Los Efectos del Alcohol en el Feto y los Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal

Introducción: La Importancia de la Abstinencia Total

A las mujeres embarazadas se les insiste encarecidamente en que no beban alcohol durante el embarazo. Se ha demostrado que tomar alcohol estando embarazada causa daño al bebé a medida que se desarrolla dentro del útero. El consumo de alcohol durante el embarazo es la causa no genética más frecuente de retraso mental que, sin embargo, es enteramente prevenible. Además, el alcohol consumido durante el embarazo también puede llevar a problemas de salud prolongados y anomalías congénitas.

Consumir alcohol no es una opción saludable para nadie, pero menos todavía en el caso de las mujeres embarazadas. El alcohol produce malformaciones en el embrión y puede causar daño permanente en el feto.

El Alcohol y su Trayecto Hacia el Feto

Mecanismo de Transferencia y Metabolismo

Cuando una mujer embarazada bebe alcohol, este viaja por vía sanguínea y llega a la sangre, los tejidos y los órganos del bebé. El alcohol ingerido y absorbido a nivel de la mucosa gastroduodenal alcanza la circulación materna rápidamente (un minuto) y, puesto que el paso a través de la placenta es por difusión simple, llega a la circulación fetal casi al mismo tiempo y alcanza los mismos niveles que en la materna. La absorción es rápida y completa, alcanzando un pico máximo a los 20 ó 30 minutos. El alcohol se descompone mucho más lentamente en el cuerpo del bebé que en un adulto. Eso significa que el nivel de alcohol en la sangre del bebé permanece elevado por más tiempo que en la madre. Esto puede perjudicar al bebé y algunas veces puede llevar a que se produzca un daño de por vida.

El alcohol se fija al líquido amniótico y a los tejidos fetales, siendo metabolizado por la ADH fetal de baja actividad, manteniéndose una potencial toxicidad por diversos mecanismos que explican las diferentes consecuencias patológicas observables en el feto, el recién nacido y el niño.

Infografía: Trayecto y metabolismo del alcohol de la madre al feto

Períodos Críticos del Desarrollo Fetal

Es importante diferenciar tres períodos básicos en el desarrollo del feto: fertilización, embrionario y fetal, caracterizados por la aparición de secuelas después de la exposición a un agente químico:

  • Durante la fertilización e implantación (desde la concepción hasta el día 17 de gestación), la interferencia de los fármacos o sustancias puede traer como consecuencia la interrupción de la división celular y la correspondiente muerte fetal.
  • El período embrionario (desde el día 18 al día 55 de gestación) se caracteriza por procesos de organogénesis y organización tisular. Durante este proceso tienen lugar la mayoría de los efectos teratogénicos, que determinan la aparición de malformaciones morfológicas y funcionales unidas a un grado importante de pérdida fetal. Las malformaciones más graves tienen lugar durante las primeras seis semanas de gestación, ya que este es el período de organogénesis. Esta observación es sumamente importante dado que, a menudo, un embarazo temprano pasa inadvertido tanto para la madre como para el médico, lo que puede determinar una exposición a fármacos teratogénicos en la fase más crítica de la gestación.
  • Durante el período fetal (desde el día 56 hasta el parto) se pueden presentar algunos efectos teratogénicos, pero lo más significativo suele consistir en un retraso del crecimiento intrauterino con aparición de alteraciones morfológicas y fisiológicas menores que pueden manifestarse en una fase tardía y, en consecuencia, serán difíciles de confirmar. Si se produce durante el tercer trimestre, los signos resultarán mucho más evidentes ya que se produce un déficit de crecimiento intrauterino: el peso y la talla se verán afectados. Tampoco hay que olvidar que algunos de los estados de desarrollo más complejos tienen lugar durante el segundo y tercer trimestre, períodos en los que el sistema nervioso puede quedar gravemente afectado por el alcohol.

Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF)

La exposición prenatal al alcohol causa una gran variedad de defectos congénitos, que se conocen como Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF). Se trata de una amplia gama de anomalías físicas, mentales, conductuales y cognitivas permanentes que una persona puede presentar cuando ha estado expuesta al alcohol durante su gestación. Estas afecciones son de difícil diagnóstico, pueden ser desde leves hasta graves y perdurarán toda la vida. Pueden tener repercusiones tanto a nivel físico, como del comportamiento e intelectuales.

Síndrome de Alcoholismo Fetal (SAF): La Manifestación Más Extrema

El Síndrome Alcohólico Fetal (SAF) es la manifestación más extrema del TEAF. Los problemas de salud relacionados con el SAF son permanentes y pueden ser desde leves hasta graves.

