Cuando el embrión no se implanta tras un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) o se produce una pérdida, es normal que surjan dudas, tristeza y muchas preguntas. Aunque el procedimiento se haya realizado correctamente, hay factores invisibles que pueden dificultar la implantación o detener el desarrollo embrionario. Es importante recordar que esto no significa que no haya solución, ni que el tratamiento haya fallado por completo.

Principales causas de la no implantación embrionaria
La implantación es un proceso biolgico complejo que depende tanto del embrión como del endometrio. El motivo más habitual de no implantación es que el embrión no tenga una dotación cromosómica normal, es decir, euploide, compatible con un embarazo evolutivo.
1. Alteraciones genéticas y cromosómicas en el embrión
Una de las razones más comunes por las que el embrión no se implanta o se detiene su desarrollo es la presencia de alteraciones genéticas o cromosómicas. La causa más común de pérdida temprana del embarazo por FIV es una anomalía cromosómica dentro del embrión. Estos problemas genéticos no son causados por el proceso de FIV en sí, sin embargo, son más frecuentes a medida que aumenta la edad materna. Estas alteraciones pueden ocurrir en diferentes momentos clave: durante la formación del óvulo o del espermatozoide, en el momento de la fecundación, o en las primeras divisiones del embrión.
El test genético preimplantacional (PGT-A) permite analizar los cromosomas del embrión antes de transferirlo, lo que ayuda a identificar embriones sanos para futuros ciclos de FIV. La mayoría de los casos de anomalías cromosómicas del embrión se pueden evitar haciendo un Diagnóstico Genético Preimplantacional, PGT-A. La tasa de éxito por transferencia de un embrión genéticamente sano está entre un 70-80%.
2. Problemas en el endometrio y la receptividad uterina
Aunque el embrión sea de buena calidad, si el entorno uterino no está receptivo, es posible que no se implante correctamente. La falta de receptividad uterina en el momento clave es un motivo frecuente de no implantación. El endometrio tiene una ventana de implantación muy concreta, que suele durar entre 24 y 36 horas.
- El test ERA (Análisis de Receptividad Endometrial) permite conocer el momento exacto en el que el endometrio está receptivo para la implantación.
- Una histeroscopia es una prueba que permite descartar alteraciones a nivel de la cavidad uterina.
- Un análisis del endometrio para evaluar su receptividad y descartar infecciones asintomáticas.
- Otros problemas endometriales pueden incluir un desplazamiento de la flora normal o la presencia de miomas que alteren la cavidad u otras patologías de la anatomía uterina.

3. Desequilibrios hormonales
Los niveles hormonales son fundamentales para que el proceso de FIV funcione correctamente. Los desequilibrios hormonales, problemas tiroideos o respuestas inmunológicas alteradas pueden interferir en la implantación.
4. Factores inmunológicos
En algunos casos, el propio sistema inmunológico de la mujer puede ser el responsable de que el embrión no se implante, incluso tras varios intentos de FIV. El sistema inmune puede no reconocer el embrión como propio y formar anticuerpos contra el tejido que expresa proteínas de origen paterno. El abordaje inmunológico en FIV es complejo y debe ser muy personalizado.
Un análisis de los anticuerpos anticoagulante lúpico, anticardiolipina y B2-Glicoproteina puede ser útil para detectar estas causas.
5. Hábitos de vida poco saludables
Aunque muchas veces se pasa por alto, los hábitos de vida tienen un impacto real en la calidad de los óvulos, la salud del útero y el éxito de la FIV. La nutrición, por ejemplo, influye en la fertilidad y en la fase temprana del desarrollo del embrión, por lo que se recomienda seguir una dieta equilibrada.
6. Edad y calidad ovocitaria
La edad de la mujer es uno de los factores más determinantes en los resultados de la FIV, especialmente en lo que respecta a la calidad de los óvulos. A medida que pasan los años, disminuye tanto la cantidad como la capacidad genética de los ovocitos para formar embriones viables. Las mujeres mayores de 40 años tienen más probabilidades de experimentar un aborto espontáneo debido a la disminución natural de la calidad del óvulo y la integridad cromosómica.
Según avanza la edad de los progenitores, aumentan las anomalías cromosómicas, por lo que cada vez se recomienda realizar antes un DGP o PGT-A. A partir de los 35 años de edad materna el 50% de los blastocistos puede tener anomalías genéticas, y este porcentaje aumenta significativamente de los 38/39 años en adelante.
