La Madurez Sexual de la Hembra de Periquito: ¿Cuándo es Fértil?
Edad de madurez sexual versus edad de cría recomendada
El periquito alcanza la madurez sexual a los 6 meses, pero es preferible esperar como mínimo a que tengan 1 año para su apareamiento. Para poder criar, las parejas tienen que tener más de doce meses y menos de cuatro años.

Por qué esperar: diferencias entre periquitos salvajes y domésticos
Aunque algunos criadores se guían por el comportamiento en estado salvaje, donde los periquitos comienzan a anidar desde una edad muy temprana, esa comparativa no es para nada correcta y carece de toda lógica. Los periquitos que tenemos en casa ya han perdido prácticamente todo lo que en estado salvaje los hace lo suficientemente sanos, fuertes, ágiles, independientes y maduros para criar. Además, poseen una carga genética mucho mayor que los hace un poco más débiles.
Preparación para la Cría de Periquitos
Antes de plantearnos criar periquitos, es importante que hagamos un trabajo de análisis, ya que la cría conlleva dedicarles cierto tiempo, precauciones y mimos que es necesario conocer.
Selección de la pareja
Es importante asegurarse de que tenemos una hembra y un macho, ya que el sexaje erróneo es muy habitual. No todas las parejas de periquitos son susceptibles de criar; la química también existe en el reino animal. Si vemos que duermen juntos, se alimentan el uno al otro o se ayudan en la limpieza de las plumas, son buenos síntomas de la predisposición a criar.
Para criar periquitos, es importante que la pareja se conozca mínimamente; si se acaban de comprar, necesitarán un tiempo de aclimatación tanto a nuestra casa como a su nuevo compañero. Otro factor importante es la socialización: si queremos criar periquitos con una pareja a la que hemos acostumbrado a salir de su espacio, nos resultará más difícil que con una que no lo está.
El entorno ideal
Un aspecto fundamental para criar periquitos es colocar su espacio en una habitación tranquila y soleada que reciba pocas visitas.
La jaula y su mantenimiento
Es recomendable ofrecerles una jaula de mayores dimensiones, que ronde los 60 centímetros de ancho, ya que una jaula ancha es clave para criar periquitos. La limpieza de la jaula en época de cría deberá ser mucho más rigurosa incluso que el resto del año, por lo que es recomendable limpiar a conciencia todos sus elementos una vez a la semana.
Los periquitos nos demandarán tener un lecho en la jaula, que pueda servir para crear su propio nido. Es importante cambiarlo regularmente para que el espacio de anidamiento sea lo más higiénico posible, y un lecho ecológico de papel puede ayudar a repeler las bacterias. Además del comedero y bebedero, que mantendremos llenos y con agua fresca, son importantes perchas de madera y algunos juguetes para aves pensados para que el macho se entretenga y así contribuir a la armonía del espacio.

El nidal: un espacio seguro
Con vistas a que la hembra tenga un lugar cómodo y caliente para incubar sus huevos, es necesaria una caja de anidamiento. Lo ideal es optar por una de un material natural y elegir correctamente su ubicación: debe poder suspenderse de la parte alta de la jaula. Un espacio a salvo en el que incubar es fundamental para criar periquitos. Es imprescindible que el nidal incluya una cavidad para la puesta de huevos, y sería ideal que tuviera un cristal incorporado que se pueda equipar con una pared de madera. A través del cristal se podrá observar la puesta de vez en cuando para asegurarse de que todo va bien, procurando no molestar a los pájaros ni observarlos durante más de unos minutos.
Únicamente la oscuridad en la caja hace que se estimulen las hormonas femeninas necesarias para la maduración de los huevos. Los periquitos no necesitan material para el nido porque no construyen nidos, pero mullir el espacio del nido es fundamental para evitar que se rompan los huevos. En caso de que la periquita picotee o, incluso, arranque partes del nido, no hay nada que temer, ya que está adecuando el espacio para la puesta de huevos y adaptándolo a su manera.
Alimentación y suplementos esenciales
Una correcta alimentación es la base de gran parte del éxito de la cría, desde el momento del cortejo hasta que los polluelos salgan de los huevos. La hembra necesitará contar no solo con su alimento habitual sino también con ciertos suplementos. Es importante que en la jaula haya alimento concentrado para periquitos, de forma que aunque coma poco se nutra en condiciones. La jibia, una mezcla de calcio y sales minerales, es vital para criar periquitos. Además, tendremos que facilitarle una jibia, un bloque de calcio o, bien, administrárselo disuelto en el agua.

