La placenta es el órgano que rodea al feto en el útero y permite el intercambio de nutrientes, sangre y residuos con la madre. Se expulsa del útero después del nacimiento del niño, cumpliendo una función vital durante este periodo crítico. El consumo de la placenta, a menudo realizado como la encapsulación, es una costumbre centenaria, practicada con mayor frecuencia en la medicina china. Este fenómeno se ha perdido en la especie humana y actualmente es objeto de especulación mediática, no médica.
Aunque pocos estudios científicos han apoyado los efectos de esta práctica, tampoco han disipado por completo la posibilidad de los beneficios de la ingestión de la placenta. La placentofagia, la ingesta de la placenta tras el alumbramiento, es un método controvertido que puede entrañar riesgos, según alerta la comunidad médica.

¿Qué es la Placenta y Cuál es su Rol?
La placenta es una estructura temporal que se forma en el útero durante el embarazo. Es el órgano que genera y mantiene con vida al bebé durante la gestación. La palabra ‘placenta’ significa en latín "Torta", por su forma redonda. Es un maravilloso órgano vascular, fundamental para la realización de la vida: sin placenta no hay gestación posible.
Su función principal es conectar al feto con la madre a través del cordón umbilical, facilitando el intercambio de nutrientes y oxígeno, así como la eliminación de desechos. La sangre de una mamá y la de su bebé nunca se mezclan, pero la placenta se encarga de tomar del cuerpo de la madre todo lo que el bebé necesita para formarse y devolverle los desechos, que la madre limpiará a través de sus riñones. Este órgano es vital para el desarrollo del feto y para la protección del embarazo. Una placenta sana pesa aproximadamente medio kilo y un cordón umbilical tipo mide unos 55 centímetros de largo.
Funciones y Propiedades Clave de la Placenta durante el Embarazo:
- Fuente de nutrientes: Proporciona proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales esenciales para el crecimiento fetal.
- Intercambio de oxígeno: Asegura un suministro adecuado de oxígeno al feto.
- Barreras inmunológicas: Protege al feto de infecciones y enfermedades.
- Producción hormonal: Genera hormonas como la hCG y la progesterona, cruciales para mantener el embarazo.
- Regulación del crecimiento: Controla el flujo sanguíneo y regula el desarrollo de órganos y tejidos.
La Placentofagia: Formas de Consumo y Preparación
La placentofagia se refiere a la ingesta de la placenta tras el alumbramiento. No se trata de una práctica común en humanas (sí en animales) actualmente. Sin embargo, con el creciente interés por preservar la placenta después del parto, muchas madres están explorando diversas formas de aprovechar sus beneficios. Puede ingerirla la madre tras el parto o incluso personas ajenas, seducidas por sus supuestos beneficios. Algunas madres optan por consumir la placenta cocinándola en alimentos, como pizza o lasaña.
Irene, una madre que ha consumido su placenta, comenta que la primera vez intentó freírla fresca, a la plancha, pero es "un manojo de nervios difícilmente masticable". Describe que sabe a carne, que parece casquería o riñones, que es correosa y que si se mastica "hace ñac ñac".
Métodos Comunes de Preparación para la Ingesta:
1. Consumo Directo o Crudo
Algunas personas comen la placenta cruda, cocida o en batidos o extractos líquidos. Hay mujeres que deciden realizar batidos con frutas para su ingesta. Irene, por ejemplo, ha escogido tomarla en batido, junto a vegetales, zanahorias o frutos rojos, "como si fuera un smoothie". La placenta también se puede congelar en trocitos para irla consumiendo en el tiempo. Se come en batidos, cocinada o cruda.
2. Encapsulación de la Placenta
La encapsulación de la placenta es la práctica de la ingestión de la placenta después de que se ha cocido al vapor, deshidratado, molido y se coloca en pastillas. Es un método cada vez más popular en Estados Unidos y Reino Unido, y se ha convertido en moda de estrellas de cine y práctica entre mujeres que reivindican el poder sobre su parto. Es la forma preferida para consumir la placenta, aunque se pierde el estímulo neuroendocrino durante su ingesta (olfato y gusto).
