El concepto de "Comadrona sin censura" evoca una visión de la maternidad y el parto que desafía los tabúes y ofrece una perspectiva directa y honesta sobre este proceso vital. Aunque el término pueda no referirse a un perfil específico en redes sociales, la esencia de lo que podría implicar, especialmente en plataformas como Instagram, es la búsqueda de información detallada, real y sin filtros sobre el embarazo, el parto y el posparto, lejos de idealizaciones y estigmas.

El Parto: Un Acontecimiento Transformador
Nada conmueve tanto a la futura madre en las últimas semanas de embarazo como el acontecimiento del parto. Aunque el embarazo y la ilusión por el bebé son hermosos, el embarazo tiene un final que, por lo general, es doloroso. Y cada mujer es cada vez más consciente de ello. Es probable que no haya ninguna mujer que no sienta un poco de inquietud al pensar en el parto.
Inquietudes Comunes y Necesidad de Información
Las preguntas recurrentes son: "¿Cómo serán los dolores de parto? ¡Ojalá note a tiempo que están empezando! ¿Y si me rompo la fuente de la vida en la cola de la caja del supermercado?" Frases como: «Muchas mujeres han pasado por esto, ¡tú también lo conseguirás!» no ayudan mucho. Más bien, la información detallada es clave. A continuación, se proporciona información de interés sobre el lugar de nacimiento, la evolución, los métodos, las intervenciones médicas, la cesárea, el parto prematuro, el papel de los futuros padres y el maletín del hospital.
El Lugar de Nacimiento: Opciones y Consideraciones
El lugar donde dará a luz a su hijo dependerá de sus deseos personales y de las necesidades médicas. Es fundamental hablar con el ginecólogo sobre el deseo de dar a luz, quien podrá determinar si es viable o si existen complicaciones que excluyen un método de parto específico.
La Clínica Hospitalaria
Hoy en día, la mayoría de los niños nacen en una clínica, ya sea en la sala de partos o en la sala de maternidad. Desde el punto de vista médico, el hospital es el lugar más seguro para dar a luz, ya que en caso de emergencia se dispone de equipos y personal suficiente, así como de especialistas (por ejemplo, pediatras). Además de un parto controlado médicamente (entre otras cosas, con CTG), muchos hospitales también ofrecen métodos de parto «naturales» y/o «suaves».
- En el parto natural, la mujer puede elegir la posición de parto y no se realizan intervenciones médicas, siempre y cuando no surjan complicaciones.
- Un parto suave puede ser, por ejemplo, un parto en el agua.
Es recomendable informarse de antemano en los hospitales sobre los métodos y recursos disponibles. Sin embargo, el parto en un hospital puede tener desventajas: a menudo es un proceso agitado y el personal de atención puede cambiar con frecuencia. Muchos hospitales organizan sesiones informativas que son muy útiles. Además de la hospitalización, muchos hospitales también ofrecen partos ambulatorios. Si el parto transcurre con normalidad y sin complicaciones, la madre y el bebé pueden abandonar el hospital el mismo día. No obstante, la mujer debe tener un descanso absoluto en casa durante el puerperio y recibir todos los cuidados necesarios, y la asistencia de la comadrona debe estar garantizada durante diez días.
El Parto en Casa
Un parto en casa es un acontecimiento muy íntimo. Para poder dar a luz en casa es necesario que se hayan realizado todos los reconocimientos médicos, que el embarazo haya transcurrido con normalidad y que tanto la madre como el bebé estén completamente sanos. En un parto en casa, los futuros padres asumen toda la responsabilidad. Deberían buscar una comadrona experimentada que acompañe y supervise el proceso de parto, ya que, en caso de complicaciones, puede ser necesario el ingreso en un hospital.
