La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen que utiliza ultrasonidos (ondas sonoras de alta frecuencia) para obtener imágenes del feto, la placenta y el líquido amniótico. Es un método seguro para la madre y el bebé, ya que no emplea rayos X. Durante una ecografía fetal, un transductor se coloca sobre el abdomen de la persona embarazada o, en algunos casos, en la vagina o la zona entre la vagina y el ano. Las ondas sonoras se traducen en un patrón de áreas claras y oscuras, generando una imagen del feto en una pantalla.

¿Qué es la Ecografía Fetal y Cómo Funciona?
La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen basada en la emisión de ultrasonidos por una sonda. Los ultrasonidos penetran en el órgano a estudiar, en este caso en el feto, y mediante fenómenos físicos como la reflexión, una parte de esos ultrasonidos se transforma en señales eléctricas que aparecen en la pantalla del ecógrafo en forma de imágenes. Para facilitar el paso de los ultrasonidos a través de la piel se utiliza un gel acuoso.
Esta prueba diagnóstica permite observar el desarrollo del feto dentro del útero materno y facilita el diagnóstico de malformaciones. Sin embargo, es importante tener claro que una ecografía normal no siempre significa que el feto sea normal, ya que hay anomalías y malformaciones que no son visibles mediante el ecógrafo. Según diversos estudios científicos, la ecografía puede detectar el 60% de las malformaciones fetales y el 75% de los fetos afectados por la trisomía del cromosoma 21 (Síndrome de Down).
Tipos de Ecografías Fetales
Las ecografías fetales pueden realizarse a través de dos vías principales y ofrecer diferentes tipos de imágenes:
Vías de Realización de la Ecografía
- Ecografía Transvaginal: Se introduce un ecógrafo a través de la vagina. Este tipo de prueba es más habitual durante los primeros meses de embarazo.
- Ecografía Transabdominal: El ecógrafo se desliza por la zona del abdomen. Generalmente, se aplica en el segundo y tercer trimestre de embarazo y se aconseja a la embarazada acudir con la vejiga llena para obtener una imagen más nítida.
Tipos de Imagen Obtenida
Además de la vía de realización, las ecografías se distinguen por el tipo de imagen que producen:
- Ecografía 2D: Es la ecografía fetal tradicional que permite observar al feto en dos dimensiones, con imágenes en blanco y negro. Aporta información sobre el crecimiento y desarrollo del feto.
- Ecografía 3D: A la imagen 2D clásica se añade el volumen fetal y el color, ofreciendo una imagen más clara y nítida de las estructuras fetales. Es segura para el feto y la madre, ya que no emite radiación. Las ecografías fetales en 3D suelen usarse para detectar problemas en el rostro, los huesos o los tubos neurales.
- Ecografía 4D: Además de ver al feto en tres dimensiones, ofrece una cuarta dimensión: el movimiento del feto en tiempo real. Esto ayuda a conocer la capacidad motora del bebé, su comportamiento general y respuesta a estímulos.
- Ecografía 5D: Gracias a los avances tecnológicos, la imagen de la ecografía 5D es mucho más detallada y realista que en el resto de tipos ecográficos.
La elección de un tipo de ecografía u otro dependerá de la situación de cada embarazada, así como de su alcance económico. La ecografía 2D es más económica que una 5D, pero las imágenes no serán tan precisas. En cualquier caso, el objetivo de todos los tipos de ecografías es observar al bebé.

Biometría Fetal: Medición del Crecimiento del Feto
La biometría fetal es un componente crucial de la atención prenatal que implica la medición del tamaño y el crecimiento del feto durante el embarazo. Proporciona información valiosa sobre el desarrollo del bebé y ayuda a evaluar si el feto está creciendo a un ritmo saludable.
Mediciones Clave de la Biometría Fetal
La biometría fetal implica varias mediciones importantes:
- Longitud Corona-Rabadilla (CRL): Medida durante el primer trimestre, mide la longitud del bebé desde la coronilla hasta la rabadilla.
- Diámetro Biparietal (BPD): Es la distancia entre los dos lados de la cabeza del bebé, tomada a la altura del tálamo.
- Circunferencia de la Cabeza (HC): La circunferencia de la cabeza del bebé.
- Circunferencia Abdominal (CA): Ayuda a evaluar el crecimiento fetal y la función de la placenta.
