Introducción: Mitos y Realidades
En muy pocas ocasiones compaginar lactancia materna y trabajo remunerado puede ser una opción inviable. Hablamos de madres que deban ausentarse de manera habitual de su domicilio por periodos prolongados y en esos casos, siempre es posible solicitar un permiso por riesgo de lactancia. A nivel popular perdura el mito de que la lactancia materna más allá del permiso maternal es inviable y que amamantar y tener trabajo remunerado es incompatible. Es fácil oír: “La lactancia materna está muy bien, pero ¿y las madres trabajadoras qué?”.
Lo cierto es que cada vez más madres desean prolongar la lactancia materna de sus hijos, pero, desgraciadamente, la acaban interrumpiendo al volver a su trabajo remunerado porque no tienen acceso a una información adecuada y dan por hecho, en base a la creencia popular, de que no tienen otra opción. Existen estudios que demuestran que, si las madres son formadas en técnicas que compatibilicen lactancia materna y trabajo, el porcentaje de madres que abandonan la lactancia es insignificante. Sin embargo, si existen diferencias significativas en cuanto a la prevalencia de la lactancia: cuanta más información tengan sobre cómo abordar este tema, más aumenta la tasa media de duración. Existen otros estudios que relacionan la lactancia materna con el trabajo y el nivel de estudios, poniendo en evidencia que la duración es significativamente superior cuantos más estudios tenga la madre. Lo cierto es que todavía existen muchas madres que no tienen acceso a una información adecuada y dan por hecho que trabajar es sinónimo de destetar, basándose en falsos populismos. No tienen modelos en los que fijarse, no tienen información, sienten miedo al rechazo de los compañeros en el ambiente laboral, miedo a la discriminación, se sienten juzgadas y presionadas por su entorno para abandonarla.
La lactancia materna es una buena inversión no solo a nivel individual, también lo es a nivel colectivo. La duración de la baja maternal en España (16 semanas, unos cuatro meses) no se corresponde con la duración de la lactancia exclusiva recomendada por la OMS/UNICEF. En muchos estudios se ha comprobado que, con información y apoyo, la duración de la lactancia fue la misma en mujeres que trabajaban o no fuera de casa. Si estando bien informada has decidido no continuar con la lactancia materna, no te sientas culpable, es una decisión muy personal.

Adaptando la Rutina: Estrategias para Madres Trabajadoras
La reincorporación después de la recién estrenada paternidad es un tema que angustia a los padres desde el mismo momento del nacimiento. No todos pueden o quieren disfrutar de una excedencia; algunos no quieren demorar su incorporación al trabajo remunerado. Debemos tener claro que la incorporación no significa el fin de la lactancia materna. La existencia de una estrategia de actuación por parte de los padres y de un código de buenas prácticas en la empresa, ayudará al mantenimiento de esta. Existen muchas técnicas para poder mantenerla y muy pocas las situaciones en las que la diada trabajo-lactancia materna es inviable. Solo aquellas madres que necesitan ausentarse periodos prolongados están en peligro de perderla y, en ese caso, pueden solicitar un permiso por riesgo de lactancia. La empresa deberá buscar un puesto compatible con la lactancia, como ejemplos azafatas aéreas, sanitarias con jornadas laborales de 24 h, etc. Desgraciadamente, se sigue creyendo a nivel popular que la incorporación al trabajo es inviable con la lactancia, algo totalmente falso, aunque sí es una gran carga añadida para la madre trabajadora.
1. Planificación Personalizada: Es necesario que cada madre elabore un plan personalizado en función de su trabajo, tipo de jornada laboral, distancia hasta el niño y la edad de este. Lo ideal es amamantar antes de ir a trabajar y al regresar a casa, así como todo el tiempo que esté con él. En el caso de no poder realizar una lactancia materna directa, debe extraerse la leche en su jornada laboral. Es recomendable hacerlo con el horario ya establecido por el bebé, siguiendo su patrón, de esa manera consigue que la producción no disminuya. Pero es necesario ser realistas y saber que esto muchas veces es imposible; no pueden adaptar los horarios laborales a la extracción e intentarlo les puede acarrear momentos de estrés y ansiedad, nada recomendables ni para la madre ni para la lactancia.
