La sepsis neonatal es una infección invasiva, en general bacteriana, que se produce durante el período neonatal. Representa un desafío significativo en la neonatología, especialmente en recién nacidos prematuros.

Introducción a la Sepsis Neonatal
Definición y Alcance
La sepsis neonatal se define como aquella infección sistémica que ocurre en el primer mes de vida con o sin hemocultivo positivo. Los signos de la sepsis neonatal son múltiples e inespecíficos, e incluyen disminución de la actividad espontánea, succión menos enérgica, apnea, bradicardia, inestabilidad térmica, dificultad respiratoria, vómitos, diarrea, distensión abdominal, inquietud, convulsiones e ictericia. El diagnóstico se basa en el examen físico y el cultivo bacteriano, mientras que el tratamiento inicial generalmente consiste en ampicilina más gentamicina o cefotaxima, ajustado a antibióticos específicos contra los microorganismos causantes tan pronto como sea posible.
Incidencia y Mortalidad
La sepsis neonatal ocurre en 1 a 4 de cada 1000 nacimientos. En Chile, es la segunda causa de muerte en recién nacidos, y según el Instituto Especializado de Salud del Niño (IESN), también es la segunda causa de mortalidad neonatal. Un recién nacido con sepsis tiene una alta posibilidad de morir o quedar con daño permanente si la infección no es sospechada o tratada rápidamente. Además, uno de cada veinte neonatos con sepsis puede cursar con meningitis.
Etiología y Clasificación
El inicio de la sepsis neonatal puede ser de dos tipos principales: temprana o tardía.
Sepsis de Inicio Temprano
La sepsis neonatal de inicio temprano se produce dentro de los primeros 3 días desde el nacimiento. Por lo general, se debe a microorganismos adquiridos intraparto, y la mayoría de los recién nacidos presentan síntomas dentro de las 6 horas posteriores al parto. Los principales agentes causales son:
- Estreptococo del grupo B (EGB)
- Microorganismos entéricos gramnegativos (sobre todo, Escherichia coli)
También se han identificado casos por Haemophilus influenzae no tipificable, especialmente en prematuros. Otros patógenos incluyen bacilos entéricos gramnegativos (p. ej., especies de Klebsiella) y microorganismos grampositivos (Listeria monocytogenes, enterococos como Enterococcus faecalis, E. faecium, estreptococos grupo D como Streptococcus bovis, estreptococos alfa-hemolíticos y estafilococos). Con menor frecuencia, S. pneumoniae, H. influenzae tipo b, y Neisseria meningitidis han sido aislados. La gonorrea no tratada en el embarazo puede conducir a sepsis neonatal por N. gonorrhoeae.
Sepsis de Aparición Tardía
La sepsis neonatal de inicio tardío ocurre después de los 3 días de vida. Generalmente se contagia del ambiente, lo que incluye infecciones hospitalarias (nosocomiales). Los estafilococos son responsables de alrededor del 30 al 60% de los casos de inicio tardío, a menudo asociados a dispositivos intravasculares (particularmente catéteres vasculares centrales). E. coli se está volviendo una causa importante, sobre todo en recién nacidos de peso extremadamente bajo.
El aislamiento de Enterobacter cloacae o Cronobacter sakazakii en sangre o líquido cefalorraquídeo puede deberse a la contaminación de la alimentación. Brotes de neumonía o sepsis hospitalaria por Pseudomonas aeruginosa pueden indicar contaminación de equipos respiratorios. Si bien la profilaxis antibiótica intraparto ha reducido la sepsis temprana por EGB, la tasa de sepsis tardía por EGB no se ha modificado, sugiriendo una transmisión ambiental post-parto. Las especies de Candida son causas crecientes de sepsis tardía, especialmente en lactantes con muy bajo peso.
Ciertas infecciones virales (p. ej., herpes simple diseminado, enterovirus, adenovirus, virus sincitial respiratorio) pueden manifestarse con sepsis de inicio temprano o tardío.

Fisiopatología
Factores Maternos y Perinatales (Sepsis de Inicio Temprano)
Ciertos factores maternos obstétricos y perinatales aumentan el riesgo de sepsis neonatal de inicio temprano. Estos incluyen:
- Rotura prelabor de membranas (PROM) que ocurre ≥ 18 horas antes del nacimiento.
