Reproducción de Cotorras Ninfas (Carolinas)

La reproducción de las cotorras ninfas, también conocidas como carolinas (Nymphicus hollandicus), es un proceso fascinante que puede llevarse a cabo con éxito en cautividad si se consideran ciertos factores esenciales. Estas aves, originarias de las amplias regiones áridas y semiáridas de Australia, son reconocidas por su docilidad y facilidad de cría, lo que las ha convertido en populares mascotas en todo el mundo.

Preparación para la Cría

Edad y Salud de los Reproductores

La reproducción de las ninfas generalmente comienza a partir del año y medio de edad, cuando las aves han alcanzado la madurez fértil. Es crucial que tanto el macho como la hembra tengan al menos esta edad, ya que las aves más jóvenes tienen una alta probabilidad de poner huevos no fecundados, rehusar incubarlos, o incluso ponerlos en el suelo de la jaula o aviario.

Las ninfas destinadas a la cría deben estar en las mejores condiciones de salud. Esto incluye:

  • Peso adecuado: El sobrepeso puede aumentar la infertilidad en ambos sexos y el riesgo de que la hembra sufra de un huevo atascado. Un peso insuficiente puede indicar enfermedad o competencia por el alimento.
  • Dieta equilibrada: Antes de la reproducción, es importante asegurarse de que estén comiendo bien y recibiendo una dieta balanceada diseñada para cacatúas.
  • Ausencia de parentesco: Las aves que tienen un grado de parentesco entre sí corren un mayor riesgo de tener crías débiles o con deformidades. Si no se tiene certeza, se debe contactar al criador original.

Establecimiento de la Pareja

El método más adecuado para presentar a las ninfas que se destinarán a la cría es colocarlas en jaulas similares con posibilidad de verse, pero fuera del alcance de otros reproductores "rivales". Después de un lapso de siete a diez días, las ninfas pueden colocarse juntas en una jaula de cría o pajarera apropiada. En esta etapa, la hembra suele ser dominante de un modo no agresivo, pavoneándose para establecer su liderazgo, especialmente en las primeras semanas. La familiaridad se establecerá pronto, y se observará cómo se influyen mutuamente.

Cortejo de Ninfa

Factores Ambientales

Las ninfas pueden criar en cualquier época del año en cautividad, pero la mejor época suele ser primavera y septiembre. La temperatura, la humedad, las horas de luz diaria (natural y artificial) y el tipo de alimentación son factores que influyen en el celo. En la naturaleza, el celo se asocia con la estación húmeda. Para las ninfas que crían bajo luz artificial en jaulas interiores, se debe asegurar que los polluelos tengan luz mientras la madre los alimenta, pero sin exceder las catorce horas diarias.

El Nido y los Huevos

Características del Nido

El nido para las ninfas debe ser amplio, con medidas recomendadas de al menos 30x30x30 cm o 30x20x30 cm. El suelo debe estar cubierto por viruta de madera y no por serrín, ya que este último puede meterse por las fosas nasales de los polluelos. Si se dispone de un aviario de exterior, es preferible colgar la caja-nido en el refugio nocturno. Se recomienda construir el doble de cajas-nido que de parejas de ninfas y fijarlas a la misma pared y altura para evitar conflictos.

En cautividad, las ninfas utilizan una caja-nido. El área del suelo debería medir aproximadamente 25,5 x 25,5 cm, con una altura de 30 centímetros y un orificio de entrada de unos 9 centímetros de diámetro, colocado a unos 6,5 centímetros por debajo del tejado. Se puede utilizar madera vieja (pero no alabeada) de unos 1,9 centímetros de grosor. Justo debajo del orificio de entrada, se fija una percha de 18 centímetros de largo y 1,6 centímetros de diámetro. El suelo de la caja puede cubrirse con una capa de 4 o 5 centímetros de turba húmeda mezclada con virutas de madera, haciendo un hueco para los huevos. La pared interior bajo el orificio de entrada debe disponer de una escalera (grapas grandes o piezas de madera clavadas) para facilitar el acceso.

