Amamantar a un bebé es lo más natural, pero la lactancia materna requiere práctica para hacerla bien. La primera leche que recibe el recién nacido amamantado es el calostro, también conocido como "oro líquido" para el bebé, y no solo por su color amarillento. En los primeros días de vida, el calostro es el alimento adecuado y suficiente para tu bebé, proporcionando valiosos beneficios.
¿Qué es el Calostro?
El calostro es una sustancia densa, espeso y algo pegajosa, que suele ser de color amarillo o anaranjado. Su producción en el pecho materno comienza desde las 12-16 semanas de gestación, por lo que todas las madres, incluso aquellas que deciden no amamantar a sus bebés, tienen calostro. A esta etapa temprana se le conoce como precalostro o calostro gestacional.
Su color y consistencia se deben a la concentración de factores de protección, como los carotenoides. En algunas mujeres, el calostro es espeso y amarillento, mientras que en otras es más líquido y acuoso. Aunque el calostro da la impresión de ser "muy pequeño e insuficiente" en cantidad, será la perfecta y adecuada para el tamaño del estómago de un recién nacido y sus primeros días.

Composición y Beneficios Inigualables
El calostro es un alimento único e inimitable precisamente por su composición. Tiene menos contenido energético que la leche madura (aproximadamente 58 cal/100ml frente a 68-74 cal/100ml de la leche madura), pero es más rico en proteínas, vitaminas liposolubles, minerales (como sodio, zinc, hierro, azufre, selenio, manganeso y potasio) e inmunoglobulina A (IgA), que le confiere inmunidad.
Además, el calostro contiene un elevado contenido en inmunoglobulinas (especialmente IgA), lactoferrina, células (linfocitos y macrófagos), oligosacáridos, citoquinas y otros factores defensivos, que protegen a los recién nacidos de los gérmenes ambientales y favorecen la maduración de su sistema defensivo. Se le clasifica como "la primera vacuna" para el bebé.
Sus beneficios incluyen:
- Nutrición concentrada: Aporta todos los nutrientes y líquidos que el recién nacido necesita en los primeros días, estimulando el sistema inmunitario.
- Fácil digestión: Es muy fácil de digerir por el recién nacido, siendo perfecto para su intestino todavía inmaduro.
- Efecto laxante: Facilita la evacuación del meconio (primeras heces del bebé) y ayuda a evitar la hiperbilirrubinemia neonatal.
- Protección inmunológica: Gracias a la presencia de inmunoglobulinas, lactoferrina y lisozimas, principalmente, cubre el tubo digestivo para evitar la adherencia de patógenos y establecer la flora bacteriana. También se concentra en el sistema respiratorio.
- Factores de crecimiento: Contiene antioxidantes y es rico en factores de crecimiento que ayudan en la maduración del sistema nervioso y las conexiones neuronales.
¿Por qué el Calostro es Suficiente para el Recién Nacido?
La afirmación de que el calostro es suficiente durante los primeros días de vida no es un mito. Los recién nacidos en sus primeros días de vida mamarán cantidades pequeñas de calostro. Esto se debe a que la alta densidad de nutrientes que contiene sacia el pequeñísimo estómago del recién nacido, el cual está adaptado a estas cantidades tan pequeñas. El calostro fluye desde el pezón muy lentamente, permitiendo que el bebé vaya aprendiendo a mamar, una habilidad que implica coordinar las conductas de succionar, respirar y tragar.
Además, sus riñones inmaduros no pueden manejar grandes cantidades de líquidos, por lo que el escaso volumen del calostro es idóneo. Los primeros días de vida, las necesidades calóricas de los recién nacidos a término se cubren principalmente por sus propias reservas internas y no solo del volumen de calostro que obtienen. Gracias a una serie de vías adaptativas hormonales y metabólicas bien coordinadas, los neonatos cuentan con sustrato energético (cuerpos cetónicos) hasta que la alimentación se establece. Los recién nacidos alimentados exclusivamente al pecho son más eficientes a la hora de generar y utilizar estos cuerpos cetónicos y estabilizar sus niveles de glucemia.
Por lo tanto, el apoyo debería ir dirigido a conseguir que el bebé obtenga el calostro, y no a suplementar con fórmula artificial, salvo en casos de indicación clínica específica.
La "Subida de la Leche" y Transición a la Leche Madura
La duración del calostro es muy limitada, apenas unos pocos días. Después de entre dos y cuatro días (entre las 48 y las 72 horas tras el nacimiento), se produce lo que se conoce como la "subida de la leche", un proceso que comienza cuando se desprende la placenta y la hormona prolactina actúa aumentando la producción. Es un signo de que la producción de leche está aumentando y de que está pasando de fabricar calostro a fabricar leche materna propiamente dicha. Su leche se volverá más blanca y más cremosa, aunque esto varía de una mujer a otra.
