandes esfuerzos físicos.

Avances y técnicas en reproducción asistida

La transferencia en blastocisto (cultivo prolongado hasta el día 5-6 de desarrollo embrionario) permite una mejor selección del embrión a transferir y una mayor sincronización con el endometrio, similar a la concepción natural. Esto lleva a una tendencia a transferir un único embrión, reduciendo las tasas de embarazo múltiple.

El Test Genético Preimplantacional (PGT) permite analizar el contenido cromosómico de los embriones antes de la transferencia, siendo especialmente útil en casos de edad materna avanzada, abortos de repetición o fallos repetidos de implantación. Mediante una biopsia embrionaria, se analizan las células del embrión, permitiendo transferir únicamente los que obtienen un resultado favorable.

Otros aspectos a considerar son el microbioma endometrial y el estudio de posibles problemas de trombofilias o inmunológicos que puedan afectar la implantación. La vitamina D, por su efecto antiinflamatorio e inmunomodulador, también juega un papel importante.

En casos donde no se obtienen embriones viables, existen alternativas como la ovodonación o el uso de embriones donados de otras parejas, ofreciendo alta tasa de éxito y una vía para lograr el embarazo.

esquema del proceso de FIV con PGT

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