En el ámbito de los tratamientos de reproducción asistida, como la fecundación in vitro (FIV), la clasificación de los embriones según su calidad es un paso fundamental. Esta evaluación, realizada durante el cultivo embrionario, permite seleccionar aquellos con mayores probabilidades de implantarse exitosamente en el útero y, consecuentemente, desarrollarse hasta un embarazo a término. A continuación, profundizaremos en las categorías de clasificación embrionaria, centrándonos en los tipos A, B, C y D, y su relevancia en los procesos de FIV.
La Importancia de la Calidad Embrionaria en la FIV
La calidad de los embriones es vital para el éxito de la Fecundación In Vitro (FIV) y la Ovodonación. No todos los embriones obtenidos son aptos para ser transferidos a la cavidad uterina. La clasificación embrionaria ayuda a elegir qué embriones, de entre todos los disponibles en cultivo, presentan mayor probabilidad de implantación y, por ende, de dar lugar a un embarazo. Esta clasificación se tiene en cuenta para la transferencia embrionaria, donde los embriones de mayor calidad son los que se introducen en el útero materno.
La evaluación de la calidad embrionaria se basa en el análisis de diversas características morfológicas y su evolución a lo largo de los días de cultivo. Para ello, existen dos metodologías principales: la observación directa bajo el microscopio, que implica sacar los embriones del incubador periódicamente, o el uso de sistemas time-lapse. Este último permite obtener imágenes continuas del desarrollo embrionario sin necesidad de alterar las condiciones del incubador, reduciendo el estrés de los embriones y mejorando su viabilidad.
El desarrollo embrionario es un proceso complejo que comienza con la fecundación y culmina en la formación de un feto. En la reproducción asistida, este proceso se monitorea detenidamente desde sus etapas más tempranas.

Primeros Días de Desarrollo Embrionario
Durante los primeros días de cultivo, los embriólogos analizan distintos aspectos morfológicos para clasificar los embriones. Estos análisis se realizan casi a diario hasta que los embriones son transferidos o congelados.
Embrión en Día 1: Cigoto
El día posterior a la fecundación (día 0) se confirma si los óvulos han sido fecundados. El primer estadio embrionario es el cigoto, una única célula que aún no se ha dividido. En este punto, se observa:
- La presencia de dos pronúcleos (PN), uno del óvulo y otro del espermatozoide, que contienen el material genético.
- La presencia de dos corpúsculos polares (CP), que indican que la meiosis del óvulo se ha completado tras la fecundación.
- El aspecto del citoplasma del cigoto, que debe ser uniforme y claro.
Esta valoración se realiza idealmente entre las 16 y 18 horas tras la inseminación o microinyección. Observar 1 o 3 pronúcleos indica una dotación genética inadecuada, por lo que el embrión debe ser descartado.
Embrión en Día 2: Cuatro Células (Blastomeras)
A los dos días del inicio del desarrollo (aproximadamente 44-45 horas postinseminación), el cigoto ha experimentado divisiones celulares y está formado por 4 células, denominadas blastómeras. En este estadio, se evalúan:
- Número y simetría de las blastómeras: Idealmente, las 4 células deben ser de tamaño similar. Un número inferior o superior puede indicar retraso o aceleración en el desarrollo.
- Número de núcleos: Cada célula debe contener un único núcleo. La presencia de células binucleadas o multinucleadas se asocia con errores en la división celular.
- Porcentaje de fragmentación: Los fragmentos son restos celulares de divisiones anormales. Su cantidad, distribución y volumen pueden afectar el desarrollo embrionario.
- Presencia de vacuolas: Pequeñas "bolsitas" llenas de líquido. Vacuolas grandes o numerosas pueden influir negativamente en la calidad embrionaria.
- Forma y grosor de la zona pelúcida: La capa externa del embrión debe ser redonda y de grosor normal. Alteraciones pueden dificultar la implantación.
Las alteraciones morfológicas observadas en este día influyen significativamente en la capacidad de implantación del embrión.
Embrión en Día 3: Ocho Células
En el tercer día de desarrollo (aproximadamente 68-69 horas postinseminación), se espera que el embrión esté formado por 7 a 8 células. Se analizan los mismos parámetros que en el día 2, prestando especial atención al ritmo de división. Los embriones de mejor calidad en este día suelen proceder de embriones con 4 células bien formadas en el día 2.
Los embriones pueden ser transferidos en este estadio o cultivados hasta el día 5 o 6 para su transferencia en estado de blastocisto.
