Cada 4 de junio se celebra el Día Mundial de la Fertilidad, una fecha clave para visibilizar los problemas reproductivos, romper tabúes y promover el acceso a atención médica especializada. Esta conmemoración tiene sus raíces en la mitología romana: junio, y en particular el día 4, se asocia con Juno, una de las muchas deidades vinculadas a la fertilidad.

¿Qué es la infertilidad?
De modo amplio, la infertilidad se puede definir como la incapacidad de conseguir un embarazo y llevar a cabo una gestación con éxito. La imposibilidad para muchas personas de tener hijos ha existido siempre y está bien reflejado en la historia de la humanidad con innumerables leyendas, ritos y hechos históricos relacionados con este tema. La fertilidad ha sido siempre arropada por las religiones tanto antiguas como actuales, con deidades, santos y vírgenes asignados y dedicados al éxito en la reproducción y la maternidad.
Con motivo del Día Mundial de la Fertilidad, recordamos que para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la incapacidad de tener hijos, ya sea por esterilidad o por infertilidad, es una enfermedad con consecuencias a nivel físico, psicológico, emocional o social. A pesar de esto, la infertilidad sigue siendo un tema cargado de estigmas sociales que muchas parejas no se atreven a discutir.
Factores que influyen en la fertilidad
Los problemas de fertilidad pueden darse tanto en hombres como en mujeres y pueden deberse a múltiples causas. Aunque a menudo se asocia a determinados países o estilos de vida, la infertilidad afecta a regiones desarrolladas y en vías de desarrollo. Diversos estudios han alertado en los últimos años sobre un posible deterioro de la calidad seminal a nivel global, y se estima que casi un 15% de los hombres son infértiles en la actualidad.
Asimismo, se está produciendo un incremento notable del número de mujeres con dificultades reproductivas, ya que los cambios sociales y económicos en los países más avanzados han provocado que se plantee acceder a la maternidad a una edad cada vez más tardía, cuando la fertilidad disminuye.
Consejos para mejorar la salud reproductiva
- Controla tu peso: La obesidad puede afectar negativamente a la ovulación o a la calidad de los espermatozoides, además de conllevar mayor riesgo de complicaciones durante el embarazo y el parto.
- Reduce el estrés: Si hay algo que no ayuda en nada a conseguir un embarazo, es el estrés y la ansiedad.
- Acude a un especialista: Si os está llevando demasiado tiempo, siempre podéis acudir a vuestro médico para iniciar un estudio de fertilidad. Esto no implica que exista un problema, pero es mejor estar informados sobre los factores que pueden estar influyendo.

Tratamientos y avances en reproducción asistida
La reproducción asistida ha evolucionado de forma notable. Estos tratamientos, como la Inseminación Artificial o la Fecundación in Vitro (FIV), tienen como objetivo conseguir el embarazo tanto cuando existen problemas de fertilidad femeninos como masculinos, en parejas de mujeres o en mujeres que desean ser madres de forma individual. Un 60% del total de parejas infértiles recurre a estos tratamientos para lograr su sueño de ser padres.
| Contexto | Datos Relevantes |
|---|---|
| Tratamientos en España (2023) | Aprox. 130.000 ciclos de FIV |
| Resultados | Aprox. 40.000 bebés nacidos (más del 10% de los nacimientos) |
| Financiación pública | El Fondo Nacional de Recursos financia un promedio de 600 técnicas de alta complejidad |
Actualmente, la preservación de la fertilidad es una opción cada vez más demandada, especialmente por mujeres que desean posponer la maternidad. Además, la Psicología de la Infertilidad se constituye como un campo nuevo en el área de la fertilidad y reproducción, que previene, evalúa y trata los desajustes derivados de las dificultades para reproducirse.
La importancia del apoyo psicológico en tratamientos de fertilidad
El camino hacia adelante
Indudablemente, la prevención de la infertilidad, con programas de salud reproductiva, medidas sociales de conciliación familiar y apoyo a la maternidad, es el camino principal a seguir. La reproducción asistida requiere de un gran compromiso por parte de los involucrados; una fortaleza que puede empezar a flaquear cuando los esfuerzos no dan los resultados deseados. Es fundamental que el acceso a la información y a los derechos reproductivos sigan siendo una prioridad en la agenda social y política.