La llegada de cachorros recién nacidos es un momento de gran alegría, pero también de responsabilidad. En la neonatología canina, el cuidado adecuado es fundamental, y un buen lema es “Más vale prevenir que curar”. Una parte crucial de este cuidado es la nutrición, especialmente cuando la lactancia materna no es posible. Los sustitutos de leche o leches maternizadas son productos esenciales en cualquier kit de herramientas de neonatología, pero su elección y uso correctos generan múltiples preguntas.

¿Por Qué la Leche Materna Canina es Irremplazable y Opciones Inadecuadas?
Muchos propietarios asumen erróneamente que cualquier leche es adecuada para los cachorros. Las opciones comunes que consideran son la leche de vaca, la leche maternizada para bebés humanos o fórmulas caseras de internet. Sin embargo, es vital comprender que la leche de perra es muy específica y difiere significativamente de otras. La leche canina, en comparación con la de otras especies, es más densa energéticamente, tiene mayores niveles de minerales (por ejemplo, calcio y fósforo) y contiene más proteínas.
Riesgos de la Leche Maternizada Humana
No se recomienda utilizar leche maternizada humana. Estos productos contienen almidón, que actúa como espesante y fuente de carbohidratos, favoreciendo la sensación de saciedad en bebés humanos. Sin embargo, los cachorros recién nacidos carecen de las enzimas necesarias (amilasa y maltasa) para digerir correctamente el almidón, por lo que su uso debe evitarse [1].
Fórmulas Caseras: Un Riesgo Innecesario
En teoría, se puede crear una fórmula casera similar a la leche canina usando recetas de Internet, pero esto requiere mucho tiempo y es complicado. Es esencial asegurar parámetros como el equilibrio nutricional, la esterilidad y la osmolalidad correcta. Los riesgos de desequilibrio nutricional o contaminación superan claramente los beneficios. La osmolalidad se refiere a la presión osmótica ejercida por las partículas disueltas en la leche, y un desequilibrio puede provocar diarreas, especialmente críticas en el periodo neonatal.
Sustitutos de Leche Canina Comerciales: La Mejor Opción
Actualmente, los sustitutos de leche canina comerciales están ampliamente disponibles y siempre deberían ser la opción preferida. Son adecuados, cómodos de usar y seguros. Algunas fórmulas pueden incluir diversos componentes “opcionales”, como la inmunoglobulina Y (IgY), que puede ser útil para cachorros con riesgo de mortalidad neonatal que no reciben suficientes inmunoglobulinas a través del calostro materno [19].
Tipos de Presentación: Líquida vs. Polvo
- Presentación líquida: Es más fácil de usar, ya que la mezcla ya está hecha, no requiere preparación y solo hay que calentarla antes de administrarla. Esto evita el error más frecuente de los sustitutos en polvo, que es añadir demasiada agua (diluyendo el producto) o una cantidad insuficiente (concentrándolo) [6].
- Presentación en polvo: Una vez abierta, se puede conservar bien durante mucho más tiempo, normalmente un mes. Sin embargo, durante la reconstitución se pueden producir errores que afectan la osmolalidad de la leche, provocando diarrea o estreñimiento en el neonato. Es crucial seguir las recomendaciones del fabricante para la proporción de agua y polvo. Es importante recordar que "más no es mejor"; mezclar el polvo con otro tipo de leche (p. ej., leche de cabra) no necesariamente aporta más nutrientes y puede ser perjudicial.
Situaciones que Requieren la Alimentación con Sustitutos Lácteos
En diversas situaciones, el propietario debe recurrir a la leche maternizada para garantizar la alimentación adecuada del neonato.
Cachorros Huérfanos o Rechazados
- Ausencia de la madre: Puede ocurrir por un accidente o una complicación anestésica durante una cesárea.
- Abandono: Cachorros huérfanos pueden ser encontrados en protectoras o refugios.
- Comportamiento materno inadecuado: Algunas madres descuidan a sus cachorros o son agresivas, una situación más frecuente en perras primíparas [12] y en ciertas razas (p. ej., Bull Terrier Inglés) [13].
Trastornos de la Lactancia Materna
- Agalactia: Es la ausencia de producción de leche, haciendo imprescindible el uso de leche maternizada.