La Casa de Partos
Desde principios de la década de 1990, en muchas ciudades grandes de Alemania existen casas de partos dirigidas por comadronas independientes. El concepto (en su mayoría) holístico de las casas de maternidad incluye la atención continua de la embarazada por parte de una matrona durante el embarazo, el parto y el puerperio. Normalmente, las casas de maternidad ofrecen partos ambulatorios, aunque a veces también se ofrece una estancia hospitalaria más prolongada. En una casa de maternidad suele haber muchas opciones alternativas de parto. La mayoría de los partos son naturales, sin intervención médica. En algunos centros de maternidad también hay médicos disponibles para tratar posibles complicaciones.

El Proceso del Parto y Métodos de Alivio
El parto puede dividirse en tres fases:
- Fase de dilatación: En el primer hijo, dura entre 6 y 12 horas. Durante este periodo, el cuello uterino se dilata hasta unos 10 cm.
- Nacimiento del bebé.
- Después del nacimiento del bebé, se expulsa la placenta, lo que puede tardar hasta media hora.
Durante las distintas fases se pueden adoptar diferentes posturas y posiciones que pueden aliviar el dolor de las contracciones. La comadrona aconsejará sobre lo que puede ser útil en cada situación y fase.
Métodos y Posiciones de Parto
- Cama de parto o de alumbramiento: En las clínicas modernas, la cama de parto es ajustable eléctricamente. La mujer decide qué posición le conviene, y el médico o la comadrona siempre tienen una visión directa del canal del parto. Ofrece la ventaja de poder transformarse en silla o taburete de parto.
- Parto en agua: Cada vez más clínicas lo ofrecen. La madre se sienta o flota en una bañera especial. Las ventajas incluyen una disminución del consumo de analgésicos debido a la relajación en el agua caliente y menos desgarros perineales. El bebé tiene un reflejo de inmersión, por lo que no hay peligro. Se recomienda incluso en caso de cesárea previa. Sin embargo, aumenta la tasa de infección y no se puede estimar la pérdida de sangre.
- Taburete de parto: Una silla pequeña sin respaldo con un hueco para el niño. La parturienta se sienta en posición vertical, y la pareja puede sujetarla. Algunas mujeres lo encuentran agradable, pero la proximidad excesiva y la incomodidad pueden ser desventajas.
- Silla de parto: La postura casi erguida de la madre favorece el proceso de parto al permitir que la fuerza muscular y la gravedad actúen en la misma dirección.
- Rueda romana: Una camilla de parto que recuerda a un columpio o silla colgante. Permite una posición erguida, aprovechando la gravedad, y evita la lordosis.
- Pelota de pilates o gimnasia: Una pelota grande donde la parturienta puede sentarse. La posición sentada «abre» el canal del parto y permite que la gravedad actúe, ayudando a abrir el cuello uterino durante la fase de dilatación.
- Espaldera: Similar a la utilizada en el gimnasio. La mujer puede agarrarse al suelo arrodillada o en cuclillas, favoreciendo la posición de cuatro patas, que es conocida por los pueblos primitivos por permitir que la gravedad actúe y evitar arquear la espalda.
Lo mejor es probar varias posiciones para averiguar cuál facilita el parto; muchas mujeres también encuentran agradable y relajante cambiar de posición durante el parto.

Intervenciones Médicas y Alivio del Dolor
En situaciones de peligro para el niño, a menudo es necesario acelerar rápidamente el parto con fórceps o ventosa obstétrica para evitar la falta de oxígeno. El parto instrumentado también puede ser necesario si la embarazada no puede pujar, por ejemplo, en caso de defectos cardíacos.
Parto Instrumentado
- Parto con fórceps: La cabeza del bebé se sujeta con fórceps especiales, y el obstetra ayuda a expulsarlo tirando de él. Es rápido, pero el número de lesiones y complicaciones en el niño es algo mayor (por ejemplo, pérdida de los nervios faciales).
- Parto con ventosa: Se coloca una ventosa en la cabeza del bebé mediante la generación de vacío, y la comadrona extrae al bebé al ritmo de las contracciones. La ventaja es que no se necesita más espacio que la cabeza del bebé, pero requiere aparatos y suministro eléctrico.