Los síntomas del SAF pueden abarcar:

  • Problemas de comportamiento y atención
  • Anomalías cardíacas (defectos de cierre en los tabiques que comunican las distintas partes del corazón)
  • Cambios en la forma de la cara (cabeza pequeña, maxilar superior pequeño, ojos pequeños y rasgados con pliegues característicos, surco nasolabial liso, labio superior delgado)
  • Crecimiento deficiente antes y después del parto (peso y medida menores)
  • Tono muscular deficiente y problemas con el movimiento y el equilibrio
  • Problemas con el pensamiento y el habla
  • Problemas de aprendizaje
  • Retraso psicomotor, desde moderado a profundo
  • Malformaciones en otras partes del cuerpo como los riñones, el tubo digestivo o las extremidades.

Aunque algunos efectos se pueden reconocer temprano, otros problemas se hacen evidentes más adelante en la vida. En realidad, este síndrome, propiamente dicho, aparece en los casos más graves, pero existen muchos casos, la mayoría, en los que aparecen solo algunas de esas manifestaciones de forma aislada y ni siquiera pueden identificarse en el momento del nacimiento o en los primeros meses de vida, sino que se diagnostican en etapas posteriores del desarrollo del niño/a, durante la infancia o la adolescencia.

Infografía: Rasgos faciales y síntomas conductuales del Síndrome de Alcoholismo Fetal (SAF)

Impacto en el Desarrollo Cerebral y Neurológico

El alcohol es una de las principales causas de trastornos del neurodesarrollo. No hay ninguna parte del cuerpo del bebé que no pueda ser afectada negativamente por el consumo de alcohol de la madre; no obstante, el sistema nervioso y, en concreto, el cerebro, es uno de los órganos más vulnerables al consumo de alcohol durante esta etapa. Esta especial vulnerabilidad del cerebro y la gran cantidad de funciones que controla y en las que interviene, hace que las manifestaciones del daño relacionado con el consumo de alcohol durante el embarazo sean tan variadas en intensidad y en el tiempo, pudiendo aparecer en el nacimiento o durante la infancia o adolescencia.

Estudios llevados a cabo por Socidrogalcohol señalan que nueve de cada diez niños que nacen con síndrome alcohólico fetal sufren retraso mental y que el 60 por ciento presenta fracaso escolar y alteraciones de conducta. A través de estudios de imagen, PET y TAC, se ha observado que estos niños sufren alteraciones tanto micro como macroscópicas en el hipocampo, córtex frontal y vérmix cerebeloso. Éstas provocan disminución de las funciones sensitivas (oído, vista, tacto…), disminución de la cognición, que se refleja en una menor capacidad de memoria y atención; son niños incapaces de completar tareas, que no piden información, que tienen tendencia a dañar a otros, malinterpretan las órdenes, corren riesgos innecesarios o no son capaces de percibirlos. Además, se ha establecido una correlación del síndrome de alcoholismo fetal con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad y con el autismo.

¿Sabías qué? Sobre el Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF)

¿Existe una Cantidad Segura de Alcohol Durante el Embarazo?

No hay ninguna cantidad "segura" conocida de consumo de alcohol durante el embarazo. El consumo de alcohol parece ser más dañino durante los primeros 3 meses del embarazo; sin embargo, tomar alcohol en cualquier momento del embarazo puede ser perjudicial. No existe un límite de consumo que sea seguro, por lo que el único consumo seguro de alcohol durante el embarazo es el consumo cero.

El alcohol incluye la cerveza, el vino, las bebidas a base de vino y el licor. Una copa de vino, una lata de cerveza y un trago de licor tienen aproximadamente la misma cantidad de alcohol. Cada embarazo es diferente, la exposición al alcohol antes del nacimiento puede causar más daño a un niño que a otro. Usted podría tener un niño que nace sano y otro niño que nace con problemas.

Efectos del Consumo Ocasional y Crónico

La cantidad que se bebe es tan importante como la frecuencia con la cual se bebe. Incluso si usted no bebe con frecuencia, tomar una gran cantidad una vez puede ser dañino para el bebé. Las borracheras con la bebida (5 o más tragos en una ocasión) incrementan enormemente el riesgo de que el bebé desarrolle algún daño relacionado con el alcohol. Las bebedoras empedernidas (aquellas que toman más de 2 bebidas alcohólicas al día) están en mayor riesgo de dar a luz a un hijo con síndrome de alcoholismo fetal. Cuanto más alcohol se consume, mayor es el daño que puede ocasionar. El consumo ocasional de grandes cantidades, como el que se produce en los casos de borracheras o los consumos en atracón, aumentan también la probabilidad de que el desarrollo del bebé se vea seriamente afectado.

Tomar cantidades moderadas de alcohol estando embarazada puede llevar a un aborto espontáneo. De hecho, se considera que el alcohol es causante del 5% de los abortos espontáneos, pudiendo llegar al 45% en aquellas mujeres que beben 45 o más ml/día de alcohol absoluto. Las complicaciones que se observan en el bebé pueden incluir parálisis cerebral, parto prematuro, aborto o muerte infantil.