- Infección intraamniótica materna (fiebre materna, leucocitosis, taquicardia, dolor uterino, líquido amniótico maloliente).
- Colonización por estreptococos del grupo B.
- Parto pretérmino.
La transmisión de patógenos virales (p. ej., rubéola, citomegalovirus), protozoos (p. ej., Toxoplasma gondii) y treponemas (p. ej., Treponema pallidum) puede ocurrir por diseminación hemática y transplacentaria. La mayoría de los patógenos bacterianos se adquieren por vía ascendente en el útero o durante el trabajo de parto y el parto debido al contacto con líquido vaginal infectado. El líquido amniótico contaminado con meconio o unto sebáceo promueve el crecimiento bacteriano, lo que puede explicar la rápida proliferación de microorganismos tras la rotura prematura de membranas.
Factores de Riesgo para Sepsis de Aparición Tardía
El factor de riesgo más importante para la sepsis de inicio tardío es el parto pretérmino. Otros factores relevantes incluyen:
- Uso prolongado de catéteres intravasculares.
- Enfermedades asociadas que requieren procedimientos invasivos.
- Exposición a antibióticos, que pueden seleccionar cepas resistentes.
- Hospitalización prolongada.
- Contaminación de equipo o soluciones intravenosas o enterales.
Los microorganismos grampositivos (p. ej., estafilococos coagulasa-negativos y Staphylococcus aureus) pueden provenir del ambiente o de la piel del paciente. Las bacterias entéricas gramnegativas suelen derivar de la flora endógena, alterada por antibioticoterapia previa o por microorganismos resistentes transferidos por el personal o equipo contaminado. Factores como el hacinamiento y el lavado de manos inadecuado aumentan las tasas de infección hospitalaria. Para la sepsis por Candida, los factores de riesgo son el uso prolongado de catéteres IV centrales, nutrición parenteral, administración previa de antibióticos (especialmente cefalosporinas de tercera generación) y patología abdominal.
Factores de Riesgo
Factores Generales
- Rotura de membranas previa al trabajo de parto (prematura).
- Infección materna o fiebre intraparto, incluyendo colonización por estreptococo del grupo B e infección intraamniótica.
- Parto pretérmino.
- Recién nacidos con bajo peso al nacer.
- Puntuación de Apgar baja y/o reanimación neonatal.
- Sexo masculino.
- Bajo estatus socioeconómico.
Factores de Riesgo Neonatales (Sepsis Nosocomial)
- Prematurez: El National Institute of Child Health and Human Development (NICHD) indica que el 29% de RN de 25-28 semanas y el 46% de RN de menos de 25 semanas experimentan sepsis.
- Bajo peso.
- Inmunocompromiso: complemento bajo, quimiotaxis disminuida.
- Asfixia Neonatal.
- Sexo Masculino.
- Malformaciones congénitas.
Factores de Riesgo Nosocomiales
Estos factores se relacionan con el entorno hospitalario y las prácticas de cuidado:
- Espacio físico inapropiado y hacinamiento.
- Estancia hospitalaria prolongada.
- Procedimientos invasivos: uso de equipos de ventilación, catéteres umbilicales, tubos endotraqueales, administración parenteral de alimentos y fluidos, transfusiones, etc.
- Número reducido de personal.
- Fallas del equipo de salud en la aplicación de medidas adecuadas de bioseguridad.
- Presencia de personal de salud enfermo o portadores asintomáticos.
Manifestaciones Clínicas y Diagnóstico
Signos y Síntomas
Los primeros signos de la sepsis neonatal suelen ser inespecíficos y sutiles. Incluyen:
- Disminución de la actividad espontánea.
- Succión menos enérgica y anorexia.
- Apnea y bradicardia.
- Inestabilidad térmica (hipotermia o hipertermia). La fiebre es infrecuente (<10%) pero, si es sostenida (>1 hora), suele indicar infección.
- Dificultad respiratoria.
- Hallazgos neurológicos (p. ej., convulsiones, inquietud).
- Ictericia (especialmente dentro de las primeras 24 h de vida sin incompatibilidad de grupo sanguíneo ABO o Rh).
- Vómitos, diarrea y distensión abdominal.
Signos específicos pueden indicar la localización de la infección:
- Dificultad respiratoria indistinguible del síndrome de dificultad respiratoria en infecciones por EGB o L. monocytogenes.