Episiotomía y Desgarros Perineales
Si se detecta que el periné (tejido entre la vagina y el esfínter) no puede soportar las fuerzas del parto y amenaza con romperse, se puede realizar una intervención médica con la episiotomía. Se utiliza una tijera para dilatar artificialmente la abertura del parto y luego se sutura la incisión, la cual a menudo apenas se nota. La episiotomía evita que la musculatura profunda del suelo pélvico se estire demasiado o se desgarre. Si una mujer decide no someterse a una episiotomía, puede sufrir un desgarro perineal. Los pequeños desgarros perineales pueden producirse en cualquier parto; los desgarros más grandes suelen ser consecuencia de los partos con fórceps o ventosa. Los niños muy grandes y pesados también pueden sufrir lesiones perineales más rápidamente.
Alivio del Dolor: Anestesia Epidural
Además de los métodos y medios naturales para aliviar el dolor, la mujer que da a luz también dispone de analgésicos médicos. Por ejemplo, en partos muy dolorosos o prolongados se suele utilizar la anestesia epidural. Para ello, se inyecta una sustancia en la zona lumbar que insensibiliza la parte inferior del abdomen. De este modo, los dolores de parto se siguen sintiendo ligeramente y se mantiene la posibilidad de pujar.
La Cesárea: Una Intervención Cada Vez Más Frecuente
Dado que los partos por cesárea son cada vez más frecuentes, esta intervención médica debe tratarse en un apartado aparte. En algunos casos, la cesárea es inevitable, por ejemplo, cuando existe una alteración o peligro para la madre o el niño. Se distingue entre cesáreas programadas y cesáreas de emergencia, por ejemplo, en caso de presentación transversal del bebé, pelvis muy estrecha de la madre, prolapso del cordón umbilical u otras complicaciones.
Parto por cesárea
Riesgos y Tipos de Anestesia
Aunque la cesárea se ha convertido en una intervención rutinaria, una operación quirúrgica siempre conlleva mayores riesgos que un parto vaginal. La cesárea puede realizarse tanto con anestesia general como con anestesia local (PDA). Esta última permite que la madre permanezca consciente y pueda presenciar el nacimiento de su hijo. Dado que esta última requiere más tiempo, se utiliza principalmente para una cesárea programada; en una cesárea de emergencia, por lo general se utiliza anestesia general. En la cesárea, se abre la pared abdominal con una incisión (la incisión se realiza entre el ombligo y el pubis o paralela al pubis: la incisión de bikini). Desde la anestesia hasta el nacimiento del bebé, solo pasan unos minutos. Una cesárea conlleva un riesgo de mortalidad entre 4 y 12 veces mayor para la madre.
Cuándo es Necesaria una Cesárea
La cesárea es absolutamente necesaria cuando existe una desproporción cráneo-cervical (la cabeza del bebé es demasiado grande para la pelvis materna), un prolapso del cordón umbilical, anomalías de posición y postura, una amenaza o rotura uterina o asfixia intrauterina (asfixia) cuando el cuello uterino no está completamente abierto y/o la cabeza del bebé no ha descendido lo suficiente. Muchas madres jóvenes se sienten fracasadas después de una cesárea de emergencia y tienen la sensación de haber perdido algo importante, en particular los primeros minutos/segundos con el bebé. Sin embargo, estos no son tan importantes; ¡el bebé no los querrá menos ni establecerá una relación con ellos con menos rapidez si no puede tenerlos en brazos en sus primeras horas en nuestro mundo!
El Parto Prematuro: Desafíos y Cuidados
Cuando un embarazo dura menos de 37 semanas completas, se habla de parto prematuro. Hoy en día, incluso los niños que nacen en la semana 24 de gestación tienen posibilidades de sobrevivir. Hay varias causas para un parto prematuro. Entre ellas se encuentran, por ejemplo, el bajo peso de la madre, anomalías uterinas o un embarazo múltiple.