Entre el tercer y octavo día, aparece la llamada leche de transición, rica en nutrientes, carbohidratos y grasas. Finalmente, a partir de la tercera semana de vida, se establece la leche materna madura. La leche va cambiando su composición a medida que el bebé crece, adaptándose a sus necesidades en cada etapa, e incluso con el momento del día (sustancias estimulantes por la mañana, calmantes por la noche).

Iniciando la Lactancia Materna: Claves para el Éxito
La Primera Hora Sagrada: Apego y Agarre
Si es posible, trate de empezar a amamantar a su bebé antes de que haya pasado una hora desde su nacimiento. Los bebés tienden a estar alerta durante sus primeras horas de vida, lo que es una ventaja. Al nacer, el bebé debe ir inmediatamente al regazo de su madre, realizando piel con piel. Esto reduce los problemas de agarre al pecho y facilita la primera toma. El contacto piel con piel es fundamental, y muchos hospitales colocan al recién nacido directamente sobre el abdomen materno si el parto ha sido normal.
Incluso si su bebé no se agarra bien al principio y se limita a "practicar", sigue siendo bueno que su bebé (¡y usted!) se vayan habituando a la lactancia. Después de ese período de alerta inicial, los recién nacidos se pasan la mayor parte de las próximas 24 horas durmiendo.
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Frecuencia y Demanda
En sus primeros días de vida, usted deberá alimentar a su bebé a demanda, es decir, cuando él tenga hambre, generalmente cada una a tres horas, tanto de día como de noche. La demanda frecuente es normal al inicio y ayuda a activar la producción de leche. Conforme los bebés vayan creciendo y sus vientres vayan aumentando de tamaño, irán espaciando cada vez más las tomas.
Reconociendo las Señales de Hambre
Alimentar a su bebé a demanda significa amamantarlo cuando él tenga hambre. ¿Cómo lo puede saber? Observe las señales tempranas:
- Movimientos de búsqueda (reflejo de búsqueda).
- Llevarse las manos a la boca.
- Inquietud.
El llanto es un indicador tardío del hambre. Trate de amamantar a su bebé antes de que esté tan hambriento como para sentirse tan molesto que sea difícil de tranquilizar. Para tranquilizar a un bebé inquieto, pruebe a pasar tiempo de contacto piel con piel, vistiendo al bebé solo con el pañal y poniéndolo en el pecho.
Agarre Profundo y Eficaz
Un buen agarre es crucial. Para mamar, el bebé se agarrará al pecho formando un cierre hermético alrededor del pezón y la areola mamaria (la parte oscura de piel que hay alrededor del pezón) con la boca. Para facilitar un buen agarre:
- Haga un "bocadillo de pezón": Agárrese un seno con la mano (pulgar a la altura de la nariz del bebé y los demás dedos a la altura de su barbilla), comprimiéndolo suavemente para que el bebé pueda abarcar pezón y areola.
- Abra la boca del bebé: La cabeza de su bebé debería inclinarse ligeramente hacia atrás, con el mentón del bebé tocando la mama. Deslice suavemente el pezón sobre la piel de su bebé, entre la nariz y los labios, esperando que el bebé abra bien la boca (como si bostezara) y baje la lengua.
- Acerque el bebé al pecho: Cuando el bebé haya abierto bien la boca y bajado la lengua, acérquelo rápidamente al pecho (no acerque el pecho al bebé). El bebé debería poder abarcar con la boca la mayor superficie posible de la areola mamaria. Asegúrese de que la nariz del bebé está casi tocando su pecho (no apretada contra él) y sus labios están orientados hacia fuera (no fruncidos hacia dentro).
Cuando el bebé se le haya agarrado al pecho correctamente, es posible que usted sienta cierta molestia durante unos breves momentos. Después de eso, solo debería notar unos pequeños tirones cuando el bebé succione. Para tener la seguridad de que el bebé se le ha agarrado bien al pecho, lo mejor es que los observe una persona experta en lactancia materna.
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¿Cómo Saber si Mi Bebé Come lo Suficiente?
Más que mirar el pecho, miramos el conjunto: la calidad del agarre y la succión, el estado general del bebé, y sobre todo, los pañales y el seguimiento del peso. Si le preocupa que su bebé no esté comiendo lo suficiente, llame a su médico.
Indicadores Clave: Pañales y Heces
Cuanto más mame su bebé, más manchará los pañales. Debido a que el calostro está muy concentrado, es posible que su bebé solo moje uno o dos pañales durante sus primeras 24 horas de vida. Luego, debería mojar seis o más pañales al día con una orina transparente o muy clara. Si mojara menos pañales o la orina fuera más oscura, eso indicaría que su bebé no está bebiendo lo suficiente. Si ve cristales naranjas en un pañal mojado, consulte al médico, ya que a veces pueden indicar deshidratación.