- Mastitis aguda: Suele presentarse inmediatamente después del parto o en torno a las tres semanas posteriores. Los signos clínicos incluyen inflamación de una o más glándulas mamarias, cambio de coloración de la leche (marrón amarillenta), letargia o pirexia. La mastitis puede afectar a los neonatos, causando retraso en el crecimiento, diarrea y/o colitis.
- Síndrome de la leche tóxica: Se describe en varios libros sobre neonatología canina. Algunos cachorros desarrollan diarrea o colitis neonatal, aunque la madre no presente signos clínicos de mastitis. Los cachorros afectados no se desarrollan adecuadamente y padecen dolor abdominal después de mamar. Estudios recientes sugieren que esto podría estar relacionado con una mastitis subclínica [17], la cual puede diagnosticarse mediante el examen microscópico de una muestra de leche.
Anomalías Congénitas y Riesgo de Mortalidad
- Paladar hendido: Una de las anomalías congénitas más frecuentes [18]. Los cachorros afectados aspiran la leche al mamar, lo que puede provocar atragantamiento o bronconeumonía. En estos casos, la alimentación por sonda es la opción más segura.
- Cachorros en riesgo de mortalidad neonatal: La suplementación energética con leche maternizada es beneficiosa para cachorros en riesgo, identificados por factores como la baja ganancia de peso o la "heterogeneidad de la camada" (diferencia de peso entre cachorros de la misma camada) [19, 21]. Las curvas de peso o crecimiento [20, 21] ayudan a la identificación temprana de problemas.
Preparación y Administración de la Leche Maternizada
Control de la Temperatura
Antes de administrar leche maternizada, es esencial comprobar la temperatura corporal del cachorro. Durante la primera semana de vida, la temperatura corporal del recién nacido es de entre 35,5-36,5ºC, y solo alcanzará la temperatura adulta tres semanas después del nacimiento [25]. Si la temperatura de un cachorro desciende por debajo de 34ºC, se produce estasis gastrointestinal, impidiendo la digestión del alimento. En caso de hipotermia, es crucial calentar al cachorro antes de intentar alimentarlo, ya que carecen de mecanismos termorreguladores durante las tres primeras semanas de vida.

Además, es importante mantener la temperatura óptima dentro del nido de los cachorros para evitar la hipotermia y sus consecuencias. Se recomienda una temperatura de 30ºC durante la primera semana después del nacimiento, 28ºC durante la segunda semana y 25ºC durante la tercera semana.
Elección del Biberón y la Tetina
Siempre que sea posible, se debe preferir la alimentación con biberón. Se deben utilizar biberones específicos para cachorros, ya que las tetinas están adaptadas para garantizar un flujo de leche óptimo. Si el flujo es demasiado rápido (p. ej., al usar biberones de bebés humanos para cachorros pequeños), puede producirse neumonía por aspiración. Se recomiendan tetinas ya listas para su uso, que no requieran cortes, para evitar un flujo excesivo.

El kit de biberón ideal debe incluir tetinas de silicona de grado alimenticio, que sean duraderas y reutilizables, y un biberón con tapa sellada. Algunas tetinas son extra flexibles y dispensan la leche lentamente, simulando los pezones de la madre. Un pasador puede usarse para ensanchar el orificio de la tetina si se necesita aumentar la velocidad del flujo, aunque esto debe hacerse con precaución.
Técnica Correcta de Alimentación con Biberón
Es crucial indicar al propietario la forma correcta de sujetar al cachorro y al biberón. Los cachorros deben ser alimentados en una posición similar a la que tendrían al mamar de su madre, es decir, apoyados sobre su abdomen, nunca boca arriba como a un bebé humano, para evitar la aspiración. Se muestra la posición correcta para dar biberón a un cachorro en la Figura 3.

Para iniciar la alimentación, abra suavemente la boca del cachorro con un dedo y coloque la punta de la tetina en su lengua. Si el cachorro no succiona, se puede intentar acariciarle la espalda para estimular el reflejo de succión.