- Longitud del Fémur (FL): La longitud del hueso del muslo del bebé, utilizada para evaluar el desarrollo esquelético.
Proceso de la Biometría Fetal
La biometría fetal se realiza mediante un examen de ultrasonido. Se utilizan ondas para crear imágenes del feto en el útero, que luego son analizadas por un proveedor de atención médica para tomar las medidas necesarias.
Interpretación de los Resultados
Los resultados se comparan con tablas de crecimiento estandarizadas para determinar si el feto está creciendo como se esperaba:
- Crecimiento normal: Las medidas fetales dentro de los límites normales indican un desarrollo saludable.
- Restricción del Crecimiento Intrauterino (RCIU): Si las medidas están por debajo del rango esperado, podría indicar que el feto no está creciendo adecuadamente, posiblemente debido a problemas con la placenta o la salud materna.
- Grande para la Edad Gestacional (LGA): Medidas mayores a las esperadas pueden indicar un crecimiento excesivo, asociado a afecciones como la diabetes gestacional.
- Estimación de la edad gestacional: Las mediciones, especialmente la CRL y el BPD, ayudan a estimar la edad gestacional del bebé.
La biometría fetal es un procedimiento seguro y no invasivo, fundamental para el control de la salud y el desarrollo del bebé durante el embarazo.
Ecografías en el Embarazo por Trimestres
Generalmente, y según los protocolos de la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO), se recomiendan al menos 3 ecografías fetales en un embarazo de bajo riesgo, una en cada trimestre de gestación. En embarazos de riesgo, el especialista puede aconsejar una ecografía mensual o bimensual para un mayor control.
Primer Trimestre (Semanas 6-13)
La primera ecografía se realiza entre la semana 6 y 13 de gestación. Sus objetivos son:
- Confirmar el embarazo mediante la visualización del saco o sacos embrionarios.
- Determinar la localización (intrauterina o extrauterina) del feto para descartar embarazo ectópico.
- Tomar medidas del feto y escuchar el latido fetal.
- Determinar la semana exacta de gestación y establecer la fecha aproximada del parto.
- Verificar la ausencia de grandes anomalías morfológicas, observar el cráneo y todos los miembros, y la correcta posición del corazón.
- Medir el pliegue nucal, que, junto con la medida del embrión y la edad de la madre, puede revelar ciertas anomalías cromosómicas o cardíacas.

Segundo Trimestre (Semanas 16-20, especialmente la semana 20)
La ecografía del segundo trimestre se realiza entre las semanas 16 y 20 de gestación, siendo la ecografía de la semana 20 (o morfológica) una de las más importantes. Se lleva a cabo por vía abdominal y se centra en un estudio detallado de la anatomía del bebé. Los elementos clave que se evalúan son:
- Examen morfológico completo: Se busca descartar anomalías inesperadas y se explora de manera meticulosa todas las estructuras fetales.
- Estudio del corazón: Se determina su orientación, el corte de cuatro cámaras, válvulas, tabiques, salida de grandes vasos y retorno venoso. Las anomalías cardíacas son de las más difíciles de diagnosticar.
- Medición de la cabeza, abdomen y fémur (biometría): Para comprobar el correcto crecimiento del feto.
- Determinación del sexo del bebé: Generalmente posible con una fiabilidad superior al 98%.
- Abdomen: Se observa el estómago (como una burbuja negra), el hígado, el intestino delgado y grueso, los riñones y la vejiga urinaria.
- Extremidades superiores e inferiores: Evaluación de los huesos largos y visualización completa de manos y pies.
- Placenta, cordón y líquido amniótico: Evaluación detallada de su tamaño, madurez, localización, inserción y número de vasos del cordón.
Esta ecografía es crucial para detectar pequeñas anomalías morfológicas que puedan requerir una amniocentesis. Su importancia radica en que en esta fase de la gestación, la cantidad de líquido amniótico es alta, facilitando una buena visualización, y el grado de osificación fetal no dificulta la exploración tanto como al final del embarazo. Además, el feto es aún inviable, lo que es relevante para la legislación en algunos países.
ECOGRAFÍA SEMANA 20 ⏰ (MORFOLÓGICA): ÓRGANOS 🧠, MALFORMACIONES , ... - Ginecología y Obstetricia -
Tercer Trimestre (Semanas 32-34)
La tercera ecografía fetal se realiza entre las semanas 32 y 34 de gestación. Permite:
- Determinar la posición fetal.
