Introducción y Consideraciones Iniciales
La alimentación del bebé es una de las cuestiones que pueden preocupar a las mamás y a los papás, especialmente si son primerizos. El tema sobre cómo dar el biberón, su preparación, su esterilización y cómo calentarlos son algunos de los aspectos básicos que hay que tener en cuenta, especialmente, en los primeros meses de vida del bebé. Cualquier decisión tomada por una madre desde el conocimiento y la madurez merece el más absoluto respeto. Cada madre es libre de elegir el tipo de alimentación que quiere dar a su hijo, y está bien si escoges lactancia materna o si eliges biberón.
El bienestar de tu bebé y de tu familia pasa porque todo funcione. Si mamá está bien, todo irá bien. Para que sea así, debes sentirte libre como madre y como persona para tomar tus propias decisiones. Los profesionales no estamos para criticar o juzgar las decisiones ajenas, sino para ayudar y dar información cuando las familias lo necesitan. Por lo que, si decides optar por biberón, a continuación te ofrecemos la información esencial que necesitas sobre cómo dar el biberón a un bebé.
Higiene Fundamental
Un aspecto fundamental antes de preparar un biberón es que este se encuentre perfectamente esterilizado y limpio. En primer lugar, es muy importante que siempre lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar el biberón y de manipular los alimentos del pequeño. Las manos son el vehículo de transmisión de la mayoría de las enfermedades contagiosas.
Selección del Biberón y Tetina
Aprender a dar el biberón empieza por elegir el biberón adecuado para tu bebé, de modo que pueda alimentarse de forma eficaz y segura. Con tantas opciones de biberones y tetinas, esta decisión puede resultar abrumadora. Se recomienda usar tetinas de silicona debido a su duración y resistencia. Empieza por las tetinas de recién nacido. A medida que el bebé gane peso, notaréis que hace más esfuerzo para succionar o que las tomas comienzan a ser más largas; es el momento de cambiar de tetina para que salga más cantidad de leche.
Para una mayor facilidad, comodidad y seguridad, asegúrate de que el biberón tiene el tamaño de tetina/pezón adecuado para tu bebé. Esto le ayudará a mantener un ritmo de alimentación constante. Se recomienda elegir un biberón que reduzca las molestias estomacales, como aquellos diseñados específicamente para una protección adicional frente a cólicos y reflujo. Si tienes pensado dar el pecho y el biberón a la vez, prueba un biberón con una tetina ancha, flexible y suave, que esté especialmente diseñada para imitar la forma y la sensación del pecho.

Preparación de la Leche de Fórmula
Una vez que están listos todos los elementos, el siguiente paso es la preparación del biberón. En este punto es importante diferenciar si se va a utilizar leche de fórmula líquida o en polvos. Asegúrate de que el biberón esté correctamente esterilizado antes de empezar.
Elección del Agua
Agua Embotellada o del Grifo
Durante los primeros meses se recomienda utilizar agua embotellada de mineralización débil, ya que dependiendo de la zona, hay aguas del grifo con concentraciones elevadas de minerales. En aquellos casos en los que el agua potable del grifo sea blanda y de buena calidad, también se podría utilizar para preparar el biberón. Es fundamental añadir siempre primero el agua embotellada a temperatura ambiente y seguidamente la leche en polvo que sea necesaria.
Seguridad del Agua y Consideraciones de Fluoruro
Para la leche de fórmula en polvo o líquida concentrada, puede usarse agua corriente limpia o agua embotellada. Sin embargo, si usa agua de pozo o le preocupa la seguridad del agua, hiérvala durante 1 minuto. Mida el agua después de hervirla y déjela enfriar a temperatura ambiente. Si tiene alguna inquietud, hable con el profesional de atención médica sobre los análisis de plomo en la sangre para su hijo.
A la mayoría de los suministros públicos de agua se les añade fluoruro, importante para prevenir las caries dentarias. Pero un exceso de fluoruro puede aumentar el riesgo de que aparezcan rayas o líneas blancas y tenues en los dientes, conocido como fluorosis. Si su bebé solamente bebe leche de fórmula concentrada o en polvo, podría alternar entre agua corriente fluorada y agua embotellada con bajo contenido de fluoruro. En las etiquetas de estas botellas se indica si el agua tiene las siguientes características: desionizada, purificada, desmineralizada o destilada. Si su bebé solo toma leche de fórmula lista para usar o si solo necesita agua embotellada con bajo contenido de fluoruro para la leche de fórmula, hable con el profesional de atención médica. Es posible que, después de los 6 meses, su bebé necesite suplementos con fluoruro.
Proporciones Correctas de Leche en Polvo
Deben seguirse las recomendaciones exactas del fabricante y del pediatra. La proporción siempre debe ser la misma: se añade un cacito raso por cada 30 ml de agua, sin apretar ni prensar el polvo. Tras llenar el cacito, se retira el polvo sobrante con un cuchillo. Una vez añadida la cantidad necesaria de agua, a continuación se incorporará la cantidad de polvo exacta siguiendo las instrucciones de la etiqueta. Es importante cerrar el biberón con cuidado para no quemarse y agitar para que el polvo se reconstituya y no queden grumos.