Embrión en Día 4: Mórula
A partir del cuarto día de desarrollo (aproximadamente 90-94 horas postinseminación), las células del embrión forman uniones estrechas, adquiriendo un aspecto de mora. Este estado se conoce como mórula. Debido a la compactación celular, es difícil contar las células individuales o distinguir otros rasgos morfológicos. Se valora:
- Número de células: Se espera que el embrión tenga más de 8 células.
- Grado de compactación: La compactación debe ser completa, afectando a todo el volumen del embrión. Una compactación parcial es un signo de mal pronóstico.
- Fragmentos y vacuolas: Su presencia puede indicar degeneración.
Un embrión óptimo en día 4 está completamente compactado y presenta más de 8 células.
Embrión en Día 5 o 6: Blastocisto
Entre las 114-118 horas (día 5) o 136-140 horas (día 6) postinseminación, el embrión alcanza el estadio de blastocisto, considerado crucial para la implantación. Esta estructura se caracteriza por:
- La masa celular interna (MCI): Dará lugar a los órganos del bebé.
- El trofoectodermo (masa celular externa): Formará la placenta.
- El blastocele: Una cavidad central llena de líquido.
La calidad de los blastocistos se evalúa según su grado de expansión, la calidad de la MCI y la del trofoectodermo. Una zona pelúcida más delgada facilita la expansión del blastocisto y su salida para implantar.

Categorías de Calidad Embrionaria
Los embriones se clasifican en categorías según su calidad morfológica y cinética. Esta clasificación se aplica tanto a embriones tempranos (días 2 y 3) como a blastocistos.
Calidad de los Embriones Tempranos (Día 2-3)
Se asignan las siguientes categorías basadas en los parámetros morfológicos:
- Categoría A (o 1): Embriones de excelente calidad, con máxima capacidad de implantación.
- Categoría B (o 2): Embriones de buena calidad, con alta capacidad de implantación.
- Categoría C (o 3): Embriones de calidad intermedia, con capacidad de implantación media.
- Categoría D (o 4): Embriones de mala calidad, con baja capacidad de implantación.
Calidad de los Blastocistos
La clasificación de blastocistos combina un número (del 1 al 5) que indica el grado de expansión, y dos letras (A, B, C, D) que califican la calidad de la masa celular interna y del trofoectodermo, respectivamente. Los blastocistos con mejor morfología y mayor capacidad de implantación son los 3AA.
Grados de Expansión del Blastocisto:
- Grado 1: Blastocisto temprano (BT), se empieza a ver el blastocele.
- Grado 2: Blastocisto cavitado (BC), se visualizan las distintas partes del blastocisto.
- Grado 3: Blastocisto expandido (BE), ha aumentado su tamaño y la zona pelúcida es fina.
- Grado 4: Blastocisto iniciando eclosión (hatching), comienza a salir de la zona pelúcida.
- Grado 5: Blastocisto eclosionado (hatched), ha salido completamente de la zona pelúcida.
Calidad de la Masa Celular Interna (MCI):
- Categoría A: Numerosas células, estructura compacta.
- Categoría B: Numerosas células, no compactadas.
- Categoría C: Pocas células.
- Categoría D: Células con signos de degeneración.
Calidad del Trofoectodermo:
- Categoría A: Homogéneo, cohesionado y con muchas células.
- Categoría B: Homogéneo y con menos células.
- Categoría C: Pocas células.
- Categoría D: Células con signos de degeneración.
Existen sistemas de catalogación más recientes, como el propuesto por la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR), que integran la evaluación de la MCI y el trofoectodermo en una única calificación global.
El cultivo largo de embriones y la clasificación de blastocistos
Factores Adicionales y Consideraciones
La calidad embrionaria es un factor determinante en las tasas de éxito de un ciclo de FIV, pero no es el único. La edad de la paciente, la calidad de los óvulos, el grosor y la receptividad del endometrio, y la calidad del semen también influyen significativamente en las posibilidades de lograr un embarazo. Incluso embriones clasificados como C o D pueden tener la capacidad de implantarse y dar lugar a un embarazo saludable.
Es importante destacar que la clasificación embrionaria puede tener un grado de subjetividad, y los criterios pueden variar entre diferentes laboratorios y clínicas de fertilidad. Sin embargo, el objetivo principal es siempre seleccionar el embrión con la máxima viabilidad para maximizar las posibilidades de un embarazo a término y el nacimiento de un niño sano.
En centros como IMF Easyfiv o Love Fertility Clinic, se prioriza la transferencia de embriones de la mejor calidad disponible, y se ofrece acompañamiento y resolución de dudas a las pacientes a lo largo de todo el proceso.
tags: #desarrollo #embrionario #clasificacion