2. La Importancia del Sacaleches: Un buen sacaleches, preferiblemente eléctrico por la rapidez en la extracción y si es doble, mejor. Será necesario comprobar que la copa del sacaleches es la apropiada. Necesitará un lugar que reúna las condiciones higiénicas para su extracción, limpio, cómodo y privado. Es necesario que la madre domine la técnica y se haya leído las instrucciones del sacaleches para que sea lo más eficiente posible. Hay madres que para la extracción utilizan la técnica manual; como práctica, es tan efectiva o más que un sacaleches si la madre la domina. Se recomienda que tengan a mano agua, ya que la extracción de la leche les produce sed por la liberación de la oxitocina. Es necesario decirles que la respuesta del pecho a la estimulación del sacaleches nunca va a ser la que tiene con el bebé; es importante que lo sepan para que no se angustien pensando que no hay leche. Los sacaleches portátiles no son tan eficaces para estimular como un bebé, así que es fácil que la leche que una madre se saque en su ámbito laboral vaya disminuyendo paulatinamente, pero el proceso es muy lento y antes de que se saque menos de la que su hijo toma, probablemente ya no la necesitará porque habrá llegado el momento de ofrecer la alimentación complementaria. En cualquier caso, aunque la producción disminuye al disminuir la demanda, bien porque la madre no se saque leche o el niño esté tomando otros alimentos, todas las madres seguirán produciendo toda la leche que necesitan. Esto es completamente normal y se hace muy evidente cuando se utiliza sacaleches, sobre todo si hace ya muchas horas que el niño ha mamado.

3. Creación de un Banco de Leche: Genera muchas dudas. Al principio, todo es una incógnita para la madre; necesita que pase el tiempo para saber la medida de su hijo. Se aconseja que siempre se deje más de lo que va a necesitar el niño; eso reducirá su angustia mientras no esté en casa. Debe realizar un cálculo aproximado de la cantidad en función de la jornada laboral y la edad del bebé. Para el cálculo semanal, si trabaja 5 días a la semana, por 2 recipientes de 100-120 cc cada día, son 10 recipientes por semana. Esto se debe multiplicar por las semanas que la madre quiera seguir con lactancia materna exclusiva. En el caso de un mes, multiplicamos 10 por 4 semanas, que son 40 recipientes. Como solo es necesario almacenar un tercio de lo que necesita para asegurar el aporte correcto, con tener 13 o 14 recipientes congelados antes de empezar a trabajar es suficiente para asegurar la continuidad de la lactancia exclusiva. Además, también cuenta con la leche que empieza a extraerse en el trabajo. Los bancos de leche se deben iniciar alrededor de 15 a 30 días antes de la incorporación al trabajo. Se debe almacenar en pequeñas cantidades, no más de 100-120 cc, para que sean fáciles de congelar y descongelar. La leche que se vaya extrayendo a lo largo del día la guardará en el frigorífico, pudiendo mezclar toda la acumulada en 24 horas para homogenizarla. En el frigorífico se puede conservar entre 3 y 5 días o congelarla si no se prevé utilizarla en ese tiempo, pudiéndose conservar a -20 °C hasta 6 meses. Una vez descongelada, debe utilizarse en las 24 horas posteriores.
Las primeras extracciones pueden ser decepcionantes; es necesario que la madre tenga paciencia. El bebé es un gran succionador y es capaz de sacar más leche y más rápido que el sacaleches. Debe iniciar con una succión suave y rápida unos minutos para aumentar el reflejo de eyección y posteriormente pasar a una succión más fuerte y lenta. El vaciamiento completo se consigue en unos 30 minutos; no se aconseja más tiempo por el riesgo de erosionar la mama. Antes de iniciar la extracción, se recomienda masajear la mama, poner paños calientes o sumergir la mama en agua caliente; todas estas prácticas ayudan a que la leche salga con más rapidez. La madre debe tener claro que un sacaleches no es un medidor de su producción. Con constancia adquirirá rapidez en la técnica y cada vez le resultará más fácil y productiva. Toda la leche que se extraiga la irá almacenando en la nevera; al llegar a casa, cuando toda la leche tenga la misma temperatura, puede mezclarla, al igual que las extracciones realizadas para formar el banco, de ese modo asegura que quede homogenizada. Como sabemos, al principio es mucho más acuosa y rica en lactosa para ir adquiriendo una textura más densa y con una mayor cantidad de grasa al final.

