El manejo y calentamiento de los biberones y la leche materna son aspectos fundamentales para la nutrición y seguridad alimentaria de los bebés. Una preparación e calentamiento incorrectos pueden poner en riesgo la seguridad microbiológica y afectar al valor nutricional de los alimentos. Desde la farmacia se puede ofrecer información valiosa para evitar riesgos.
Preparación e Higiene del Biberón
Antes de preparar un biberón, es crucial tener en cuenta varios aspectos fundamentales, siendo la higiene uno de los más importantes. Es indispensable lavarse bien las manos con agua y jabón antes de manipular cualquier alimento del bebé. Asimismo, se debe asegurar que el biberón esté correctamente esterilizado, que la tetina sea la adecuada y tener en cuenta la previsión de la toma.
Lo más aconsejable es preparar cada biberón en el momento en que el bebé vaya a tomarlo. En caso de no ser posible, lo ideal es guardar el biberón preparado en la nevera. En relación a las tetinas, existen diferentes modelos, pero se recomienda usar tetinas de silicona por su durabilidad y resistencia.
Existen biberones de diferentes materiales, como el vidrio, polipropileno (PP) y poliamida (PA), y todos deben calentarse e higienizarse siguiendo pautas específicas.
Preparación del Biberón con Leche de Fórmula
Una vez listos todos los elementos, el siguiente paso es la preparación del biberón. Es importante diferenciar si se va a utilizar leche de fórmula líquida o en polvo.
Leche de Fórmula Líquida
En el caso de la presentación líquida de la leche, únicamente será necesario verter la cantidad adecuada de leche en el biberón y proceder a su calentamiento.
Leche de Fórmula en Polvo
Si se opta por la leche en polvo, la preparación del biberón requiere más pasos. Se recomienda utilizar agua embotellada de mineralización débil. En aquellos casos en los que el agua potable del grifo sea blanda y de buena calidad, también se podría utilizar. Una vez añadida la cantidad necesaria de agua, se incorporará la cantidad de polvo exacta siguiendo las instrucciones de la etiqueta.
Lo habitual es añadir un cacito de leche en polvo por cada 30 mL de agua. Por ejemplo, para un bebé de 6 meses, se necesitarán entre 210-250 mL de biberón por toma, con una frecuencia de 4-5 veces al día. Sin embargo, esto es orientativo y dependerá de cada bebé y su peso, por lo que siempre se recomienda seguir las cantidades aconsejadas por los especialistas.
Los pasos para preparar un biberón correctamente con leche de fórmula son los siguientes:
- Lavarse las manos con agua y jabón.
- Añadir agua embotellada en el biberón. Si se vive en una zona con agua apta para el consumo, se puede usar agua del grifo.
- Incorporar la cantidad correcta de polvos de leche siguiendo las indicaciones del pediatra.
- Colocar la tetina y agitar el biberón.
- Calentar el biberón, preferiblemente al baño maría o utilizando un calientabiberones.
- Comprobar que el biberón tiene la temperatura adecuada antes de alimentar al bebé, vertiendo unas gotas en la mano.
Cuando se prepara un biberón con leche de fórmula, la leche en polvo no es estéril. Una vez abierto el bote, se puede conservar durante aproximadamente un mes en un lugar seco, alejado del calor y la luz solar, y a temperatura ambiente, manteniéndolo bien cerrado.
Calentar el Biberón: Métodos y Consideraciones
La temperatura del biberón es crucial: si está demasiado frío, el bebé puede rechazarlo; si está demasiado caliente, puede causarle quemaduras. La temperatura recomendada del biberón no debe superar los 32-36ºC. En ocasiones, se aconseja que la leche esté templada más que caliente.
Existen medidores de temperatura que se colocan en la parte posterior del biberón, pero la forma más habitual de comprobar la temperatura es vertiendo unas gotitas de leche en la mano.
Es importante tener previsión sobre cuándo comerá el bebé para preparar el biberón con tiempo suficiente.
1. Al Baño María
Este método consiste en colocar el biberón en un recipiente con agua y ponerlo al fuego. Antes de que el agua hierva, se retira el biberón y se espera a que el contenido alcance la temperatura idónea. Este método calienta de manera uniforme y no altera el material del biberón, pero no es rápido.
Para calentar leche materna al baño maría, se introduce el biberón bien sellado en un recipiente con agua caliente (sin hervir) durante unos minutos. Luego, basta con secarlo y medir la temperatura con una gota.
Cuándo usarlo: Es una opción segura y eficaz para calentar tanto leche de fórmula como leche materna.

2. Calienta Biberones
Dispositivos modernos que permiten conseguir la temperatura adecuada del biberón de manera automática. Es muy importante respetar las instrucciones de uso del modelo específico. Algunos modelos se apagan automáticamente una vez alcanzada la temperatura.