Avances Tecnológicos y Contacto Físico
Con la tecnología más avanzada, cada vez es más fácil ayudar a los pequeños prematuros. Y, sin embargo, la tendencia es manipular lo menos posible a los pequeños, ya que el contacto físico, como en el método canguro, en el que los pequeños se colocan sobre el pecho de la madre para sentir los latidos del corazón y el calor del cuerpo materno, ¡a veces ayuda más a los pequeños que la tecnología más avanzada!
El Rol de los Futuros Padres
Desde hace algunas décadas, cada vez más padres se acercan a la sala de partos. Sin embargo, no todos los hombres pueden (ya sea por motivos de ...
El Feminismo, el Cuerpo y el Parto: Una Reflexión Histórica
El imaginario masculino se ha dedicado con esmero en los últimos milenios a encerrar a las mujeres en su cuerpo, y a extraditar ese cuerpo a regiones de lenguaje y significado calculadamente nebulosas. Si para los griegos la vinculación forzosa de las mujeres con los asuntos del cuerpo y su sometimiento a la regla general de todo lo cíclico que preside el mundo de las necesidades biológicas (de la reproducción a la alimentación) era suficiente para excluirla de la acción política al mismo título que los esclavos y los niños, fue incluso más fácil, para la tradición del pensamiento judeocristiano, ponerle todos los colores de la metafísica al antiguo parentesco entre mujeres y enigma y, en un mundo cada vez más secuestrado por la supremacía del logos en todas sus formas (leyes, escrituras, fórmulas, dogmas, verdades), depositar en esa excepción perturbadora, en esa alteridad indomable, en lo escurridizo de ese cuerpo “otro”, todo tipo de miedo ancestral. La historia de la dominación masculina es el más antiguo de los cuentos de terror.
La Mujer como "Bestia Cupidísima" y el Control del Cuerpo
Su terror estructural fue suficientemente extenso como para que lo ambiguo, lo secreto, lo múltiple, lo inasible de ese cuerpo y de su sexualidad (“continente oscuro”, fue el ambiguo piropo de Freud) fueran percibidos como una predisposición espontánea (o como la fatal consecuencia de una antigua cata de manzanas) a la mentira y a la traición. La revolución científica no afianzó la metáfora de la Madre Naturaleza, que como contrapartida dulzona de una misoginia estructuralmente agresiva: la expresó divinamente Francis Bacon, al describir la ciencia experimental como el arte masculino de torturar, manosear, enjuiciar, diseccionar la Naturaleza para que confesara sus secretos. Su vocabulario se inspiraba sin vacilar en métodos de obtención de la verdad que la gran cacería de brujas había ampliamente promovido. "We Women" es como una caricia brusca: el homenaje de 7 mujeres a la carne de un enigma humillado por mil represalias, atravesado por mil interrogatorios.
La mujer ha conocido todos los estadios de la animalización. Porque contemplar en ella un sucedáneo de animal (o pensar como un animal su útero: la bestezuela inquieta en el vientre de todas, según los fisiólogos antiguos) justifica a priori el dominio. El pretexto de prevaricación con más pedigrí sigue siendo la idea de que, al igual que los animales domésticos, la mujer no sepa valerse por sí misma y que es oportuno, por su bien, ponerle un cencerro. Si elige una vida más irregular, más salvaje o simplemente más solitaria, es transformada en zorra, musaraña, loba, cochina. Su cuerpo, en cambio, tal y como lo despliega la jerga masculina en todos los idiomas, es un zoológico de animalitos reconfortantes y consumibles.
