Luis García-Berlanga Martí, una figura cumbre del cine español, nació en Valencia el 12 de junio de 1921. Su legado artístico, marcado por una ironía mordaz y una profunda crítica social, le ha valido un lugar de honor en la historia del séptimo arte.

Orígenes Familiares y Primeros Años
Los orígenes de Berlanga reflejaban la dualidad de la España de su tiempo. Por el lado materno, su familia procedía de comerciantes llegados del Bajo Aragón, mientras que por el paterno descendía de una saga de políticos y terratenientes del vino de las comarcas valencianas del interior. Su abuelo, Fidel García Berlanga, fue un destacado miembro del Partido Liberal a finales del siglo XIX. La madre de Luis, Amparo Martí, provenía de una familia de emigrantes de Teruel. Berlanga describía su infancia, marcada por el mostrador de la pastelería familiar "Postre Martí", como un escenario donde se congregaban diversas clases sociales, un microcosmos que más tarde plasmaría en sus películas.
A los ocho años, sus padres lo internaron en el colegio Beau Soleil, en Suiza, una experiencia que le familiarizó con el idioma francés y la cultura galo, influyendo significativamente en su acervo cultural y creativo.
Juventud, Guerra Civil y División Azul
La juventud de Berlanga estuvo marcada por los turbulentos acontecimientos de la Guerra Civil Española. Su padre, afiliado a Unión Republicana y miembro del Frente Popular, fue perseguido por facciones de la ultraizquierda, lo que le obligó a huir a Tánger. Durante este periodo, Luis se unió a la División Azul, motivado en parte por un espíritu aventurero y por el deseo de impresionar a una joven de la que se había enamorado. Posteriormente, reconoció que su alistamiento también respondía a la esperanza de conmutar la pena de muerte impuesta a su padre por el bando vencedor. Con el tiempo, Berlanga aborreció las divisiones políticas y se comportó como una persona profundamente liberal, cercana al libertarianismo.
Su experiencia en la División Azul, aunque controvertida, formó parte de su compleja peripecia vital, influyendo en su visión del mundo y, por ende, en su obra cinematográfica.

Inicios en el Cine y Renovación del Cine Español
Tras sus estudios de Filosofía y Letras, en 1947, Berlanga se trasladó a Madrid e ingresó en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas, siendo alumno de la primera promoción y su primer titulado. Junto a Juan Antonio Bardem, se le considera uno de los artífices de la renovación del cine español de posguerra. Debutó como director en 1951 con la película "Esa pareja feliz", codirigida con Bardem.
Su cine se caracterizó por una mordaz ironía y ácidas sátiras sobre las situaciones sociales y políticas de la España franquista y de la Transición. Películas como "Bienvenido, Mister Marshall" (1953), "Plácido" (1961), "El verdugo" (1963), "La escopeta nacional" (1978), "Patrimonio nacional" (1981) y "Todos a la cárcel" (1993) son testimonios de su genialidad para retratar la realidad española con un espejo deformante y un humor corrosivo.
Escena de Plácido (Luis García Berlanga, 1961)
Reconocimientos Nacionales e Internacionales
La trayectoria de Luis García Berlanga estuvo jalonada de numerosos premios y reconocimientos. A nivel nacional, obtuvo galardones del Sindicato Nacional del Espectáculo, el Círculo de Escritores Cinematográficos, la Semana Internacional de Cine de Valladolid, el San Jorge de Barcelona, y los premios de las revistas "Triunfo" y "Fotogramas". En 1993, recibió el Goya al mejor director por "Todos a la cárcel".
Internacionalmente, su obra fue aclamada en los más importantes festivales. En Cannes, "Bienvenido, Mister Marshall" obtuvo el premio a la mejor comedia en 1953. En Venecia, "Calabuch" recibió el premio de la OCIC en 1956, y "El verdugo" el premio de la Crítica en 1963. Esta última película también fue galardonada en 1965 con el Gran Premio del Humor Negro de la Academia Francesa y el Premio de la Crítica en el Festival de Moscú. En 1961, "Plácido" fue nominada al Oscar como mejor película extranjera, siendo la segunda película española en recibir tal distinción.
Como recompensa a la totalidad de su obra, recibió el Premio Número Uno del Festival de Cine Europeo de Rimini, fue reconocido como uno de los diez cineastas más relevantes del mundo en el Festival de Karlovy Vary, y obtuvo el Premio Vittorio de Sica del Festival de Sorrento y el Mercurio de Oro Internacional.
Actividades Complementarias y Legado
A lo largo de su carrera, García-Berlanga desempeñó diversas actividades relacionadas con el cine: fue profesor de la Escuela Oficial de Cinematografía, Presidente de ADIRCE (Asociación de Directores Cinematográficos Españoles), Presidente de la Filmoteca Española y Presidente de Honor de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.
Fue miembro del Consejo Valenciano de Cultura y impartió conferencias en prestigiosas instituciones culturales como la Universidad de Harvard, la Universidad del Sur de California, la Universidad de Santa Bárbara, la Universidad de la Sorbona, el Europ 92 en París, el Colegio Español en Londres y Roma, y el Instituto Cervantes de Nueva York.
Retrospectivas y ciclos de sus películas se proyectaron en ciudades como Londres, Moscú, Milán, Múnich, Bruselas y París, además de en 24 universidades americanas y en la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood.
El impacto de su obra es tal que el término 'berlanguiano' ha sido incluido en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, definiéndose como "que tiene rasgos característicos de la obra de Luis García Berlanga", para señalar situaciones esperpénticas.