Las heces de un recién nacido son densas y alquitranadas (meconio) al principio, pero se vuelven más verdosas amarillentas a medida que a su madre le va subiendo la leche. Su bebé debería hacer cuatro o más deposiciones amarillas y granuladas (como si contuvieran semillas) al día, generalmente, una después de cada toma. A partir del mes de edad, los bebés van de vientre con menos frecuencia.
Ganancia de Peso
Es normal que el bebé pierda algo de peso durante los primeros días (exceso de líquido que se desprende). El crecimiento de su bebé es controlado por el pediatra. Si hay dudas sobre la ganancia de peso, se debe consultar.
Mitos y Realidades sobre el Calostro y la Lactancia Inicial
- Mito 1: “Sale muy poquito, así que no alimenta.” Realidad: En los primeros días es habitual que parezcan “solo gotas”. Y aun así puede ser suficiente para ese momento. La alta densidad de nutrientes sacia el pequeñísimo estómago del recién nacido.
- Mito 2: “Si mi bebé pide cada hora, es que no tengo leche.” Realidad: La demanda frecuente es normal al inicio. El bebé está ajustando la toma y esa frecuencia ayuda a activar la producción.
- Mito 3: “El calostro amarillo es leche vieja.” Realidad: El color no indica que sea “malo”. El calostro puede ser amarillo, anaranjado, blanquecino o incluso transparente.
- Mito 4: “Si se duerme al pecho, no ha comido nada.” Realidad: Al inicio, el bebé puede cansarse rápido. A veces se queda dormido aunque haya tomado algo; otras veces necesita apoyo para mantenerse activo.
- Mito 5: “Si tuve cesárea o hubo separación, ya ‘perdí’ el calostro.” Realidad: No está perdido. Puede requerir más estrategia: piel con piel cuando sea posible, tomas frecuentes, y si hace falta, extracción y plan de ofrecimiento.
Consideraciones Especiales y Cuándo Pedir Ayuda
La lactancia materna requiere tiempo y práctica. Si lo está pasando mal, pida ayuda. Mientras esté en el hospital, consulte a un asesor de lactancia materna, personal de enfermería, el médico de su hijo o su obstetra-ginecólogo. Al alta, busque un asesor de lactancia en su zona. Los grupos de apoyo a la lactancia son una herramienta valiosa.
Extracción Manual de Calostro
Si el bebé no hace tomas eficaces, o hay separación la primera hora de vida, se puede extraer el calostro de manera manual y ofrecerla al bebé con una cucharita. La expresión manual es el método más eficaz para extraer el calostro debido a su composición más densa. Esto también es válido en caso de riesgo de hipoglucemia (hijos de madre diabética) e incluso se sugiere la extracción prenatal de calostro en situaciones como diabetes gestacional.
Masajee ambas mamas suavemente con las manos. Con una mano en forma de C, sujete la mama por debajo, en la base, o con el pulgar arriba y resto de dedos debajo. Presione hacia atrás sin friccionar la piel, comprima y suelte. La visión del calostro que fluye con facilidad refuerza a la madre.

Bebés con Necesidades Nutricionales Aumentadas
En recién nacidos con necesidades calóricas aumentadas (prematuros, hijos de madres diabéticas, PEG, etc.), el planteamiento primero podría ser el establecimiento de la producción de leche materna y la suplementación del recién nacido mediante su extracción, aunque no se consiga en primera instancia la alimentación directamente al pecho. En estos casos, se podría suplementar con el calostro obtenido de la extracción manual, al menos 8 veces en 24 horas, y propiciar tomas tempranas sin límite, reforzando positivamente a la madre.
Riesgos de la Fórmula Artificial
El intestino virgen del recién nacido espera el calostro materno para tapizarlo y desarrollar una primera barrera de protección. La fórmula artificial muy a menudo erosiona el intestino del bebé que acaba de nacer, y este no se recupera hasta varias semanas después. Se ha comprobado que la administración aislada de leche de fórmula en la estancia hospitalaria, ya sea mediante biberón o jeringuilla, puede estar relacionado con la aparición de alergia a la proteína de la leche de vaca, especialmente en niños con tendencias atópicas. Es lo que se conoce como “biberón pirata”.
¿Cuándo consultar a un profesional?
Recomendamos consultar si:
- Hay dolor intenso, grietas que empeoran o sensación de “pinchazo”.
- El bebé no se agarra o se suelta constantemente y no logra tomas efectivas.
- El bebé está muy somnoliento, cuesta activarlo o hay preocupación por su hidratación.
- Ha recibido mensajes contradictorios y siente ansiedad sin un plan claro.
No se trata de lactar a toda costa, cuando a menudo encontramos situaciones muy complicadas y dolorosas. Pero sí de apoyar siempre el deseo de una mujer de amamantar.