La Asimetría "Escópica" y la "Ewigweiblichkeit"
La historia de la dominación masculina es también la historia de una asimetría “escópica”, en la que la desventaja de verse reducidas a cuerpo pedía a gritos el ultraje añadido y estructural de que el cuerpo se convirtiera en imagen “palpable”, pasible de consumos fantasmales y físicos. La desventaja material, espiritual y política que supuso la costumbre de asignar a las mujeres un lugar demasiado abisal en la gama antrópica de un universo a medida de varón no se ha visto realmente rectificada por la tendencia, totalmente complementaria, de asignarles un puesto excelso en la misma gama. La así llamada Ewigweiblichkeit (“eterno femenino” o “esencia eterna de lo femenino”) es otro de estos misterios provechosos: fantasmagórico globo semántico, Goethe la concibió como la representación de la parte benigna y amorosa del amor de dios, una energía maternal e incondicional, celestialmente ajena a la aridez de la lógica, dotada de inmensos poderes salvíficos y de indudables talentos “ascensionales”.
Vuelo y Emancipación Inconclusa
Tal vez el vuelo sea la imagen más fehaciente de la huida imperfecta, de la emancipación inconclusa. Todo lo que vuela asciende, para bien o para mal, al régimen de la imagen y es tratado con pocos escrúpulos y mucha fantasía. Cuando las hembras voladoras de la lírica amorosa desembarcaron en los teatros, se quiso que expresaran su ingravidez surcando el escenario a varios metros de altura, precariamente amarradas a unas chirriantes maquinarias llamadas “vuelos”. Muchísimas caían dejándose la carrera o la vida. El vuelo expresa toda la fantasmagórica ambivalencia de una metáfora que debió ser halagadora y que termina siendo siempre la ocasión de un odio renovado. Cada acto de emancipación, en la historia de los géneros, no ha hecho sino llevar la misoginia a nuevas cotas de reacción.
El Control de la Natalidad y la Cosificación
Las cristianísimas mujeres de la Edad Media practicaron el aborto y el infanticidio con una frecuencia y con una ausencia de complejos que asombrarían. Abortar fue para todas ellas soltar algo del peso que las ataba a los hombres, a la tierra de esos hombres y a las leyes que conminaban la posesión de toda tierra y mujer. Dichas prácticas de autogestión de las políticas de natalidad, pragmáticamente toleradas por los hombres, no fueron objeto de una censura ideológica masiva y de una persecución fáctica hasta bien entrado el siglo XV. Las cosas cambiaron sensiblemente cuando, al finalizar la Edad Media, la naciente economía mercantilista se reorganizó en pos de la “acumulación originaria”. La herramienta más cotizada fue la expropiación masiva, cercándose y expropiándose con saña los terrenos de uso común que habían sido el principal escenario de prestación laboral y de emancipación económica de las mujeres.
Para que el descontento popular no se convirtiera en abierta hostilidad, se afianzó la estratagema de convertir a las mujeres en el sucedáneo de la propiedad que muchísimos habían perdido: el lote, la parcela, el terreno sobre el que cada uno de los hombres volvía a tener un derecho absoluto de explotación. Se desalentó en ellas cualquier veleidad de adquirir una mínima independencia laboral: se las relegó imperativamente a las tareas del hogar. Los lazos de solidaridad entre mujeres fueron atacados con virulencia. Se exaltaron en las mujeres los protocolos de la sumisión, del silencio, de la obediencia, de la pasividad. Y, dado que las pestilencias de finales del siglo XIV habían representado una fuerte mengua de la mano de obra asalariada, las clases dominantes promovieron una campaña ideológica sin precedentes a favor de la criminalización de cualquier forma de control femenino de la natalidad. El aborto (espontáneo o provocado) empezó a penarse con la muerte.
Por todo esto, no habremos dicho mucho diciendo simplemente que a partir de ese momento las mujeres, históricamente, pertenecieron a la tierra. Será más correcto decir que, a partir de ese momento, la tierra a la que pertenecían dejó de pertenecerles. Y que esto entregó su relación con el espacio del cuerpo, y con el cuerpo del espacio, a una cadena de paradojas. A una extraña síntesis de territorialización y destierro. Siempre recuerdo esa extraordinaria secuencia de “Lo que el viento se llevó” en la que bajo el bombardeo de Atlanta, en la mansión desierta, Escarlata se improvisa comadrona para ayudar a Melania a dar a luz en una ciudad asediada.