Las primeras etapas de la vida humana, desde el nacimiento hasta los dos años, están marcadas por un desarrollo extraordinariamente rápido y una inmadurez fisiológica que exige cuidados y nutrición específicos. Comprender las diferencias y características de cada fase es fundamental para asegurar el bienestar del niño. En este contexto, se distinguen principalmente dos periodos iniciales: el neonato y el lactante.
¿Qué es un Neonato?
Un neonato, también denominado recién nacido, es un bebé de 4 semanas o menos. Este periodo neonatal comprende las primeras cuatro semanas de vida, un tiempo en el que los cambios son muy rápidos y se pueden presentar muchos eventos críticos.
Durante esta fase crucial, se establecen los patrones de alimentación y empieza a formarse el vínculo entre los padres y el bebé. Sin embargo, el riesgo de infecciones que pueden volverse más graves es más alto, y muchos defectos congénitos o de nacimiento se notan por primera vez en este período.
Desarrollo Sensorial y Comportamental del Neonato
- El recién nacido se queda quieto al oír voces, se tranquiliza con la voz de su madre y se alarma con los ruidos fuertes.
- El ojo del recién nacido tiene una correcta anatomía, pero su capacidad funcional es inmadura. Necesita recibir estímulos para que su sistema visual madure adecuadamente.
- El recién nacido es capaz de distinguir entre la luz y la oscuridad.

¿Qué es un Lactante?
La etapa del lactante se define como el periodo comprendido desde los 28 días a los 2 años de vida. Es una época de grandes cambios físicos y de hitos en su desarrollo. El lactante es vulnerable e inmaduro en muchos aspectos, lo que hace que los padres sean quienes satisfagan sus necesidades.
Los primeros meses de vida (la etapa de lactante) son una fase en la que tienen lugar muchos cambios rápidos: antropométricos, de composición corporal y de maduración de órganos y sistemas. Estos cambios suponen una demanda exigente desde el punto de vista nutricional, tanto en el aspecto cuantitativo como cualitativo.
Hitos del Desarrollo del Lactante
Durante esta etapa, el bebé, que es un ser activo con capacidades innatas poderosas para conseguir atención a sus necesidades, pasa de ser un recién nacido inmóvil a un niño capaz de caminar y explorar el entorno. La maduración y el desarrollo cerebral del niño pequeño influyen tanto en la genética como en la interacción con el mundo que lo envuelve y que le da lo que va necesitando física y psicológicamente para su crecimiento personal.
Desarrollo Físico y Motor
- Durante los primeros 18 meses de vida, el niño pasa de ser un recién nacido inmóvil a un niño capaz de caminar y explorar el entorno.
- Un motivo frecuente de consulta es el pie plano que presentan los niños al caminar, lo cual es fisiológico en esa época de la vida.
- A los 3-4 meses, el lactante comienza a prestar atención a sus manos.
- A los 4 meses es capaz de alcanzar juguetes.
- A los 6 meses puede pasar objetos de una mano a otra haciendo prensión con toda la mano.
- A los 10 meses ya lo hace mediante la pinza digital (pulgar-dedo índice/medio).

Desarrollo Sensorial y Cognitivo
- Al mes, el neonato es capaz de fijar la mirada y seguir un objeto en un ángulo de 90º.
- A las 6 semanas debe ser capaz de establecer contacto visual con la madre y reaccionar a expresiones faciales.
- La percepción de los colores se inicia hacia los 2-3 meses.
- Una vez conseguida la movilidad, el niño comienza a explorar el entorno y requiere atención y supervisión constante.
- A los 18-24 meses disfruta con el juego simbólico y emplea juguetes pequeños, muñecas, cucharilla como si fuera su equivalente real.
Desarrollo Social y Comunicativo
El lactante tiene un gran interés social y comunicativo con otros seres humanos. Se comunica de forma precoz a través de expresiones faciales y sonidos básicos.
- A las 6 semanas, la sonrisa social (voluntaria) es un hito muy importante y muy constante.
- Durante los siguientes meses, el lactante muestra cada vez mayor respuesta social, por eso, en esta etapa es muy importante el inicio de los "juegos" (cantando, mostrando cuentos, conversando).
- A los 3-4 meses, produce gorgoritos como "aa, aa".
- A los 7-8 meses pronuncia bisílabos como "papá" y "mamá" de forma inespecífica.
- A los 8 meses muestra ansiedad y disgusto cuando se separa de la madre.
- A los 10 meses dice adiós con la mano.
- A los 12-13 meses hace uso adecuado de "papá" y "mamá" y entiende el "no".
Es importante saber que existe una gran variación en la adquisición del lenguaje entre los niños.