Bloqueo y detención del desarrollo embrionario
A pesar de todos los avances en los tratamientos de reproducción asistida, entre un 10 y un 15 % de los embriones obtenidos mediante fecundación in vitro (FIV) se detienen en su desarrollo y ya no continúan dividiéndose. Existen varios factores que pueden influir en que un embrión deje de desarrollarse correctamente, lo que se conoce como bloqueo embrionario.
- Las condiciones de cultivo en el laboratorio son cruciales. A diferencia del entorno natural del cuerpo de la madre, el cultivo in vitro se realiza en condiciones artificiales que, aunque han mejorado mucho, nunca serán exactamente iguales a las del útero. En los últimos años, se han logrado importantes avances para que el ambiente del laboratorio sea lo más parecido posible al natural, mejorando los medios de cultivo.
- La calidad de los espermatozoides o los óvulos puede hacer que el embrión no continúe su desarrollo hasta blastocisto.
- Fragmentación de ADN de doble cadena que el óvulo no sea capaz de reparar, impidiendo que el embrión active su genoma.
- Un FISH alterado provocará un aumento de embriones aneuploides.
- Mala calidad ovocitaria, óvulos postmaduros, con Retículo endoplasmático o con cuerpos polares alterados pueden hacer que el embrión no continúe su desarrollo.
- Alteraciones genéticas o cromosómicas presentes en el embrión que harán que este no pueda activar su genoma.
La formación de un blastocisto es un paso crítico que no todos los embriones consiguen completar. Si ninguno de los embriones consigue sobrevivir hasta el día de la transferencia, será necesario empezar un nuevo ciclo de FIV.
¿Cómo se clasifican los embriones durante el desarrollo embrionario?
Embarazos no evolutivos y pérdida gestacional
Un embarazo no evolutivo corresponde a un embarazo que se ha detenido de forma precoz durante su curso y que no da lugar al nacimiento de un bebé. Este acontecimiento se produce con mayor frecuencia en el primer trimestre y en aproximadamente el 70% de los casos está relacionado con una anomalía cromosómica del embrión.
Tipos de pérdidas gestacionales tempranas
- Aborto bioquímico: Se trata de una pérdida gestacional muy precoz, de manera que no se llega a poder ver por ecografía saco gestacional ni embrión, y se detecta por un test gestacional positivo en sangre u orina que posteriormente resulta negativo.
- Aborto diferido: Es una pérdida gestacional que se diagnostica por ecografía cuando el embrión se detiene en su crecimiento o deja de tener latido cardíaco. En algunos casos la paciente comienza a sangrar y acaba teniendo un aborto espontáneo, pero si no hay sangrado, suele requerir tratamiento médico o legrado.
- Gestación anembrionada o huevo huero: Es un tipo de aborto diferido en el cual no se ha llegado a ver embrión por ecografía y tan sólo se puede ver el saco gestacional, incluso después de pasar una semana de evolución.
- Gestación ectópica: Se produce cuando el embrión, en lugar de implantar en el endometrio, implanta en otras localizaciones de la pelvis, siendo la más frecuente la trompa. La causa no está bien definida, pero puede deberse a alteraciones de la funcionalidad de las trompas o una mayor tasa de embriones anómalos.
- Gestación molar: Consiste en un desarrollo anormal del tejido trofoblástico o placentario en una gestación anómala en la que el feto no llega a formarse.
Otras posibles causas de abortos
Además de las alteraciones fetales, existen otras causas asociadas a los abortos:
- Presencia de trombofilias genéticas que provoquen una mayor predisposición a la formación de trombos a nivel endometrial y uterino.
- Otros problemas endometriales como un desplazamiento de la flora normal.
- Presencia de miomas que alteren la cavidad u otras patologías de la anatomía uterina.
Cancelación del ciclo de FIV o transferencia embrionaria
Un ciclo completo de fecundación in vitro se divide en varias partes: estimulación ovárica, punción folicular, cultivo y desarrollo embrionario, y transferencia de embriones. En cada una de estas partes pueden surgir problemas que, finalmente, deriven en una cancelación del ciclo o solo de la transferencia.
Motivos de cancelación del ciclo completo de FIV
En función de la fase del tratamiento, la cancelación puede ser total (si no se han obtenido óvulos ni embriones) o parcial (si se han podido congelar óvulos o embriones).
