Los agapornis, también conocidos como inseparables, son aves fascinantes, inteligentes y muy sociales. Criarlos en cautividad es una experiencia gratificante, pero requiere una responsabilidad significativa, tiempo y conocimientos previos sobre sus necesidades biológicas y de comportamiento.

Preparación previa a la cría
Antes de comenzar, es fundamental plantearse si se dispone del espacio, los recursos económicos y el tiempo necesarios para cuidar de los nuevos inquilinos. La cría debe ser una decisión responsable.
Selección y sexaje de la pareja
La mayoría de las especies de agapornis no presentan dimorfismo sexual, lo que significa que no se pueden diferenciar por su aspecto físico. A excepción de algunas especies como los Roseicollis (en ciertas mutaciones ligadas al sexo) o los Canus y Pullarius (que sí muestran diferencias visibles), para el resto el método más fiable es realizar una prueba de ADN mediante un análisis de plumas.
- Observación de comportamiento: Las hembras suelen transportar material de nidificación entre las alas, mientras que los machos se encargan de regurgitar comida como gesto de afecto.
- Consejo profesional: Lo más indicado es acudir a un experto para asegurar que la pareja está formada por un macho y una hembra.
Entorno y condiciones ambientales
Para que los pájaros se sientan cómodos, el entorno es clave:
- Jaula amplia: Necesitan espacio para moverse libremente y reducir el estrés.
- Nido adecuado: Se recomienda un nido cuadrado y grande, con una entrada lateral. Una vez instalado, no debe manipularse excesivamente.
- Materiales: Proporcionar heno, tiras de papel o fibras de coco para que la pareja construya su nido de forma segura.
- Condiciones: Mantener una temperatura estable entre 20 y 25 °C, evitando corrientes de aire.

Alimentación y suplementos durante la cría
El desgaste nutricional durante la reproducción es elevado, especialmente para la hembra. Es vital ofrecer una dieta equilibrada:
| Elemento | Función/Observación |
|---|---|
| Calcio | Esencial. Se recomienda hueso de jibia, cáscara de huevo cocido triturada o calcio en gotas. |
| Pasta de cría | Aporta proteínas necesarias para el desarrollo de los polluelos. |
| Vitaminas | Deben añadirse si el ejemplar no consume suficiente fruta o verdura. |
| Vegetales | Aportan beta-carotenos. Se puede añadir couscous en las ensaladas. |
El proceso de cría: desde el cortejo hasta el nacimiento
Los agapornis alcanzan la madurez sexual al año de edad, siendo este el momento propicio para iniciar la cría, preferiblemente en otoño o primavera.
El ciclo reproductivo
- Cortejo y cópula: El proceso puede durar entre 10 y 20 días. El macho alimenta a la hembra con el pico.
- Puesta: La hembra suele poner entre 3 y 6 huevos, a razón de uno cada 24-48 horas.
- Incubación: Dura aproximadamente 25 días. Durante este tiempo, es fundamental proporcionarles intimidad y no molestar cerca del nido.
- Eclosión: El proceso de ruptura del huevo puede tardar hasta 24 horas.
Proceso y eclosionado de huevos
Cuidados de los polluelos
Tras el nacimiento, los padres regurgitan comida para los polluelos. A partir de los 15 días, las crías son menos frágiles, aunque siguen necesitando el calor constante de sus progenitores. A partir de los 20-25 días, se puede comenzar una interacción cuidadosa para habituarlos al contacto humano, y a los 2 meses ya estarán listos para ser separados de los padres.
Problemas frecuentes y recomendaciones
- Si los padres rechazan a las crías: Puede deberse a inexperiencia. Se recomienda observar sin intervenir demasiado.
- El "buche" hinchado: Es normal que los polluelos tengan el buche inflamado tras la ingesta de alimento.
- Salud: Ante signos de enfermedad (plumaje erizado, diarrea, apatía), lo más adecuado es acudir a un veterinario especializado en aves.