Cambios Fisiológicos y Necesidades Nutricionales en las Primeras Etapas de Vida
Los primeros meses de la vida son una etapa crítica, ya que el organismo está inmaduro, en crecimiento y formación. Los efectos de los desequilibrios y los errores en este periodo pueden ser más graves y tener repercusiones en el futuro.
Inmadurez de Órganos y Sistemas
Durante esta etapa, se observa inmadurez de diversos órganos y sistemas, destacando aquellos que intervienen en el metabolismo endógeno (hígado y riñón) y en otros procesos de la alimentación (sistema nervioso y digestivo).
Metabolismo y Crecimiento
- El metabolismo endógeno está incrementado.
- La velocidad de crecimiento es rápida. Los lactantes suelen doblar su peso de nacimiento a los 4-6 meses, y al año lo triplican. En relación con su longitud, suele aumentarse un 50% en el primer año de vida y duplicarse a los 4 años.
- En los primeros meses de vida se produce un aumento de masa grasa (a los 6 meses supone aproximadamente el 25% del peso corporal), mientras que en los restantes 6 meses se produce un mayor incremento de la masa magra corporal.

Maduración del Tracto Gastrointestinal
Se producen cambios significativos en el tracto gastrointestinal:
- Aumenta la capacidad del estómago, desde unos 10-20 mL al nacimiento, a 200 mL al año de vida, lo que permite ir aumentando el consumo de alimentos.
- Se produce el desarrollo de los diferentes sistemas enzimáticos para permitir una digestión completa de alimentos más complejos. Enzimas implicadas en los procesos de digestión como la pepsina, factor intrínseco, amilasa, tripsina o quimotripsina no alcanzan niveles de adulto hasta que no han pasado varios meses de vida.
- Desde el punto de vista de la maduración neuromuscular, se produce la aparición del reflejo de deglución y coordinación con la succión. En prematuros, estos reflejos pueden no estar aún coordinados, no permitiendo la alimentación vía oral. También se observa la desaparición del reflejo de extrusión, el sostén cefálico y la sedestación, así como la aparición de movimientos de masticación.
Necesidades Nutricionales Específicas
Las necesidades nutricionales son exigentes. Las necesidades energéticas por kg de peso van disminuyendo con el tiempo, del mismo modo que la ganancia ponderal es menor. Sin embargo, las necesidades de los diferentes micronutrientes se van incrementando, lo que pone especial énfasis en la importancia de la calidad de la alimentación en esta etapa vital.
- Hidratos de carbono: 30-40% de la energía total consumida (VCT) en los primeros meses, y deben aumentar hasta valores de adulto (55-60% del VCT) al año de vida. El hidrato de carbono principal de la leche materna es la lactosa.
- Lípidos: 40-55% del VCT, que debe disminuir al año de vida al 30-35%, como en el adulto. Es importante asegurar el aporte de ácidos grasos esenciales y ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga.
- Proteínas: 2 g/kg/día en los primeros 6 meses, que deben disminuir a 1,6 g/kg/día a partir de entonces.
- Vitamina D: Se recomienda la suplementación durante el primer año de vida con 400 UI de vitamina D a todos los lactantes que se alimentan de lactancia materna y a aquellos alimentados con lactancia artificial que consumen menos de 1 litro/día de la misma. Esta recomendación incluye a prematuros (mantener suplementación hasta los 12 meses de edad corregida), niños poco expuestos a luz solar y niños de piel oscura.
Opciones de Alimentación y sus Beneficios
Elegir entre la lactancia materna y la lactancia con leche de fórmula es una de las decisiones más importantes que tienen que tomar los padres. Los expertos consideran que la leche materna es la mejor opción nutricional para los bebés, pero no siempre es posible para todas las mujeres.
Lactancia Materna (LM)
La leche materna es el alimento de elección los primeros 4-6 meses de vida, y una lactancia materna óptima permitiría salvar la vida de más de 820.000 menores de 5 años todos los años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras organizaciones recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, y continuarla por lo menos hasta que el bebé tenga 12 meses, y durante más tiempo si tanto la madre como el bebé así lo desean.
Beneficios para el Bebé
- Contiene los nutrientes necesarios en todas las etapas, desde el calostro a la leche madura. Es una "comida perfecta" que se digiere con facilidad.
- Menor exposición a proteínas extrañas y alérgenos, contribuyendo a la maduración más rápida de la barrera intestinal del recién nacido.
- Propiedades antiinflamatorias, inmunológicas y antiinfecciosas gracias a componentes como la IgA, lactoferrina y lisozimas. Los bebés amamantados contraen menos infecciones y son hospitalizados menos veces.
