La retirada del chupete es una etapa significativa en el desarrollo de un niño, a menudo llena de expectativas y desafíos para los padres. Si bien el chupete es un valioso aliado durante los primeros años, llega un momento en que su uso prolongado puede acarrear más inconvenientes que beneficios. Este artículo aborda cómo manejar la situación cuando, una vez retirado el chupete, el niño lo pide nuevamente, ofreciendo estrategias y consejos basados en la experiencia y la opinión de expertos.

El Chupete: Un Compañero con Fecha de Caducidad
El chupete es una excelente herramienta de consuelo y alivio durante el primer año de vida del bebé. Proporciona seguridad, ayuda a calmar el llanto y facilita el sueño, satisfaciendo el reflejo de succión natural. Recordad que los bebés no deben empezar a usar chupete hasta que la lactancia materna esté bien establecida (más o menos 2 semanas de vida).
Además, el uso del chupete disminuye el temible síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) debido a la succión continua durante la noche. Para el recién nacido, el chupete representa una forma de relajarse antes de dormir o de calmarse en momentos de estrés, como la separación de la mamá. Por eso, muchos bebés acaban siendo inseparables de sus chupetes. Padres de todo el mundo han utilizado dispositivos tranquilizadores durante miles de años para tranquilizar y calmar a sus pequeños. La succión es un instinto natural en los bebés y los chupetes son una forma de satisfacer esa necesidad. Pueden ayudar cuando el bebé está inquieto, antes de dormirse y en lugares públicos. La succión periódica de un chupete también puede ayudar a reducir la frecuencia cardíaca y la presión sanguínea y reducir las probabilidades de que dejen de respirar.
Riesgos del Uso Prolongado del Chupete
A pesar de sus beneficios iniciales, el chupete no se puede utilizar para siempre. El uso prolongado puede tener consecuencias negativas en el desarrollo bucodental y en el habla de los niños. Si el uso del chupete se mantiene más allá de los 3 años, aumenta la probabilidad de que aparezcan efectos no deseados, especialmente a nivel bucal y del habla. Estos cambios no siempre son permanentes, pero cuanto más tarde se retire el chupete, mayor es la probabilidad de que se necesite intervención odontológica en el futuro.
- Problemas dentales: El uso del chupete después de los 15 a 18 meses (aproximadamente un año y medio) puede ser perjudicial para el desarrollo de los dientes, especialmente si se usa con mucha frecuencia. Chupar un chupete después de los 4 años de edad también puede afectar la forma de la boca de un bebé y cómo se alinean sus dientes frontales a medida que salen.
- Dificultades en el habla: El chupete puede influir en el desarrollo del lenguaje cuando su uso es continuo. La posición de la lengua y los músculos orales puede verse alterada, dificultando la pronunciación correcta de ciertos sonidos.
- Infecciones de oído: El uso del chupete también debe suspenderse o limitarse para reducir el riesgo de otitis media o infecciones de oído.
- Dependencia emocional: A nivel emocional, el riesgo principal no es el chupete en sí, sino la dependencia excesiva.
¿Cuándo es el Momento Ideal para la Retirada?
La pregunta sobre cuándo quitar el chupete es una de las que más dudas genera. No hay una edad exacta, ya que depende de cada niño y de su nivel de apego. Sin embargo, los expertos sugieren algunas pautas:
- La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) recomienda destetar en los segundos seis meses de vida, es decir, entre los 6 y los 12 meses. Es en esta época cuando tu hijo puede empezar a experimentar un aumento de la ansiedad por separación y el peligro de los extraños, y buscará formas de calmarse.
- En la mayoría de los casos, los profesionales coinciden en que el proceso de retirada debería comenzar entre los 18 y los 24 meses.
- Se debe evitar prolongarlo más allá de los 2 años para prevenir problemas dentales y del habla.
- Algunos expertos sugieren que, si se ha retrasado el proceso, no se elimine este hábito hasta los tres o cuatro años, cuando el niño está más seguro de sí mismo y aprende a consolarse de otras maneras.

Señales de que el Niño Está Listo y Momentos a Evitar
Más allá de la edad, es importante tener en cuenta el momento vital del niño y observar algunas señales:
- Que el niño use el chupete solo en momentos concretos, como para dormir, y no de forma constante durante el día.
- El desarrollo del lenguaje: Cuando el niño comienza a expresarse mejor, a entender explicaciones sencillas y a comunicarse con palabras, suele depender menos del chupete para gestionar sus emociones.