Tipos de Leche de Fórmula
Existen 3 tipos principales de leche de fórmula:
- Líquida lista para usar: No necesita que se le agregue agua.
- Líquida concentrada: Necesitará agregar agua siguiendo las instrucciones de la etiqueta.
- En polvo: Necesitará agregar agua siguiendo las instrucciones de la etiqueta.
Aunque el proceso de fabricación de las fórmulas infantiles en polvo aplica un tratamiento térmico, no se pueden considerar estériles porque no se efectúa una esterilización final y ocasionalmente pueden contener microorganismos en pequeñas cantidades. Además, se pueden contaminar con una preparación incorrecta. El sistema inmunitario del lactante está todavía en desarrollo y es más susceptible a las infecciones; por ello es importante seguir una buena higiene durante su preparación.
Calentamiento del Biberón
Si el biberón está demasiado frío, puede que el bebé rehúse a tomárselo; mientras que si la leche está demasiado caliente puede causarle algún tipo de quemadura.
Temperatura Ideal de la Leche
Es fundamental que la leche del biberón no esté demasiado caliente para evitar quemaduras en la boca del bebé. Lo recomendable es que la temperatura del biberón no supere nunca los 32-36ºC para evitar cualquier tipo de daño. En ocasiones, se aconseja incluso que la leche esté templada más que caliente. La leche se puede dar a temperatura ambiente. Si la calienta un poco (tibia), remueva el agua y pruebe siempre antes de ofrecer el biberón al bebé. Su temperatura debe rondar los 36 grados, puedes echar unas gotitas sobre tu muñeca para comprobar que el agua del biberón está tibia. Existen unos medidores de temperatura que se colocan en la parte posterior del biberón e indican la temperatura exacta a la que se encuentra.
Métodos de Calentamiento
Hay diferentes formas para calentar el biberón. Otra recomendación que se debe tener en cuenta a la hora de calentar el biberón es tener cierta previsión sobre en qué momento debe o va a querer comer el bebé. Así se dispondrá del suficiente tiempo para la preparación del biberón sin que el bebé llegue a desesperarse por el hambre y comience a llorar.
Baño María
El método más habitual para calentar los biberones es el baño maría. Esta forma de calentamiento consiste en colocar el biberón en un recipiente con agua y ponerlo al fuego. Antes de que comience a hervir el agua, hay que retirar el biberón y esperar hasta que su contenido tenga la temperatura idónea. Esta forma de calentar no deja zonas frías en el biberón (es decir, es un calentamiento bastante uniforme) ni altera su material de fabricación. Sin embargo, el uso del baño maría para calentar el biberón no es un método rápido.
Calientabiberones
Hoy en día se pueden encontrar en el mercado un buen número de dispositivos calientabiberones que permiten conseguir la temperatura adecuada del biberón de manera automática y sin problemas. Para la utilización del calientabiberones es muy importante respetar las instrucciones o normas de uso. Según el modelo, puede requerir seguir unos determinados pasos para el funcionamiento. Una vez alcanza la temperatura adecuada o indicada, se suele apagar el aparato.
Microondas: Controversia y Precauciones
Respecto al uso del microondas para calentar la leche del bebé existe cierta controversia. Algunos especialistas desaconsejan la utilización de dicho instrumento, ya que este calienta la leche de manera desigual. Al calentar el biberón en el microondas se pueden encontrar zonas en las que la leche se calienta en exceso y otras donde se queda fría. Esto puede ser un peligro para el bebé puesto que la madre sentirá que el biberón está a la temperatura adecuada, cuando en realidad no es así. Además, tampoco está indicado el uso del microondas para calentar el biberón porque se podría desprender microplásticos del mismo y contaminar la leche. Sin embargo, si el biberón es de vidrio se podría calentar en el microondas, aunque se tendría que probar previamente la temperatura del líquido para evitar quemaduras.

Cómo Administrar el Biberón al Bebé
Como la mayoría de los padres, seguro que te preguntas cómo conseguir que tu bebé tome el biberón rápidamente. Ahora que ya sabes cómo hacer un biberón, vamos a hablar de cómo conseguir que tu bebé tome el biberón.
Consejos Clave Durante la Toma
- Inclina la cabeza: Mantén la cabeza del bebé inclinada sobre su cuerpo para evitar que se atragante, regurgite o se alimente en exceso.
- Introduce la tetina: Acerca la tetina a los labios del bebé e introdúcesela suavemente en la boca.
- Elige el tamaño de tetina/pezón adecuado: Para una mayor facilidad, comodidad y seguridad, asegúrate de que el biberón tiene el tamaño de tetina/pezón adecuado para tu bebé. Esto le ayudará a mantener un ritmo de alimentación constante.
- Hazlo eructar durante y después: Haz eructar a tu bebé durante la toma, aproximadamente a la mitad, y después de que haya terminado el biberón.
- Tira el resto: Cuando tu bebé empiece a apartar la cabeza del biberón o cierre la boca, significa que la toma ha terminado. Es entonces cuando puedes tirar la leche que quede en el biberón.
Posturas Recomendadas para la Alimentación
Además de los consejos anteriores, ten en cuenta estas tres posturas populares para saber cómo dar el biberón a un recién nacido:
- Posición de cuna: Coloca al bebé en el hueco de tu brazo y sujétale la cabeza mientras inclinas su cuerpo ligeramente hacia atrás. Asegúrate de que la barbilla del recién nacido no se inclina hacia el pecho antes de darle el biberón.
- Sentado: En esta posición, mantén a tu bebé sentado sobre tu regazo con la espalda apoyada en tu pecho. Si tu bebé tiene síntomas de reflujo, esta también es una posición ideal para evitar que regurgite.
- Piernas flexionadas: Si tu bebé y tú necesitáis pasar más tiempo frente a frente, esta puede ser la postura ideal. Coloca a tu bebé en tu regazo, mirando hacia ti y con los pies apoyados en tu vientre. Dale el biberón mientras disfrutáis de un rato más de intimidad.