- Tomar medidas del feto y evaluar su crecimiento.
- Ver con claridad el sexo del futuro bebé, ya que en este momento los testículos de los niños ya han descendido.
- Descubrir la aparición de anomalías morfológicas tardías.
- Evaluar la posición de la placenta.
- Observar que el cordón umbilical no rodee el cuello del feto.
- Medir la cantidad de líquido amniótico.
En embarazos gemelares, esta ecografía permite conocer el estado de cada bebé en el útero y medir la longitud cervical para predecir la posibilidad de un parto pretérmino.
Posición Fetal y su Impacto en el Parto
A medida que avanza el embarazo, es importante conocer la colocación del feto, lo cual se puede averiguar mediante las “maniobras de Leopold” (palpación) o, con mayor exactitud, a través de la ecografía. La posición del feto tiene un efecto importante en el parto, y ciertas posiciones pueden requerir un parto por cesárea.

Términos Clave sobre la Posición Fetal
- Presentación: Se refiere a la parte del cuerpo del feto que sale primero por el canal del parto (cabeza, nalgas, hombro o cara). La más frecuente y segura es la
presentación en vértex o cefálica (cabeza primero). - Posición: Indica si el feto está mirando hacia atrás (
occipucio anterior , hacia la espalda de la madre) o hacia delante (occipucio posterior , hacia el hueso púbico de la madre). La posición más frecuente y fácil para el parto esoccipucio anterior . - Situación: El ángulo que forma el feto en relación con la madre y el útero. La
situación longitudinal (columna vertebral del bebé paralela a la de la madre) es normal. También puede ser transversal (lateral) u oblicua (en ángulo). - Cuello flexionado hacia adelante con la barbilla metida y brazos cruzados sobre el pecho: Estas son las posturas ideales para un parto vaginal.
Si el feto está en una posición, situación o presentación diferentes, el parto puede ser más difícil y un parto vaginal normal podría no ser posible.
Factores que Afectan la Posición Fetal
Las variaciones en la presentación y la posición fetales pueden ocurrir cuando:
- El feto es demasiado grande para la pelvis de la madre (desproporción fetopélvica).
- El útero tiene una forma anormal o contiene crecimientos como fibromas.
- El feto tiene un defecto congénito.
- Hay más de un feto (gestación múltiple).
Variaciones en la Posición y Presentación Fetal
Algunas variaciones que dificultan el parto incluyen:
- Presentación Occípito-Posterior (Cara al sol): El feto presenta la cabeza pero mira hacia adelante (hacia el hueso púbico de la madre). Esto puede dificultar el parto, requiriendo en ocasiones parto asistido con ventosa o fórceps, o cesárea.
- Presentación de Nalgas (Podálica): Las nalgas o los pies del bebé se presentan primero. Los bebés que nacen de nalgas por vía vaginal corren más riesgo de lesiones o muerte debido a que la cabeza puede quedar atrapada. Por esta razón, se prefiere la cesárea en estos casos. Si un bebé viene de nalgas, se pueden intentar métodos naturales para darle la vuelta o, en su caso, se puede realizar una
versión cefálica externa (VCE) , un procedimiento médico para girar al bebé manipulando el abdomen de la madre. - Presentación Facial (de cara) o de Frente: El cuello del bebé se arquea hacia atrás (facial) o menos arqueado (de frente). Si no cambian a presentación en vértice antes o durante el parto, generalmente se recomienda una cesárea.
- Posición Transversal: El feto está cruzado horizontalmente en el canal del parto y presenta primero los hombros. Se realiza una cesárea, a menos que sea el segundo bebé en un parto gemelar.
¿Cuándo se "mal" coloca el bebé?
Algunas condiciones que pueden llevar a una posición fetal inadecuada incluyen:
- Líquido amniótico muy abundante o insuficiente.
- Pelvis estrecha de la madre y cabeza grande del bebé.
- Placenta previa.
- Musculatura del útero floja.
Es importante saber que la posición del bebé puede cambiar a menudo, especialmente durante el segundo trimestre. Si a la semana 37 el médico no está seguro de la posición, se realizará un ultrasonido.