Cuando estamos embarazadas, a menudo nos ceñimos a ideas preestablecidas y patrones sociales. En este proceso, solemos adquirir numerosos artilugios para el descanso del bebé, como minicunas, moisés, cunas de viaje, hamacas y cunas grandes. Sin embargo, surge un dilema común: ¿qué hacer si el bebé no quiere dormir en su cuna?
En las sociedades occidentales, tradicionalmente se ha establecido que los bebés duerman en su propia cuna, ya sea en la misma habitación o en otra estancia, desde el nacimiento o a los pocos meses de vida. Sin embargo, la conciencia sobre la importancia de la crianza con apego para el desarrollo infantil ha crecido, y con ella, el interés en el colecho.

¿Qué es el Colecho?
El colecho es una práctica en la que uno o ambos progenitores duermen con su hijo o hija. También conocido como cama familiar, se define como la práctica de dormir con el bebé en la misma cama, en camas continuas o con una cuna unida a la cama de los padres. Se trata de una práctica bastante habitual en la mayor parte del mundo, aunque con matices culturales importantes.
Definiciones y Matices Culturales
- En España, el término colecho hace referencia principalmente a dormir al bebé en una cuna colecho o cuna sidecar.
- En inglés, se distinguen dos términos: co-sleeping (dormir próximos al bebé) y bed-sharing (compartir la misma cama).
Hasta el siglo XIX, el colecho se practicó ampliamente, momento en que las casas comenzaron a tener más de un dormitorio y los niños su propia cuna. Para muchos, dormir separados es una consecuencia del mundo industrializado. Hoy en día, hay peques que colechan hasta los 6-7 años e incluso más, ya que no hay un inconveniente mayor para practicarlo, teniendo en cuenta siempre los factores de seguridad.

Ventajas del Colecho
La práctica del colecho, especialmente dormir próximo al bebé, puede aportar una serie de beneficios tanto para el bebé como para los padres. Distintos estudios parecen indicar los beneficios del colecho para los bebés y también para las mamás y los papás.
Beneficios para el Bebé y los Padres
- Facilita la lactancia materna: El colecho fomenta las tomas nocturnas, permitiendo a las madres amamantar de forma más cómoda y rápida sin levantarse. Para bebés que se alimentan con biberón, las cunas colecho también suponen una ventaja al tener al bebé "a mano".
- Disminuye el llanto: Los progenitores se dan cuenta antes de que el bebé está llorando y de sus necesidades, respondiendo más rápidamente.
- Favorece la termorregulación: El contacto con los progenitores ayuda a mantener la temperatura corporal del bebé.
- Acompasa la respiración: Al estar tan cerca, la respiración del bebé puede acompasarse con la de sus progenitores.
- Aporta seguridad y refuerza el vínculo afectivo: Los bebés que duermen pegados a sus padres se sienten más seguros y protegidos. Esto potencia el vínculo entre padres y bebé, haciéndolo más estrecho. Los padres también ganan en seguridad, ya que pueden notar cualquier anomalía antes y reaccionar más rápido.
- Aumenta las fases de sueño REM: En los niños, estas fases son más cortas que en adultos, y el colecho puede ayudar a aumentarlas, disminuyendo los episodios de apneas del sueño peligrosos para el bebé.
- Reduce el riesgo de hipoglucemia.
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Inconvenientes y Riesgos del Colecho
A pesar de sus ventajas, el colecho también presenta algunos aspectos en contra, especialmente si no se practica de manera segura. Es un tema controvertido, con detractores y defensores a partes iguales.
Posibles Desventajas
- Riesgo de asfixia y/o aplastamiento: Si no se practica el colecho de manera segura, existe el peligro de que los padres aplasten o asfixien al bebé, debido a su pequeño tamaño.
- Reducción de la intimidad con la pareja: Compartir la cama con el bebé puede disminuir los momentos de intimidad.
- Empeoramiento del descanso: Los movimientos del bebé, que aumentan con la edad, pueden perjudicar la calidad del sueño de los padres.
- Posible creación de dependencia: Algunos expertos señalan que el uso de cunas colecho o el colecho puede generar cierta dependencia en los pequeños hacia sus padres, dificultando la transición a su propia cama o habitación en el futuro.
Es importante destacar que la noción de que el colecho pueda suponer un riesgo no es del gusto de todos, y en ciertos ámbitos, especialmente los vinculados al lactivismo, los inconvenientes se minimizan o pasan por alto.
Recomendaciones de Seguridad y Situaciones Desaconsejadas
El colecho debe realizarse siempre de manera segura. Cada familia decide qué es lo mejor para sus hijos, pero es fundamental conocer las mejores opciones y consultar con el pediatra y otros expertos para cada caso concreto.
Pautas Fundamentales para un Colecho Seguro
Cuando los padres deciden hacer colecho con su bebé, es de vital importancia seguir una serie de recomendaciones para que sea una práctica segura:
- El bebé debe dormir siempre boca arriba. La Academia Americana de Pediatría aconsejó esta posición como la más segura para acostarlos y disminuir el riesgo de muerte súbita del lactante.
- Utilizar una superficie firme, sin almohadones, cojines ni peluches. Evitar superficies blandas, colchones de agua, sofás o sillones.
- Evitar arropar al bebé en exceso. La ropa de cama no debe taparle la cabeza; lo ideal es que le llegue justo a las axilas.
- Mantener la habitación a una temperatura ideal de unos 16-18ºC.
- Si se opta por compartir la misma cama, es conveniente colocar una barandilla en el lado en el que duerma el pequeño para evitar posibles caídas.
- El lugar más seguro para un bebé a la hora de dormir es en una cuna adosada a tu cama (cuna sidecar), ya que aporta los beneficios del colecho sin suponer un peligro directo. La cuna sidecar debe tener un lado abatible junto con un sistema de anclaje que la una a la cama de los padres.
- No dejar al bebé solo en la cama de un adulto.