Limpieza, Esterilización y Almacenamiento
Limpieza Diaria del Biberón y Tetinas
Después de cada uso, es muy importante no dejar restos de leche artificial en los biberones y lavarlos a fondo, ya que es muy fácil que queden restos de leche que pueden ocasionar contaminación cruzada. Para limpiarlos, utiliza agua y jabón de lavar platos. Se debe enjuagar bien y dejar secar abierto al aire, o simplemente ponérlos sobre un papel de cocina secante. Los biberones y tetinas también se pueden limpiar en el lavaplatos.

¿Es Necesaria la Esterilización?
En un medio con buenas medidas de higiene, no es necesario esterilizar los biberones, tetinas y chupetes constantemente. Aunque si queréis hacerlo para quedaros más tranquilos, con una vez al día cada 2-3 días es suficiente. Los pasos para esterilizar un biberón incluyen limpiarlo y hacerlo hervir en un cazo con agua hirviendo, sin dejarlo más de 30 minutos después de hervir, o utilizar un esterilizador.
Almacenamiento de la Leche Preparada y Sobrante
No se debe guardar la leche sobrante de una toma, ya que aumenta la probabilidad de que se contamine. La leche que el bebé no haya tomado puede ser guardada solo durante las dos siguientes horas. Sin embargo, existe otra opción en el caso de que se quieran dejar tomas de leche artificial preparadas. Se trata de preparar el biberón siguiendo todos los pasos, enfriar la leche y guardarla en la nevera a una temperatura inferior a 5 grados. Para calentar esta leche tan solo es necesario sumergirla en un poco de agua caliente e ir removiendo para que el contenido se caliente de manera homogénea. Durante la noche, prepare el biberón en el mismo momento de la toma. No utilice calientabiberones para mantener la leche tibia, ya que esto favorece el crecimiento de microorganismos patógenos.
Frecuencia y Cantidad de las Tomas
La cantidad y la frecuencia de la alimentación con biberón dependen del peso individual del bebé y de sus períodos de crecimiento, así como de su edad. Cada niño es un mundo, el mismo os dará pistas sobre las cantidades de leche que necesita.
Alimentación a Demanda
La mejor forma de saber con qué frecuencia debes alimentar a tu recién nacido con biberón es dárselo cuando tenga hambre. El niño ha de alimentar a demanda, no se debe forzar nunca que se lo acabe, cada toma puede ser diferente y en general hará entre 6 y 8 tomas al día. Si gana peso de manera adecuada, es una señal de que come lo suficiente. Si acorta las tomas o parece quedarse con hambre succionando del biberón aunque ya esté vacío, aumenta la toma en 30 ml de agua y un cacito de polvo más. La duración de las tomas puede variar en función de cada bebé, pero, por lo general, no suelen durar más de 20 minutos.
Pautas Generales Según la Edad
Estas son algunas pautas generales que debes seguir para alimentar a tu bebé según su edad:
- Desde el nacimiento hasta los tres meses: Cada dos o tres horas. Los bebés inician la alimentación con 20-30 ml. En función de la tolerancia, se puede ir aumentando 10 ml cada 3-4 tomas. Durante la primera semana de vida un bebé puede tomar hasta 90ml por toma.
- Para un bebé de 6 meses: Serán necesarios entre 210-250 mL de biberón por cada toma y su frecuencia de alimentación es de 4-5 veces al día.
Sin embargo, esto es totalmente orientativo y dependerá de cada bebé, así como de su peso. Por tanto, siempre se recomienda seguir y respetar las cantidades aconsejadas por los especialistas. En el momento del alta, el pediatra le informará de qué tipo de leche y qué cantidad ha de tomar su hijo.
Cuándo Consultar a un Profesional
Si sigues teniendo dificultades para que tu bebé tome el biberón, puedes ponerte en contacto con el pediatra si tienes dudas o preguntas, o si crees que tu bebé presenta síntomas de reflujo. Al fin y al cabo, tu médico sabe qué es lo mejor para las necesidades específicas de tu bebé.