- Protege contra diversas afecciones crónicas y reduce la mortalidad neonatal si se inicia temprano (en la primera hora de vida).
- La leche materna es una fuente importante de energía y nutrientes para los niños de 6 a 23 meses, aportando más de la mitad de las necesidades energéticas entre los 6 y 12 meses, y un tercio entre los 12 y 24 meses.
- Los niños y adolescentes amamantados tienen menos probabilidades de padecer sobrepeso u obesidad, obtienen mejores resultados en las pruebas de inteligencia y tienen mayor asistencia a la escuela, asociándose a mayores ingresos en la vida adulta.
- Los bebés amamantados pueden probar diferentes sabores a través de la leche materna, lo que les ayuda a aceptar con más facilidad los alimentos sólidos cuando se introduzcan en su dieta.
- Siempre está disponible, fresca y lista para tomar.

Beneficios para la Madre
- Proporciona una experiencia de vinculación muy especial y ayuda a la madre a ganar seguridad en sí misma.
- La lactancia materna quema calorías y ayuda a que el útero se encoja, lo que contribuye a que las madres recuperen la figura y pierdan peso más deprisa.
- Reduce el riesgo de cáncer de mama y ovarios, hipertensión arterial, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
- Ayuda a espaciar los embarazos, ya que la lactancia exclusiva de niños menores de 6 meses tiene un efecto hormonal que a menudo induce la amenorrea.
Retos de la Lactancia Materna
- Incomodidad y molestias: Al principio, muchas mujeres pueden sentir incomodidad o dolor. Si amamantar resulta doloroso durante toda la toma o se tienen los pezones o los senos doloridos, es recomendable pedir ayuda a un asesor de lactancia o al médico.
- Tiempo invertido y frecuencia de las tomas: La lactancia materna exige una considerable cantidad de tiempo y dedicación, sobre todo al principio, ya que los bebés amamantados necesitan alimentarse más a menudo (cada dos o tres horas) porque la leche materna se digiere más deprisa.
- Dieta de la madre: Las mujeres que dan el pecho deben tener cuidado con lo que comen y beben (evitar pescado rico en mercurio, limitar alcohol y cafeína), ya que estas sustancias pueden transmitirse a través de la leche materna.
- Afecciones médicas, medicamentos y cirugía mamaria: Algunas condiciones o tratamientos (VIH, quimioterapia, ciertos medicamentos, cirugía mamaria) pueden hacer que la lactancia no sea segura o posible.
Lactancia Artificial (Fórmula)
Las "leches de fórmula" son una alternativa saludable para las madres que no pueden o deciden no amamantar a sus bebés, proporcionando los nutrientes necesarios para crecer y desarrollarse. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU. regula su fabricación para que contengan todos los nutrientes necesarios (incluyendo la vitamina D).
Ventajas de la Lactancia Artificial
- Comodidad y flexibilidad: Cualquiera de los dos padres o cualquier otro cuidador puede darle el biberón al bebé, lo que permite compartir la tarea de alimentar y ayuda a involucrar más a la pareja.
- La madre tiene mayor flexibilidad al no necesitar extraerse leche o buscar un lugar recogido para amamantar en público.
- Menor frecuencia de tomas: Puesto que la leche de fórmula es menos fácil de digerir que la leche materna, los bebés alimentados con leche de fórmula generalmente necesitan alimentarse con menos frecuencia.
- Dieta: Las mujeres que optan por la lactancia con leche de fórmula no necesitan preocuparse de que lo que coman o beban pueda afectar a sus bebés.
Desventajas de la Lactancia Artificial
- Carece de anticuerpos: No proporciona la protección añadida contra las infecciones y otras enfermedades que ofrece la leche materna.
- No reproduce la complejidad de la leche materna: Las leches artificiales están lejos de igualar la complejidad de la leche materna, que cambia a la par de las necesidades nutricionales del bebé.
- Organización y preparación: Requiere planificación para comprar la leche de fórmula y tener los complementos necesarios (biberones, tetinas) limpios y listos para el uso.
- Precio: La leche de fórmula puede ser cara, especialmente las variantes especiales.
- Gases y estreñimiento: Los bebés alimentados con leche de fórmula son más proclives a tener gases y a hacer deposiciones más duras que los bebés alimentados con leche materna.

El Vínculo Emocional
La decisión de amamantar o de dar el biberón es algo muy personal. Es importante destacar que una madre que quiere a su hijo siempre creará un vínculo especial con él, y la alimentación del bebé, sea de un tipo o de otro, es un momento fenomenal para reforzar este vínculo.