Diseño de caja nido para ninfas

Puesta e Incubación de Huevos

Después del primer apareamiento, el primer huevo suele ser puesto entre 10 y 14 días después. Las ninfas ponen huevos generalmente por la tarde o casi al anochecer, a intervalos de unas 48 horas. El número de huevos varía de 1 a 8, siendo lo normal entre 3 y 6. El tamaño medio es ligeramente inferior a 24,5 x 19 mm.

La incubación dura entre 18 y 21 días. Ambos padres, aunque la hembra pasa la mayor parte del tiempo, se turnan para incubar. La incubación comienza una vez puesto el segundo o tercer huevo, lo que significa que los primeros polluelos eclosionan juntos, mientras que los últimos lo harán a intervalos de 48 horas. Durante la incubación, la alimentación debe ser rigurosa y se debe controlar la humedad ambiental, proporcionando una bañera para que los padres se refresquen y humedezcan los huevos.

Verificación de la Fertilidad

Para saber si un huevo está fecundado, se debe esperar unos 8-10 días desde que la madre los incuba. Una vez transcurridos, se cogen los huevos y se iluminan. Si el huevo está claro, no hay polluelo. Los huevos que hayan sido incubados un mínimo de cinco días pueden examinarse a través de una luz; un huevo fértil mostrará venillas rojas alrededor de la yema, mientras que los estériles serán translúcidos. No hay que precipitarse al desechar los huevos aparentemente estériles, ya que la hembra podría no haberlos incubado lo suficiente.

Las razones de la esterilidad de los huevos pueden incluir: aves estériles, padres demasiado jóvenes, incompatibilidad de la pareja, o una hembra demasiado agresiva.

Manejo de Huevos y Problemas Comunes

  • Huevos agrietados: Si un huevo presenta un pequeño agujero o fisura, se desecará. Esto puede evitarse tapando la imperfección con esmalte de uñas incoloro.
  • Huevos atascados (Bloqueo ovular): Ocurre cuando el huevo de la hembra no puede pasar por el oviducto. El sobrepeso de la hembra aumenta las probabilidades de que esto ocurra.
  • Canibalismo de huevos: Algunas ninfas se comen los huevos. Para evitarlo, se pueden retirar los huevos tan pronto como los pongan, reemplazándolos con huevos artificiales o con un huevo estéril untado con mostaza picante y pimienta.
  • Retiro de huevos: Algunos criadores quitan los primeros huevos y los reponen cuando la nidada está completa para que todos los polluelos nazcan casi al mismo tiempo. Si se sacan los huevos, deben girarse varias veces al día para evitar que el embrión se adhiera al albumen.

Los huevos no deben guardarse a temperaturas demasiado altas, ya que el embrión podría empezar a desarrollarse. Se pueden marcar con un lápiz blando para identificarlos con la fecha de puesta y otros datos, evitando el uso de tinta o rotulador.

Desarrollo y Cuidado de los Polluelos

Eclosión y Primeros Días

Al cabo de las tres semanas, los polluelos salen del huevo. Un aspecto rosadito indica buena salud; colores más apagados podrían ser señal de malestar. Los polluelos nacen sin plumas e indefensos, y ambos padres los alimentan. Durante los primeros días de vida, los padres les transmiten las defensas necesarias, por lo que su alimento es crucial.

Después de la eclosión, los padres (especialmente la hembra) apenas abandonan el nido durante unos días, ya que los recién nacidos aún no pueden mantenerse calientes. Un polluelo recién nacido pesa aproximadamente dos tercios del peso del huevo y tiene suficiente comida en la bolsa de la yema para subsistir un tiempo sin alimentación inmediata.

Polluelos de ninfa recién nacidos

Crecimiento y Desarrollo

  • Apertura de ojos: A los 12-15 días, los polluelos abren los ojos.
  • Aparición de cañones: A los 16-18 días, comienzan a salir los primeros cañones, y a los 22-25 días el pollo está totalmente "encañonado".
  • Emplumado y vuelo: Cuando tienen dos meses, ya están emplumados y pueden volar.