Métodos de Encapsulación:
- El método tradicional chino: En este método, la placenta se calienta a vapor, se corta en rebanadas y se deshidrata a unos 70ºC durante unas 4-8 horas (depende del grosor de las rebanadas). Luego se muele y finalmente se encapsula.
- El método crudo: En este método la placenta se limpia con agua y se deshidrata directamente para luego ser molida y encapsulada.
Especialistas en la encapsulación de la placenta pueden encontrarse a través del país. Estos individuos pueden haber completado una variedad de cursos de formación, pero es importante tener en cuenta que no hay leyes que rigen esta práctica.
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Supuestos Beneficios y Razones para la Placentofagia
Tradicionalmente, la ingestión de la placenta está tomada por la madre y se cree que le imparte numerosos beneficios para la salud. Quienes la toman piensan que ayuda a prevenir la depresión posparto (el principal motivo por el que se acude a ella, según las encuestas), que estimula la leche materna, que aporta hierro y nutrientes, y que devuelve la energía a la madre, por los minerales y hormonas que contiene.
Otros beneficios difundidos sobre su ingesta son: el reequilibrio hormonal, la disminución de la probabilidad de sangrado materno y neonatal, la mejora del ánimo y la reducción de la deficiencia de hierro propia del embarazo. La hipótesis de que la placenta sea rica en vitamina K ha fomentado la posible necesidad de ser ingerida, ya que la leche humana es deficitaria en ella y por ello se ofrece vitamina K a los recién nacidos como prevención de hemorragias.
Muchas mujeres que defienden esta práctica exponen una resistencia a la medicalización y hablan del control de la madre sobre el parto. También citan cuestiones cercanas a la espiritualidad, considerándola una "cuestión mística-energética" y una parte que "vuelve a ti". Irene, por ejemplo, decidió tomar la placenta porque es una conducta habitual en los animales, y porque un parto es un proceso vital muy exigente energéticamente hablando, con sangrado, y la placenta es un alimento nutritivo, "es carne y sangre".
La Perspectiva Científica y Médica: Riesgos y Carencia de Evidencia
Hay poca investigación científica disponible sobre la encapsulación de la placenta, su consumo y sus beneficios. Los pocos estudios científicos conducidos en la encapsulación de la placenta no han apoyado los efectos de esta práctica. Muchos médicos argumentan, sin embargo, que este tipo de ‘tratamiento’ posparto solo se basa en anécdotas, en el boca a boca, e incluso en el placebo, además de no existir un método estandarizado de consumo. La ciencia no tiene nada claros estos beneficios, ya que no hay evidencias sólidas que los respalden.
Desde el “Royal College of Obstetricians and Gynaecologists” (RCOG) se ha afirmado que “no hay ninguna justificación médica para la placentofagia. Los animales se comen su placenta para obtener nutrientes, pero en seres humanos bien alimentados, no hay beneficios, no existen razones para hacerlo”. Además, al no existir estudios científicos serios al respecto, es imposible decir cómo afecta la placentofagia a la lactancia materna; todo lo publicado hasta la fecha son especulaciones y no conclusiones basadas en estudios científicos.
Riesgos y Preocupaciones:
- Riesgos de Infección: La placenta puede estar colonizada por bacterias y, de hecho, algunas están infectadas, como ocurre con el Staphylococcus aureus, presente en la vagina de un 10% de las mujeres. Estas preparaciones no eliminan por completo las bacterias y virus infecciosos que podría contener la placenta.
- Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos emitieron una advertencia en contra de ingerir cápsulas de placenta. Esto se basó en un caso en el que un recién nacido desarrolló una infección por una bacteria, el estreptococo del grupo B, después de que la madre tomara cápsulas de placenta. Se cree que la madre estaba infectada con bacterias del estreptococo del grupo B que provenía de la placenta porque las cápsulas dieron positivo para esta bacteria.