Introducción de la Alimentación Complementaria (AC)
Alrededor de los seis meses, las necesidades de energía y nutrientes del lactante empiezan a ser superiores a lo que puede aportar la leche materna, por lo que se hace necesaria la introducción de una alimentación complementaria. A esa edad, el niño también está suficientemente desarrollado para recibir otros alimentos.
¿Por qué es Necesaria la AC?
- Razones nutricionales: Los requerimientos nutricionales de esta etapa no se pueden cubrir solo con leche, ya que se precisa un mayor aporte de algunos nutrientes, destacando especialmente el hierro, aunque también otros minerales como el zinc o el calcio, y vitaminas como las A, C y D. Además, aumentan las necesidades energéticas.
- Razones alimentarias: Se inicia el aprendizaje de la capacidad masticatoria (íntimamente relacionada con el desarrollo del lenguaje), se pueden comenzar el desarrollo de hábitos alimentarios, que requieren la introducción de otros alimentos y texturas. También participa en el desarrollo emocional del niño, donde comienza a aparecer un mayor deseo de autonomía, de conocer y explorar el entorno, la mayoría de las veces por medio del contacto con la boca.
¿Cuándo Iniciar la AC?
- La OMS recomienda mantener la LM hasta los 2 años, junto con la AC, pero en los países en vías de desarrollo, la AC no debe iniciarse antes de los 6 meses.
- En los países desarrollados, la introducción se establece entre los 4 y los 7 meses. Existe evidencia de que la introducción de AC antes de los 4 meses aumenta el riesgo de alergias alimentarias y enfermedad celiaca. El riesgo de obesidad es mayor si se introduce la AC en menores de 4 meses, sin observarse mayor riesgo por encima de esta edad.
- Las recomendaciones de la ESPGHAN para la introducción de cereales con gluten en la dieta se establecen entre 4 y 7 meses, con la intención de prevenir el desarrollo de enfermedad celiaca.
ALIMENTACION COMPLEMENTARIA. Cómo preparar los primeros alimentos para tu bebé
Recomendaciones para la Alimentación Complementaria
- A los 6 meses, la energía requerida debe ser proporcionada en un 50% por la AC y en un 50% por un aporte lácteo.
- La AC debe proporcionar más del 90% de las necesidades de hierro, ya que la leche es una fuente pobre del mismo.
- La introducción de alimentos se debe hacer de forma progresiva, una recomendación sería hacerlo una vez al día, en pequeña cantidad, aumentando poco a poco, cada 3-7 días aproximadamente.
- No introducir vegetales de hoja verde como espinaca o acelga antes de los 9-12 meses por su alto contenido en nitratos.
- No ofrecer sal ni azúcar añadidos.
- En cuanto a la manera de ofrecer los alimentos, en los últimos años se propone el ofrecimiento de los alimentos sin triturar (con texturas y consistencia siempre adecuadas para el bebé y bajo vigilancia de un adulto), conocido como baby-led weaning.
Riesgos de una Introducción Precoz o Inadecuada de la AC
Si no se introducen alimentos complementarios alrededor de los seis meses o si son administrados de forma inadecuada, el crecimiento del niño puede verse afectado, además de otros riesgos:
- Interferencia con la lactancia materna.
- Aumento de enfermedades respiratorias.
- Daño renal por sobrecarga de nutrientes (proteínas y minerales) y, por tanto, riesgo de deshidratación.
- Alergias.
- Desarrollo en el futuro de hipertensión, obesidad, diabetes.
- Deficiencias nutricionales específicas y desnutrición.
- Crecimiento lento.
- Trastornos alimentarios.
Importancia de la Nutrición en el Desarrollo Infantil Temprano
Una alimentación correcta durante la infancia es necesaria para permitir un crecimiento y desarrollo adecuados, conseguir un rendimiento físico y psíquico óptimo, mantener y mejorar la salud, y recuperarse más fácilmente en los procesos de enfermedad. La alimentación del lactante y del niño pequeño es fundamental para mejorar la supervivencia infantil y fomentar un crecimiento y desarrollo saludables. La alimentación en el primer año de vida condiciona el desarrollo de enfermedades futuras como alergias, asma o enfermedades cardiovasculares.
Seguimiento y Cuidados
A los 2 meses de edad es el momento donde se inicia la administración de las primeras vacunas, siguiendo el calendario de vacunaciones sistemáticas, para asegurar una correcta inmunización de los niños. Por estos motivos, desde el equipo de pediatría de Atención Primaria se hace un seguimiento del lactante a partir del programa de revisiones del niño sano, realizando controles periódicos durante los primeros meses de vida y siguiendo un calendario de revisiones específico.