Situaciones como la llegada de un hermano, el inicio de la escuela infantil, mudanzas, una enfermedad aguda, una infección o una cirugía pueden no ser el mejor momento para iniciar la retirada, ya que el chupete puede ser una fuente de consuelo en esos momentos.
Estrategias Efectivas para la Retirada del Chupete
No existe un método único que funcione para todos. La clave es la empatía, la paciencia, la coherencia y adaptar la estrategia al carácter de tu pequeño. El objetivo no es que el niño "aguante", sino que aprenda a prescindir del chupete poco a poco, sustituyéndolo por otras formas de calma y seguridad.
Métodos Graduales y Respetuosos
- Limitación de Uso: Es el método más recomendable. Comienza por limitar su uso en determinados momentos del día (por ejemplo, a la hora de dormir o al entrar en la guardería). Puedes preparar una "casita del chupete" en la que el niño debe dejar el chupete hasta que lo pueda volver a usar. Gratifica al niño, aunque sea con un abrazo extra, cada vez que consiga dejar el chupete. Una vez que haya conseguido eliminar el chupete durante el día, puedes pasar a los momentos más "críticos".
- Construir Nuevas Rutinas: En el caso de la hora de acostarse, intenta construir una nueva rutina que no le haga extrañar: dale un baño caliente o léele un cuento mientras está acurrucado en la cama.
- Sustitución por Objetos de Consuelo: Deja que tu pequeño elija un animal de peluche, una mantita o un cojín para acurrucarse en lugar de un chupete. Estos pueden ofrecerle seguridad y comodidad, especialmente durante la siesta y la hora de dormir.
- Comunicación y Explicación: Habla con él y dile que ya es mayor, que los niños mayores no usan chupete. Explícale la razón real para retirar el chupete: que llevarlo demasiado tiempo puede afectar a los dientecitos. Según la edad, podrás hablar con más profundidad o ir a lo más básico. Con tres años se puede trabajar mucho mejor el aspecto emocional; con dos, va a tocar hablar menos y acompañar más a nivel emocional.
- Calendario de Despedida: Dibuja con él un calendario bonito y señala una fecha con un círculo rojo, dentro de una semana, por ejemplo, como "el día del adiós".
Métodos Más Directos y Creativos
- El Enfoque del "Pavo Frío": El chupete desaparece de la noche a la mañana. Explícaselo con calma: "eres un niño mayor, por eso es hora de hacer como los niños mayores que no llevan chupete". Se necesita mucha paciencia y puede incluir un par de días y noches difíciles.
- El Hada de los Chupetes o los Reyes Magos: Háblales de un hada o los Reyes Magos que vendrán a llevarse su chupete para dárselo a los niños más pequeños a cambio del juguete que tanto desean. El día señalado, coloca los chupetes en una caja especial. Por la mañana, el niño encontrará un regalo.
- El Globo de Helio: El día señalado en el calendario, id a comprar un globo de helio. Ata todos los chupetes en la cuerdecita y, cuando estéis todos juntos, haced una cuenta atrás y despedíos de ellos mientras el globo se eleva.
- Hacer el Chupete Desagradable: Esta técnica debe evaluarse bien antes de llevarla a cabo. Puedes frotar la tetina con limón, ajo o vinagre; a tu pequeño le dará asco el sabor y no lo querrá más. También puedes cortar la parte superior de la tetina para que la punta en forma de pezón sea menos agradable, explicándole al niño que se ha estropeado porque ya es mayor y tiene dientes.
- Cuentos para Dejar el Chupete: Utiliza cuentos como una herramienta maravillosa para ayudar al niño a retirarlo, todo rodeado de un mundo de fantasía.
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Mi Hijo Pide el Chupete Después de Dejarlo: ¿Qué Hacer?
Es muy probable que, después de haber retirado el chupete, el niño lo pida, especialmente en momentos de cansancio, frustración o a la hora de dormir. Puede presentar el llamado síndrome de abstinencia del chupete, reaccionando con llanto o nerviosismo. Por lo tanto, debes estar preparado para afrontar estas situaciones con calma y serenidad. Piensa que es solo una fase y tarde o temprano pasará.