Anillamiento

Las patas de las ninfas pueden anillarse entre los días sexto y décimo, dependiendo de su tamaño. Se recomienda un anillo cerrado de aproximadamente 5,4 mm. El anillamiento permite identificar individualmente a las aves sin necesidad de atraparlas. Hay dos métodos principales para colocar el anillo, siendo el segundo (sujetar los dos dedos frontales y el más largo de los posteriores hacia delante, dejando el dedo posterior más corto detrás) el más sencillo.

Salida del Nido e Independencia

Los jóvenes permanecen en el nido cerca de 35 días. Al igual que otras aves similares a los loros, las ninfas son dependientes del nido, lo que significa que los padres deben alimentarlos durante un período relativamente largo antes de que se independicen. Los padres criarán a sus polluelos sin problemas siempre que se les proporcione una dieta adecuada.

Cuando los jóvenes abandonan el nido, pueden estar aturdidos y nerviosos. Es recomendable colocar ramitas o tela de saco contra el alambre de la jaula de vuelo para evitar que se golpeen. Los padres continúan alimentando a los jóvenes después de que salen del nido. Las ninfas jóvenes aprenden a alimentarse muy lentamente, por lo que deben permanecer junto a los padres durante al menos tres semanas más (un poco más no les hará daño). Las nuevas ninfas presentan un plumaje juvenil y mudan por primera vez en otoño (muda juvenil).

Consideraciones Adicionales

Cría a Mano (Empapillado)

En algunos casos, los polluelos son criados a mano, comenzando a ser empapillados a partir de los 20-25 días de vida. Este método se recomienda a veces para "hacerlos más dóciles" y cariñosos con las personas. Sin embargo, la cría a mano requiere mucho tiempo, dedicación y conocimientos, ya que es un período delicado en el que los polluelos pueden enfermar fácilmente. Además, puede llevar a problemas de impronta, donde el ave forma pareja con un miembro humano de la familia. Generalmente, se recomienda que las crías sean atendidas por sus padres naturales, ya que los polluelos criados por ellos estarán más sanos y en mejores condiciones.

Prevención de Nuevas Puestas

Una vez que las ninfas se han apareado y han tenido crías, puede ser necesario tomar medidas para evitar que vuelvan a aparearse, ya que no es bueno para ellas criar durante todo el año. Deben tener un buen período de descanso de seis meses para que los polluelos crezcan sanos. Para evitar el celo continuo, se pueden seguir algunas estrategias:

  • Disminuir la luz: Reducir la cantidad de luz que reciben diariamente de 10-12 horas a unas 8 horas.
  • Retirar la caja de anidar: Eliminar el nido una vez finalizada la cría.
  • Eliminar alimentos blandos: No proporcionar alimentos blandos como pasta, frijoles o pan mojado.

Adopción y Madres Nodrizas

Si por alguna razón los huevos no pueden dejarse con la hembra, pueden guardarse durante un máximo de 4 días, aunque las posibilidades de fertilidad disminuyen después de tres días. Lo ideal es colocar los huevos bajo la madre lo antes posible. Si no es posible, se pueden buscar padres adoptivos apropiados que estén incubando en ese momento. Varias especies son adecuadas como padres adoptivos para las ninfas, incluyendo la cotorra de cabeza dorada (Cyanoramphus auriceps), el kakariki de frente roja (C. novazelandae) y el periquito de rabadilla roja (Psephotus haematonus), siempre vigilando que la diferencia de tamaño entre las aves no sea demasiado grande.

La última posibilidad es permitir que los huevos eclosionen en una incubadora y criar a mano a los polluelos. Esta puede ser una tarea difícil y absorbente, ya que los polluelos deben ser alimentados cada dos horas, incluso por las noches, durante varias semanas.

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