Tanto si quieres utilizar la calculadora de fechas para calcular cuántos días faltan para las vacaciones de verano, como para comprobar con precisión cuántos años tienes (en años, días e incluso segundos), o para planificar cuántos libros eres capaz de leer en un periodo determinado, la calculadora de fechas te resultará muy útil. Con ella podrás averiguar fácilmente qué fecha es dentro de 45 días, qué día del año es, y calcular la diferencia entre dos fechas en años, meses, semanas, días, horas, minutos y segundos.
Cómo utilizar la Calculadora de Fechas
Esta calculadora de fechas, o contador de días, te permite calcular cuántos días han pasado desde una fecha concreta, contar cuántos días faltan para un día concreto o incluso contar los días entre dos fechas. La diferencia de tiempo será el tiempo que queda hasta la fecha. Elige una fecha de inicio a partir de la cual vayas a sumar o restar días. Para añadir días, introduce el número de días (u otras unidades de tiempo) en el campo "diferencia de tiempo". Si quieres restarlos, pon un menos delante del número, por ejemplo, "-10" días. La fecha final será la fecha tres meses posterior a la fecha de inicio (o anterior si has restado).
Para calcular cuántos días han pasado desde una fecha, el cálculo es similar a calcular cuántos días faltan para un día concreto. Ambos son ejemplos de cálculos de días entre fechas. Veámoslo con un ejemplo: supongamos que quieres calcular los días entre el 4/09/1999 y el 2/01/2003. Añade tantos años completos como sea posible a la fecha anterior, de forma que no pases de la fecha posterior. En nuestro ejemplo, puedes llegar hasta el 4/09/2002. Así que pasamos del 4/09/1999 al 4/09/2002. Cuenta cuántos días había en esos años, teniendo en cuenta los años bisiestos si es necesario. Necesitas saber cuántos días tiene cada mes. Del 4/09/2002 al 2/01/2003, hay tres meses completos: octubre, noviembre y diciembre. Calcula los días que quedan en el mes de la fecha de inicio, septiembre en nuestro ejemplo; es decir, ¿cuántos días hay desde el 4/09 hasta el final del mes? Para todas estas cosas, nuestro contador de días o calculadora de fechas es la forma más rápida de obtener la respuesta que buscas.

La Breve Historia del Tiempo Convencional
En la prehistoria, mucho antes de inventos tan ingeniosos como una calculadora de fecha a fecha, la mayoría de los pueblos del mundo orientaban su tiempo en función de las fases lunares y los cambios de las estaciones. La palabra calendario deriva del latín calendae, que significaba el primer día del mes romano, marcado por la luna nueva en el cielo. Calare significaba "anunciar", o "llamar". Los sacerdotes observaban las lunas nuevas desde la colina Capitolina y, cuando la veían, anunciaban el número de días que faltaban para el mes siguiente.
Tras tomar el poder, en el año 46 a.C., Julio César decidió reformar el calendario romano. Como el calendario lunar romano solo tenía 355 días, se desincronizaba con las estaciones si el "Pontifex Maximus" (también César) no lo controlaba y añadía días cuando era oportuno. Como había estado luchando en una guerra civil, el Pontifex Maximus no había cumplido con su deber, así que en el año 46 a.C. César había pasado algún tiempo en Egipto y se inspiró en su calendario solar. También eran conscientes de que el año tenía en realidad 365.25 días y añadían un día bisiesto más en febrero cada cuatro años. Sin embargo, el nuevo calendario romano (o juliano) no era perfecto. Utilizando las técnicas más avanzadas de la época, creó un año de 365.25 días. Pero en realidad son 365.24219 días. Esto hizo que el calendario ganara un día al año solar cada 128 años.