Mitos sobre el Alcohol y la Lactancia

Algunas creencias sobre los posibles beneficios del consumo de ciertas bebidas alcohólicas para la lactancia son rigurosamente falsas. El alcohol no aumenta la cantidad de leche materna ni mejora su calidad y representa un claro perjuicio para el bebé.

Prevención y Recomendaciones

Abstinencia Total: La Única Medida Segura

La única manera de prevenir el síndrome de alcoholismo fetal es no tomar alcohol durante el embarazo. El TEAF es 100% prevenible y es responsabilidad de todas las personas y de la sociedad en su conjunto. Las mujeres que estén embarazadas o que estén tratando de quedar embarazadas deben evitar beber cualquier cantidad de alcohol, e incluso, desde que planifican su embarazo.

Si usted no sabía que estaba embarazada y tomó alcohol, deje de tomarlo tan pronto como sepa de su embarazo. Cada día importa. Cuanto antes deje de beber alcohol, más saludable será su bebé. Escoja versiones sin alcohol de las bebidas que le gustan.

Es recomendable que las embarazadas soliciten consejo a su ginecólogo y/o matrona con respecto a este tema y a otros hábitos que pueden suponer riesgos añadidos para su salud y la del bebé.

Si estás embarazada y no puedes dejar de beber, pídele ayuda a tu obstetra, médico de atención primaria u a otro profesional de la salud. También puede elegir hablar con un profesional de la salud mental. Si no puede controlar la bebida, evite estar en compañía de otras personas que estén consumiendo alcohol. Las mujeres embarazadas que padecen alcoholismo deben unirse a un programa de rehabilitación para el alcoholismo. Hay una variedad de tratamientos que pueden ayudarle; las opciones para las mujeres embarazadas incluyen tratamientos conductuales y grupos de apoyo mutuo. El tratamiento es un proceso continuo.

Debido a que el diagnóstico temprano puede ayudar a reducir el riesgo de algunas dificultades en niños con síndrome alcohólico fetal, hazle saber al profesional de atención médica de tu hijo si tomaste alcohol cuando estabas embarazada. Si has adoptado a un niño o lo tienes en acogida, es posible que no sepas si la madre biológica bebió alcohol durante el embarazo. La adopción internacional de algunos países puede presentar un mayor índice de consumo de alcohol por parte de las madres embarazadas.

Apoyo del Entorno y Asesoramiento Profesional

En la tarea de mantener hábitos saludables durante el embarazo, resulta fundamental el apoyo y la solidaridad de la pareja, de los miembros de la familia, de los amigos/as y de los compañeros/as de trabajo, que deben apoyar el mantenimiento de los hábitos saludables de la mujer durante todo el embarazo y la lactancia y favorecer, frente a opciones no beneficiosas y/o de riesgo, la elección de alternativas saludables.

Algunos estudios han observado que el consumo de alcohol por parte del hombre en el periodo preconcepcional también puede tener un impacto en la salud infantil. Así mismo, el consumo de alcohol durante el embarazo por la pareja puede tener un impacto en el consumo de alcohol de la madre.

Investigación y Concienciación

Estudios sobre Exposición Prenatal al Alcohol

Los investigadores estudiaron por primera vez los efectos en todo el genoma de la exposición prenatal al alcohol sobre la función génica y el epigenoma de la placenta. Aunque los recién nacidos expuestos al alcohol al principio del embarazo no diferían de los controles en cuanto a peso o altura al nacer, tenían una cabeza significativamente más pequeña. Según los investigadores, esto puede sugerir efectos adversos de la exposición prenatal temprana al alcohol sobre el desarrollo cerebral.

Pese a que los expertos insisten en el hecho de que lo prioritario no son las cifras sino sensibilizar tanto a las madres como a los profesionales sanitarios sobre las graves consecuencias de la ingesta de alcohol durante el embarazo, se ha puesto en marcha el primer estudio que permitirá evaluar la repercusión real de este problema en España. Desde Socidrogalcohol se ha iniciado un análisis en un hospital valenciano y que en breve se hará extensivo a otros centros de Málaga, Jaén, Cáceres y Madrid.

La Perspectiva de los Organismos Internacionales

La estrategia mundial de la OMS sobre alcohol entiende como “uso nocivo del alcohol” un concepto amplio que abarca el consumo de alcohol que provoca efectos sanitarios y sociales perjudiciales para el bebedor, para quienes lo rodean (terceros) y para la sociedad en general, así como las pautas de consumo de alcohol asociadas a un mayor riesgo de resultados sanitarios perjudiciales. Es importante que los ciudadanos conozcan que el conocimiento científico nos informa que el riesgo cero no existe y que progresa en función del nivel de consumo, sin todavía llegarse a consensuar un dintel de validez y aceptación universal. Es decir, el grado de riesgo por el uso nocivo del alcohol varía en función de la edad, el sexo y otras características biológicas del consumidor, así como de la situación y el contexto en que se bebe. Algunos grupos y personas vulnerables presentan una mayor sensibilidad a las propiedades tóxicas, psicoactivas y adictivas del etanol.

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