Aprender a sonarse la nariz es una habilidad funcional que los niños suelen adquirir en torno a los tres y cuatro años. Aunque para los adultos es una acción automática, para los más pequeños requiere la coordinación de varias habilidades: motricidad fina, control oral, interocepción y funcionamiento ejecutivo. Enseñar este hábito es fundamental para evitar complicaciones como la otitis, sinusitis o bronquiolitis.

¿A qué edad pueden aprender?
A partir de los dos años, el niño comienza a ganar independencia y a perfeccionar su motricidad fina (sostener lápices, manipular botones). Aunque cada niño tiene su propio ritmo, es a partir de los tres o cuatro años cuando cuentan con la capacidad necesaria para iniciarse en el aprendizaje autónomo. Es un proceso de ensayo-error que requiere paciencia y acompañamiento por parte de los adultos.
Consejos previos antes de empezar
- No esperes al resfriado: Lo ideal es practicar cuando el niño está sano para evitar la frustración que genera la nariz congestionada.
- El valor del ejemplo: Los niños aprenden por imitación. Haz que te vean usar el pañuelo y explicar el proceso con naturalidad.
- Crea una rutina: Acostúmbrale a limpiar la nariz al levantarse, antes de las comidas o antes de salir de casa.
- Motivación: Usa pañuelos con dibujos o colores si esto ayuda a despertar su interés.
Dobles con el Juego del Espejo
Los 3 pasos fundamentales para sonarse
Para dominar esta habilidad, el proceso debe dividirse en tres acciones clave:
- Soplar: Primero debe aprender a soplar con la boca y luego realizar la transición hacia la nariz, manteniendo los labios cerrados.
- Presionar: Debe aprender a colocar el pañuelo y presionar una fosa nasal suavemente mientras expulsa el aire por la otra. Es crucial no tapar ambos orificios a la vez para evitar dolor o taponamiento de oídos.
- Recoger: Finalizar limpiando los restos con una parte limpia del pañuelo y desecharlo correctamente en la basura, seguido del lavado de manos.
Trucos y juegos para facilitar el aprendizaje
Si el niño tiene dificultades, puedes convertir el aprendizaje en un juego:
| Ejercicio | Objetivo |
|---|---|
| Soplar pompas o velas | Controlar la salida de aire por la boca |
| Jugar con una pajita en agua | Fomentar la presión y espiración nasal |
| Empañar un espejo | Visualizar el aire saliendo por la nariz |
| Carreras de plumas o algodón | Entrenar la potencia del soplo nasal |
El uso del espejo es una herramienta poderosa para que el niño sea consciente de sus movimientos y corrija la postura. Asimismo, practicar masajes suaves en las alas de la nariz puede ayudar a mejorar la propiocepción de la zona.
Recuerda siempre tratar el tema con paciencia y sin regaños. La enseñanza efectiva se basa en descomponer las etapas del proceso, permitiendo que el niño gane confianza en su autonomía paso a paso.