El río Garona, uno de los cursos fluviales más importantes de Europa Central, discurre principalmente por Francia, pero sus orígenes se encuentran en los majestuosos Pirineos, donde una sorprendente interacción geológica desvela su verdadero nacimiento. Detrás de la belleza de los paisajes pirenaicos, se esconden historias extraordinarias que revelan cómo el Garona, al menos en parte, es aragonés.
La Intriga del Forau de Aigualluts

Una de estas historias nos lleva hasta el Valle de Benasque, a uno de los enclaves más emblemáticos del Parque Natural Posets-Maladeta: el Forau de Aigualluts. Este lugar de incuestionable belleza se caracteriza por una gran cascada formada por las aguas de fusión de glaciares que descienden para arremolinarse y desaparecer en el conocido Forau, un agujero en la lengua benasquesa, el patués.
Con la Tuca d´Aneto y su glaciar, y la Tuca d´Aigualluts como telón de fondo, la pregunta de a dónde van a parar estas aguas ha intrigado a pirineistas, naturalistas y geólogos desde el siglo XVIII. Si se lanza la mirada aguas abajo del Forau, no hay rastro de agua.
La Revelación de Norbert Casteret

El misterio del Forau de Aigualluts fue desvelado en 1931 por el equipo del geólogo y espeleólogo francés Norbert Casteret. El 19 de julio de 1931, Casteret y su equipo vertieron 60 kilos de fluoresceína, el colorante más potente de la época, en el Forau. Comprobaron que el agua teñida de color verde resurgía en los Uelhs deth Joeu, en la Artiga de Lin (Valle de Arán), a unos 4 kilómetros de distancia. "¡Le Goueil coule vert!" gritaba Casteret al confirmar el resurgimiento de las aguas en la Artiga de Lin.
Explicación Geológica del Fenómeno
La explicación geológica de este fenómeno es fascinante. El Forau es una sima de hasta 70 metros de diámetro y 40 de profundidad, formada por la erosión del agua durante miles de años en rocas calizas. Las aguas de fusión de los glaciares de Aneto, Barrancs y Salenques entran por esta sima y transcurren de manera subterránea durante unos 4 kilómetros hasta salir nuevamente a la superficie a través de los Uelhs deth Joeu.
Este es uno de los pocos ejemplos en los que unas aguas que, en su transcurrir natural, deberían seguir hacia el sur, acaban desviándose al norte. Se estima que más de 90 hectómetros cúbicos de agua al año pueden derivarse de esta manera. La geología, en ocasiones, realiza conexiones sorprendentes.
El Nacimiento Convencional y Real del Garona
DOCUMENTAL PIRINEOS | Un Viaje a Través del Tiempo y la Naturaleza
El río Garona, según la definición tradicional, nace a 1.870 metros de altitud al noroeste del Pirineo catalán, en la comarca del Valle de Arán. Recorre 647 km y desemboca en el océano Atlántico, en el estuario de La Gironda (Francia). Su cuenca hidrográfica abarca 55.000 km², de los cuales el 1% (578 km²) se encuentra en territorio español.
En su margen derecha, los afluentes principales son los ríos Varradòs y Toran, mientras que en la margen izquierda se encuentran Aiguamòg, Valarties, Nere y Joeu. Es crucial destacar que el Garona recibe aportaciones de agua subterránea procedentes del Aneto, en la cuenca del Ésera, gracias a la composición kárstica del macizo montañoso donde se hallan estas dos cuencas.
La Conexión Subterránea con el Aneto
Las aguas que desaparecen por el Forau de Aigualluts, procedentes del glaciar del Aneto y el valle de Barrancs, surgen en la vertiente norte del Pirineo, en el Uelhs deth Joeu, en la Artiga de Lin. Este fenómeno, confirmado por la prueba de la fluoresceína, es clave para comprender el verdadero nacimiento del Garona desde una perspectiva geológica y fluvial.
Según la geografía y la geología, el nacimiento de un río se define por su fuente más alejada del curso principal. Para geólogos y técnicos fluviales, el nacimiento del Garona se sitúa en los lagos de Saboredo, que están más lejos que los "Ojos del Garona". Esta perspectiva resalta que, si bien el Garona nace en el Pla de Beret, a unos 1800 metros de altura, las aportaciones de aguas del Aneto a través de los Uelhs deth Joeu son fundamentales y amplían la extensión de su cuenca de origen.
El Garona es el caudal más importante de la Val d’Aran, donde nace y discurre a lo largo de todo el territorio aranés, pasando por Vielha y, ya en territorio francés, por Toulouse, su capital.
Características y Afluentes del Garona
El río Garona recibe la contribución hídrica de tres afluentes principales: el río Ariège, el río Tarn y el río Lot. Los recursos de la cabecera de la cuenca del Garona se destinan principalmente a la generación de energía.
El Garona es uno de los pocos ríos del mundo que cuenta con una ola de marea (tidal bore o mascaret). Esta ola de marea permite a los surfistas remontar el río hasta el pueblo de Cambes, a casi 100 kilómetros de la costa del Océano Atlántico. El río no es navegable en su totalidad, pero está conectado con el mar Mediterráneo a través del Canal du Midi, en Toulouse.
Aunque el río nunca fue canalizado, hubo un período en la Edad Media en que se utilizó para la navegación comercial, especialmente en la zona de Toulouse. Hoy en día, su navegabilidad está limitada a la zona de marea. Es considerado un río de aguas bravas, pero es totalmente navegable en Castets-en-Dorthe, donde se une con el Canal de Garona. En Burdeos, en el Pont de Pierre, el Garona se transforma en un canal marítimo y, más adelante, en Bec d´Ambés, se ensancha y cambia su nombre a Gironda.
Particularidades del Garona
- Tiene un agujero de marea, cuyo diámetro aparece y desaparece, situado a 120 kilómetros del Atlántico, un atractivo para esquiadores y surfistas.
- Durante el mareomotriz, se producen rápidas y grandes fluctuaciones en las velocidades del agua, causando tensiones y turbulencias, sobre todo en el canal de Arcins.
- Su papel en la navegación interior es muy importante, permitiendo que los barcos provenientes del océano lleguen al puerto de Burdeos.
- Su estiaje ocurre entre los meses de julio y octubre, mientras que las aguas altas tienen lugar en primavera y en invierno, alcanzando un caudal medio considerable incluso en agosto.
Influencia del Garona en el Valle de Arán

El río Garona siempre ha sido considerado la puerta de entrada o la ventana hacia Francia del Valle de Arán, una región tradicionalmente aislada por su orografía. El Garona pasa por diferentes pueblos del valle como Arties, Vielha, Bosost, Les o Las Bordas. Su inicio ha permitido conectar la historia propia del valle con la cultura del sur francés, con la que siempre ha estado ligado. Un total de 40 kilómetros del río transcurren en tierras aranesas, permitiendo a visitantes y autóctonos disfrutar de su entorno natural.
En primavera, las aguas del Garona son más bravas que nunca, ofreciendo aventuras para deportes acuáticos como el rafting, una actividad sencilla y apta para todos los públicos. El recorrido del Garona alterna aguas bravas y tranquilas, permitiendo contemplar el verde paisaje del valle. El Valle de Arán aprovecha el inicio del río Garona para ofrecer a sus visitantes deportes acuáticos y paseos por su cauce.