Este ligero desvío molestó mucho al clero, que quería que la Pascua se celebrara en la misma época del año que la Iglesia primitiva. Este ruido creció y creció hasta que, finalmente, llegó a oídos del Papa. El Papa Gregorio XIII, para ser exactos. Los matemáticos informaron de que, al estar desfasado en algo más de 11 minutos, el calendario tenía tres días innecesarios cada 400 años. Para corregir este error, los matemáticos añadieron una cláusula según la cual, si el año era múltiplo de 100, se omitiría el día bisiesto, a menos que, por supuesto, el año fuera también múltiplo de 400, en cuyo caso se mantendría el día bisiesto. Esto significaría que el calendario solo quedaría desfasado al cabo de 3216 años. Los países protestantes se opusieron inicialmente a adoptar el calendario. Hoy en día, el calendario gregoriano se utiliza en la mayoría de los países del mundo. Las pocas excepciones son Afganistán, Irán, Etiopía y Nepal.

Preguntas Frecuentes
¿Cómo se calcula la fecha de Pascua?
La Pascua tiene lugar en marzo o abril de cada año. Si hay resto en el Paso 3, es un año bisiesto.
¿Qué fecha es el Día del Padre?
Aunque la fecha del Día del Padre varía, la mayoría de los países lo celebran el tercer domingo de junio.
Eclipses Solares: Tipos y Observación Segura
Desde el punto de vista del observador, los eclipses de Sol se clasifican en: totales, anulares y parciales. Dicho observador dirá que ha visto un eclipse total cuando ve la Luna cubrir enteramente el disco del Sol. Sin embargo, otro observador situado centenares de kilómetros más al norte o más al sur que el primero verá la Luna cubrir sólo una parte del Sol, de manera que para él el eclipse será parcial.
Otro tipo común de eclipses es el eclipse anular. Estos se dan cuando el observador ve que el disco de la Luna no llega a cubrir el disco del Sol, aunque sus centros estén bien alineados. Esto es debido a que la Luna se encuentra ese día más lejos de la Tierra que en el caso de un eclipse total, de modo que su disco se ve más pequeño que el del Sol.

El plano por el que orbita la Luna alrededor de la Tierra está inclinado 5º respecto al plano por el que orbita la Tierra (y la Luna) alrededor del Sol. Dado que los eclipses requieren del alineamiento casi perfecto de los tres astros, los eclipses se dan muy pocas veces a lo largo del año. La Luna tarda un mes aproximadamente en completar una vuelta alrededor de la Tierra, por lo que si ambos planos coincidieran tendríamos 12 eclipses de Sol y otros 12 de Luna cada año. En la práctica, el número de eclipses que se dan cada año es de entre 4 y 7, incluyendo los de Sol y Luna. En muchos casos los eclipses son parciales (o incluso penumbrales sólo en los de Luna), y visibles desde una fracción de la superficie terrestre. Cuando la Luna se encuentra cerca del Sol en el cielo la fase es de luna nueva, y existe la posibilidad de un eclipse de Sol.
Observación Segura del Sol
Nunca debe observarse el Sol directamente, a simple vista o con gafas de sol. Si necesitas adquirir unas gafas para la observación del eclipse, en los puntos de venta del CNIG están a la venta unas gafas que te permitirán observar, sin riesgo, eclipses y manchas solares.
Tampoco debe observarse el Sol con aparatos (cámaras, vídeos) o instrumentos (telescopios, prismáticos) que no estén preparados para ello y dispongan de los filtros solares correspondientes. El Sol puede ser observado sin ningún peligro viendo su imagen proyectada sobre algún tipo de pantalla situada a la sombra. Por ejemplo, la imagen conseguida sobre una pared o un techo con un espejito plano cubierto enteramente con un papel al que se ha recortado un agujero de menos de 1 cm de diámetro.
El Sol puede ser observado con seguridad mediante unos filtros denominados comúnmente gafas de eclipse. Deben estar homologadas por la Comunidad Europea para la observación solar (índice de opacidad 5 o mayor) y deben ser usadas siguiendo las instrucciones impresas en ellas. Deben estar en perfecto estado de conservación. No ande mientras las use, preferiblemente permanezca sentado. No se las quite hasta haber apartado su mirada del Sol. Se desaconseja utilizar instrumentos ópticos salvo por parte de profesionales o expertos de reconocida experiencia en la observación solar. No se deben utilizar filtros solares que se enroscan al ocular, pues alcanzan una alta temperatura y pueden romperse.