El Proceso Reproductivo
Las aves suelen tener ciclos reproductivos basados en determinadas épocas del año, normalmente coincidiendo con la primavera, desde marzo hasta junio aproximadamente. Una vez llegada la temporada reproductiva, la mayoría de las aves cambian su comportamiento.
Cortejo y apareamiento
Este es también un factor muy importante respecto a su reproducción, debido a que las ceremonias de cortejo son fundamentales tanto para el macho como para la hembra. Los cambios de comportamiento incluyen diferentes rutinas, desde el cambio de color de sus plumas y la posterior exhibición del plumaje, hasta la práctica de vuelos vistosos en presencia de la hembra. Estos rituales suelen comenzar con procesos por parte del macho para llamar la atención de la hembra, basados en los movimientos y los trinos.
Una vez que dos individuos deciden reproducirse, el proceso es sencillo: la fecundación se lleva a cabo mediante la unión de las cloacas de dos individuos de distinto sexo, quedando la hembra fecundada.
Periquitos en cortejo.
Puesta e incubación de los huevos
La hembra empieza a poner entre 5 y 7 días después de que el macho la "cubra", poniendo entre cuatro y siete huevos en las dos semanas siguientes, normalmente en días alternos. El tiempo normal de incubación es de 18 a 22 o 23 días, aunque eso puede variar por el clima o por alteraciones externas. Durante toda la incubación, la hembra se aísla en el nidal, de hecho, solo lo abandona para expulsar sus heces. El macho es responsable de la manutención de su pareja, alimentándola y vigilando el nidal. La hembra calienta los huevos por igual, sean fértiles o no, desgastándose de la misma manera.
Identificación de huevos fértiles
Si los huevos no están fecundados, es preferible sacárselos para que la hembra no se desgaste tanto en una nidada que no va a salir nada. Para saber si los huevos están fecundados, una de las cosas sería ver los huevos con una linterna: si se ven venitas, es porque están fecundados. También otra señal es que no estén completamente blanquitos.

Nacimiento y desarrollo de los polluelos
Pasados unos dieciocho días, los polluelos empiezan a salir del huevo. Con su diente de huevo, hacen agujeros en la cáscara y llaman a su madre piando. Ella, alertada por los pitidos, los ayuda a romper la cáscara si no lo consiguen solos. Al nacer, pesan dos gramos y están desnudos y ciegos. Este es el momento de controlar el nido periódicamente para que no quede ningún polluelo muerto.

Roles de los padres en la crianza
Cuando los polluelos alcanzan la libertad, la madre los alimenta y los calienta. Para la alimentación y la crianza de los polluelos, la madre permanece en el nido; el macho la sustenta a ella y a los polluelos, pero no participa en la vida familiar en el nidal. Si los pájaros reciben una comida que contenga todos los componentes importantes, los polluelos no necesitarán comida de crianza especial.
La independencia de los polluelos
Pasados unos diecisiete días, los polluelos ya tienen el peso de un pájaro adulto, de unos 40 gramos, y se desarrollan muy rápido. Con unas tres semanas, se alimentan y acarician mutuamente; los mayores alimentan a los más jóvenes. Explorando y jugando juntos, desarrollan su comportamiento social. Con unas cuatro o cinco semanas, los polluelos hacen sus primeros intentos de vuelo y se independizan, abandonando el nido seguro para explorar el emocionante mundo que hay más allá del él. No obstante, los padres siguen alimentándolos hasta que son suficientemente grandes como para comer semillas y granos solos. Las crías no podrán darse en adopción hasta que puedan comer solas sus raciones diarias, lo cual suele suceder pasadas unas ocho semanas, aunque en algunos pájaros puede pasar más o menos tiempo.
Consideraciones Importantes para una Cría Responsable
Para la cría de periquitos, no les exijas a tus animales más de dos nidadas al año, ya que si tienes a tus aves en interior, podrían reproducirse todo el año. Antes de criar periquitos, plantéate la pregunta: ¿qué pasará con los polluelos? ¿Tienes suficiente tiempo y espacio para ocuparte de ellos? Además, procura no molestar a los pájaros y no los observes durante más de unos minutos.