Situaciones en las que el Colecho NO se Recomienda
La Asociación Española de Pediatría (AEP) y otras organizaciones como UNICEF, aconsejan evitar el colecho en las siguientes situaciones:
- Lactantes menores de tres meses de edad.
- Prematuridad y bajo peso al nacimiento.
- Padres que consuman tabaco, alcohol, drogas o fármacos sedantes que alteren el nivel de conciencia. Bajo ningún concepto se recomienda colechar si se han consumido estas sustancias.
- Situaciones de cansancio extremo, especialmente el postparto inmediato, o si los padres están muy cansados, enfermos y/o con fiebre, o padecen insomnio.
- Compartir la cama con otros familiares, con otros niños o con múltiples personas.
UNICEF y la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomiendan compartir la habitación con el bebé "por lo menos durante los 6 primeros meses", ya que esto ayuda con la lactancia materna y protege a los bebés de la muerte súbita, pero insisten en que el lugar más seguro para un bebé es en una superficie separada, diseñada para niños, idealmente en una cuna adosada a la cama de los padres.
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Debate y Perspectivas sobre el Colecho
La pregunta de muchos papás y mamás es si deben hacer colecho con sus bebés o no. Sin embargo, esto es algo muy opcional y serán ellos los que tomen la decisión. Pese a ello, es fundamental que los progenitores conozcan de antemano el significado de colecho, así como sus ventajas e inconvenientes.
Opiniones Profesionales
- La Asociación Española de Pediatría (AEP) reitera que "en toda la historia de la humanidad los niños han dormido con sus padres" y que esta práctica facilita la lactancia materna, la cual tiene un efecto protector frente al síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Sin embargo, establece claras situaciones en las que no se recomienda, tal como se detalló anteriormente.
- La Academia Americana de Pediatría (AAP) aconseja compartir habitación con el bebé, pero no cama, durante los primeros seis meses de vida, para reducir las muertes relacionadas con el sueño.
- El antropólogo estadounidense James McKenna y la psicóloga Rosa Jové son defensores del colecho, considerándolo un pilar de la "crianza natural" y una práctica que favorece el "breastsleeping" (amamantar durmiendo), esencial para madres e hijos. McKenna ha arremetido contra la AAP por lo que define como "su cruzada anti-colecho".
Perspectiva Social y Tendencias
En el imaginario actual, con una fuerte presencia de influencers de la crianza con apego en redes sociales, los "peros" al colecho casi no existen o se minimizan. Comentarios como "Dormimos abrazadas y con dos meses, dormimos fantásticamente toda la noche" o "Cuatro meses de colecho feliz y hasta cuando ella quiera" son habituales, reflejando una percepción de felicidad plena asociada a esta práctica.
Si hasta no hace mucho compartir cama con la familia se asociaba a la pobreza, hoy se aprecia una tendencia a una mayor práctica del colecho cuanto más elevado es el nivel de estudios de los padres. El colecho puede ser cultural, ideológico o reactivo, es decir, un remedio para que el niño duerma.
Duración del Colecho
La pregunta común de "¿hasta cuándo practicar el colecho?" no tiene una respuesta única. Lo cierto es que no hay una edad límite establecida. Los especialistas a favor de esta práctica recomiendan practicarlo hasta los 3 años, y algunos incluso aconsejan alargarlo hasta los 5 años. Lo importante es que el proceso de dejar el colecho, cuando los padres lo decidan, debe ser progresivo.