Alimentación por Sonda
La alimentación por sonda debe reservarse para cachorros tan débiles que no pueden tomar biberón, o para aquellos con paladar hendido. No se debe utilizar para alimentar más rápido a una camada sana, ya que los riesgos asociados son mayores y se pierde el beneficio del reflejo de succión.
Frecuencia y Cantidad de Tomas
Como referencia, se recomiendan 8 tomas diarias durante la primera semana de vida, 6 tomas diarias la segunda semana y 4 tomas diarias la tercera semana. Si los cachorros huérfanos intentan mamar unos de otros, causando inflamación o abscesos (indicativo de hambre), se puede aumentar el número de tomas en lugar de la cantidad de leche por toma para evitar diarrea. Es importante suministrar la cantidad de leche recomendada por el fabricante o el veterinario; un cachorro debe tomar al menos 10 mililitros por toma.
Higiene y Esterilización del Equipo
Es fundamental desechar cualquier alimento no consumido en 2 horas y desinfectar el comedero al menos una vez al día. Los biberones y tetinas deben esterilizarse hirviéndolos, cociéndolos al vapor o lavándolos en el lavavajillas durante 5 minutos. Se recomienda usar un biberón por cachorro o al menos marcarlos para evitar la transmisión de enfermedades.
Monitoreo y Cuidado Post-Alimentación
Estimulación para Orinar y Defecar
Los cachorros recién nacidos no pueden defecar ni orinar por sí mismos. Después de cada toma, con una prenda de algodón o una toallita húmeda para bebés, se deben masajear suavemente los genitales y el área anal del cachorro para estimular la eliminación. Este procedimiento es vital, ya que simula lo que la madre haría con su lengua.
Seguimiento del Peso
Desde el primer día, es crucial pesar a cada cachorro y registrar su peso en una tabla. Para asegurar un desarrollo correcto, cada cachorro debería aumentar un 10% de su peso diariamente. Si el aumento de peso es insuficiente, se debe considerar aumentar ligeramente la cantidad de alimento.
Weaning y Transición a Alimento Sólido
Alrededor de las 3-4 semanas de edad, se puede comenzar a introducir alimentos sólidos. Se recomienda mezclar alimento para cachorros con agua tibia o fórmula hasta obtener una consistencia de papilla, disminuyendo gradualmente el líquido hasta que el cachorro pueda comer croquetas. En el momento del destete, que suele comenzar alrededor de las 4-4,5 semanas de edad, se recomienda realizar la transición de la leche al alimento sólido lo más suavemente posible. Pasadas las 3 semanas de vida, se puede empezar a dilatar el tiempo de toma gradualmente (cada 4-5 horas, luego 5-6 horas) y aumentar la dosis hasta 15-20 mililitros si el cachorro lo acepta, sin forzarlo.
CÓMO Y CUANDO DESTETAR UN CACHORRO - Lauvet
Problemas Comunes y Soluciones
- Atragantamiento: Puede ocurrir si la posición es incorrecta o el flujo de la tetina es demasiado rápido, lo cual puede ser grave. Si el cachorro hace ruidos extraños o expulsa leche por la nariz, acuda de inmediato al veterinario, ya que podría indicar que la leche ha ido a los pulmones.
- Debilidad o apatía: Si un cachorro está débil o apático, es fundamental asegurarse de que esté ingiriendo las cantidades adecuadas de leche. Una bajada de tensión puede tratarse aplicando agua con azúcar o un poco de miel en el hocico con una jeringa sin punta.
- Fiebre: Puede ser consecuencia de una temperatura ambiental inestable o deficiencias en la alimentación.
Consideraciones Adicionales
- Los cachorros alimentados con biberón carecen de algunas defensas naturales de la leche materna. Se deben mantener aislados de otros perros y no bañarlos. Ante la presencia de parásitos, acudir al veterinario.
- A partir de las 6-8 semanas, es el momento ideal para administrar las primeras vacunas (moquillo, hepatitis, parvovirus, coronavirus, parainfluenza, Leptospira) y continuar con el calendario de vacunación.
- Cuidar de un cachorro recién nacido es una tarea exigente que requiere dedicación y tiempo. Si no se dispone del tiempo necesario, es recomendable buscar ayuda profesional o casas de acogida especializadas.