La vitrificación de óvulos, conocida comúnmente como congelación rápida, se ha consolidado como la técnica de elección para la preservación de la fertilidad social. Ante el retraso de la maternidad en la sociedad actual, muchas mujeres se plantean esta opción al acercarse a la cuarentena. Si bien la edad es uno de los factores más determinantes para la reserva ovárica, es posible abordar la preservación de la fertilidad incluso cerca de los 40 años, siempre bajo un enfoque realista y basado en evidencia médica.

¿Es posible congelar óvulos a los 39 años?
La respuesta es sí. Aunque no existe un límite legal establecido en España para realizar este procedimiento, la realidad clínica dicta que los resultados dependen de cada caso particular. A partir de los 37 o 38 años, la calidad de los ovocitos empieza a descender de forma más pronunciada, principalmente debido al aumento de las alteraciones cromosómicas.
A una mujer de 38 o 39 años que decide vitrificar sus óvulos, se le informa que el procedimiento es factible, pero es recomendable ajustar las expectativas y, en muchos casos, el número de ovocitos a extraer. Mientras que en mujeres más jóvenes se busca una cantidad óptima, a partir de los 37 años se recomienda la obtención de un mayor número de ovocitos para compensar la posible pérdida de calidad celular.
Factores determinantes: reserva ovárica y calidad
Desde el nacimiento, nuestra reserva de óvulos es limitada y disminuye con el paso del tiempo. A los 30 años, se conserva aproximadamente el 12 % de la reserva original, cifra que desciende al 3-5 % a los 40 años. Por ello, antes de proceder, es esencial realizar un estudio de fertilidad completo que incluya:
- Analítica hormonal.
- Ecografía transvaginal para evaluar la reserva ovárica.
- Consulta genética, si el médico lo considera necesario.
Es importante destacar que el tiempo no afecta a la calidad de los óvulos una vez que estos han sido vitrificados; los óvulos pueden permanecer congelados indefinidamente sin perder sus propiedades.
Tasas de éxito y expectativas
Las tasas de éxito varían significativamente según la edad de la paciente en el momento de la vitrificación. Según diversos estudios, las probabilidades de embarazo estimado son las siguientes:
| Rango de edad | Tasa de éxito estimada |
|---|---|
| Antes de 35 años | 40% - 50% |
| Entre 35 y 39 años | 30% |
| Entre 40 y 44 años | 15% |

Aunque la calidad de un óvulo joven siempre es superior, muchas mujeres de 37 a 39 años logran obtener óvulos de buena calidad y dar a luz a bebés sanos. La clave reside en la gestión de las expectativas y en la realización del tratamiento lo antes posible si se tiene el deseo firme de posponer la maternidad.
El procedimiento: ¿en qué consiste?
El tratamiento es relativamente sencillo y apenas presenta contraindicaciones. Se divide principalmente en dos fases:
- Estimulación ovárica: mediante medicación hormonal inyectada que la paciente se aplica de forma autónoma siguiendo las pautas médicas.
- Punción folicular: intervención realizada en la clínica de fertilidad para la extracción de los óvulos.
Con este proceso, es habitual obtener entre 10 y 20 ovocitos por ciclo, aunque la cifra final dependerá estrictamente de la respuesta ovárica individual de cada paciente.
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Recomendaciones para la toma de decisiones
La maternidad es una decisión personal y profunda. Los especialistas sugieren integrar la revisión de la reserva ovárica en los controles ginecológicos rutinarios, incluso en mujeres jóvenes (29-31 años), para evitar sorpresas desagradables al alcanzar los 38 años. Congelar los óvulos no garantiza un embarazo futuro, pero actúa como un "seguro" preventivo, permitiendo preservar la capacidad reproductiva que se tenía en el momento de la vitrificación.