- Baja respuesta a la estimulación: El ovario puede no responder adecuadamente a la medicación, resultando en el desarrollo de pocos folículos ováricos, niveles hormonales bajos o alterados que indiquen mala calidad ovocitaria, u ovulación espontánea y pérdida de los óvulos. Cuando se obtienen pocos óvulos por baja respuesta o baja reserva ovárica, la probabilidad de éxito es muy baja.
- Riesgo de hiperestimulación ovárica (SHO): Una respuesta excesiva a la medicación hormonal puede llevar a este síndrome, poniendo en riesgo la salud de la mujer. Para evitar complicaciones, se puede cancelar la punción folicular o vitrificar los embriones para transferirlos en un ciclo posterior.
- Incapacidad de obtener el semen: Si no se obtiene el semen con espermatozoides en el tiempo límite para fecundar los óvulos (alrededor de 4 horas), el ciclo se cancelaría en esa fase.
- No desarrollo de embriones viables: Si ninguno de los embriones consigue sobrevivir hasta el día de la transferencia, será necesario empezar un nuevo ciclo de FIV.
Motivos de cancelación de la transferencia embrionaria
La transferencia de embriones puede ser cancelada por diversas razones, incluso si se han obtenido embriones:
- No se ha desarrollado ningún embrión viable a partir de una fecundación fallida o de una interrupción del crecimiento embrionario.
- Todos los embriones frescos están siendo analizados cromosómicamente y/o genéticamente (PGT-A), lo que provoca la congelación de todos los embriones hasta que se obtengan los resultados de la prueba.
- Se analizaron los embriones y se descubrió que todos eran cromosómicamente o genéticamente anormales.
- Se encuentra líquido endometrial.
- La paciente está en riesgo o presenta signos de síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO).
- Los embriones no pueden transferirse con éxito al útero (muy poco frecuente).
Cancelación de la transferencia de embriones congelados
Una transferencia embrionaria en diferido (de embriones congelados) puede ser cancelada por dos motivos principales:
- Un fallo en la preparación endometrial: Si no se consigue que el endometrio tenga un grosor y un aspecto adecuado, no será posible realizar la transferencia embrionaria.
- Los embriones vitrificados no sobreviven al proceso de descongelación, aunque esto no suele ser lo normal, ya que la tasa de supervivencia es bastante alta.
Cancelación en casos de ovodonación
En la ovodonación también puede ocurrir alguna complicación durante la preparación endometrial que impida la transferencia embrionaria. Si la ovodonación es en fresco, la falta de sincronía entre la receptora y la donante puede obligar a cancelar la transferencia.
Estrategias y próximos pasos ante la pérdida o no implantación
Cuando un ciclo de FIV no culmina en embarazo, es comprensible sentir frustración, miedo o incluso culpa. Sin embargo, esto no significa que no haya solución. Cada intento de FIV es una oportunidad para conocer mejor el cuerpo, ajustar el tratamiento y acercarse más al objetivo.
Mejorar las posibilidades de implantación
- La evaluación de los embriones y la selección de los de mayor calidad es un proceso imprescindible en reproducción asistida.
- Es importante que el endometrio esté receptivo y sea capaz de interaccionar con el embrión.
- En cuanto a la fertilidad masculina, es importante analizar si existe fragmentación de ADN espermático y utilizar técnicas necesarias para seleccionar espermatozoides no fragmentados, lo que puede reducir fallos de implantación y pérdidas gestacionales.
- La mayoría de los casos de anomalías cromosómicas del embrión se pueden evitar haciendo un Diagnóstico Genético Preimplantacional (PGT-A). Realizar diagnóstico embrionario previo a la transferencia evitará fallos de implantación y abortos prematuros.
Tras un intento fallido, suele recomendarse esperar entre uno y tres meses antes de iniciar un nuevo ciclo. Este tiempo permite al cuerpo recuperarse y al equipo médico analizar con detalle qué pudo influir en el resultado.
Apoyo emocional
El dolor e impacto emocional que genera un embarazo no evolutivo o un ciclo fallido hace imprescindible tener apoyo psicológico con profesionales especializados. Es importante tomarse un tiempo para descansar y estabilizarse emocionalmente, si es necesario. No pierdas la esperanza; muchas mujeres que experimentan un aborto espontáneo después de la FIV logran embarazos exitosos en ciclos posteriores.