Adaptación del Bebé y la Madre
La incorporación de la madre al trabajo influirá en el comportamiento de su hijo. Pueden ocurrir multitud de situaciones, desde que no quiera comer nada en su ausencia ni leche ni agua. Sabemos que es temporal, pero no por ello tranquilizador; son momentos de estrés para los padres y para el cuidador. El niño debe adaptarse a su ausencia y a la presencia de otra persona que ahora tiene el rol de cuidador; se adaptan en unas semanas. Otra opción es que demande mucho más el pecho cuando la madre está en casa; realmente, lo que el bebé busca es tener todo el tiempo a su madre con él. Hay otros que solo demandan más el pecho por la noche, aumentando los despertares y las tomas nocturnas.
Es posible que se despierte por la noche para mamar y, aunque pueda parecer agotador, a muchas madres les parece un buen trato: “casi ni se da cuenta de que me he ido”. Cuando llega el momento, se calientan los primeros 50 ml de leche materna extraída y si se los toma, se calientan 50 ml más y así sucesivamente, hasta que el bebé diga basta. Pronto sabremos qué cantidad de leche materna extraída le apetece a nuestro hijo particular y ya podremos ajustar mejor la que le dejamos preparada. Siempre que sea posible, es mejor que la leche materna sea fresca. Así pues, la leche que la madre se saque el lunes servirá para el martes, la del martes para el miércoles y así sucesivamente. La leche materna extraída se puede mezclar sin problemas, ya sea para completar una toma antes de dársela al bebé o para completar una “medida” antes de congelarla.
El método más adecuado es descongelarla en el frigorífico, así la leche no sufre cambios bruscos de temperatura. Para calentar un poco la leche, no utilice microondas, ya que la leche no se calienta toda por igual y pierde parte de sus propiedades. La leche varía de composición a lo largo de la toma; recuerda, al principio es más acuosa y al final más dulce y grasa (como el postre). Cuando das de mamar, le calmas el hambre, la sed, le das calor, consuelo... por eso es bueno acostumbrarle 1 o 2 semanas antes de tu incorporación al trabajo a la “nueva modalidad”. Es bueno que esa toma se la dé el padre u otra persona que no sea la madre. El uso de un sacaleches eléctrico doble reduce el tiempo de extracción.
Marco Legal y Apoyo Empresarial
Los permisos de maternidad son muy desiguales entre países. En España, existe el permiso de lactancia materna, dicho permiso es retribuido y se recoge en el artículo 37.4 del Estatuto de los Trabajadores, que fue reformado en 2019, y el artículo 138 de la Ley de Procedimiento Laboral. Seguimos avanzando hacia una mayor conciliación familiar; así, en enero de 2021 se promulgó el Real Decreto-Ley de medidas urgentes para la garantía de trato y de oportunidades entre hombres y mujeres en el empleo y la ocupación. Ambos tienen derecho, aunque trabajen en la misma empresa, independientemente de lo que diga el convenio colectivo, a disfrutar de 16 semanas, siendo las primeras 6 obligatorias e ininterrumpidas. El permiso de lactancia consiste en una hora de ausencia en el trabajo hasta que el bebé cumpla 9 meses, independientemente del tipo de alimentación, natural o artificial. Acumulada, se suman todas las horas en jornadas de trabajo completas y se suman a las semanas de permiso y vacaciones. Los permisos se incrementan proporcionalmente en casos de partos múltiples. Es necesario preavisar a la empresa 15 días antes de la incorporación. No se puede ceder el permiso a uno de los progenitores para que disfrute del doble de días. Existe una compensación de la Seguridad Social llamada “corresponsabilidad cuidado del lactante”, recogida en el artículo 183 de la LGS, que permite cobrar un subsidio para compensar la ausencia de retribución. También se puede solicitar una excedencia por cuidado de menores de 3 años con derecho a antigüedad y formación profesional, manteniendo la reserva del mismo puesto durante el primer año. O una reducción de jornada entre un octavo y la mitad de la jornada, con su correspondiente reducción salarial hasta que el niño cumpla 12 años. Todo lo anterior es lo que dice nuestra ley, pero después hay que ver qué dice cada convenio, si mejora las condiciones y facilita que la madre compagine ambas cosas.
