El colecho es una práctica cada vez más extendida en Occidente, que consiste en que los niños pequeños o recién nacidos duerman cerca de sus padres. Esta puede aplicarse con los niños durmiendo en la misma cama con los padres o en camas o cunas diseñadas específicamente para el colecho, que se colocan de manera contigua o unidas a la cama de matrimonio. Aunque existen tanto defensores como detractores, la recomendación consensuada de la mayoría de los organismos y sociedades es la práctica del colecho seguro.
La Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan el colecho seguro, dada la importancia de la alimentación con lactancia materna y la relevancia de compartir habitación y/o cama para promover la lactancia a demanda exclusiva. Esta práctica es considerada beneficiosa tanto para los padres como para los hijos porque estrecha el vínculo entre ambos y asegura la lactancia materna.
Beneficios del Colecho Seguro
El colecho, practicado de forma segura, ofrece múltiples ventajas para el bebé y la familia:
- Disminuye el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL): Aunque se desconoce mucho sobre el SMSL, el colecho, al aumentar los períodos de sueño en fase REM, pareciera disminuir los episodios de apnea, una de las posibles causas de este síndrome. La Asociación Española de Pediatría expone que la forma más segura en la que debe dormir un lactante menor de 6 meses es en una cuna, boca arriba y cerca de la cama de sus padres, ya que esto disminuye hasta en un 50% el riesgo.
- Ayuda a regular la temperatura: Dormir juntos favorece que la temperatura esté más regulada y estable durante la noche.
- Sincroniza el sueño entre padres y bebés: El bebé que duerme cerca de su madre es capaz de asemejar su ritmo de sueño al de ella, sincronizando y autorregulando los ciclos de sueño. Esto es posible por la sincronización de la respiración de los padres con la del bebé, el cual aprende a respirar bajo el mismo ritmo.
- Mejora la calidad de sueño de toda la familia: Los niños pueden despertarse la misma cantidad de veces en la noche, pero concilian el sueño más rápido y fácilmente cuando hacen colecho, lo que redunda en una mejora de la calidad de sueño de toda la familia.
- Aumenta el número de niños que reciben lactancia materna: El bebé que comparte cama con su madre tiene más acceso y de forma más rápida al pecho materno durante la toma nocturna, facilitando la lactancia materna exclusiva y a libre demanda y prolongando su duración. Igualmente, con esta práctica se disminuye el riesgo de hipoglucemia en los bebés.
- Reduce los llantos nocturnos: Al estar en estrecho contacto con sus padres y dada la cercanía, los padres atienden rápidamente al bebé, satisfaciendo la demanda de alimentación o cambio de pañal, disminuyendo de este modo la frecuencia y duración de los llantos.
- Desarrolla y potencia el vínculo afectivo padres-hijos: El colecho es una muy buena oportunidad para seguir compartiendo tiempo y espacio de calidad con el bebé. Estimula el desarrollo emocional del niño, a la vez que potencia su asertividad y empatía.
Tipos de Colecho: Cama Compartida vs. Cuna Colecho
El colecho se puede practicar de dos formas principales:
Compartiendo la misma cama con tu bebé
Esta variante ofrece la sensación de protección y calor que proporciona el contacto físico con los padres. Sin embargo, también implica riesgos que deben considerarse. Si no se toman las debidas precauciones, puede producirse la asfixia, el aplastamiento accidental o una caída del bebé. La Asociación Española de Pediatría (AEP) indica que la forma más segura de dormir para los bebés menores de seis meses es "en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres", lo que reduce el riesgo de SMSL en más del 50%.
Es cierto que la práctica del colecho por sí misma ha demostrado aumentar el riesgo de SMSL si no se siguen las recomendaciones de seguridad. Es fundamental asegurar que el bebé no se deslice entre dos adultos o pueda quedar aplastado. Asimismo, puede existir el riesgo de atrapamiento del niño entre la cama y la pared. Es importante conocer que existen ciertas circunstancias donde el colecho no será seguro y puede ser peligroso para tu bebé, como el consumo de alcohol, tabaco, drogas o medicamentos para dormir por parte de los padres, o temperaturas extremas en la habitación.