- Efectos Negativos Reportados: Algunas madres han reportado experimentar síntomas negativos como mareos o nerviosismo después de tomar las píldoras de placenta.
- Advertencias Sanitarias: Las autoridades sanitarias de Estados Unidos previenen frente a los vendedores de cápsulas de placenta que realizan afirmaciones médicas que no se han demostrado científicamente.
- Desaconsejado en algunos países: Hay países que en sus listas de recomendaciones desaconsejan ingerirla porque consideran que puede poner en riesgo al bebé y a la madre, debido a la posible contaminación de la placenta por acción bacteriana o viral.
Otros Usos Fascinantes de la Placenta
La placenta, en lugar de ser considerada un desecho biológico, puede tener otros usos interesantes, más allá de la ingestión directa o encapsulada. En los partos medicalizados que tienen lugar normalmente en las sociedades desarrolladas, la placenta es eliminada con las precauciones establecidas para los residuos biológicos.
Sin embargo, al ser un órgano muy rico en ácido hialurónico y colágeno, podría ser utilizado en la industria cosmética, y de hecho, algunas cremas a base de placenta, ricas en colágeno y antioxidantes, se están volviendo populares para el cuidado de la piel, con la creencia de que ayudan a reducir cicatrices y estimulan la regeneración celular.
Alternativas al Consumo Directo:
- Joyería Personalizada: Algunos artesanos crean piezas de joyería, como collares y anillos, que incorporan partes de placenta deshidratadas, permitiendo a las madres llevar un recuerdo tangible de su experiencia de parto y maternidad.
- Arte Creativo (Imprimación de Placenta): La placenta puede ser utilizada para crear obras de arte. Se puede realizar con la propia sangre residual de la placenta o pintura acrílica de colores, colocando la placenta y el cordón umbilical en la forma deseada sobre papel para que empape y se dibuje.
- Plantación: Algunas madres eligen enterrar la placenta en su jardín, a menudo junto a un árbol, simbolizando el crecimiento de sus hijos. Se aconseja no colocar la placenta justo debajo del árbol sino a una distancia entre 50-100 centímetros, ya que nutrirá a ese árbol de manera progresiva.

Consejos para Tomar una Decisión Informada
Si se siente que la encapsulación de la placenta o su consumo es correcto para usted, es fundamental tener en cuenta algunos consejos prácticos. Aunque la encapsulación de la placenta parece no llevar un riesgo inherente si es ingerida solamente por la madre, es crucial una manipulación segura.
Recomendaciones Clave:
- Consulta a un profesional de la salud: Antes de decidir cómo utilizar la placenta, es esencial hablar con un médico o proveedor de atención médica para asegurarse de que sea seguro y recibir más información sobre el procedimiento.
- Investiga a fondo: Comprende los posibles riesgos y beneficios de cada opción. Investigue las técnicas usadas por su centro elegido para asegurar que la placenta está manejada seguramente.
- Manipulación y Preservación Segura:
- Se recomienda a quienes lo van a hacer que traten de no consumir la placenta cruda durante muchos días para minimizar riesgos; mejor congelarla y descongelarla para comerla.
- Si la va a encapsular, debe refrigerarla cuanto antes y empezar el proceso de encapsulación en un período de 24 horas.
- Cuando se entrega la placenta, se deben indicar las medidas necesarias para disminuir al máximo los riesgos sanitarios (como usar guantes en su manipulación, que no esté en contacto con personas sin protección o animales).
- Decisión personal: La elección de aprovechar la placenta es personal y debe basarse en lo que consideres mejor para ti y tu familia.
Hay poca investigación disponible tanto si apoyar o oponerse a la tradición de la encapsulación de la placenta. Los pocos estudios científicos conducidos en la encapsulación de la placenta no han apoyado los efectos de esta práctica, ni han disipado por completo la posibilidad de los beneficios de la ingestión de la placenta.