Los calientabiberones son una herramienta útil para calentar la leche a la temperatura perfecta de manera rápida y uniforme. La temperatura ideal del biberón debe ser cercana a la del cuerpo (alrededor de 37°C).
Ventajas: Rapidez, uniformidad en el calentamiento, programación de temperatura. Algunos modelos son portátiles, ideales para viajar.
Consideraciones: Elegir un modelo que no caliente la leche por encima de 40-45°C para evitar quemaduras y la degradación de nutrientes.

3. Microondas (No Recomendado para Leche Materna/Fórmula)
Existe controversia sobre el uso del microondas para calentar leche. Los especialistas desaconsejan su uso porque calienta la leche de manera desigual, creando "puntos calientes" que pueden quemar al bebé y alterar los componentes sensibles de la leche. Además, se podría desprender microplásticos del biberón y contaminar la leche.
Si se utiliza el microondas, es crucial no dejar la leche durante varios minutos, sino solo calentar por segundos, mezclar con cuidado y volver a valorar la temperatura. Si la leche llega a hervir, es probable que se destruyan las células vivas y nutrientes.
Riesgos: Calentamiento desigual, riesgo de quemaduras, posible degradación de nutrientes y componentes beneficiosos de la leche materna (células vivas, inmunoglobulinas).
Alternativa: La leche materna se puede dejar a temperatura ambiente y ofrecerla al bebé dentro de la siguiente hora.
La mamadera en el microondas
4. Temperatura Ambiente
En algunos casos, se puede dejar la leche refrigerada a temperatura ambiente y ofrecerla al bebé dentro de la siguiente hora. La leche materna extraída puede aguantar a temperatura ambiente entre 8 y 10 horas gracias a sus factores de defensa.
Calentar Leche Materna
La leche materna es diferente de la leche en polvo; es natural y no contiene conservantes. Debe conservarse en un recipiente esterilizado y no exponerse al aire durante mucho tiempo.
Al calentar la leche materna, hay que prestar atención a la temperatura: si es demasiado baja, el bebé puede rechazarla; si es demasiado alta, se destruyen los nutrientes y provoca quemaduras. La temperatura ideal para la leche materna calentada es de unos 37 grados, imitando la experiencia de la lactancia materna.
Almacenamiento de Leche Materna
Tras la extracción, la leche materna puede conservarse:
- Temperatura ambiente: 8-10 horas.
- Refrigerador: Hasta una semana (aproximadamente).
- Congelador (-17 a -20 grados): Hasta un año.
Es importante marcar la fecha de extracción en el biberón para controlar el tiempo de almacenaje.
Cómo Calentar Leche Materna Almacenada
Para calentar leche materna almacenada en el frigorífico:
- Colocar el biberón o un recipiente con la leche en agua tibia o bajo un chorro de agua tibia hasta alcanzar la temperatura corporal (aproximadamente 37°C).
- Se puede optar también por el baño maría.
Para calentar leche materna almacenada en el congelador:
- Primero, pasarla al frigorífico para no romper la cadena de frío (puede tardar unas 12 horas).
- Una vez descongelada, se puede mantener en el frigorífico hasta 24 horas más, dejarla a temperatura ambiente durante dos horas, o calentarla como la leche refrigerada.
La forma más segura y recomendada para calentar y descongelar leche materna, ya sea refrigerada o congelada, es utilizando un calientabiberones. Este método asegura que no se pierdan las propiedades de la leche y se consiga la temperatura perfecta de forma gradual.
Importante: No utilizar el microondas para calentar leche materna para evitar el sobrecalentamiento (máximo 40 grados) y la posible destrucción de nutrientes.
Una vez alcanzada la temperatura idónea, remover ligeramente el biberón para que se mezclen todas las capas y no quede la grasa en la parte superior.
Envases para Almacenar y Calentar Leche
La leche materna debe almacenarse y calentarse en recipientes adecuados que soporten los cambios de temperatura. No se deben congelar biberones de cristal que puedan romperse. Se pueden utilizar recipientes de plástico o vidrio libres de BPA y BPS, o bolsas de leche materna diseñadas específicamente para el almacenaje.
Si el bebé no termina el biberón, este se podrá conservar durante 1 hora si ha estado a temperatura ambiente (sin calentar). Si ha sido calentado, la leche infantil debe consumirse en menos de media hora, ya que los microorganismos crecen más rápidamente en leche caliente. Por ello, no se recomienda preparar biberones con demasiada antelación.
Para salir de casa, lo ideal es llevar la leche en polvo y el agua en recipientes separados y mezclarlos en el biberón cuando sea necesario. En casos excepcionales, se puede preparar el biberón con antelación y guardarlo en el frigorífico hasta 24 horas.
Elijas el método que elijas, recuerda siempre comprobar que la leche no esté demasiado caliente, lo que puede causar quemaduras al bebé. Los bebés no necesitan tomar alimentos a altas temperaturas.