Observar el Sol siempre entraña riesgo, pues la gran cantidad de radiación que emite a diversas longitudes de onda (principalmente infrarrojo, visible y ultravioleta) puede dañar la vista, produciendo incluso ceguera si la observación es prolongada. Como regla general, y como en un día cualquiera, no debe observarse el Sol directamente: ni con aparatos, ni filtros o a simple vista. Para evitar cualquier accidente conviene observar el Sol proyectando su imagen sobre una cartulina, pantalla, pared o techo. Sólo en caso de disponer de un filtro profesional, homologado para la observación visual del Sol, se puede usar para ello. Los filtros caseros son totalmente desaconsejables. No son adecuados para ver el Sol: gafas de sol, cristales ahumados, radiografías, reflejos en el agua, filtros caseros... Recomendamos encarecidamente visualizar el Sol por proyección, tal como se describe más abajo, o bien usar un filtro homologado, por ejemplo los popularmente conocidos como gafas de eclipse, que reducen la luz solar en un factor superior a 30.000 veces. Deben cumplir la certificación correspondiente de la Comunidad Europea.
Métodos de Proyección Segura del Sol
El método más simple para proyectar la imagen del sol consiste en utilizar dos cartulinas, a una de las cuales se practicará un pequeño agujero (de unos milímetros, no hace falta que sea circular). Colocándose uno de espaldas al sol, se sujeta esta cartulina de manera que su luz pase por el agujero y aparezca en la otra, situada a dos o tres palmos de distancia y a la sombra de la primera.
Para proyectar la imagen del Sol obteniendo más luminosidad, pueden utilizarse unos prismáticos (o un pequeño telescopio), aunque por periodos de tiempo muy cortos a fin de que no se dañen por el calor del Sol. El enfoque de la imagen se consigue ajustando la corrección dióptrica del ocular.
Otro sistema seguro y sencillo consiste en proyectar sobre una pared que esté a la sombra o sobre el techo la imagen del Sol obtenida con un espejo plano de mano cubierto con un papel al que se ha recortado un agujero de entre 5 y 10 milímetros de diámetro.

Próximos Eclipses Visibles en España
Aunque es común poder observar un eclipse parcial de Sol cada varios años desde un lugar dado, no es lo mismo poder ser testigo de un eclipse total o anular. En España, el último eclipse anular visible sucedió en 2005, y el último eclipse total se pudo ver en 1959, y solo desde las islas Canarias; la Península Ibérica no ha visto un eclipse total de Sol desde 1912.
Durante la mañana del sábado 29 de marzo de 2025 será posible observar desde España un eclipse parcial de Sol que alcanzará una magnitud máxima superior a 0,4 en el extremo noroeste de la península, superior a 0,3 en las islas Canarias y el oeste peninsular y superior a 0,2 en el este de la península y Baleares.
El primer eclipse total de Sol visible en la Península Ibérica en más de un siglo tendrá lugar el 12 de agosto de 2026. La franja de totalidad de este eclipse cruzará España de oeste a este y pasará por numerosas capitales de provincia desde La Coruña hasta Palma, incluyendo León, Bilbao, Zaragoza y Valencia. España está situada al final de la franja de totalidad, por lo que esta sucederá cuando el Sol se esté poniendo muy cerca del horizonte. Ello obligará a observar el eclipse desde un lugar con buena visibilidad hacia el oeste.
Casi un año después del eclipse de 2026, otro eclipse total cruzará la Península Ibérica. La franja de totalidad atravesará el estrecho de Gibraltar de oeste a este y cubrirá el extremo sur de la Península, incluyendo ciudades como Cádiz, Málaga, Ceuta y Melilla. La franja de anularidad de este eclipse cruzará la Península de sudoeste a noreste justo antes de la puesta de Sol. La franja incluirá ciudades como Sevilla, Málaga, Murcia y Valencia, donde la fase anular se verá completa. En Palma y Barcelona solo se verá el principio de la fase anular pues el Sol se pondrá antes de que esta termine.
El Papel del IPCC en la Evaluación del Cambio Climático
Desde el inicio de su labor en 1988, el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) ha preparado cinco informes de evaluación que constan de varios volúmenes. Se pueden consultar en el apartado Informes. Además de los informes de evaluación, el IPCC publica informes especiales sobre temas concretos, por ejemplo, fenómenos extremos y desastres, energía renovable, impactos del calentamiento global de 1,5 °C y trayectorias correspondientes de las emisiones de gases de efecto invernadero, los océanos y la criosfera, y usos de la tierra.