Claves para Afrontar la Demanda del Chupete
- Mantén la Calma y No Claudiques: Es normal que llore y tenga rabietas. Tranquila, respira profundo y no le des el chupete. Mantén la calma, no le grites, no te enfades. Ponte en su lugar y comprende su frustración. No ceder y volvérselo a dar es fundamental, porque perderías toda la credibilidad y la segunda vez sería mucho más complicado.
- Recordarle el Proceso: Cuando pida el chupete, recuérdale lo sucedido. Si lo regalaste a un bebé, recuérdale la cajita de sus chupetes, cómo se los entregó a Pepito, lo contentos que estuvieron todos y lo mayor que es él. Si lo soltasteis con un globo o se lo llevó un hada, recuérdale la escena, la fiesta que hicisteis y que ya no podrán volver los chupetes. Esto le ayudará a entender lo que está pasando y a asumirlo.
- Ofrece Alternativas de Consuelo: Sustituye el chupete por algún otro ritual nocturno o de consuelo: un cuento inventado, un peluche, una canción, un dou dou, un abrazo. Estos pueden ofrecerle seguridad y comodidad.
- Refuerzo Positivo: Si tu hijo tiene la edad suficiente para comprender, utiliza elogios para alentar las conductas que deseas ver. Celebra cada pequeño logro, cada noche o siesta sin chupete.
- Coherencia y Consistencia: Es fundamental que todas las personas que cuidan al niño (padres, abuelos, cuidadores, educadores) sigan la misma estrategia. Comunica con claridad las pautas que habéis elegido.
- Paciencia y Comprensión: Aceptar que habrá días más fáciles y otros más complicados forma parte del proceso. Es normal que haya retrocesos o resistencias, pero no hay que recurrir a castigos o humillaciones. Acompañar el llanto sin retroceder constantemente, ofreciendo consuelo y palabras tranquilizadoras.
- No te Rindas: Tanto si tienes un par de noches malas como si tienes una semana entera, eso será todo. Algunas noches de insomnio son un pequeño precio a pagar por decirle adiós al chupete. Con coherencia, apoyo y pequeñas pautas adaptadas a cada familia, la mayoría de los niños consigue dejar el chupete sin grandes dificultades.

Experiencias y Reflexiones Personales
El proceso puede ser desafiante, y la reacción del niño puede variar. Por ejemplo, algunos padres relatan que, tras retirar el chupete de golpe, sus hijos sufrieron varios días "muy malos", con dificultades para dormir, irritabilidad y más rabietas. En estos casos, la clave fue la preparación previa, la comunicación y el ofrecimiento de un objeto sustituto o un gran "regalo" a cambio.
Por ejemplo, si se le promete un juguete especial, al momento de la demanda del chupete, se puede recurrir a ese recuerdo: "¿Recuerdas la casa de Mickey Mouse que te trajeron los Reyes Magos a cambio del chupete?". Esto ayuda al niño a procesar la situación, aunque no elimine por completo el llanto inicial. Integrar un objeto de consuelo nuevo en la rutina, como un dou dou, también puede ser muy beneficioso.
Si un niño continúa usando chupete a los 3 o 4 años, no significa automáticamente que exista un problema grave, pero sí conviene prestar atención. Cuanto más se retrasa el proceso, más integrado está el hábito en la rutina del niño y más difícil puede resultar eliminarlo.
Errores Comunes a Evitar
- No Abordar el Cambio con Otros Acontecimientos Importantes: Evita retirar el chupete durante periodos de cambios significativos o estrés para el niño.
- Tener "Segundas Intenciones": No escondas chupetes "por si acaso", ya que esto puede llevar a ceder ante el llanto y socavar la estrategia.
- Burlarse de la Dificultad del Niño: Nunca te burles de su dificultad para dejar el chupete o lo humilles. El proceso es difícil para él.
- Cortar el Chupete de Forma Insegura: Evite cortar la punta del chupete de manera que pueda provocar que el bebé trague demasiado aire o se atragante. Si se corta, debe ser para que la succión sea menos placentera, no peligrosa.
Consideraciones Finales
Dejar de usar el chupete puede parecer una tarea difícil, pero tenga la seguridad de que con el tiempo su hijo lo dejará. ¡No lo verá llegar a la edad adulta con el chupete en la mano! Hay muchas maneras de dejar de usar el chupete, pero hágalo más fácil para usted y su hijo si persevera. Si le preocupa el apego de su hijo al chupete o busca asesoramiento, hable con el proveedor de atención médica de su hijo o con un especialista.