Últimos Años y Fallecimiento
Luis García Berlanga falleció el 13 de noviembre de 2010 a los 89 años en su casa de la urbanización de Somosaguas, Pozuelo de Alarcón (Comunidad de Madrid). En 2008, ya con un delicado estado de salud, depositó en el Instituto Cervantes un sobre con un secreto, cuya revelación solicitó para el 12 de junio de 2021, fecha del centenario de su nacimiento.
Sobre su obra han escrito numerosos críticos y ensayistas, y su figura sigue siendo objeto de estudio y admiración, consolidando su posición como uno de los pilares fundamentales del cine español.
Localizaciones Emblemáticas en su Filmografía
Muchas de las películas de Berlanga se ubicaron en escenarios españoles, analizando la sociedad de su tiempo, especialmente en la época de posguerra. Algunas de estas localizaciones se han convertido en icónicas gracias a su cine:
- Guadalix de la Sierra (Madrid): La plaza de este pueblo fue el escenario de secuencias memorables de "Bienvenido, Mister Marshall", incluyendo la famosa canción. Tras el fallecimiento del director, fue nombrado Hijo Predilecto de Guadalix a título póstumo.
- Peñíscola (Castellón): Berlanga fue el primero en utilizar esta localidad como escenario cinematográfico. Años después, Samuel Bronston rodó aquí la batalla final de "El Cid".
- Ateca (Zaragoza): Este municipio fue el elegido para rodar "El Verdugo", una de sus películas más emblemáticas, que narra la historia de un hombre que debe asumir el rol de verdugo para mejorar su situación vital.
- Cuevas del Drach (Mallorca): Escenario de una de las películas más celebradas del cineasta, "El Verdugo", protagonizada por Nino Manfredi, Emma Penella, José Isbert y José Luis López Vázquez.
- Villar del Arzobispo (Valencia): En este pueblo se centra la historia de "Bienvenido, míster Marshall", sobre el intento de revitalizar un balneario con el rumor de la aparición de San Dimas.
- Torre de los Lujanes (Madrid): Aunque no es una localización de rodaje directa, el ambiente de las clases altas madrileñas a menudo se evoca en sus películas.
- Calanda (Teruel): En el contexto de "Calabuch", se recrea un ambiente de pueblo tradicional y costumbrista.
- Alcorisa (Teruel): Pueblo turolense que sirvió de inspiración y para algunas localizaciones en obras que retrataban la vida en la España rural.
- Puebla de Don Fabrique (Granada): Esta localidad fue utilizada en algunas de sus producciones, contribuyendo a la diversidad de escenarios españoles.
- Cerdeña (Italia): Aunque principalmente un director español, Berlanga también exploró localizaciones internacionales, como en la coproducción "Las cuatro verdades" ("Les quatre vérités", 1963).