- Eritema periumbilical, exudado o hemorragia del ombligo sugieren onfalitis.
- Coma, convulsiones, opistótonos o protrusión de la fontanela sugieren meningitis, encefalitis o absceso cerebral.
- Disminución del movimiento espontáneo de un miembro, tumefacción, calor, eritema o dolor a la palpación sobre una articulación indican osteomielitis o artritis séptica.
- Distensión abdominal sin causa reconocida puede indicar peritonitis o enterocolitis necrosante.
- Vesículas cutáneas, úlceras bucales y hepatoesplenomegalia sugieren infección por herpes simple diseminada.
La infección por EGB de inicio temprano puede manifestarse como una neumonía fulminante, a menudo con complicaciones obstétricas. La infección por EGB de inicio tardío (entre >3 días y 12 semanas) con frecuencia presenta meningitis y no se asocia con factores de riesgo perinatales.
Consideraciones Diagnósticas
El diagnóstico temprano de la sepsis neonatal es crucial. Se requiere un alto nivel de sospecha en recién nacidos que se desvían de la norma. Los exámenes incluyen:
- Hemograma completo, diferencial con frotis.
- Marcadores inflamatorios (p. ej., proteína C reactiva, procalcitonina).
- Hemocultivo y urocultivo (este último no es necesario para la sepsis de aparición temprana).
- Punción lumbar (PL), si es clínicamente viable.
- Radiografía de tórax en recién nacidos con síntomas respiratorios.
El diagnóstico se confirma por el aislamiento de un patógeno en el cultivo.
✅SIGNOS VITALES EN PACIENTES PEDIATRICOS [Valores NORMALES]
Principios del Tratamiento
Manejo Antibiótico Inicial
El tratamiento inicial consiste en ampicilina más gentamicina o cefotaxima, ajustado a antibióticos específicos contra los microorganismos causantes tan pronto como sea posible. Se añade una cefalosporina de tercera generación si se sospecha meningitis. Las dosis recomendadas son:
- Ampicilina: 100-400 mg/kg por día, cada 12 horas.
- Gentamicina: 3-5 mg/kg por día, cada 12-18 horas.
- Amikacina: 15 mg/kg por día, cada 12-18-24 horas.
- Cefotaxima: 100 mg/kg por día, cada 12 horas.
Si hay infección hospitalaria a S. aureus, se debe considerar cloxacilina. Si hay sospecha de infección por anaerobios, se puede agregar metronidazol. El uso de hemocultivos con métodos modernos permite resultados rápidos, incluso con bajos recuentos de colonias, lo que posibilita la prescripción de dos o cuatro dosis de antibioticoterapia empírica mientras se esperan los resultados.
Terapia Coadyuvante
El uso rutinario de inmunoglobulinas intravenosas (IgEV) no se recomienda. Aunque una revisión de Cochrane indicó una reducción del 3% en la incidencia de infección con inmunoglobulinas profilácticas en RNMBPN, no se demostró una reducción de la mortalidad.
Uso Racional de Antibióticos
El uso racional de antibióticos es fundamental y requiere:
- Uso limitado de antibióticos de espectro reducido cuando sea posible.
- Mantener antibióticos potentes y de amplio espectro en reserva.
- Descontinuar los antibióticos tempranamente, después de 2 a 3 días si los cultivos sistémicos son negativos.
- Tratar la sepsis, no la colonización.
- No usar antibióticos profilácticos sin evidencia de su efectividad.
Cuidados de Enfermería en Sepsis Neonatal
Valoración de Enfermería
La valoración exhaustiva es fundamental para identificar tempranamente los signos de sepsis. Esto incluye la recolección de datos subjetivos y objetivos:
- Datos Subjetivos: Manifestaciones que el paciente refiere, aunque en neonatos esto se traduce en cambios en el comportamiento, llanto, irritabilidad, o disminución de la succión que los padres o cuidadores pueden observar.
- Datos Objetivos: Información que se puede observar y medir, como signos vitales, aspecto de la piel, respuesta a estímulos, distensión abdominal, características de las deposiciones, etc.
Un examen físico detallado es vital:
- Frecuencia cardíaca: mayor de 100 x min.
- Sistema respiratorio: Tórax simétrico, frecuencia respiratoria, patrón respiratorio (apnea, taquipnea), signos de dificultad respiratoria.