El IPCC prepara también metodologías y directrices para los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero mediante el Grupo Especial para los Inventarios Nacionales de Gases de Efecto Invernadero. Esas metodologías y directrices ayudan a las Partes en la CMNUCC y su Protocolo de Kyoto a confeccionar los inventarios nacionales de emisiones de gases de efecto invernadero, por fuentes, y de remociones, en sumideros. En la 43ª reunión del IPCC, celebrada en abril de 2016, el Grupo Intergubernamental de Expertos acordó perfeccionar las Directrices del IPCC de 2006 para los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero, así como elaborar un informe metodológico con objeto de actualizar y complementar esas Directrices de 2006.
El objetivo del Grupo Especial sobre Datos en Apoyo de las Evaluaciones del Cambio Climático consiste en brindar orientación al Centro de Distribución de Datos (CDD) en cuanto a conservación, trazabilidad, estabilidad, disponibilidad y transparencia de los datos y escenarios relacionados con los informes del IPCC. En su 47ª reunión, celebrada del 13 al 16 de marzo de 2018, el IPCC adoptó la Decisión IPCC-XLVII-9 (en inglés), en virtud de la cual el Grupo Especial sobre Datos y Escenarios en Apoyo de los Análisis de Impacto y del Clima pasaba a denominarse Grupo Especial sobre Datos en Apoyo de las Evaluaciones del Cambio Climático y contaba con un nuevo mandato (en inglés).
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) es el principal órgano internacional para la evaluación del cambio climático. Fue creado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en 1988 para ofrecer al mundo una visión científica clara del estado actual de los conocimientos sobre el cambio climático y sus posibles repercusiones medioambientales y socioeconómicas.
El IPCC es un órgano científico. Examina y evalúa la bibliografía científica, técnica y socioeconómica más reciente producida en todo el mundo pertinente para la comprensión del cambio climático. El IPCC es un órgano intergubernamental. Pueden formar parte de él todos los países miembros de las Naciones Unidas y de la OMM. Actualmente, 195 países son miembros del IPCC. El Grupo Intergubernamental de Expertos se reúne por lo menos una vez al año en sesión plenaria al nivel de representantes de los gobiernos en que se toman las principales decisiones sobre el programa de trabajo del IPCC y se elige a los miembros de la Mesa, entre ellos el Presidente. Por su carácter científico e intergubernamental, el IPCC encarna una oportunidad excepcional de ofrecer información científica rigurosa y equilibrada a las instancias decisorias. Al hacer suyos los informes del IPCC, los gobiernos reconocen la autoridad de su contenido científico. La labor del IPCC se rige por un conjunto de principios y procedimientos claros para todas las actividades principales de la organización. Se revisan y actualizan constantemente esos procesos y procedimientos para velar por que sigan siendo sólidos, transparentes y fiables.

Excepciones al Pastoreo en Zonas Incendiadas
La Consellería do Medio Rural va a permitir excepciones a la prohibición de pastoreo en aquellas zonas que se habían visto afectadas por los incendios forestales del pasado verano, tal y como se recoge en la instrucción publicada hoy en la página web. Además, podrán autorizarse excepciones en los supuestos de pastos afectados por grandes incendios forestales en los que la Administración adoptara medidas extraordinarias dirigidas a la consolidación de suelos quemados, la trituración de la vegetación quemada, la reparación de cierres ganaderos y la reparación de infraestructuras.
Teniendo en cuenta este contexto legislativo, y ante la situación experimentada durante el mes de agosto de 2025 en cuanto a los incendios forestales, a través de esta instrucción se autorizan estas excepciones, con el fin de evitar mayores perjuicios a los ganaderos, que de otro modo tendrían que esperar dos años para poder pastorear. Asimismo, es importante destacar que no es la primera vez que se otorgan este tipo de autorizaciones que permiten el acceso del ganado a superficies quemadas, siempre que se garantice que no produzca un perjuicio medioambiental en el monte.