Utilizando una cuna colecho
Esta forma permite que el bebé sienta tu cercanía y que tú puedas acceder directamente a él, pero sin los peligros mencionados de la cama compartida. Las cunas colecho, también llamadas "cunas sidecar", están especialmente diseñadas para adosarse a la cama de los padres, de manera que ambos colchones queden aproximadamente a la misma altura. Suelen incluir unos enganches para asegurar el acople a la cama de adulto y, en muchos casos, son convertibles en cama infantil.
Todas las cunas colecho del mercado están diseñadas específicamente con estándares rigurosos de seguridad para evitar accidentes, siempre y cuando se mantengan las recomendaciones y un uso correcto. Si se elige una opción con ruedas, es de vital importancia que la cuna de colecho cuente con un sistema de freno o agarre antideslizante que evite movimientos y asegure la sujeción completamente.
Cómo Asegurar y Rellenar el Espacio en una Cuna Colecho
Una de las preocupaciones principales al usar una cuna colecho es cómo unirla de forma segura a la cama de los padres y cómo cubrir cualquier hueco que pueda quedar entre los colchones. El objetivo es lograr una unión perfecta y segura, minimizando todo tipo de riesgos para el bebé.
Fijación de la Cuna Colecho a la Cama
Las cunas de colecho suelen traer algún tipo de anclaje que permite unirlas a la cama. Esto es crucial, ya que un bebé, aunque pequeño, aprende a moverse rápidamente y podría colarse por un hueco, lo cual es muy peligroso.
Existen diversas opciones y kits para asegurar la cuna a la cama:
- Sistemas de anclaje específicos: Muchas cunas colecho incluyen kits con cintas o enganches que se ajustan a la cama. Por ejemplo, un "Kit Colecho" puede ser un sistema de anclaje que permite unir cualquier cama con cualquier cuna de forma segura. Las cintas se ajustan a la tapa superior de la cama, y para abrir el canapé, solo hay que deshacer la unión temporalmente.
- Soluciones caseras y adaptaciones: Para quienes adaptan una cuna estándar a colecho, hay varias alternativas para la fijación:
- Cintas y correas: Se pueden usar cintas de velcro fuerte, cuerdas o enganches tipo mochila. Un extremo de la tira se ata a la cuna y el otro se sujeta a la cama. En el caso de canapés, se puede pasar la cinta por debajo del canapé y asegurarla a la barra que lo soporta al abrirse, o introducir un objeto más grande (como una tacita de plástico atada con velcros) dentro del canapé para que actúe como "ancla" al cerrarlo.
- Barra de soporte: Algunos padres levantan la plancha que hace de suelo en el canapé y pasan una cuerda de tender para unir la cuna a la cama.
- Mesilla de noche: Colocar una mesilla de noche a continuación de la cuna y pegada a la cama puede ayudar a evitar que la cuna se mueva.
¿Cómo colocar tu minicuna de colecho?
Relleno del Hueco entre Colchones
Una vez que la cuna está firmemente anclada, el siguiente paso es asegurar que no quede ningún hueco peligroso entre el colchón de la cuna y el de la cama. Es fundamental que la superficie sea continua y segura para el bebé.
Para esto, existen varias soluciones:
- Colchones auxiliares: Un colchón auxiliar o una cuña de unión están diseñados específicamente para cubrir el hueco entre la cama y la cuna, logrando una unión perfecta y segura. Algunas tiendas ofrecen este tipo de artilugio para unir colchones.
- Materiales de relleno: Se pueden utilizar materiales como trozos de gomaespuma, una manta doblada, toallas o cojines planos y alargados para rellenar el espacio. Lo importante es que el relleno sea firme y no cree una superficie irregular donde el bebé pueda quedar atrapado o con riesgo de asfixia.
Ajuste de la Altura del Colchón
Para que la cuna colecho sea segura y funcional, los colchones de la cuna y de la cama deben estar lo más igualados posible en altura. Es complicado que ambos colchones queden a la misma altura de forma natural, ya que esto depende de las alturas de la cama, la cuna y el tamaño de los colchones.