- Piel: Color (cianosis, ictericia), temperatura, presencia de vesículas, petequias, lesiones.
- Perímetro cefálico, peso, talla.
- Fontanelas: Protrusión o hundimiento.
- Ojos: Secreciones, enrojecimiento.
- Boca: Lesiones, membranas mucosas, succión.
- Abdomen: Distensión, sensibilidad.
- Extremidades: Movimiento, tono, reflejos, tumefacción.
- Eliminación: Diuresis, características de las heces.
Manejo de la Termorregulación
Un aspecto crítico del cuidado de enfermería es el manejo de la termorregulación. La inestabilidad térmica (hipotermia o hipertermia) es un signo temprano y frecuente de sepsis. La enfermera debe:
- Monitorizar la temperatura corporal de forma continua.
- Mantener al neonato en un ambiente térmico neutro, utilizando incubadoras, cunas de calor radiante o técnicas de contacto piel a piel según el estado del paciente.
- Prevenir la hipotermia, especialmente en pretérminos, mediante el uso de gorros, envoltorios y minimizando la exposición.
- Identificar y tratar la hipertermia, descartando causas no infecciosas y aplicando medidas de enfriamiento si es necesario.
Prevención de Infecciones Nosocomiales
La prevención de infecciones hospitalarias es una parte fundamental de los cuidados de enfermería, dado que la sepsis nosocomial tiene un alto impacto en la morbilidad y mortalidad neonatal. Las infecciones nosocomiales aumentan los costos de atención y pueden ocasionar demandas legales. Medidas clave incluyen:
Higiene de Manos
El lavado de manos es el descubrimiento más importante en la prevención de infecciones. El cumplimiento del lavado de manos con agua y jabón varía, pero el uso de preparaciones a base de alcohol mejora el cumplimiento y la eliminación bacteriana. Es crucial para todo el personal de salud.
Manejo de Accesos Vasculares
Los accesos vasculares son una fuente común de infecciones. Las enfermeras deben:
- Mejorar la forma de manejo y toma de muestras de catéteres.
- Limitar la duración de los catéteres umbilicales (venoso menos de 7 días, reemplazando por un percutáneo a los 4-6 días si es necesario).
- Aplicar estrictos protocolos de inserción y mantenimiento de catéteres para reducir el riesgo de infección.
Nutrición con Leche Materna
La alimentación con leche materna es una medida preventiva efectiva. Los recién nacidos con muy bajo peso alimentados con leche materna tienen menor incidencia de infecciones que aquellos alimentados con fórmula, ya que la leche materna contiene componentes inmunológicos como IgA, lactoferrina, interferón, lactobacilo y células que desarrollan el sistema inmune del neonato.
Otras Medidas de Bioseguridad
- Aislamiento con mandilón y guantes (aunque su efectividad para reducir infecciones nosocomiales ha sido cuestionada, contribuye a la higiene general).
- Cuidado de la piel, evitando lesiones que puedan ser puerta de entrada a infecciones.
- Vigilancia constante del equipo respiratorio y otros equipos invasivos para evitar contaminación.
- Educación continua al personal sobre prácticas de control de infecciones.

Administración de Terapia Intravenosa
La enfermera es responsable de la correcta administración de la terapia intravenosa, incluyendo antibióticos y fluidos, asegurando la dosis correcta, vía de administración y velocidad, así como la monitorización de posibles reacciones adversas.
Monitorización y Vigilancia
La enfermera debe realizar una monitorización continua de:
- Signos vitales (frecuencia cardíaca, respiratoria, presión arterial, temperatura).
- Estado de conciencia y actividad.
- Signos de dificultad respiratoria.
- Diuresis y balance hídrico.
- Estado nutricional y tolerancia a la alimentación.
- Signos de sangrado o hemorragias.
- Estado de los accesos vasculares.
La vigilancia también implica la detección de signos de complicación como hipotensión (presión arterial sistólica inferior a la edad gestacional), taquicardia o bradicardia persistente, y alteraciones en la perfusión tisular (lleno capilar lento, piel fría y pálida).
Educación a los Padres
Es esencial que los padres comprendan el diagnóstico y el plan de tratamiento de la sepsis neonatal. La enfermera debe proporcionar información clara y responder a sus preguntas, preparándolos para participar en el cuidado y la observación de su hijo.