Como profesionales sanitarios, debemos fomentar que las condiciones para la mujer cada vez sean mejores, facilitando su conciliación familiar. Para el empresario, no solo es un deber, también debe entender que es un beneficio para su empresa: las empleadas están más satisfechas y eso se refleja en un mayor rendimiento; existe un menor ausentismo laboral al proteger al bebé de muchas enfermedades (amigdalitis, bronquiolitis, etc.). Existe evidencia científica que demuestra que los niños alimentados con lactancia materna exclusiva se ponen un 50% menos enfermos que los alimentados con lactancia artificial, consiguiendo reducir el absentismo laboral, además de dar una mejor imagen de la empresa. Una empresa comprometida con la sociedad debe apoyar a sus trabajadoras lactantes; muchas de ellas ya poseen guarderías y salas de lactancia equipadas con todo lo necesario para las extracciones.
Café Laboral: Derechos de las madres lactantes, ¿los conoces?
Casos Prácticos y Soluciones Creativas
- Isabel pudo coger el mes de vacaciones al final de las 16 semanas de licencia por maternidad. Después, pidió dos meses de excedencia.
- Aurora se lleva a su hijo al trabajo, una pequeña tienda de ropa. ¡Incluso parece que ahora vengan incluso más clientes!
- Montserrat ha pedido una reducción de jornada. Cobra la mitad que antes, pero también tiene menos gastos en canguros y guarderías. Apenas pasa 5 horas fuera de casa.
- Enrique y Teresa han decidido renunciar a un sueldo. “Yo estaré de excedencia hasta los 15 o 18 meses y después Enrique se quedará en casa hasta los dos años y medio o tres”. “Nos dicen que estamos tirando el dinero -dice Enrique-, pero yo creo que no lo tiramos, sino que lo gastamos”.
- Sandra deja a su hija con su suegra. Cada día las tres generaciones coinciden en la puerta de la oficina: entre la hora de lactancia y la media hora del desayuno, Sandra tiene tiempo de comerse un bocadillo y de amamantar a su hija en la cafetería o en un parque cercano. “No sé qué habría hecho sin mi suegra; si ella trabajara, yo no podría hacerlo”.
- Eulalia quería estar con su hijo al menos hasta el año, pero tenían que pagar la hipoteca y no podían pasar sin su sueldo. Ha encontrado una solución: atiende en su casa a la hija de una vecina.
- Andrés, el hijo de María, se queda en casa al cuidado de la abuela, que le da la leche materna extraída que su madre se ha sacado en el trabajo el día anterior. No come mucha, pero cuando su madre regresa a casa, siempre lo encuentra dormido o jugando tranquilo. En cuanto Andrés la ve, enseguida se le ilumina la cara, levanta los brazos, llama a su madre, se acurruca en su regazo y mama feliz. “¡Ni que hubiera tratado de matarlo de hambre!”, protesta bromeando la abuela. Andrés levanta la vista y sonríe a su madre sin soltar la teta.
La vuelta al trabajo es una de las tres causas por las que las madres dejan de dar el pecho. Muchas madres sienten la necesidad de preparar a su bebé para la separación que se aproxima inexorablemente. Pero lo que parece una buena idea no suele serlo, ya que lo único que se consigue es adelantar el estrés por la separación. El bebé suele rechazar las tomas en cualquier envase que no sea el pecho, lo que aumenta la preocupación de la madre. Aunque pueda parecer imposible, la mayoría de madres lactantes consiguen volver al trabajo y mantener la lactancia materna.