Las cunas colecho suelen tener diferentes alturas de somier para facilitar el ajuste. Sin embargo, siempre se recomienda, por seguridad, que el colchón del bebé esté ligeramente por debajo del colchón de la cama de matrimonio para evitar que el bebé pueda salirse de la cuna.
Si la cuna no tiene las alturas predefinidas que necesitas, puedes realizar adaptaciones:
- Hacer nuevos agujeros: Al montar una cuna, se pueden hacer nuevos agujeros en las patas para fijar el somier a la altura deseada.
- Elevar el colchón de la cuna: Si el desnivel es mínimo, se puede colocar una manta doblada u otro material firme debajo del colchón de la cuna para igualar la altura.

Consideraciones al Elegir una Cuna Colecho
Al momento de decidir sobre una cuna colecho, surgen dudas frecuentes sobre su duración, tipo y compatibilidad.
Duración y Tipo de Cuna Colecho
La duración del colecho es relativa, pero los pediatras partidarios recomiendan mantenerlo hasta los 3 años, y algunos psicólogos hasta los 5. Por lo tanto, una cuna de colecho tendrá una duración de al menos tres años, especialmente si es un modelo convertible en cama, lo que prolonga su uso.
Es fundamental diferenciar entre cunas, minicunas y sus variantes colecho:
- Minicuna colecho: Son de tamaño más reducido y su uso se limita generalmente hasta los 6-9 meses del bebé, o hasta el año en el caso de las minicunas colecho XL. Son ligeras y algunas transportables, pero menos estables que las cunas estándar.
- Cuna colecho estándar: Más grandes y robustas, se pueden usar hasta los 3 años aproximadamente. Están específicamente concebidas para el colecho al contar con un mecanismo que deja abierto el lado que queda pegado a la cama de los padres. Una vez que dejan de usarse, suelen poder plegarse y almacenarse fácilmente.
- Cuna colecho convertible en cama: Ofrecen la mayor duración, ya que se transforman en una cama infantil, extendiendo su vida útil hasta los 5 años o más.
Empezar con una minicuna colecho es una opción, pero debido a su corta vida útil, puede ser más económico invertir directamente en una cuna colecho estándar o convertible si se planea practicar el colecho por más tiempo.
¿Es posible mover la cuna colecho diariamente?
Aunque es posible mover la cuna colecho entre la habitación y el salón día tras día, es importante considerar el ancho de las puertas (el ancho del cabezal de la cuna suele oscilar entre 64cm y 66cm, más unos 4cm del kit colecho). Además, las cunas colecho están diseñadas para ofrecer máxima seguridad y no deberían montarse y desmontarse diariamente. Si bien es factible, no es lo más recomendable para mantener la integridad de la estructura y la seguridad a largo plazo.
Transición del Colecho a la Habitación del Niño
La pregunta de "hasta qué edad tendría que hacer colecho" es muy frecuente. No existe una edad exacta o perfecta para pasar a los niños a su propia habitación. Cada niño es un caso particular y los padres deben tomar la iniciativa y reconocer el momento en que el niño esté preparado para el cambio. Una vez que se ha tomado la decisión, es un proceso que debe hacerse en familia, incluyendo al niño e invitándolo a participar activamente en los cambios de su habitación.
Para facilitar la transición:
- Relación positiva con su nuevo espacio: Haz presentaciones de su nueva cama o habitación, especialmente si han compartido cama durante mucho tiempo.
- Elementos de apego: Introduce un elemento de apego, como un peluche o un doudou, si el niño no lo tiene.
- Establece límites: Todos los niños funcionan mejor con expectativas claras y consistentes. Ten un plan para tu rutina de sueño y piensa en cómo manejarás la resistencia sin que resulte en una pelea o una rabieta.
- Observa, entiende y acompaña: Conoces a tu peque mejor que nadie y puedes distinguir entre sus necesidades y sus deseos. Esta transición puede ser complicada y habrá emociones. Ten un plan y valida los sentimientos de tu peque.
- Gradual o rápido: Depende de cada niño. Hay peques que necesitan adaptarse a los cambios muy gradualmente y otros para los que funciona mejor una estrategia más ágil. Elige el camino que elijas, asegúrate de dar señales claras a tu peque.