Si el bebé tiene menos de cuatro meses, solo debe tomar leche. Lo ideal es que te puedas extraer leche y dejarla lista para el bebé en tu ausencia. En el caso de no poder extraerte leche para mantener la lactancia materna exclusiva, solo le puedes ofrecer leche artificial. Él va a determinar en pocos días qué cantidad de leche materna extraída necesita. Pero a modo orientativo, recomendamos dejar pequeñas cantidades de leche de 50-75 ml y ver los primeros días qué volumen necesita. Tanto si va a una guardería o se queda con la pareja u otro familiar, puede seguir tomando leche materna. Normalmente, la leche se les administra a los bebés con biberón. Si es así, se debería procurar buscar una tetina de flujo lento y recordar a los cuidadores que el biberón se debe ofrecer lentamente, muy despacio, a fin de que pueda regular su ingesta al igual que haría en el pecho.
No es lo mismo estar cuatro horas lejos del bebé que 12. Aunque la lactancia es a demanda, el bebé va a pedir comida aproximadamente cada 2-3 horas. De este dato podemos deducir cuántas tomas va a realizar en nuestra ausencia. Cuando los bebés tienen tres o cuatro meses, suelen adaptarse bien a la nueva situación. También hay niños que muestran su enfado de manera muy visible cuando mamá vuelve a casa y se niegan a mamar o incluso evitan el contacto físico y visual con sus madres.

Una de las causas de abandono de la lactancia materna antes de los seis meses recomendados por la OMS es sin duda, la vuelta al trabajo. La reincorporación después de la recién estrenada paternidad es un tema que angustia a los padres desde el mismo momento del nacimiento. No todos pueden o quieren disfrutar de una excedencia; algunos no quieren demorar su incorporación al trabajo remunerado. Debemos tener claro que la incorporación no significa el fin de la lactancia materna. La existencia de una estrategia de actuación por parte de los padres y de un código de buenas prácticas en la empresa, ayudará al mantenimiento de esta. Existen muchas técnicas para poder mantenerla y muy pocas las situaciones en las que la diada trabajo-lactancia materna es inviable. Sólo aquellas madres que necesitan ausentarse periodos prolongados están en peligro de perderla y en ese caso, pueden solicitar un permiso por riesgo de lactancia. La empresa deberá buscar un puesto compatible con la lactancia como ejemplos azafatas aéreas, sanitarias con jornadas laborales de 24 h, etc. Desgraciadamente se sigue creyendo a nivel popular que la incorporación al trabajo es inviable con la lactancia, algo totalmente falso, aunque si es una gran carga añadida para la madre trabajadora.
En cuanto al momento de hacerlo, es indiferente: puedes hacerlo antes o después de la toma, entre toma y toma o incluso durante la toma, lo que te resulte más cómodo. Si optas por congelarla, tendrás leche al menos para los tres o cuatro meses siguientes. En cuanto a cómo descongelarla, la puedes dejar en el frigorífico para que se vaya descongelando lentamente unas horas antes. Cuando llegue la hora de usarla, tendrás que sumergir el recipiente en agua caliente para que esté a la temperatura adecuada para el bebé. En cualquier caso, los pediatras recuerdan que lo más importante no es que el bebé tome leche materna cuando su madre está fuera (a partir de los 6 meses ya se pueden introducir otros alimentos en su dieta), sino que pueda seguir mamando a demanda cuando la madre y el bebé estén juntos.
Subidas de leche durante la jornada laboral: El cuerpo se adapta rápidamente a las variaciones en horarios y necesidades de tu bebé, pero es posible que los primeros días tengas subidas de leche durante la jornada laboral y que tengas que recurrir a un sacaleches. Realiza una extracción antes de volver a trabajar, para no tener que averiguar cómo funciona allí. Es mejor estar acostumbrada. Para extraerse leche en el trabajo es necesario que encuentres un lugar tranquilo y cómodo, en el que no vayan a interrumpirte. Reincorporación al trabajo: Puede ser buena idea reincorporarte al trabajo dos días antes del fin de semana, para que la adaptación del bebé (y la tuya) sea mejor.
Métodos de Suplementación: Existen dos tipos, los que tienen una válvula antivuelco y los que no la tienen. Si no tienen la válvula, este método es ideal para bebés mayorcitos (más de 6 meses) que pueden agarrar el vaso y tragan sin dificultad. Para bebés mayorcitos (más 8 meses) puede ser un gran método de suplementación. El biberón es el método más utilizado para realizar la suplementación. Esto es algo que puede suceder en muchas ocasiones.